Adaptaciones morfologicas de los tiburones al pielagos.pdf

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Adaptaciones para propulsión y control de movimiento
El diseño de la aleta caudal del tiburón pelágico típico nos arroja dos lóbulos
bien definidos, los cuales en algunas ocasiones pueden llegar a ser casi del
mismo tamaño (Caudal heterocerca lunada de tiburones de la Familia
Lamnidae). Esto asegura que la propulsión sea eficiente y el tiburón pueda tener
un nado fuerte.
Imagen 7:
Diferentes diseños de aleta caudal, de izquierda a derecha: Isurus oxyrinchus
(heterocerca lunada de epipelágico de alta velocidad), Carcharhinus
melanopterus (heterocerca de epipelágico “típico”) y Centrophorus uyato
(heterocerca de meso y batipelágico “típico”). (Mojetta, 1998; Compagno, 1984)
Se observan diferencias entre las caudales las cuales son debido al tipo de vida
que el tiburón lleva: en el caso de la caudal heterocerca lunada es de un
organismo de alta velocidad de crucero y que no para nunca su propulsión para
evitar hundirse, para la heterocerca de epipelágico “típica” hablamos de un
organismo en el cual la caudal y las aletas pectorales ayudan mucho a provocar
una fuerza de empuje contraria a la fuerza de gravedad, por lo tanto la
propulsión constante es menos necesaria, este diseño sin embargo responde
bastante bien a la hora de dar un arrancon para atrapar a la presa, para el
tiburón meso y batipelágico como sus adaptaciones fisiológicas le permiten tener
una flotabilidad neutral, la caudal esta totalmente destinada a propulsión
(aunque si presenta un poco de empuje) y funciona muy bien a la hora de
perseguir a la presa.
