REFLEXIONES SOBRE EL TAMAÑO DE LOS ANIMALES TERRESTRES.pdf

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π.r2H=4.R3.π/3
De donde siendo R el radio de la Luna sale H=300 Km que es una cantidad razonable.
El tamaño de la Tierra tras perder una parte de su masa se reconfiguró además internamente
dando como resultado un planeta de menor radio, lo que colaboró a seguir aumentando la
gravedad como hemos visto anteriormente.
Las grandes masas de roca lanzadas al espacio violentamente tuvieron diversos destinos.
Algunos trozos volvieron a caer sobre la Tierra provocando cráteres e incendios, otros se
perdieron en el espacio para siempre y un gran trozo o varios que se unieron posteriormente
pudieron formar nuestro actual satélite la Luna o si ya existía bombardearlo, lo que justificaría
la gran cantidad de cráteres que observamos en el Satélite, la mayoría de ellos precisamente
en la cara que mira permanentemente hacia la Tierra. Corrobora esta hipótesis el hecho de
que la materia que forma la totalidad de la Luna tiene una densidad similar a la que tenemos
en las rocas de la superficie de la Tierra, del orden de 2-3, y no como las mas profundas del
Manto ni mucho menos como las metálicas de Fe-Ni del Núcleo interior de la Tierra con
densidades del orden de 10, por lo que se evidencia que la Luna está constituida de rocas de
baja densidad como las de la superficie de la Tierra y por tanto probablemente sean
procedentes de su superficie.
Sea como fuere, la Tierra debió perder una parte importante de su masa y proporcionalmente
disminuyó su Radio una vez que se redondeo de nuevo, lo que también aumento la gravedad.
El choque o la gran erupción pudieron provocar también un frenado del giro de la Tierra
aumentando notablemente la duración del día que pasó de las aproximadamente 3 horas de
entonces a las 24 horas actuales. Esto hizo que la Fuerza centrifuga se hiciera casi cero
aumentando aun mas la gravedad real pues ya no la contrarrestaba, alcanzando así el valor
actual de 9,8.
Es posible que este valor de 9,8 no se alcanzara de forma inmediata, sino que la catástrofe
habría producido movimientos telúricos en todo el planeta así como alteraciones en Luna con
acercamientos o alejamientos y cambios en la sincronización respecto a la Tierra, que fueron
alterando el valor de la gravedad hasta su estabilización algunos millones de años después.
Aquella tremenda catástrofe, que desarrollo una potencia destructiva similar a miles de
bombas atómicas, aniquiló gran parte de la vida terrestre de forma inmediata y de los
animales del mar por aumento de la temperatura del agua.
Sin embargo ocurrió algo más que afectó a todos los seres vivos, animales y plantas, ya fuera
de forma inmediata o mas lenta: La nueva gravedad real aumentó significativamente el peso
de todos multiplicándolo por 10, lo que mató a todos los grandes animales supervivientes, si
alguno hubo, que murieron aplastados por su propio peso al igual que ocurre hoy en día con
las ballenas varadas en las costas. Igualmente los grandes árboles que no hubiesen ardido
caerían estrepitosamente al no poder sus fibras leñosas soportar tales alturas.
Este fenómeno físico, un aumento mas o menos inmediato del peso, fue lo que debió terminar
violenta y rápidamente con todos los seres gigantescos, si es que alguno se hubiese salvado de
los incendios.
A continuación llegaron largos años de hambre para los pocos seres supervivientes, provocado
por el invierno nuclear, que afectó a la totalidad de la flora y fauna superviviente, pero no a los
grandes animales pues estos ya habían sido masacrados en los instantes iniciales o
inmediatamente posteriores a la gran catástrofe. Así pues la extinción fue de las peores
acaecidas en La Tierra afectando a casi todos los seres vivos lo que hizo desaparecer la mayoría
de las especies.
