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EKHAH
LAMENTACIONES
3:66 Persíguelos, oh Yahweh, en tu furor y destrúyelos debajo del shamaim de Yahweh.
4:1 Alef ¡Ay! Se ha empañado el oro, se ha alterado el buen oro. Las piedras sagradas
están esparcidas por las esquinas de todas las calles. Bet
4:2 Los preciosos benei de Tzión, que eran estimados en oro fino, ¡ay, los consideran ahora
como vasijas de barro, obra de manos de alfarero! Guímel
4:3 Hasta los chacales les dan la teta y amamantan a sus cachorros, pero mi pobre pueblo
se ha vuelto cruel, como los avestruces del midbah. Dálet
4:4 Se pega a su paladar la lengua del niño de pecho, a causa de la sed. Los pequeñitos
piden pan, y no hay quien se lo reparta. He
4:5 Los que comían delicados manjares han quedado hambrientos en las calles. Los que se
criaron con costoso carmesí han abrazado la basura. Waw
4:6 Es mayor la culpa de mi pobre pueblo que la iniquidad de Sedom, que fue trastornada en
un momento sin que pusieran manos sobre ella. Záyin
4:7 Eran más limpios sus príncipes que la nieve, más blancos que la leche. Su cuerpo era
más sonrosado que el coral; su talle era como el zafiro. Het
4:8 Ahora están más oscuros que el tizne sus semblantes; no los reconocen por las calles;
su piel está encogida sobre sus huesos, reseca como un palo. Tet
4:9 Mejor suerte tuvieron los muertos por la espada que los muertos por el hambre; porque
éstos murieron poco a poco, atravesados por falta de los productos del campo. Yod
4:10 Con sus propias manos las mujeres compasivas cocinaron a sus benei; ellos les
sirvieron de comida en medio del quebranto de mi pobre pueblo. Kaf
4:11 Yahweh ventiló todo su furor; derramó su ardiente ira; prendió fuego en Tzión, el cual
devoró sus cimientos. Lámed
4:12 No creían los melejim de la tierra, ni ninguno de los habitantes del mundo, que el
adversario o el enemigo entrarían por las puertas de Yahrusalaim. Mem
4:13 Fue por los pecados de sus nabí, por las maldades de sus kohanim, que derramaron en
medio de ella la sangre de los justos. Nun
4:14 Deambulaban como ciegos por las calles y se contaminaban con sangre, de modo que
nadie podía tocar sus vestiduras. Sámekh
4:15 ¡Apártense, inmundos!, les gritaban. ¡Apártense, apártense, no toquen! Cuando
vagaban y deambulaban, les decían entre las naciones: ¡No morarán más aquí! Pe
4:16 La presencia de Yahweh los ha dispersado; no los volverá a mirar. De la persona de los
kohanim no tuvieron respeto; ni a los ancianos mostraron consideración. Ayin
4:17 Todavía se consumen nuestros ojos tras la vana espera de nuestro socorro. Como
hemos esperado, todavía esperamos por una nación que no puede salvar. Tsade
4:18 Acecharon nuestros pasos, para que no anduviéramos por nuestras propias calles.
Nuestro fin se acerca; se cumplieron nuestros días; ¡ay, ha llegado nuestro fin. Qof
4:19 Más veloces que las águilas del shamaim fueron nuestros perseguidores. Sobre las
montañas nos persiguieron con tesón; en el midbah nos pusieron emboscadas. Resh
4:20 Al aliento de nuestra nariz, al ungido de Yahweh, lo han atrapado en sus fosas; aquel
de quien habíamos dicho: A su sombra viviremos entre las naciones. Shin
4:21 Gózate y alégrate, oh Hermosa Edom, tú que habitas en la tierra de Uts. También a ti
llegará la copa; te embriagarás y te exhibirás desnuda. Taw
4:22 Se ha cumplido tu castigo, oh Hermosa Tzión; nunca más te levantará en exilio. Pero él
castigará tu iniquidad, oh Hermosa Edom; pondrá al descubierto tus pecados.
5:1 Acuérdate, oh Yahweh, de lo que nos ha sucedido. Mira y ve nuestra desgracia.
KITBE HA KODESH RESTAURADA 5994
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