Necul, relatos y anécdotas de un halconcito gris.pdf


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ayuda sobre todo si se trata de una trampa no muy grande, cuando mayor el cubo menos posibilidades
tienen de encontrar la
salida.
El conseguir los escapes
es solo la primera parte,
después hay que buscar
la forma de hacer uso de
ellos en el campo de un
modo tal que imiten lo
mejor posible lo natural.
Intentando conseguir
esto es que fabrique un
par de cajas de lanzar
que me permitían
realizar su apertura a
distancia jalando de un
hilo. Me dieron muy
buen resultado pero en
ocasiones fueron
reemplazadas por algo
mucho más sencillo como lo era una lata de conservas colocada boca abajo con el pajarito en su interior y
un lastre en la parte superior para mantearla en su lugar. Escondiendo la lata entre los pastos me era
posible caminar con Necul en el puño aproximándome cuando lo creía conveniente y una vez en
condiciones con un pequeño movimiento de mi pie la lata se daba vueltas y el escape salía volando como si
hubiese estado escondido en el pastizal.
No existe un método perfecto para los escapes, lo importante es ser lo suficientemente imaginativos para
encontrar la mejor solución a cada problema, dependiendo del cazadero, el tipo de presa e incluso el tipo
de caza que estemos tratando de conseguir vamos a necesitar una estrategia u otra. Como ya mencione
en otras ocasiones, si el escape es para introducirlo a una especie nueva procuro ser lo más disimulado y
realista posible, pero si solo pretendo pasar el rato volándolo para que se muscule no me importa
soltárselo con la mano si es necesario. Él ve claramente que soy yo quien lo suelto y cuando esto es así
parece que algo en su cabecita le dice “si él te lo soltó es porque lo podes cazar así que a perseguir”.