Las Casas Astrológicas Bruno Huber.pdf


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El AC y el MC no son partes del yo (como lo son, por
ejemplo, el Sol y la Luna) sino imágenes del yo. Mejor
dicho: son lugares que la persona ocupa en el mundo
según sus criterios subjetivos. El Sol es el principio vital
de la autoconciencia, es una función (muy importante)
del yo, mientras que el AC es el lugar del yo. Esta diferencia debe tenerse siempre presente a la hora de interpretar el horóscopo.
Por lo tanto, el AC y el MC siempre deben verse en relación con la estructura espacial y, especialmente, en relación con los puntos opuestos. El yo sin el tú (con quien
busca contacto) o el individuo sin el colectivo (con el
cual se compara) son conceptos estériles que no tienen
ninguna conexión con la realidad.
No dibujamos los aspectos con el AC ni con el MC
porque la figura de aspectos tiene un significado distinto
al del sistema de casas.
La figura de aspectos muestra la estructura interna (la
causalidad) de la conciencia, mientras que el sistema de
casas (del que el AC y el MC son parte) representa el
entorno exterior de la persona. Son dos sistemas de referencia distintos entre los cuales sólo hay una relación
indirecta (véase el capítulo 1).
Si dibujáramos los aspectos con el AC y el MC, la figura
de aspectos quedaría falseada y no representaría la verdadera estructura de la conciencia de la persona.
Los aspectos con el AC, con el MC y con otras cúspides
de casas sólo se tienen en cuenta en la comparación de
parejas y en determinadas progresiones (la progresión de
la edad, direcciones y tránsitos).
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