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Cómo

Una vida más sana
para ambos
OTRAS RECOMENDACIONES
La única higiene que necesita el pecho materno es la que se realiza con la ducha diaria. Después de cada toma no es necesario
lavar los pechos con jabón, tan solo secarlos. Posteriormente
pueden ser útiles los discos absorbentes, cambiándolos tantas
veces como sea necesario.
La madre no necesita variar sus hábitos de comida o de bebida.
Es posible que la madre tenga más sed, pero no es necesario
beber a la fuerza. Sólo en el caso de alergias podría ser necesario
suprimir algún alimento de la dieta de la madre.
Un trabajo duro o estresante puede interferir con la lactancia
materna, de modo que resulta muy beneficiosa cualquier ayuda
que pueda ofrecerse a la madre para descargarla de otro tipo de
tareas, bien por parte del padre u otros miembros de la familia.
La ayuda, el apoyo y la comprensión del padre y de otros familiares (abuela, hermanas, amigas) son elementos esenciales para
el buen desarrollo de la lactancia.
En algunas ocasiones, puede ser útil que la madre aprenda a
extraerse la leche, bien para guardarla y que alguien alimente al
bebé cuando la madre no pueda hacerlo, o bien para aliviar las
molestias producidas por un acumulo de leche excesivo, en períodos en los que el apetito del bebé disminuye, evitando así que
se produzca una mastitis. La extracción de la leche puede hacerse de forma manual o mediante un sacaleches (consulta a tu pediatra, matrona, personal de enfermería o experta en lactancia).
La leche materna puede conservarse en frigorífico unos 5 días y
congelada entre 3-6 meses en función de la temperatura.

Si la madre es fumadora, este es un
buen momento para dejarlo. La mayoría de las mujeres que han sido fumadoras, en el embarazo han dejado de
hacerlo por lo que este momento de
la lactancia es fundamental para continuar sin fumar. Si ello resulta imposible, es preferible fumar justo después
de la toma y no hacerlo en presencia
del bebé. Siempre será mejor que darle una leche artificial. Los bebés que
permanecen en ambientes con humo
tienen mayor incidencia de infecciones respiratorias agudas y de asma.

“La lactancia es la excusa
perfecta para abandonar
el consumo de tabaco o
alcohol: un regalo para la
salud de los dos”
Lo mismo puede aplicarse al alcohol,
aunque si la madre sólo bebe ocasionalmente y de forma moderada,
probablemente no le costará ningún
esfuerzo dejarlo por completo.