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Quiero invitar al público esta noche, a reflexionar un momento sobre
estas primeras imágenes… pues de ser ciertas, entonces y según su
naturaleza, las Américas hubiesen tomado un rumbo distinto:
Para comenzar, lo que hoy llamamos América, ya había sido
descubierto, sobre este ancho y hermoso territorio ya existían varias
civilizaciones. Y al decir civilizaciones debemos comprenderlo en todo
el sentido de esta connotación es decir un colectivo de poblaciones
complejas de carácter urbano, sedentarias, con roles sociales
definidos, división del trabajo, avances tecnológicos, económicos,
comercialización de excedentes, relaciones diplomáticas en intereses
conjuntos, hay pruebas del comercio entre los pueblos, incluso hacia
Egipto y Nigeria.
La salida de Colon ese navegante que hoy sabemos pero aún no se
enseña en las aulas, poseía un origen judío, coincide con la expulsión
de los judíos de España, y entonces y basta con observar las
elaboradas construcciones de las Américas conquistadas, para darnos
cuenta que no fueron construidas por “escoria social” sino por
arquitectos, ingenieros, maestros de obra, albañiles y artesanos
desterrados por la miopía oscurantista que reino sobre el mundo
durante los 16 siglos de dominación católica.
También es cierto que el conflicto armado interno dio inicio en los
primeros días del año 1524, cuando el territorio que hoy conocemos
como Guatemala fue asaltado por primera vez por invasores
extranjeros, ese evento llamado “la conquista y civilización” continua
sucediendo hoy, en estos momentos, nuestro territorio sigue siendo
devastado vorazmente por el hambre criminal y enajenada de
empresas extranjeras que hieren el suelo escupiendo sobre la faz de
nuestros ancestros muertos para saquear los minerales que ella
produce.
Todos estos procesos amparados por un estado de derecho de unas
leyes que más del 70% de la población, no puede leer, pues sufren de
analfabetismo, que es en todo caso la causa más importante de
mortandad en nuestro territorio.
