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Decretos periodo 11-11/2015

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Siendo educado en el Colegio Cinco Esquinas y luego en el
Champagnat, egresó de la Facultad de Arquitectura de
Buenos Aires, en 1947, fecha en que realiza su primer viaje a
Europa, donde se radica por dos años y en ese lapso produce
su primera exposición individual, en la Galería Ariel.
Varias publicaciones comentan la obra y señalan que “sueña
con colores tiernos, con un estilo muy personal
transparentando las armonías formales que cada artista lleva
dentro de si naturalmente”.
En su retorno a Buenos Aires Ocampo presenta esta muestra
e n e l I n s t i t u t o d e A r t e M o d e r n o , s i e n d o mu y b i e n
conceptuado por la crítica. “Es fundamental para un pintor, el
sentimiento acendrado por los elementos básicos de su
expresión, es decir, del tono y de la materia pictórica. Se lo
advierte de inmediato en la bella y a veces muy fina y
espiritual unidad cromática de sus telas y en sus sabrosos
empastes"
Quienes siguieron su derrotero por el arte establecen que en
1952 Ocampo adquiere una nueva visión plástica, algunos
manifiestan que “Ocampo se decide a iniciar un nuevo
camino”
Tal vez en la muestra colectiva de Galería Viau de la calle
Florida, haya sido el primer paso, que lo continuó, en julio de
ese año, en su segunda muestra individual de la galería
Bonino.
Los especialistas en pintura coinciden que su obra expuesta
en la Galería Krayd en 1954 “no es fría ni cerebral, brilla con
cálida espiritualidad humana, buen equilibrio plástico y justa
relaciones entre sus elementos”.
Ya para 1956 ingresa al cuerpo diplomático, siendo su primer
destino la ciudad de Roma, como Agregado Cultural, donde
permanece hasta 1959.
En 1958, Ocampo concreta una muestra individual en la
Galería La Tartaruga de Roma. Un famoso crítico manifiesta
“así la geometría originaria que es la base de la cultura
pictórica de Ocampo pierde un rigor para ganar en vibración;
una vibración luminosa resultando de un puntillismo que
torna impalpable una materia sutil y difusa de la cual se logra
una función expresiva”.
Integra también la representación Argentina en la Bienal de
Venecia y en la Exposición Internacional Universal de
Bruselas, donde obtiene una medalla de oro.
Otra vez regresa a Buenos Aires, exponiendo en Galería
Bonino y en el Museo Nacional de Bellas Artes. Entre 1961 y
1966 es designado en el cuerpo diplomático de Paris
(Francia). Allí, en su último año de estada realiza una muestra
individual en la Galería Paul Facchetti. También críticos
como Damián Carlos Bayon señala “Miguel Ocampo es un
gran pintor. Muy grande. Y lo digo con toda mi convicción y
sinceridad aún más, por no ser capaz de describir sus telas.
Ya que se trata de una pintura que no se diseca, que no se
analiza, que no se explica. Es una pintura que se experimenta,
en la cual el espíritu se pasea sin apremio, frente a la cual uno
se siente más inteligente, más sensible, más abierto a una
infinidad de ondas dispersas, algo que no conocíamos en la
realidad cotidiana”.
Mientras se desempeñaba en Paris, integra la representación
de nuestro país en la VI Bienal de San Pablo y la muestra
“Pintura Argentina” en el Museo de Arte Moderno de Río de
Janeiro
Nuevamente en Buenos Aires, Ocampo expone en dos
oportunidades en la Galería El Taller (1967 y 1968), también
en el Instituto General Electric de Montevideo. Su próximo
destino como diplomático será entre 1969 y 1978, en el
Consulado General de la ciudad de Nueva York.
Cuenta su biógrafo Rafael Squirru “después de cumplir con
sus tareas de funcionario ejemplar, tal como fue siempre,

pude contemplar al artista, tal como lo he narrado en alguna
nota, cambiarse a su traje de entrecasa que consistía en una
camiseta de Boca Juniors y zapatillas, para volcarse de lleno
y con energía a la elaboración de sus obras”.
Por esos años expone en: Festival de Arte, Cali, Colombia.
“Latin American Painting and Drawings” Nueva York.
“Cinco Pintores Argentinos”, Estudio Actual, Caracas.
Primera Bienal de Artes Gráficas, Calí, Colombia. “Pintura
Argentina” en Basilea, Lugano, Munich, Bonn y Hamburgo.
“Garabito-Brizzi-Ocampo” en el Museo de Arte Moderno de
Bogotá y “Seis Pintores Argentinos” en el Museo de Arte
Moderno de la ciudad de París.
En 1974, deja las funciones en la diplomacia, pero continua
viviendo en Nueva York, y exponiendo en la galería Aele de
Madrid, National Arts Center de Ottawa y Brickel Gallery de
Miami.
Entre 1975 y 1977 realiza exposiciones individuales en las
galerías Jacques Kaplan de Nueva York, Estudio Actual de
Caracas, instituto Panameño de Arte de Panamá, entre otras
de primera línea.
En 1978 vuelve a nuestro país y se radica en esta localidad de
La Cumbre.
Este cambio de la vida urbana a la naturaleza influye en su
trabajo. Su pintura pasa indistintamente de ser abstracta o
figurativa o recorre el límite entre ambas.
Las bienales de Japón, Venecia y México, lo cuentan sus más
conspicuos participantes.
Para 1983 Miguel Ocampo es elegido miembro de número de
la Academia Nacional de Bellas Artes.
Su vida en La Cumbre, es prolífica, tanto en su obra pictórica,
como en la permanente colaboración con las instituciones
locales e iniciativas tales como la organización, en 1990, del
denominado “Encuentros en La Cumbre”, que reunió más de
300 artistas plásticos de todo el país, que además de exponer,
debatieron temas como conciencia del cuerpo cultural,
difusión en la sociedad, enseñanzas, entre otros puntos.
Tales hechos motivaron que el Concejo Deliberante local,
aprobara la Ordenanza Nº 27/05, fechada el 9 de junio de
2005, donde se lo declara Ciudadano Ilustre de La Cumbre,
por contarlo entre los vecinos destacados de nuestra
población, tanto por sus cualidades y calidades como artista,
pero fundamentalmente por su excelencia como ser humano.
Teniendo en cuenta lo expresado por los críticos de arte, que
catalogaron a Ocampo como “el pintor de lo intangible”, pues
ha destacado en su obra la permanente existencia de un
ideario estético.
Seguramente su concepto sobre la pintura sigue vigente más
que nunca cuando decía “desearía que el cuadro fuese
trampolín a la fantasía, a la ensoñación y a todo lo que
induzca a querer la vida”. Miguel Ocampo amó
profundamente la vida.
POR ELLO y en uso de sus atribuciones;
EL INTENDENTE MUNICIPAL DE LA CUMBRE
DECRETA
Articulo: 1º
DECLARASE 3 (tres) días de duelo en el éjido municipal de
La Cumbre, debido al fallecimiento del artista plástico
Miguel Ocampo. La Bandera Nacional se colocará a media
asta en todas las reparticiones públicas de esta localidad.
Articulo: 2º
BRINDESE las Honras fúnebres correspondientes desde el
Municipio.
Articulo: 3º