Los signos del zodÃaco Louise Huber.pdf

Vista previa de texto
18
Ejercicio de meditación
Estamos sentados en nuestras sillas y nos sentimos cómodos y relajados. Cerramos los ojos y, poco a poco,
vamos sintiéndonos cada vez más tranquilos. Relajamos
los músculos. Nos concentramos en la frente y relajamos
sus músculos. Sentimos la frente suelta y la cara relajada.
La lengua reposa en la mandíbula inferior y respiramos
tranquila y uniformemente por la nariz. Pensamos:«Me
respira».
Nos concentramos en el centro que se encuentra entre las cejas. Desde ahí mantenemos la personalidad
tripartita (física, emocional y mental) en equilibrio y nos
unimos con nuestro verdadero yo, el alma, que mora
en nuestro interior. Expandimos nuestra conciencia y
mentalmente abarcamos todo el planeta con amor. Nos
sentimos uno con todo lo que respira y vive.
«Oh, Tú en quién vivimos, nos movemos
y tenemos nuestro ser,
la fuerza que renueva todas las cosas,
dirige el destino de la humanidad hacia lo mejor,
conmueve en todas partes los
corazones de los hombres
para que se abran al espíritu del amor,
de hermandad y de responsabilidad mutua.
Que la buena voluntad sea el móvil
de todas las acciones
y que el reino de la paz se restablezca en la Tierra.
Que el amor de la Vida Una
afluya a nuestros corazones
a través de nuestro grupo y a todo el mundo».
Nos unimos mentalmente con todas las personas que
conocemos. Sentimos que
estamos unidos por el mismo
espíritu e irradiamos ese
espíritu hacia la humanidad con
un OM conjunto.
OM
cerrar
