Manual OC N2 2018.pdf

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INFORME ANUAL RSE 2016
de escolares y a unas 2.000 instituciones o entidades
deportivas en todo el país.
Este patrocinio está activo desde 2007 y en los últimos años
la colaboración se ha enfocado más a facilitar el transporte
en los eventos de la Fundación y a acciones de difusión de
sus actividades en los soportes propios de Renfe.
3. Compromiso con el medio
ambiente y la sostenibilidad
El ferrocarril es el modo de transporte de viajeros y de
mercancías que presenta un menor impacto ambiental
en su conjunto. Es el modo que menos energía consume
por unidad transportada, que presenta unos menores
niveles de emisiones de CO2, que menos contribuye a la
contaminación local en las áreas urbanas y que genera
un menor impacto acústico. Además, la ocupación del
terreno realizada por las infraestructuras ferroviarias es
en términos relativos significativamente menor que el
espacio equivalente ocupado por las carreteras.
Las reducidas emisiones de gases de efecto invernadero por
unidad transportada son una de las principales ventajas
competitivas de Renfe. El ferrocarril, por razones tecnológicas,
si es explotado eficientemente, es un eslabón imprescindible
en cualquier sistema de transporte sostenible de viajeros o
mercancías; urbano, metropolitano o interurbano; nacional o
internacional, preferentemente multimodal.
Adicionalmente a estas circunstancias propias del tren,
Renfe tiene una política activa de disminución continua
del reducido impacto ambiental que genera su actividad,
especialmente en el derivado del uso intensivo de la
energía. Se trata de una actuación integrada que Renfe
llama Sostenibilidad Energética, que incide sobre el
proceso de compra de la energía (energía con fuerte carga
de fuentes renovables), la innovación tecnológica (freno
regenerativo, subestaciones reversibles, simuladores de
conducción), la formación y la generación del compromiso
de los grupos clave con los objetivos de carbono
(aprendizaje y mejora de la conducción eficiente) y la
integración de los grupos de interés, internos y externos.
Todas estas ventajas ambientales, además de otras sociales
y económicas tales como una menor accidentalidad, mínima
contaminación atmosférica provocada en zona urbana y una
contribución decisiva a la reducción de la congestión urbana,
hacen que el tren sea el modo de transporte que menos
costes externos genera a la sociedad.
Los servicios de Renfe tienen unas emisiones unitarias (por
viajero o tonelada-km. transportada) sensiblemente inferiores
a las de sus competidores, dependientes del petróleo.
Nuestros compromisos
En 2016, por cada unidad de transporte, se redujo la
huella de carbono de Renfe en un 44% respecto a la
existente en 1990 (46,56 gr CO2 /UT), año base del
Protocolo de Kioto. La mochila de carbono por unidad
transportada por Renfe (26 gramos de CO2) es cinco veces
menor que el límite de emisiones correspondientes a los
denominados automóviles “verdes”, exentos del impuesto
de matriculación (120 gr.CO2 /km). Y puede acercarse a
CERO si la energía eléctrica utilizada procede al 100% de
fuentes renovables, lo que es perfectamente factible en el
mercado eléctrico peninsular.
Por ello, Renfe aún tiene margen de mejora ambiental.
En este sentido, se ha firmado un acuerdo de
colaboración con Adif (Administrador de Infraestructuras
Ferroviarias, Ministerio de Fomento), para que el
suministro de energía proceda fundamentalmente de
las mencionadas fuentes renovables y para el desarrollo
y aplicación de técnicas sostenibles como el freno
regenerativo.
Estos datos permiten a Renfe configurarse como un
actor clave en la mitigación del cambio climático dentro
del sector del transporte en España, y en un eslabón
imprescindible en cualquier cadena logística, de movilidad,
o producto turístico que pretenda ser sostenible.
Renfe es consciente de que un sistema de transporte más
sostenible es esencial para limitar el calentamiento global
por debajo de 2 grados y de que, a pesar de ser el modo
más eficiente en términos de emisiones, el ferrocarril es un
modo de transporte a gran escala que tiene también una
elevada responsabilidad en mejorar su eficiencia.
El cuidado del planeta es una responsabilidad de todos:
empresas, gobiernos, instituciones, clientes. Renfe lleva
años trabajando para reducir sus emisiones al mínimo
posible en su operativa diaria, buscando atraer cada vez
más clientes con un esfuerzo de gestión y modernización
que siga aumentando el atractivo del tren, permitiéndoles
reducir su huella de carbono en sus desplazamientos.
Política Ambiental de Renfe
Como se ha comentado, el objetivo de Renfe en el ámbito
del medio ambiente es reducir e incluso eliminar los
limitados efectos ambientales ligados a la prestación
de sus servicios. Para conseguirlo, la organización da
cumplimiento a una Política Ambiental, que se basa en
tres ejes fundamentales:
--La plena adecuación ambiental de la operación
ferroviaria mediante el cumplimiento de la normativa
ambiental vigente y de los compromisos ambientales
adquiridos voluntariamente.
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