UnLibrodeVersos.pdf

Vista previa de texto
Si hubiesen llegado a tiempo
Ahora en sus ojos,
encontré un par de guiones.
Quizá de palabras que no quiso decir
para evitar ensuciar
el desarrollo de nuestra historia de amor.
Esa serie de infortunios que habían logrado evitar
la continuidad de nuestros destinos,
de manera sorprendente,
los fortalecían.
El deseo de conocernos,
siendo impropio del viento gélido,
era mucho más fuerte que el deseo de no conocernos.
Era algo en el aire,
algún mensaje que se filtraba
entre las hojas de la primavera.
La única barrera pareció derrumbarse:
ya no habían fronteras
o ciudades que anunciaban lejanía,
tampoco se interponía entre ellos ninguna despedida.
Todo estaba propicio para hacerlos conocerse,
pero faltaba una razón más: la muerte.
Y ese descuido fue el que los separó,
al fin.
Murieron, ambos.
Pero no fue porque fallecieron,
sino que el tiempo los hizo rehacer su vida
frente a otro amor, otra conquista.
