Caja PDF

Comparta fácilmente sus documentos PDF con sus contactos, la web y las redes sociales.

Compartir un archivo PDF Gestor de archivos Caja de instrumento Buscar PDF Ayuda Contáctenos



Los pozos, las maguas y las ceras.pdf


Vista previa del archivo PDF los-pozos-las-maguas-y-las-ceras.pdf

Página 12315

Vista previa de texto


Los pozos, las maguas y las ceras.
Eulogio Jesús Díaz Rodríguez
Fisioterapeuta/Investigador
Resumen
Los cultos católicos introducidos tras la conquista de Canarias pudieron sincretizar los
rituales de purificación, fertilidad, culto a la luz y el agua de las mujeres guanches.

Palabras clave: pozo, agua, cera, luz, magua.

Preámbulo
Comencé a investigar sobre este tema hace unos meses, con la única intención de
recuperar la denominación de
un pequeño lugar de la costa de
Tenerife al que se le había cambiado el nombre en el año 1987.
El lugar, que hasta entonces era
conocido como playa de Las
Ceras, pasó a llamarse erróneamente, y hasta el día de hoy, playa de Las Eras.
El contenido que encontré
en aquel proceso de investigación me fascinó, y considerando
que éste puede ser de mucho
interés para la sociedad canaria,
lo expongo, no sin antes pedir
disculpas por la intromisión a los
verdaderos profesionales, (historiadores y arqueólogos), que deberán validar, y en su caso, continuar esta línea de investigación.
El trabajo pivota sobre los
pozos de agua salobre situados
en Tenerife, Fuerteventura y Lanzarote. A través ellos se exponen
nuevos datos sobre la cera marina, el culto aborigen a la luz y el
agua, y sobre la figura de las antiguas maguas canarias.

Los pozos
Existieron en la antigüedad
en las Islas Canarias algunos pozos de agua salobre que fueron

planificados y construidos con
esmero, utilizando únicamente
piedras o callaos de la orilla del
mar. Sus inusuales formas elípticas, difieren a los construidos con
posterioridad a la conquista de las
islas. Las crónicas históricas más
antiguas los sitúan en lugares de
importancia espiritual. Además,
en la mayoría de los casos, sus
aguas no eran potables, debido
a su gran salobridad. ¿Qué usos
y funciones tuvieron estas construcciones en la antigüedad?
Playa de Chimisay
o de El Socorro.
Güímar, Tenerife
El pozo de esta playa está
situado junto a la Cruz de Tea,
que señala el lugar en el que la
imagen de la Candelaria fue hallada sobre una piedra en el año
1390, 106 años antes de la conquista de Tenerife. Al parecer, y
según cuenta la tradición oral, la
imagen sorprendió a unos pastores guanches que estaban cerca
del pozo.1
El pozo de Chimisay tiene
unos tres metros de profundidad,
y al igual que sus paredes, su escalera está hecha con cantos de
la playa. Su corona es elíptica y
de aproximadamente cuatro metros de diámetro.
Cuando la marea sube, el
agua del mar se destila, y el pozo

presenta en su fondo unos veinte
centímetros de agua salobre. Actualmente está declarado Bien de
Interés Cultural (BIC), por estar
asociado al denominado Campo
de Ceremonia, lugar de la aparición ‘milagrosa’ de la imagen de
la Candelaria.
Playa de Los Guanches
o playa de San Blas.
Candelaria, Tenerife
Junto a la cueva de Achbinico, a la que los frailes cambiaron
su nombre por el de San Blas, encontramos dos referencias sobre la
existencia en la antigüedad de otro
pozo salobre.
La primera data del 4 de diciembre de 1534 y corresponde al
momento en el que el Cabildo de
Tenerife cede los terrenos a la iglesia católica:
“...la dicha casa y ermita
e imagen de Nuestra Señora de
Candelaria, con todo el sitio a ella
perteneciente y cueva en que primero estuvo y con todo el dicho
sitio, desde el Pozo viejo hasta la
dicha cueva que ahora se llama de
San Blas.”2
Otra pequeña descripción
de ese mismo pozo es recogida
siglos después por el ingeniero Antonio Riviere, en el año 1740. Por
aquel tiempo, en el lugar existían
otro tipo de construcciones y ele-

59