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Manual Práctico de Reforestación mediante Nendo Dango
La primera de estas medidas tiene como objetivo la supervivencia de la masa forestal, ya que
la desecación del suelo acabaría matando los árboles. La segunda va encaminada a que el agua
excedente pueda ser utilizada por los seres humanos, bien sea de aguas superficiales o
subterráneas.
Normalmente la existencia de bosques se traduce en unas mayores existencias de agua
(aumento de la pluviometría, mayor infiltración en suelo, etc.), lo cual es positivo tanto para el
medio ambiente como para el ser humano. Sin embargo, la forestación en determinados
lugares puede tener el efecto contrario: desecación del suelo y descenso del nivel freático.
CÓMO MANTENER LA HUMEDAD DEL SUELO
Dependiendo de cada zona, se pueden emplear unas técnicas ú otras, tendiendo en general a
modificar el microrrelieve y la textura del suelo.
En zonas arcillosas lo ideal es hacer zanjas de infiltración y caballones, lo que en permacultura
pasa a denominarse swale. Éstas se hacen siguiendo las curvas de nivel para que retengan el
agua de lluvia sin que esta circule. Llenándolas de ramaje o grava ayudaremos a que retengan
por más tiempo la humedad.
En general, para cualquier zona, una de las técnicas mas eficaces es el acolchado (cobertura)
con materia orgánica. Si ésta es reciclada, mejor todavía: por ejemplo, las hojas de plátano de
paseo o cualquier especie caducifolia no invasora, que en otoño son un residuo de muchas
poblaciones.
Parte de esta materia orgánica la podremos obtener también de residuos forestales triturados.
La trituración es una interesante alternativa al quemado de los mismos, favoreciendo a su vez
la fijación de CO2 en el suelo. Siempre recordando que no se deben abandonar los residuos
forestales sin tratar.
DONDE PLANTAR Y DONDE NO
A la hora de establecer una nueva masa forestal, debemos tener en cuenta tanto las garantías
de supervivencia que tenga, como los impactos que pueda tener sobre el medio hídrico.
Aconsejamos plantar preferentemente en las zonas de cabecera de cuenca, sobre todo en
tramos de elevada pendiente. Allí nuestro bosque servirá para luchar contra la erosión y
favorecerá la regulación hídrica (menos inundaciones y más agua a lo largo del año).
Maderas Nobles de la Sierra de Segura
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