Necul, relatos y anécdotas de un halconcito gris.pdf

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que le di como premio. Lo único que me quedó por hacer era mantenerlo en el guante por un tiempo. Para
todo esto ya eran las 10:30 y su peso estaba en 133g.
A las 12:00 del medio día lo devolví a la percha para irme a almorzar y ahí permaneció hasta las 16:30 hora
en la que lo volví a pesar y vi que había bajado a 123g. En el mismo peso seguía a las 18:45 cuando preparé
todo para su segunda comida. Teniendo muy presente lo que había ocurrido a la mañana me propuse no
tropezar dos veces con la misma piedra por lo que me arme de paciencia y volví a sentarme a su lado
colocando el guante a pocos centímetros suyo. Por casi 15 minutos ni miró el guante. Buscando algún
cambio en su comportamiento empecé a colocar el guante debajo de uno de sus dedos y así casi subirlo
por obligación, una vez arriba encontraba la picadita. Recién con las últimas dos picaditas logré que suba
por su cuenta, pero no fue que dio un salto, subió pero dando un pasito. Cuando terminó de comer había
alcanzado los 136g. Lo tuve hasta las 20:20 en el guante y durante ese tiempo comió 2g más.
16 de enero de 2012
Hoy hemos dado un golpe de timón que nos hizo dar un giro de 180° en el entrenamiento de Necul.
Comenzamos con la utilización del silbato.
Como todos los días lo primero que hice al sacarlo del transportin, a las 7:45, fue pesarlo y ver que estaba
en 128g. Luego fue enjardinado y cuando termine de sacar a los otros pájaros lo subí al guante hasta las
9:00, hora en que lo pese (126g) y me dispuse a darle de comer.
El objetivo era que él se diera cuenta que después de el silbato viene la recompensa (una picadita). Por
suerte no se asusto ni se mostro desconfiado ante el sonido del silbato y después de unas cuantas picaditas
parecía ir entendiendo el juego pero por las dudas preferí seguir con la lección hasta fijarla del todo.
Durante esta primera clase comió 8g de un corazón de pato y terminó pesando 133g.
El resto del día lo pasó un poco en la percha y otro tanto en el guante.
A las 16:30 lo pesé y estaba en 125g, esperé que bajara un gramo más y una hora después realizamos la
segunda clase que consistió en lo mismo que la primera, fijarle que después del silbato viene la
recompensa.
El paso siguiente fue utilizar el silbato para fijar una conducta, en este caso subir al guante. Para conseguir
esto coloque a Necul en la percha y me senté a su lado, suavemente le acercaba el guante hasta que él se
subía y en cuanto lo hacía “silbaba” y recompensaba. De esta manera el iría asociando el silbato con la
aparición de la comida.
Después de hacerlo subir varias veces yo, permanecí junto a la percha y con el guante a pocos centímetros
de sus manos esperando a que se suba por su cuenta y en cuanto lo hacía nuevamente silbaba y premiaba.
Esta segunda parte la terminó pesando 130g.
Después de eso cada tanto me acercaba a la percha, le arrimaba el guante y si subía, lo de siempre, silbato
y picadita. Así estuvimos hasta las 20:00 que lo pus en el transportin con131g.
17 de enero de 2012
Hoy me dormí un poco y recién a las 8:30 pesé a Necul que se encontraba en 125g. Se ve que la carne de
pato no es muy buena para bajarlo de peso ya que en 12 horas bajó solo 6 o 7g.
Al igual que los últimos días permaneció en mi puño mientras yo desayunaba y a las 9:20 le toco desayunar
a él. Ahora que lo pienso creo que tendría que haber esperado un poco más para darle su primera comida
ya que seguía en 125g ese aún parece ser un peso un poco alto como para obtener una buena respuesta de
