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H
a visto la luz un nuevo libro. Es la reedición compilada en un
solo Tomo de la Historia del Ajedrez Argentino, cuyo autor
es el GM (ICCF) José A. Copié la que fue editada por
Gárgola Ediciones, Buenos Aires, 2016. Un denso volumen de 960
páginas de gran formato (23 x 15,5 cm) con diagramas, cuadros de
posiciones,
fotografías
y
partidas
seleccionadas
de
los
acontecimientos más importantes que vivió la historia del noble juego
en estas tierras. Pero además el lector encontrará en este libro un
profundo y contextualizado estudio crítico de las diversas etapas
históricas en las que el ajedrez se desarrolló en la Argentina, desde
sus incipientes y nebulosos comienzos coloniales en el Siglo XVII; de
su necesidad orgánica con la formación de los primeros clubes dos
siglo después, pasando por la creación del notable e histórico Club
Argentino de Ajedrez, el más antiguo del Continente que todavía
perdura a pesar del tiempo y las gloria que de él surgieron dándole
vida y lustre internacional al ajedrez de nuestro país a partir del
memorable match de dos colosos de esos tiempos, José Raúl
Capablanca y Alexander Alexandrovich Alekhine; sin olvidar de pasar
por ese épico estadio intermedio como lo fuera en 1924 el Torneo de
Las Naciones realizado en París donde los argentinos con Roberto
Grau a la cabeza del equipo nacional diera dura batalla sorprendiendo
a propios y extraños; estos comenzaron a ver a la Argentina como
una potencia en ciernes a la que se debía tener en consideración. Es
claro un nuevo club había surgido en 1916: el Círculo de Ajedrez que
con R. Grau, Luis Palau, Valentín Fernández Coria y Damian Raca,
nuestros representantes en París, a los que luego progresivamente se
sumaran aportando ideas renovadoras y dinámica progresista;
Alejandro Nogués Acuña, Carlos Guimard, Juan Iliesco, Rodolfo De
Witt y tantos otros que en el libro se mencionan como José Mugnos el
gran compositor argentino que tantos lauros conquistara para el país.
Un club que impulsara la creación de la Federación Argentina de
Ajedrez (FADA) y en la propia Ciudad Luz, la de la Federación
Internacional de Ajedrez (FIDE), sin duda estaba animado más que
de ideas progresistas, revolucionarias en el medio en que se
desenvolvía. El recorrido histórico sigue su senda pasando por todas
y cada una de las instituciones que contribuyeron a la gloria del noble
arte ajedrecístico, desde las más encumbradas hasta las más
humildes. El Prof. Zoilo R. Caputto escribía al respecto: “… Estamos
ante una obra verdaderamente monumental; y tanto que el ajedrez
argentino y especialmente el club de ese nombre, le deben una
reconocimiento de por vida. ¡Por otra parte es la historia la que sabe
hacer justicia con las grandes obras y sus autores para que nunca se
las olvide! Disfruté de una amena lectura que a menudo actualizaba
mis recuerdos de juventud; pero mucho más, con el desarrollo tan
prolijamente documentado de una actividad creativa que hoy
parecería estar a contramano del materialismo que gobierna al
mundo. Esta extraordinaria obra es un inmenso tablero social, allí
