Necul, relatos y anécdotas de un halconcito gris.pdf

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Bancos y Perchas
He utilizado ambas cosas, bancos y perchas pero lo que me ha resultado más cómodo es la percha de arco.
En ella si la lonja no es muy larga como para alcanzar el extremo opuesto y la argolla no es muy grande ni
pesada resulta casi imposible que sucedan enganches. Solo
debemos percatarnos de que la argolla pase fácilmente de un lado
a otro sin frenarse en el césped. Con una altura de 30cm
aproximadamente le resulta cómoda para subir y bajar sin
problema alguno y gracias a su
firme base se puede usar tanto en
interiores como en el exterior.
Los bancos son a mi parecer más bellos estéticamente y un halcón se luce
más en ellos que en las perchas pero no los encuentro del todo funcionales
para Necul, sus pequeñas manos no los requieren como un peregrino o un
aplomado que cuentan con dedos mucho más largos, me da la sensación de
que él se siente más cómodo en las perchas.
Una desventaja que le encontré siempre a los bancos es que debido a su
pequeño porte y escaso peso muchas veces Necul quedaba enganchado o
literalmente colgado al trabarse sus pihuelas cuando se bajaba hacia el
frente, no era capaz de realizar la
fuerza suficiente para que estas
pasaran por uno u otro costado del
banco por mas redondeado que
este fuera. Para que esto no suceda
fabrique un banco que consta de dos parte, el pie o parte inferior
permanece fija a la base pero el “plato” sobre el que se posa
Necul cuenta en su interior con un bolillero o ruleman que le
permite girar sobre su eje con facilidad, de este modo se
terminaron esos molestos y peligrosos enganches.
Si se opta por la elección de un banco debemos tener cuidado de
que en estos el césped no sobresalga por encima del borde,
aunque sean unos pocos milímetros de césped pueden ser
suficientes para ocasionar un enganche de lonja o pihuelas.
Las pihuelas
En un principio utilice las pihuelas tradicionales de cuero que remataba en un pequeño tornillo, cuando
llegaba el momento de volarlo en el campo sacaba esas pihuelas y le colocaba otras sin ojal. Después
reemplacé el tornillo por un mosquetón de pesca por lo que ahora las pihuelas solo tenían un pequeño
orificio por el que pasaba dicho mosquetón. Así y todo por pequeña que fuera esa perforación en el
