LA GUERRA SUCIA EN LAS SOMBRAS.pdf

Vista previa de texto
El tratamiento de bases de datos a nivel casi industrial,
conocido como Minería de Datos, y los grandes centros de
procesamiento de datos gubernamentales secretos, no
supone ningún problema en cuanto a las leyes de la
privacidad, intimidad, o protección de datos porque se trata
de centros súper secretos ocultos al ciudadano cuyo objetivo
es el control informático subrepticio de los ciudadanos
realizado totalmente al margen de la ley. Que quede
perfectamente claro que la informática también condena a
muerte a personas; ¿Acaso cree usted que un gobierno no
acumula informes de toda persona que le interese? Un
gobierno es de todo menos estúpido y por poner algún
ejemplo cercano, guarda todas las denuncias o demandas que
usted ha interpuesto durante toda su vida, y también las que
le han interpuesto otros, además de otros datos sensibles que
daría bastante miedo conocerlos, porque "La paz electrónica
es pura apariencia".
Por mencionar un ejemplo más cercano al lector sobre
que tipo de datos le interesa almacenar a un Estado, todos
estos datos tienen mucho que ver con controlar por medios
indirectos la vida de determinados personajes que de algún
modo han dejado al descubierto su modo de pensar por
medio de algún canal. El aparato de una moderna Guerra
sucia
construye
una
completa
biblioteca
ficheros
confidenciales de personas que tienen algún tipo de influencia
sobre la sociedad en el ámbito más elevado; pero también es
posible encontrar ficheros abiertos en el nivel más bajo. Estos
ficheros contienen datos de personas que están al frente de
protestas, o han organizado algún tipo de acción social contra
un gobierno, o que tienen algún tipo de poder de captación o
convocatoria de masas. Nada de lo que usted haga y que
moleste a un gobierno pasa desapercibido, sino que queda
registrado en esos bancos de datos por motivos puramente
preventivos. En la actualidad hay dos grandes sistemas
informáticos que maneja la policía. En esos sistemas se ficha
a personas de interés policial, sin restricción legal o ley que lo
impida. No es necesario ser un delincuente para formar parte
de ese detestable archivo, basta un simple roce con un agente
del orden enojado para que inmediatamente su DNI sea
escaneado e incluido en esos dos grandes sistemas.
67
