EL LIBRO DE LA LIBERTAD.pdf

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g) ¿Y está listo para dar el paso a la libertad, que es un compromiso de vida?
…Entonces: la primera escritura de este Libro dentro de sí mismo, tiene que
obligadamente comenzar por la Lección Universal: “El hombre es la Ley, Principio y Fin de
todas las cosas, el día que desaparezca, perece con él, toda la Creación”… y así conoce la LEY
HOY, MAÑANA Y SIEMPRE, la que le da vida al Hombre Universal el Cifrado y Palabras que
vienen del PADRE ETERNO, Él que le explica quién ES, pues hasta ahora no existió comunicación
entre EL SIN FIN y su “Hijo terrestre”, por lo cual, con esta Ley le llega a conocer; pues ÉL es el
origen de toda Libertad y la extinción de toda esclavitud, en todos los que se unen a ÉL:
“No entendáis mal Mis Claras Palabras ni les deis otra interpretación; os lo digo:
No exijo a los hombres honores para Mi Nombre.
No castigo a quienes no saben nada de Mí.
No realizo alianzas ni contratos con hombres de ningún pueblo.
No pido ni doy nada a cambio de supuestas alianzas: Sabedlo...
Conoced la Ley... y entonces Me conocerán los hombres.
Así He Hablado por boca de quienes saben de Mí.
Mi Conocimiento es Limpio: no lo ensuciéis.
no la menospreciéis”.
Esta es la Inteligencia Innombrable, la propia actitud mental, su pulso pensar para que
“el Hijo del Hombre” reconozca y contenga su identidad plena en ÉL, la que es igual a la
descripción de Hechos de los Apóstoles 17:29, que advirtió: “Siendo, pues, linaje de DIOS,
no debemos pensar que la Divinidad sea semejante a oro, o plata, o piedra, escultura de arte y
de imaginación de hombres”.
es intrínseca entre EL SUPREMO y el Hombre, porque los dos son uno,
como fue escrito en Juan 14:10, de la unión de Jesús con ÉL: “¿No crees que Yo Soy en el Padre
y el Padre en Mí? Las palabras que Yo os hablo, no las hablo por Mi propia cuenta, sino que el Padre,
que Vive en Mí, Él hace las obras”; por lo tanto, cualquier dios de la Tierra, que exige
adoraciones y asesina hombres, no es la Divinidad; es Elohím Satanás y esta diferencia la
reconocemos al sentir este Poder de DIOS en el Hombre; pues al sentirlo y oírlo hablar, nos
damos cuenta que EL PADRE INNOMINADO no ha elegido a ningún hombre, menos, a
pueblo alguno como hijo de Él; todos son sus Hijos mientras hagan y cumplan su Ley: por
lo tanto, quienes hasta el momento se auto-eligen como hijos de dios, SON DE SATANÁS que
si elige, esclaviza y devora, pues esta es LA VOZ DEL QUE ES:
“Así... oíd hombres de toda simiente y nación.
No he hablado para una sola casta de hombres.
No he hablado ni he dado bendiciones a un sólo pueblo.
No desenfundo flechas de mis aljabas para lanzarlas a supuestos enemigos, y no hundo en
la desesperación a ningún pueblo”.
Así, en la mente y corazón del hombre terrestre, solamente así, se escriben estas Leyes
y con ellas este Libro, pues cuando se conoce la Ley; “los hombres conocen al Supremo”,
quien no es cualquier dios de adoraciones, como se acostumbraron a pagar a Satanás desde
el Levítico 2:8, quien pidió: “Y traerás a Jehová la ofrenda que se hará de estas cosas, y la
presentarás al sacerdote, el cual la llevará al altar” … en la mente, porque ella recibe cualquier
cosa sin poder diferenciar, hasta que llega el término libertad, bien abstracto para esta
humanidad, pues el hombre durante su vida en la Tierra, ha vivido en la esclavitud de las
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