Desafio de Amor.pdf


Vista previa del archivo PDF desafio-de-amor.pdf


Página 1...34 35 36373889

Vista previa de texto


El desafío del amor
mismo y lo perderás, quizá para siempre. Amar bien a tu cónyuge
debería ser la labor de tu vida.
Piénsalo así: Nadie te conoce mejor que Dios, quien te hizo. El
autor del Salmo 139 tenía razón cuando dijo: "Tú conoces mi
sentarme y mi levantarme; desde lejos comprendes mis
pensamientos. Tú escudriñas mi senda y mi descanso, y conoces
bien todos mis caminos. Aún antes de que haya palabra en mi
boca, he aquí, oh Señor, tú ya la sabes toda" (Salmo 139:2-4).
Y sin embargo, Dios, quien conoce los secretos que escondemos
incluso de nosotros mismos, nos ama con una profundidad que no
podemos ni comenzar a comprender.
¿Cuánto más deberíamos (como personas imperfectas) extender la
mano a nuestro cónyuge con gracia y comprensión, aceptándolo
por quien es y asegurándole que sus secretos están seguros con
nosotros?
Quizá esta sea un área en la que has fracasado en el pasado. Si es
así, no esperes que, de inmediato, tu pareja te deje entrar sin
impedimentos a su corazón. Debes comenzar a reconstruir la
confianza. A Jesús mismo se lo describe como el único que no se
entromete en la vida de las personas, sino que permanece en la
puerta y llama. "Si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él,
y cenaré con él y él conmigo" (Apocalipsis 3:20).
Siempre hace falta tiempo para que se desarrolle la realidad de la
intimidad, en especial, luego de haber sido puesta en peligro. Hoy
mismo puedes tomar el compromiso de restablecerla... esto es así
para cualquiera que esté dispuesto a aceptar el desafío.

Escúchalo de verdad cuando te cuente pensamientos y luchas
personales. Haz que se sienta seguro.
__Haz una marca aquí cuando hayas completado el desafío de hoy.
¿Cuánto te cuesta detenerte y no decir algo crítico o de otro tipo?
¿Qué aprendiste hoy sobre tu cónyuge al escucharlo?
Yo soy de mi amado y mi amado es mío. (Cantar de los Cantares 6:3)

El desafío de hoy
Decide proteger los secretos de tu cónyuge (a menos que sean
peligrosos para él o para ti) y ora por él. Habla con tu cónyuge
y decide demostrar amor a pesar de estas cuestiones.
Página 36