BoletinEspecialJCEPadron2010.pdf

Vista previa de texto
Elecciones
Boletin Especial • Marzo 2010
2010
EDITORIAL
E
Una pieza vital para las elecciones
l Padrón Electoral, otrora pieza de discordia y
aberración de anteriores procesos electorales,
definitivamente ha emergido como un rayo de luz
para el sistema democrático de la República Dominicana.
Ya lo fue antes, para el pasado proceso electoral del 2008
donde el país eligió al Presidente y Vicepresidente de la
República, y lo es ahora, cuando la Nación se aboca
a seleccionar 4,036 puestos electivos que van desde los
senadores hasta los vocales en los Distritos Municipales.
Es la historia que se encarga de juzgar los hechos, El país
recuerda con pesar, los conflictos, a veces con destellos
que pudieron degenerar en enfrentamientos armados, las
fallas de anteriores padrones. Unas veces con dislocaciones
de votantes, otras con duplicidad de sus integrantes, y
muchas veces con anulaciones tormentosas, el Padrón
era la punta de lanza para generar problemas en las
votaciones, que siempre fueron denunciados como intentos
de fraudes o trampas, que violentaban la voluntad popular.
Hubo momentos en que ni siquiera los partidos sabían el
contenido de este documento vital para unas elecciones
pulcras. Muchas veces estas organizaciones recibían una
“lista de votantes” el mismo día de las elecciones, que de
nada servía para el escrutinio del día siguiente.
¡Qué distinto es ahora! La actual Junta Central Electoral,
y en especial su Cámara Administrativa, ha puesto la nota
diferente. El Padrón Electoral se elabora día a día con la
participación y aprobación de los partidos políticos, que
conocen paso a paso su estructuración. Y del “corre-corre”
de dos días antes de las elecciones, se ha pasado a una
primera entrega en diciembre, previo al año electoral, para
su revisión; otra entrega en enero para su corrección y 15
días más tarde una impresión definitiva que incluye fotos a
todo color de sus integrantes.
Ni hablar de datos adicionales que aporta la Cámara
Administrativa, que van desde su composición por género,
hasta su desglose por edades, convirtiendo este documento
en una pieza de trabajo que le permite a los partidos
generar estrategias para ganar adeptos. De este modo,
cualquier organización política puede valerse del Padrón
para saber dónde está ubicada la población más joven,
los puntos de más incidencia de las mujeres y hasta la
ubicación de zonas trascendentales para realizar su trabajo
político de futuro. Y lo más interesante, con cuatro meses
antes de las elecciones.
No hay dudas de que con esta nueva práctica de trabajo,
el Padrón Electoral ha pasado a ser de un instrumento
aberrante, a un documento vital que contribuye a la
transparencia electoral, una pieza de lujo que exhibe
con orgullo, la democracia electoral en la República
Dominicana.
