La investigación de causas de incendios forestales en el Principado de Asturias en el período 2002 2012.pdf


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Prólogo
En el Principado de Asturias las competencias de investigación, prevención y extinción están
en distintas Consejerías, pero la visión del problema es global y nos ha llevado a tratarlo en su
conjunto como gestión integral de los incendios forestales.
El Estudio que aquí se presenta, refleja el trabajo de todas aquellas personas que forman o
han formado parte directa o indirectamente de las brigadas de investigación de causas del
Principado de Asturias y expresa la acumulación de conocimiento tras un análisis profesional de
las causas y motivaciones de los incendios forestales en nuestra región.
La investigación de las causas es una herramienta esencial para una prevención eficaz que
se enfrente a la problemática de los incendios forestales, que en los últimos años han ido
evolucionando conforme lo ha hecho el abandono del medio rural, siendo cada vez de mayor
extensión y poniendo en serio riesgo, por su proximidad, los núcleos rurales.
La diversidad fitosociológica y sociocultural española determina el paisaje agroforestal,
permaneciendo los incendios forestales como una constante en el territorio que se viene
produciendo con mayor o menor frecuencia. Mientras que en gran parte de España los incendios
forestales se producen en la época estival, pudiendo alcanzar superficies de miles de ha, en la
zona noroeste peninsular se produce la peculiaridad de que la mayoría de los incendios son en
época de invierno-primavera, teniendo una superficie media relativamente pequeña. En el
Principado de Asturias dos son las épocas de ocurrencia de incendio, la de primavera-invierno y la
de final del verano, principio de otoño.
De los estudios de causas a nivel nacional, se desprende que los incendios estivales son
debidos fundamentalmente a negligencias y causas accidentales, mientras que los producidos en
el cuadrante noroeste de la península se deben en su mayoría a causas intencionadas.
El éxodo de la población del medio rural, que es quien interactúa con el territorio agroforestal,
hacia zonas más urbanas, tiene como consecuencia el aumento del combustible disponible y su
continuidad, evolucionando a situaciones que con condiciones meteorológicas adversas, dejan a
los incendios forestales fuera de cualquier capacidad de extinción.
Las áreas cortafuegos naturales, de defensa de las poblaciones, representadas por el
mosaico vegetal de nuestra región, tierras de labor, prados de siega y pasto, zonas de pastoreo
extensivo, etc., cada vez son menos efectivas, incluso se convierten en un factor de amenaza a
las poblaciones, debido a su abandono y a la consiguiente evolución de especies vegetales de
pasto a matorral y monte bajo.
Por lo tanto, se prevé que la evolución de los incendios forestales en los próximos años va a
agudizar la dificultad en la extinción, se incrementará la superficie media de los incendios y se
intensificará el riesgo de los núcleos rurales, con el correspondiente aumento de la peligrosidad
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