El libro del mensajero.pdf

Vista previa de texto
2 Así dijo el mensajero: ¡Ante ninguno! Los
dioses muertos no son nuestros para que nos
arrodillemos, los helendos son indiferentes a
nosotros, Guz y sus hijos no lo piden y Laglas
quien sí lo pide no lo merece.
3 No harás reverencia ante ningún dios o
templo, símbolo o rey, sacerdote o profeta. Ni
siquiera ante mi te inclinaras.
4 Le dijeron: nunca entonces nos pondremos
de rodillas ante nadie y por ninguna razón. El
Abate (L.V.L.A.) dijo: puedes arrodillarte
cuando sea necesario o si lo deseas pero nunca
por obligación impuesta por nadie más que tú
mismo.
5 Le preguntaron: ¿A que dios adoraremos con
canticos? ¿Cuál de ellos se deleita con nuestras
alabanzas y adoraciones?
6 Dijo el mensajero: sepan ahora y por siempre
recuerden que todo dios que pida adoraciones
no las merece, solo Laglas el inmundo pide
tales cosas. Aquellos dioses que piden
adoraciones son vanos y sus siervos patéticos.
7 Le dijeron: Pero hay dioses que nos
condenan y maldicen si no los adoramos, eso
dicen sus sacerdotes.
8 Dijo el mensajero: todo dios que os amenace
si no le adoran es Laglas disfrazado, no solo
no le adoraras sino que le repudiaras y no se
69
