Novena Inmaculada Concepcion.pdf

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3° DE DICIEMBRE
MARÍA, MUJER DE ESCUCHA
María
está
atenta
a
Dios,
escucha
a
Dios.
Pero María escucha también los hechos, es decir lee los
acontecimientos de su vida, está atenta a la realidad concreta y
no se para en la superficie, sino que va a lo profundo, para
captar el significado. La pariente Isabel, que es ya anciana,
espera un hijo: éste es el hecho. Pero María está atenta al
significado, lo sabe comprender: "porque no hay nada imposible
para
Dios".
“Que Dios les guarde mejor que nunca y que la Virgen Inmaculada
les sea doblemente Madre”
– Madre Délia Tétreault, m.i.c. –
LECTURA BÍBLICA
Lc 1, 36-37.39-40
Papa Francisco
Dijo el Ángel: «También tu parienta Isabel está esperando un hijo
en su vejez, y aunque no podía tener familia, se encuentra ya en el
sexto mes del embarazo. Para Dios, nada es imposible.»
Preguntémonos:
Por entonces María tomó su decisión y se fue, sin más demora, a
una ciudad ubicada en los cerros de Judá. Entró en la casa de
Zacarías y saludó a Isabel.
REFLEXIÓN
¿De dónde nace el gesto de María de ir a su pariente Isabel? De
una palabra del ángel de Dios: "También tu parienta Isabel
concibió un hijo a pesar de su vejez"… María sabe escuchar
Dios. Atención: no es un simple "oír" superficial, sino es “la
escucha”, acto de atención, de acogida, de disponibilidad hacia
Dios. No es el modo distraído con el cual nosotros nos ponemos
delante del Señor o ante los otros: oímos las palabras, pero no
escuchamos realmente.
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¿En qué acontecimientos he podido escuchar en profundidad la
Palabra del Señor?
¿Cómo es mi respuesta a las invitaciones que me da la Vida en
los acontecimientos del día a día?
PADRE NUESTRO
DIOS TE SALVE
GLORIA
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