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Géminis
decirse que Géminis es el prototipo de la cruz mutable. El impulso para el gran proceso de transmisión que
tiene lugar en Géminis se produjo en Aries. En Tauro,
la idea fue vista, aceptada y revestida de sustancia de
la naturaleza de deseos, es decir, fue implantada en el
cuerpo emocional. Y ahora, en Géminis, esta energía
llega a la región etérica: a la mente del ser humano.
Como Géminis es un signo mutable y de aire, sus energías lo penetran todo. Las energías fluyen por las ramificaciones de todas las áreas de la vida en una variedad
de manifestaciones. En Géminis (simbólicamente), la
luz percibida en Tauro es distribuida a cada una de las
células del cuerpo. Por eso, desde el punto de vista esotérico, este proceso tiene que ver con la transfiguración
de la personalidad.
En Géminis empieza el desarrollo de la dimensión del
tiempo. En este signo, espacio y tiempo se encuentran.
Como podemos recordar, en Tauro nos creamos un espacio. Ahora, en Géminis, podemos movernos en este
espacio. Géminis no puede quedarse sentado en un sitio:
va hasta el objeto más próximo y lo estudia, quiere conocerlo de cerca, saber cómo está construido y de qué está
hecho. Al movernos en el espacio nos encontramos con
personas y nos damos cuenta de que no estamos solos.
Los vecinos, los hermanos, los parientes y los conocidos
están cerca de nosotros, y cuando nos acercamos a ellos
siempre experimentamos y aprendemos algo.
Si nos abrimos a nuestro entorno con una conciencia
despierta y una inteligencia activa podemos aprender
mucho. En el mes de Géminis recogemos información y
conocimientos. Pero también podemos averiguar algo
sobre nosotros. Podemos preguntarnos: ¿Qué piensan
los demás de mí? ¿Cómo valoran mi comportamiento?
En Géminis no sólo se encuentra a los demás sino que
también es posible hallarse a uno mismo.
El símbolo de Géminis
e
El símbolo del signo de Géminis está formado por dos
cuencos, uno arriba y otro abajo, conectados por dos
líneas verticales. Una vertical sola simboliza la condición
de la personalidad: su carácter efímero. Dos líneas verticales simbolizan la condición dual de la personalidad,
es decir, su doble naturaleza. Son las «dos almas que
viven dentro de mí» (como se expresa en los versos que
Goethe puso en boca de Fausto).
Penetrar en la verdadera y profunda esencia de Géminis
es difícil porque, muy a menudo, se muestra distinto de
como es en realidad. Por una parte puede mostrarse ligero, adaptable y diplomático, y por otra puede exhibir un
carácter astuto e ingenioso. Sus principales problemas
son la dualidad y la multiplicidad, y éstas son también
sus pruebas en el camino espiritual. Puede perderse con
gran facilidad en la gran variedad del mundo de las formas y dejar de percibir las diferencias de valor. Entonces
considera equivalentes cosas que cualitativamente son
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