Desollado (gaceta versicular) SOCK.pdf

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Creó nuestro compadre Urdiales un personaje para su
célebre cacería del Snark, que llevaba un traje todo de
periódico, con gorro de periódico. Diario de uno mismo,
Desollado, sugiere la piel como lugar de escritura.
Cicatriz y tatuaje, nombres de la piel que son el miedo,
recuerdo haber escrito en mi lejana juventud. El mensaje
en una botella que SOCK lanza al mundo, en modo
vocero o noticiero de sí mismo, tiene partes como le
hubiese gustado decir al bueno de Jack.
Pero, aunque de cabotaje, la navegación del autor no
quiere quedarse en el amarre del yo-mi-me-conmigo y
sale a la bocana del puerto. Hay exteriores, porque los
afueras también pueden ser propios: mis afueras. Viajes,
sucesos... Heridas que mezclan la escritura en la tela. Y
la piel se va preparando para la espátula de una mirada
moral. Diario de a bordo, consejo de redacción nocturno...
Entre lo íntimo y lo que está a punto de ser gritado:
un niño traspasa el cuerpo del lector sin despeinarse, con
su mazo de periódicos y uno no sabe qué pensar, quién
es el muerto.
Pero el hollejo también es piel, lo que envuelve la
pulpa, lo que se destila en los alambiques clandestinos
de las afueras, para crear un licor que nos aturda: In
vino veritas (la verdad está en el vino). Ya, ya, ya... Yo
leo a Kierkegaard y estoy cansado de palabras.
