CARTAS DESDE EL CIELO.pdf

Vista previa de texto
alrededor, corriendo de un lado
para otro. Y al fondo de todo ese
maremagnun, siempre hombres
de negro, medio ocultos por las
sombras que provocaban los
focos, observaban. Ultrajaban
hasta mi bolso, para ver que
debia de llevar y que no. Me
tranquilizo una voz que me
susurro al oido: BIENVENIDA
A HOLLYWOOD, QUERIDA!
Me mire al espejo, despues de
interminables torturas, y aquella
no era yo. Mi larga melena
dorada, con sus grandes ondas,
habia desaparecido. Mis cejas
eran negras, mi pelo corto y
extremadamente rubio, y mis
labios parecia que les hubiera
