Código de los vermistas (1).pdf

Vista previa de texto
vicios.
Debe el vermista evitar los extremos, todo o
nada son los caminos fáciles pero ambos
vuelven al hombre esclavo de su vicio. Saber
contenerse, disfrutar de la bebida o alguna
otra substancia sin que esta domine tu vida ni
te dañe requiere disciplina y es difícil, pero es
el mejor camino.
32 Para el vermista ningún libro es sagrado, ni
siquiera este; si alguien dice “mi libro es
sagrado” esa persona miente a no ser que
demuestre lo contrario. Todo libro está sujeto
a análisis, estudio, consideración, valoración,
mejoras, críticas, burlas y todo libro puede ser
desechado si sus enseñanzas son viles o
falsas. Ningún profeta, santo, deidad, credo,
culto, organización, figura mitológica,
templos, ídolos u otros están exentos de ser
material de burla, chiste, ridículo, juicios
morales, caricaturización o rechazo.
Significa que el vermista no acepta la
supuesta “revelación divina” o “dios dice…”
para validar una norma o un libro cualquiera.
También el vermista debe tener sentido del
humor, nadie ni nada es sagrado si no se
30
