Necul, relatos y anécdotas de un halconcito gris.pdf

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alto, 135g por ejemplo, pero quizás 10 de esos 135g son carne que el va a digerir durante la noche. Al
digerir rápido también elimina del mismo modo los desechos y eso se observa como una baja de peso. Esto
lo confirmé al revisar los datos de aquellos días en donde se fue a dormir con el buche vacío y en las que
solo perdió ¼ de gramo por hora. Hay otras señales que me llevan a sostener esta “teoría” de que su
digestión es muy rápida y eso es el verlo comer en varias etapas. Si le doy un trozo grande de carne él
come rápidamente hasta el punto tal que ya no le es posible piar, esconde lo que le sobró y se sube a su
percha para dormitar durante unos minutos. Al rato baja con un buche notablemente más chico y continua
comiendo. Buscando más argumentos que me ayuden a mantener esto que digo mientras muda aproveché
para hacer un pequeño experimento, varios días seguidos le di de comer de forma abundante durante la
tarde y lo pese pasada una hora hasta que nos fuimos a dormir. Efectivamente, perdía un 1g por hora pero
a la noche este número se iba achicando lo que me hacía suponer que ya había digerido la mayor parte de
la comida. Su piar insistente a la otra mañana no me dejaba dudar de eso.
A diferencia de lo que ocurre durante la noche, su pérdida de peso cuando está enjardinado se frena un
poco llegando a una perdida promedio de ¼ de gramo por hora, repito…siempre y cuando esté con el
buche vacío, de lo contrario es igual que a la noche. Acá puede ser que su impronta ayude, es un pájaro
por demás tranquilo que casi no se debate ni se altera por nada, es capaz de dormirse sin problema
estando enjardinado con los perros jugando a su alrededor e incluso me permite pasar con la cespera junto
a su percha sin que siquiera se baje de ella. También pude observar que aunque sea enjardinado cuanto
más cerca está de su peso de vuelo mas frena su bajada, por ejemplo desde los 125g a los 118 baja un poco
más rápido que de 118 a 112g y una vez en ese peso lo puede sostener
durante unas largas horas.
Controlar su peso durante la noche o cuando está enjardinado es muy
sencillo pero hacerlo mientras cazamos no lo es tanto. Por lo general lo
suelo pesar dentro de casa antes de salir hacia el campo para poder
hacerlo más tranquilo pero dependiendo de a que cazadero vayamos en
ocasiones nos lleva más de una hora entre que salimos y comenzamos a
cazar y otro tanto hasta que emprendemos el camino de regreso y
llegamos a casa para volver a pesarlo. En ocasiones llevé la balanza al
campo para poder evitar esta demora pero si no es el viento es su
ansiedad (o la mía) lo que no nos permite hacer un buen control del
peso. Como ya mencione antes también varía bastante el peso de la
comida, la deshidratación que sufre ésta hace que pierda unos gramos.
Teniendo en cuenta todo esto y analizando los datos recopilados puedo
decir que durante una jornada promedio de caza pierde un gramo por
hora.
