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de Inhanduy el día 5, Upameroty (12), Cerrillada (14) y Quebracho (18) donde Aparicio Saravia comandó,
con carácter de interino, una división de lanceros.
22 de febrero de 1905. Carlos Roxlo y Luis Alberto de Herrera presentan un proyecto de ley de 58 artículos
por el que intentan resolver los principales problemas de la clase obrera
entonces naciente. El Dr. Fernando Oliú explica su contenido en su obra “El
Partido Nacional y los fundamentos de la seguridad social y el Derecho
Laboral”: “Luego de un capítulo inicial precisando el ámbito empresarial de
aplicación y el concepto de obrero, en el capítulo segundo y tercero trata de
los accidentes de trabajo y en su reparación pecuniaria, previendo la futura
creación del “Banco de recursos contra la vejez de los obreros y los accidentes
de trabajo”. El capítulo cuarto articula la creación de un Comité de
Cuestiones Sociales, de integración tripartita: el gobierno y una
representación paritaria de patronos y obreros. Amén de sus funciones de
administración de los fondos indemnizatorios, poseerá facultades arbitrales y
conciliatorias en los conflictos laborales que se susciten y el derecho al
tratamiento prioritario de proyectos que, sobre reformas sociales, el Comité
presente al Parlamento. El capítulo quinto trata el horario obrero y el
descanso semanal: “Nueve horas diurnas y un día por semana de descanso”.
Los dos últimos capítulos reglamentan el trabajo de niños y mujeres y la organización e higiene de los
talleres, previendo la vigencia de reglamentos de taller. Esa tarde histórica, Roxlo al fundar la iniciativa
nacionalista termina su exposición con estas expresiones, complementarias del espíritu que trasuntaba el
proyecto: “Y ahora, señor Presidente, toca a otro, toca al Poder Ejecutivo después que cuando menos los
fundamentos de este proyecto queden incorporados a las leyes de la Nación, agrandar lo que nosotros
acabamos de hacer, disminuyendo los impuestos que pesan sobre las clases trabajadoras, sobre los que no
siempre hay pan en la mesa y fuego en el hogar”.
22 de febrero de 1927. Se reúne el Directorio del Partido Nacional y resuelve, que dado la imposibilidad de
documentar los fraudes que se constataron en la reciente elección, el Senado deberá realizar las
proclamaciones el 1º de marzo. El Dr. Luis A. de Herrera, en su carácter de candidato presidencial del
Partido Nacional, entendió que debía hacer público su pensamiento, y en un manifiesto, el 27 de febrero de
1927, sentenció: “Ha sido la nuestra la lista más votada, en muchos millares excede al capital de la más
votadas de las listas rivales. Sin embargo, una injusticia manifiesta de la ley, que consiente la acumulación
bajo el mismo lema de los grupos más discordes, unge vencedores a los vencidos. Ahora bien, el H. Senado,
luego de señalar las manchas que maculan el reciente comicio y de procesar al oficialismo, ha creído del
caso refrendar la sentencia adversa que arrojan los escrutinios a pesar de que sabemos que existen varios
miles de votos espurios. Acompaño en su actitud al H. Senado, la estimo de alta inspiración patriótica y la
proclamo de gran valentía, porque el mejor y el mayor coraje consiste en sobreponerse a las impulsos
calurosos y en afrontar los problemas públicos excepcionales elevándose sobre el tumulto y con la pupila
puesta en los intereses fundamentales del país”.
22 de febrero de 1945. En la Cámara de Senadores se produce un áspero debate tras las acusaciones
realizadas por el Senador Esc. Avelino Brena al presupuesto presentado por el Poder Ejecutivo. El legislador
nacionalista sostenía la inconstitucionalidad del mismo, además de sostener que los gastos previstos
superaban ampliamente la recaudación.
Brena fue un estudioso de la vida de Saravia publicando: “Aparicio Saravia en la Revolución de 1904” y
“Vida de Aparicio Saravia”. Tuvo una destacada actuación como Presidente de la Corte Electoral editando
una voluminosa recopilación de normas jurídicas en materias relacionadas con el Derecho Electoral.
Falleció el 21 de marzo de 1959.
