EMT2014 S DE IVIS NUÑEZ.pdf

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Núm. 1: Génesis 48:17-49:7
Núm. 2: Los acontecimientos que marcan la presencia de Cristo suceden durante un período de años (rs pág. 435 párrs.1, 2)
*** rs pág. 435 Vuelta de Cristo ***
¿Tienen lugar en un espacio de tiempo muy corto los acontecimientos
que se asocian con la presencia de Cristo, o suceden durante un período de años?
Mat. 24:37-39: “Así como eran los días de Noé, así será la presencia
[“venida”, VM, VV (1977); “presencia”, PB; “parusía”, EH (1976), GR, Str;
griego: pa·rou·si′a] del Hijo del hombre. Porque como en aquellos días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, los hombres casándose y las
mujeres dándose en matrimonio, hasta el día en que Noé entró en el arca; y
no hicieron caso hasta que vino el diluvio y los barrió a todos, así será la
presencia del Hijo del hombre.” (Los sucesos de “los días de Noé” que se
describen aquí tuvieron lugar durante un período de muchos años. Jesús
comparó su presencia con lo que ocurrió en aquel tiempo.)
En Mateo 24:37 se emplea la palabra griega pa·rou·si′a. Esta palabra significa literalmente un “estar al lado”. Palabras
griegas del Nuevo Testamento, de William Barclay, dice que “significa simplemente la presencia o venida de personas o
cosas. Puede usarse en frases como la presencia de amigos”. El sentido de la palabra se señala claramente en Filipenses
2:12, donde Pablo contrasta su presencia (pa·rou·si′a) con su ausencia (a·pou·si′a). Por otra parte, en Mateo 24:30, donde
se habla acerca del “Hijo del hombre viniendo sobre las nubes del cielo con poder y gran gloria” como el ejecutor nombrado
por Jehová en la guerra de Armagedón, se emplea la palabra griega er·kho′me·non. Algunos traductores emplean la expresión ‘venida’ para ambas palabras griegas, pero los que ejercen más cuidado comunican la diferencia entre ellas.
INFORMACION ADICIONAL:
*** it-2 pág. 711 Presencia ***
Los textos que tratan de la presencia de Jesús suelen
presentarlo ‘acompañado’ de huestes angélicas o ‘enviando’
a sus ángeles. (Mt 13:37-41, 47-49; 16:27; 24:31; Mr 8:38;
2Te 1:7.) Sin embargo, este hecho no significa que su predi-
Semana del 24 de Marzo
cha presencia en poder y gloria del Reino consista únicamente en enviar mensajeros o diputados angélicos en misiones terrestres, pues esto ya se hacía en el siglo I E.C. en
relación con los apóstoles y otros. (Hch 5:19; 8:26; 10:3,
7, 22; 12:7-11, 23; 27:23.) Tanto las parábolas de Jesús
como otros textos muestran que su presencia es como la de
un amo que vuelve a su casa o como la de un hombre a
quien se le otorga poder real y regresa para hacerse cargo
de su dominio; además, la presencia de Jesús implica una
inspección y juicio por él, seguido de la ejecución de ese
juicio y el pago de la recompensa a los que se ha hallado
en una condición aprobada. (Mt 24:43-51; 25:14-45; Lu
19:11-27; compárese con Mt 19:28, 29.) Puesto que el poder real de Jesús abarca toda la Tierra, su presencia es
mundial (compárese con Mt 24:23-27, 30), y las palabras
inspiradas de Pablo en 1 Corintios 15:24-28, así como las
referencias al reinado de Cristo que se hacen en Revelación (5:8-10; 7:17; 19:11-16; 20:1-6; 21:1-4, 9, 10, 22-27),
indican que la presencia de Cristo corresponde al tiempo
en que dirige plenamente su atención a toda la Tierra y su
población, y concentra toda la fuerza de su poder real en
llevar a cabo la voluntad de su Padre para la Tierra y sus
habitantes. (Compárese con Mt 6:9, 10.)
EMT 2014 Referencias para la Escuela del Ministerio Teocrático
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