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0.
MANUAL DE
ENFERMERÍA

QUIRURGIC A
Silvia Rosalía Rincón Sánchez
Martha García Flores

.M •

Lic. Enf. Silvia Rosalía Rincón Sánchez
Licenciatura en Enfermería por la Universidad Autónoma de Morelos.
Subjefe del Departamento de Gestión de Educación y Capacitación
en Enfermería, Hospital General de México O.D.
Profesora del Curso Postécnico de Enfermería Quirúrgica, HGM-IPN.
Asesora de la asignatura de Docencia en Enfermería ENEO-UNAM;
Sistema de Universidad Abierta.

Mtra. Martha García Flores
Maestría en Administración de Hospitales y Salud Pública.
Licenciatura en Enfermería por la Universidad Autónoma de Morelos.
Subdirectora del Hospital General de México.
Auditor interno para el Proceso de certifi cación
de Establecimientos de servicios de salud.
Integrante del Subcomité técnico de enfermería de la Comisión
Coordinadora de Institutos Nacionales de Salud
y Hospitales de Alta Especialidad.
Secretaria del Comité Hospitalario de Emergencias y Desastres.
Plan acción para certificar el Programa Hospital Seguro.
Presidenta del subcomité de enfermería del Comité Nacional
para la Atención del Envejecimiento de la Secretaría de Salud
y la Red Mexicana para la Atención al Envejecimiento.
Coordinadora de Enfermería de la Asociación Mexicana de Hospitales.

Esta obra es parte de la Biblioteca del Hospital General de México

MÉXICO • BOGOTÁ • BUENOS AIRES • CARACAS • GUATEMALA
MADRID • NUEVA YORK • SAN JUAN • SANTIAGO • SAO PAULO
AUCKLAND • LONDRES • MILÁN • MONTREAL • NUEVA DELHI
SAN FRANCISCO • SIDNEY • SINGAPUR • ST. LOUIS • TORONTO

Director editorial: Javier de León Fraga
Editor de desarrollo: Manuel Bernal Pérez
Corrección de estilo: Alfonso Monroy Pérez
Supervisora de producción: Ángela Salas Cañada
Composición y formación: Griselda González Bastida
NOTA
La medicina es una ciencia en constante desarrollo. Conforme surjan nuevos conocimientos, se requerirán
cambios de la terapéutica. El (los) autor(es) y los editores se han esforzado para que los cuadros de dosi cación medicamentosa sean precisos y acordes con lo establecido en la fecha de publicación. Sin embargo,
ante los posibles errores humanos y cambios en la medicina, ni los editores ni cualquier otra persona que
haya participado en la preparación de la obra garantizan que la información contenida en ella sea precisa
o completa, tampoco son responsables de errores u omisiones, ni de los resultados que con dicha información se obtengan. Convendría recurrir a otras fuentes de datos, por ejemplo, y de manera particular,
habrá que consultar la hoja informativa que se adjunta con cada medicamento, para tener certeza de que
la información de esta obra es precisa y no se han introducido cambios en la dosis recomendada o en las
contraindicaciones para su administración. Esto es de particular importancia con respecto a fármacos nuevos o de uso no frecuente. También deberá consultarse a los laboratorios para recabar información sobre
los valores normales.

MANUAL DE ENFERMERÍA QUIRÚRGICA
Prohibida la reproducción total o parcial de esta obra,
por cualquier medio, sin autorización escrita del editor.
DERECHOS RESERVADOS © 2012, respecto a la primera edición por
HOSPITAL GENERAL DE MÉXICO

Editado, impreso y publicado, con autorización del Hospital General de México.

Editado por McGRAW-HILL INTERAMERICANA EDITORES, S.A. de C.V.
A subsidiary of e McGraw-Hill Companies, Inc.
Prolongación Paseo de la Reforma 1015, Torre A, Piso 17, Col. Desarrollo Santa Fe,
Delegación Álvaro Obregón
C.P. 01376, México, D.F.
Miembro de la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana Reg. No. 736
ISBN: 978-607-15-0625-2
1234567890
Impreso en México

119876543210
Printed in Mexico

Contenido
Prólogo

vii

Prefacio

ix

Capítulo 1. Generalidades

1

Capítulo 2. Central de equipos y esterilización (CEYE)

15

Capítulo 3. Aparatos electromédicos

31

Capítulo 4. Clasificación de heridas

47

Capítulo 5. Clasificación de las cirugías

59

Capítulo 6. Lavado de manos

73

Capítulo 7. Preparación de la región a operar

83

Capítulo 8. Posiciones quirúrgicas más frecuentes

97

Capítulo 9. Procedimientos especiales en la sala quirúrgica

113

Capítulo 10. Tiempos quirúrgicos fundamentales

125

Capítulo 11. Colocación y manejo de mesas auxiliares

137

Capítulo 12. Ropa quirúrgica

153

Capítulo 13. Funciones de la enfermera circulante

171

Capítulo 14. Funciones de la enfermera instrumentista

189

Capítulo 15. Instrumental quirúrgico

203

Índice alfabético

227

v

Prólogo
Tradicionalmente, el Hospital General de México ha sido una institución
dedicada a la docencia no sólo en el rubro médico, sino en muchos otros
más, especialmente en el de enfermería. Los más de 100 años que nos
preceden desde su inauguración han ido fortaleciendo estos preceptos
hacia la docencia, en donde el conocimiento ha incrementado contundentemente los acervos de textos, revistas y bibliotecas, a tal grado que
resulta fácil perderse entre tanta información, por lo que hoy en día, ésta
debe ser cuidadosamente seleccionada y simplifi cada para darle una aplicación útil e inmediata en la asistencia de nuestros enfermos; el puro
acto de sintetizar tal cantidad de publicaciones, hacerlas entendibles
para quien las ocupará en su diaria labor y, además, hacerlo en espacios
breves y restringidos, sin duda se traduce verdaderamente en una labor
titánica.
El Manual de enfermería quirúrgica está basado en la experiencia
del cotidiano actuar de la enfermera quirúrgica de nuestra institución,
con y para los pacientes que se han decidido por nuestro hospital para
la atención de sus “padeceres”, siempre al cobijo de los principios científicos universalmente aceptados y con el rigor ético que nos caracteriza.
Asimismo, pretende proporcionar referencias reales y oportunas a las
enfermeras, que les permitan planear, priorizar y evaluar sus acciones
dentro del área quirúrgica. Los 15 capítulos que lo forman van desde
temas con miras panorámicas, hasta otros con acercamientos específi cos, todos útiles y de aplicación diaria en su día a día en el cada vez
más complejo mundo de los quirófanos. Este esfuerzo editorial inicia
describiendo el área f ísica del quirófano y su funcionalidad, pasando por
la central de equipos y esterilización, manejo de aparatos electromédicos en el quirófano, para después abordar temas de relevante actualidad
como el de clasifi cación de heridas y de cirugías. Posteriormente se enfoca al abordaje del paciente en el quirófano mismo, incluyendo capítulos
que versan sobre el lavado de manos, preparación de la región a operar,
posiciones quirúrgicas más frecuentes y procedimientos especiales en el
área quirúrgica, enfatizando los tiempos quirúrgicos fundamentales, la
colocación y manejo de mesas, así como lo referente a la ropa quirúrgica.

vii

viii

|

Prólogo

Finalmente describe las funciones de la enfermera circulante y las de la
instrumentista, para terminar con un capítulo sobre instrumental.
A todas luces, la estructuración del presente Manual de enfermería
quirúrgica, literalmente viaja por todos los aspectos reales a considerar
en tan pragmática orientación y, sin lugar a dudas, ocupará un prestigioso lugar entre la bibliografía existente del tema. Hoy ve la luz en su
primera edición que, dado el profesionalismo, nivel académico y dedicación de las autoras, se perfi la para ediciones futuras como un verdadero
referente para la enfermera que consagra su labor al interior de los quirófanos.
No queda más que agradecer la distinción de la que he sido objeto
al permitirme escribir las presentes palabras de otra obra científi ca que
hace crecer el acervo editorial del Hospital General de México, que a
la vanguardia en el cuidado de la vida, hoy en día es el General de los
Hospitales.
Dr. Francisco P. Navarro Reynoso
Director General
Hospital General de México

Prefacio
La principal intención del Manual de enfermería quirúrgica es entregar,
de una manera breve y sencilla, las técnicas y procedimientos básicos
que toda enfermera que incursiona en el área debe conocer. También
está dirigido especialmente a los estudiantes de nivel básico y de formación específi ca en esta fascinante, compleja y al mismo tiempo impactante área. Los 15 capítulos que contiene conforman una guía básica
para planear, priorizar y evaluar las actividades dentro del quirófano.
Este texto contiene información fundamental que parte desde la
conformación del área física y las condiciones óptimas de funcionamiento, hasta el equipamiento, etc. Asimismo, dedica un capítulo para
describir las funciones de la enfermera circulante e instrumentista en los
procedimientos especiales, como lo es el tiempo séptico y la sala contaminada que, si bien es cierto a la fecha no se ha determinado la magnitud
y alcance que tienen en la prevención de las infecciones, en esta obra
se pone a consideración del lector, ya que es una práctica de verdadera
cotidianeidad en instituciones de salud; se trata de medidas dirigidas a
impedir la llegada de microorganismos patógenos al medio aséptico, es
decir, orientadas a prevenir la contaminación microbiológica.
Es una obra construida esencialmente desde el punto de vista docente, asistencial y técnico, dada la experiencia de más de 50 años en
la formación de recursos humanos de enfermería en esta especialidad.
También está de manifi esto la visión directiva, en virtud de la amplia y
excelsa práctica de este hospital de alta especialidad, a este respecto.
Estamos convencidas de que será de gran apoyo para quien lo consulte, sobre todo para el personal que por primera vez se incorpora a
las áreas quirúrgicas. No se presenta un análisis exhaustivo de todos los
temas relacionados, pues es una obra concebida para abordar temas básicos o elementales; por ello, si se desea profundizar en el tema, la información vertida en este texto indudablemente debe complementarse con
la lectura de bibliograf ía complementaria.
Es muy importante para las autoras referir que este Manual de enfermería quirúrgica es el resultado de una cohesión de voluntades orientadas con fines meramente académicos, de una institución centenaria, la
cual se ha caracterizado siempre por su probada vocación por la enseix

x

|

Prefacio

ñanza, a donde acuden enfermeras no sólo de toda la República Mexicana, sino también de algunos países de América Latina, para recibir
formación específi ca en el área quirúrgica.
Se ha escrito para responder a la necesidad pujante que prevalece
entre el personal de enfermería del Hospital General de México de continuar transmitiendo las experiencias y evidencias al respecto del trabajo
que se realiza en las áreas quirúrgicas, de tal forma que estas técnicas y
procedimientos permanezcan y se repliquen, con lo cual se continuará
ofreciendo cuidados centrados en las necesidades propias de los pacientes candidatos a cirugía, además de otorgar una atención individualizada
con calidad y calidez y, ante todo, una cirugía segura y libre de riesgos.
Con todo ello se da respuesta a la confi anza que pacientes y autoridades
depositan no sólo en las enfermeras(os), sino también en todo el personal que conforma el equipo quirúrgico.
Es preciso enfatizar que escribir representa una responsabilidad histórica y social para con la población y con la misma profesión, por lo que
sabemos que no es una empresa fácil; sin embargo, con ello favorecemos
que nuestra institución dé continuidad a su labor como hospital-escuela.
Por último, las autoras expresamos un merecido agradecimiento a
las autoridades y demás personal que, de manera directa o indirecta,
apoyaron con entusiasmo la elaboración de este texto que hoy tiene usted en sus manos y que esperamos sea el inicio de todos los que el personal del Hospital General de México —“El General de los Hospitales”,
como bien suele referirlo el doctor Francisco Navarro Reynoso, actual
director de esta institución— debe y merece escribir. A todos, muchas
gracias.
Silvia R. Rincón Sánchez
Martha García Flores
México, D.F.

1

Capítul o

Generalidades

Aspectos legales
Enfermería es el cuidado que se otorga a las personas en las diferentes etapas de salud o enfermedad. Estos cuidados se realizan en común
con otras profesiones y también de manera autónoma. En general, la
enfermera tiene la responsabilidad de encaminar sus esfuerzos hacia el
fomento de entornos seguros no sólo para el paciente, sino también para
la práctica profesional.
Desde el punto de vista legal, la enfermera de quirófano está obligada a brindar cuidado oportuno y razonable, por lo que es importante
que para ejercer su profesión conozca las normas y reglas de los cuidados que proporciona, desarrollando una práctica documentada que le
permita optimizar su desempeño con los pacientes que requieren de su
servicio. Asimismo, dichos documentos servirán de apoyo para continuar con la investigación que redunde en una mejora de los cuidados
que proporciona, defi nir la conducta que debe seguir respecto al tratamiento de cada paciente y tener una participación más activa en las
políticas de salud.
La práctica profesional de la enfermería, en cualquiera de sus especialidades, está regida principalmente por la legislación de cada estado o
nación, cuyos códigos y reglamentos especifi can los deberes, responsabilidades y derechos de esta actividad.
Mediante el establecimiento de un contrato de trabajo público o
privado, el personal de enfermería otorga cuidados a las personas que
lo requieren a cambio de un salario y prestaciones por parte del patrón.
Esta relación de trabajo incluye deberes, derechos y obligaciones que es
preciso cumplir para evitar enfrentar procesos legales administrativos,
civiles o penales.
1

2

|

Manual de enfermería quirúrgica

Por lo anterior, la enfermera quirúrgica está obligada a:
• Proporcionar cuidados de manera efi
ciente y efi caz.
• Otorgar cuidados con base en las normas legales establecidas en
cada jurisdicción.
• Salvaguardar en todo momento la individualidad e integridad del
paciente.

Mala práctica
Conducta que supone una acción negligente o alguna omisión por parte
de un profesional de la salud, que se traduce en un daño o lesión al usuario y/o paciente.
Cabe recordar que la norma de cuidado que debe aplicarse en caso
de mala práctica es la que existía en el momento en que se produjo el
daño, ya que resulta inadecuado aplicar normas actuales a accidentes
que se produjeron tiempo atrás.
Por lo anterior, es importante que la enfermera quirúrgica esté familiarizada con las innovaciones en materia de legislación de la profesión,
los cambios en las políticas institucionales, así como contar con el conocimiento de las técnicas y procedimientos más efectivos mediante una
constante actualización.
Es primordial hacer hincapié en que cada miembro del equipo quirúrgico es responsable de la manera en que realiza las tareas que le corresponden, por lo que debe estar consciente de las responsabilidades
legales que adquiere con el paciente.
Todo acto producido por descuido se clasifi ca como negligencia, y
aun cuando ésta no constituye una transgresión como tal, el personal de
enfermería debe tener pleno conocimiento de las situaciones en que un
descuido puede poner en peligro al paciente, ya que no sólo se lesiona a
éste sino también al equipo de trabajo y, por tanto, a la institución.

Expediente clínico
La enfermera de quirófano tiene entre otras obligaciones la de aplicar las
mejores estrategias a fi n de asegurar el cumplimiento en tiempo y forma
de las normas administrativas respectivas para que un paciente pueda
ser sometido a procedimiento quirúrgico.

Capítulo 1

|

Generalidades

3

El expediente clínico es un documento médico de carácter legal,
pues contiene toda la información básica para la toma de decisiones con
respecto al tratamiento del paciente. Asimismo, es la base para aceptar
o negar la mala práctica o negligencia en caso de que se presenten demandas legales.
En vista de lo anterior, es primordial que la enfermera de quirófano revise de manera escrupulosa el contenido del mismo, con apego al
orden que dicta la norma ofi cial (NOM-168-SSA1-1998) del expediente
clínico con base en la jurisdicción que corresponda. El objetivo de dicha
norma es el establecimiento de los criterios de orden científi
co, tecnológico y administrativo obligatorios en la elaboración, integración, uso
y archivo del expediente clínico. En el expediente también deberán integrarse todas las notas de enfermería generadas durante el tratamiento
del paciente.

Hoja de enfermería
La hoja de enfermería, consistente en las notas preoperatorias, transoperatorias y posoperatorias, es un importante registro que permite una
comunicación efectiva entre el personal de salud mediante la información que, hora tras hora, desde el ingreso hasta el egreso del paciente,
se vierte en este documento. Permite confrontar las órdenes médicas y
los planes de cuidados de enfermería; contiene diversos elementos que
constituyen la base para el cuidado durante el periodo operatorio, con
lo que puede garantizarse la continuidad y calidad del mismo. En dicho
documento se registran también los hechos y actos relativos a la atención prestada al paciente.
Además, la enfermera asienta en esta hoja las observaciones relativas a la valoración, el diagnóstico, la intervención, la evaluación y la
respuesta del paciente.
El personal de enfermería nunca debe olvidar la responsabilidad ética y legal que se genera, al hacer estas anotaciones, de respetar la individualidad de los pacientes, así como protegerlos de prácticas ilegales o
deshonestas, por lo que debe considerar detenidamente las consecuencias positivas o negativas que genera el registro de esta información.
Cada institución tiene sus propias normas y reglamentos para la elaboración de la documentación que se genera antes, durante y después
de la atención de un paciente. Sin embargo, en cualquier caso dichos
registros deben cumplir con las siguientes características:

4

|

Manual de enfermería quirúrgica

• Letra clara y legible.
• Notas precisas y entendibles.
• Guardar un orden cronológico (fecha y hora).
• Hacer anotaciones objetivas, evitando describir juicios de valor.
• En caso de accidentes o incidentes, anotarlos de manera inmediata.
• Evitar tachaduras o enmendaduras.
• En caso de una nota elaborada fuera de orden cronológico, ésta deberá quedar registrada al fi nal con una leyenda de “nota posterior”.
• Utilizar abreviaturas generalmente aceptadas.
• No dejar líneas o espacios en blanco.
• Nombre y fi rma de la enfermera responsable.
• El color de tinta deberá corresponder al turno (matutino, azul; vespertino, verde; nocturno, rojo).

Consentimiento informado
Es un documento de carácter legal en el que se especifi can los riesgos
que puede enfrentar un paciente al ingresar a una institución de atención
médica. El personal de salud involucrado en el seguimiento del paciente
está obligado a obtener este consentimiento de manera voluntaria.
Para que dicho consentimiento sea considerado como válido debe
estar firmado por el propio paciente o por un familiar legalmente autorizado. Es importante proporcionar toda la información acerca de los
riesgos, benefi cios, alternativas y consecuencias del tratamiento.
Las autorizaciones de los pacientes de someterse a determinados
procedimientos (ya sean diagnósticos, curativos, de rehabilitación o de
cualquier otro tipo) deben solicitarse antes de llevarlos a cabo, en el entendido de que si se consiente el procedimiento con los riesgos que éstos
implican, no disculpa al responsable en caso de daños, toda vez que se
encuentre que actuó con negligencia, precipitación, impericia, dolo o
mala práctica. Estos consentimientos están establecidos en la Norma
Ofi cial Mexicana NOM-168-SSA1 para el manejo del expediente. Entre
otros fi guran:
• Ingreso hospitalario.
• Intervención quirúrgica.
• Amputación, mutilación o extirpación orgánica.
• Empleo de anestesia general.
• Medios invasivos.

Capítulo 1

|

Generalidades

• Métodos definitivos de planifi cación familiar.
• Disposición de órganos y tejidos.
• Todo acto que represente riesgo alto.
En la mayoría de los hospitales, es el personal de enfermería el que se
encarga de verifi car que estos formatos estén debidamente requisitados.
En caso de que no se encuentren estos documentos en el expediente, la
enfermera estará obligada a dar aviso para que se proceda a suspender el
procedimiento hasta recabar esta documentación, con lo que se evitará
que el personal y/o la propia institución enfrenten un confl icto legal.
El principal objetivo del consentimiento informado es deslindar responsabilidades, y debe obtenerse independientemente de la magnitud
del procedimiento quirúrgico al que será sometido el paciente.
No debe contener terminología médica o abreviaturas, y debe ser
claro y entendible para una persona que no pertenezca al equipo de profesionales dedicados al cuidado de la salud. Lo anterior ayudará a disminuir los riesgos a que está expuesta la profesión y, lo más importante, el
paciente podrá recibir una atención de calidad con apego a las normas y
procedimientos que establece la legislación vigente.

Recomendaciones
En ocasiones, y debido a su naturaleza, las cirugías se practican de manera urgente, y aun cuando éstas son programadas, los pacientes ingresan al hospital portando objetos de valor como anillos, pulseras, lentes
o collares.
Al respecto, se recomienda hacer un registro por escrito de estos
elementos, referir el lugar donde se resguardan y/o el nombre de la persona a quien se le entregan para custodia. Esto evitará que el personal
encargado de la recepción del paciente tenga problemas legales.
De igual manera, es fundamental el manejo, conservación e identifi cación de las piezas o muestras durante el periodo transoperatorio,
pues una manipulación incorrecta de éstas puede provocar diagnósticos equivocados, o atribuir éstos al paciente que no corresponde, lo que
traerá consecuencias de orden legal.
Finalmente, es importante hacer hincapié en la relevancia de hacer
una correcta identifi cación del paciente al ingresar a la sala de operaciones y justo antes de iniciar la cirugía, con lo que se evitará cualquier
error que pudiera acarrear consecuencias serias.

5

6

|

Manual de enfermería quirúrgica

Área física del quirófano
Descripción
A continuación se describen los principios básicos de un área quirúrgica. Es importante referir que existen muchos y muy variados estilos y
formas; sin embargo, por lo que respecta al común denominador de la
construcción, el diseño o esquema del quirófano debe enfocarse básicamente a establecer barreras o fi ltros para los posibles contaminantes del
medio, tales como materiales, equipos, aire e incluso personas, que también son fuentes potenciales de contaminación. Asimismo, debe establecerse una barrera entre las áreas contaminadas o sépticas y las asépticas.
La unidad quirúrgica es una instalación especialmente acondicionada dentro del hospital, así como un sitio ex profeso para practicar intervenciones quirúrgicas. Dicha unidad requiere de un diseño arquitectónico y f ísico exclusivo debido a que debe contar con zonas específi
cas y
restringidas para las actividades preoperatorias, transoperatorias y posoperatorias (fi gura 1-1). Está provista de material y equipo complejo, y
en ella circulan de manera constante médicos, enfermeras y en general

Figura 1-1. Ejemplo de unidad quirúrgica.

Capítulo 1

|

Generalidades

7

todo el equipo humano y el material necesario para la atención de los enfermos. Ahí se emplean técnicas y procedimientos específi
cos que evitan
o previenen al máximo la entrada de toda clase de bacterias y microorganismos a las instalaciones.
Para su buen funcionamiento, el quirófano debe estar ubicado en
una zona de fácil acceso y tener colindancia principalmente con el servicio de urgencias y la unidad de cuidados intensivos.
De ser posible debe estar alejado de áreas con tráfi
co pesado de personas, de servicios como consulta externa y en general de cualquier área
donde haya pacientes infectocontagiosos.
Es necesario que toda unidad quirúrgica cuente con servicios básicos como radiología e imagen, laboratorio e histopatología, entre otros.
La superfi cie de paredes y pisos debe ser lisa, de material no poroso, para
facilitar su mantenimiento y limpieza.

Objetivo
Asegurar al máximo el aislamiento de la unidad quirúrgica del resto del
hospital para impedir la contaminación y transmisión de infecciones, lo
que permitirá al equipo de salud evitar complicaciones al paciente.
La unidad quirúrgica se divide en tres grandes áreas:
• Área negra.
• Área gris.
• Área blanca.

Área negra
Es propiamente el área de acceso a la unidad quirúrgica; por ella circulan médicos, enfermeras, técnicos, camilleros y en general todo el personal involucrado en la atención del paciente. Se debe circular en esta
área portando bata o uniforme clínico; esta zona estará comunicada con
la zona gris mediante trampa de botas y trampa de camillas. Esta zona
también se designa como área preoperatoria y en ella se revisan las condiciones en que es presentado el paciente y se realiza la mayor parte del
trabajo administrativo.
En este sitio se ubican los sanitarios, las regaderas, los vestidores y
las oficinas administrativas; ahí el equipo quirúrgico cambia el uniforme
clínico (uniforme institucional) por el uniforme quirúrgico.

8

|

Manual de enfermería quirúrgica

Se encuentra delimitado por la llamada zona negra, lugar exclusivo
para la recepción de los pacientes, la cual debe estar provista de camascamilla, bancos de altura, tripiés y una central de enfermeras dotada del
material y equipo necesarios para la atención al paciente en el preoperatorio inmediato.

Zona gris
Como lo indica su color, esta área está sujeta a mayor restricción y también es conocida como zona limpia; es imprescindible transitar en esta
área con uniforme quirúrgico, el cual consiste en un pijama de algodón
que consta de dos piezas, fi lipina con cuello en “V” de manga corta, pantalón amplio y con una abertura lateral, además del cubrepelo (gorro o
turbante), cubreboca y botas desechables.
La enfermera de quirófano nunca debe olvidar que la correcta portación del uniforme contribuye a evitar contaminación o infecciones
cruzadas que pueden poner en peligro la vida del paciente, lo que representa un mayor costo para la institución y para el propio paciente.
Aquí se ubica el área de lavado del instrumental quirúrgico, la central de equipos y esterilización (CEYE) en la que se prepara, esteriliza y
almacena equipo y material necesarios para la cirugía, así como una habitación para anestesia, donde se almacenan medicamentos e insumos.
Cerca de los quirófanos están instaladas tarjas para el lavado quirúrgico de manos, las cuales deben tener una profundidad adecuada para
prevenir salpicaduras y evitar que se humedezca el uniforme. La salida
de agua es por medio de un tubo elevado, de manera que permita mantener los brazos en posición vertical; lo ideal es que las tarjas cuenten con
un sistema electrónico para accionarlas de modo que, una vez iniciado el
lavado, no se tenga contacto alguno con las mismas.
Las instalaciones por lo general cuentan con pasillos laterales por
los que se da acceso a la camilla del paciente; por dichos pasillos también
se traslada instrumental, ropa y material que ha sido utilizado en operaciones, y se consideran contaminados.
Dentro del área gris también se ubica la zona de posoperatorio, en
donde se recibe al paciente inmediatamente después de concluida la cirugía. Este sitio debe estar equipado con camas-camilla, tomas de oxígeno, aspiradores empotrados, tripiés, carro rojo, colchones térmicos, así
como una pequeña central de enfermeras dotada del material y el equipo
necesarios para la atención del paciente en el posoperatorio inmediato.

Capítulo 1

|

Generalidades

Zona blanca
Es una zona de absoluta restricción, ya que se considera un lugar estéril,
y es en donde se realizan las intervenciones quirúrgicas. Es primordial
que todo el personal que transita por aquí se apegue de manera estricta
a las siguientes recomendaciones:
• Portar correctamente el uniforme quirúrgico.
• Debe contar con un aseo personal escrupuloso.
• Uñas cortas, limpias y sin esmalte.
• No usar ningún postizo (pelucas, pestañas, uñas, pupilentes).
• Evitar el uso de joyería (pulseras, anillos, medallas, etc.).
• Evitar el uso de adornos en el pelo.
• Circular en una misma dirección, evitando el paso de materiales
contaminados por áreas limpias.
• Mantener cerradas las puertas de esta zona durante todo el procedimiento quirúrgico.
Observar estas recomendaciones permite ofrecer a los pacientes
una mayor seguridad, pero sobre todo evita complicaciones por accidentes.

Características de la sala quirúrgica
La sala quirúrgica (o de operaciones), también conocida como zona de
transoperatorio, debe tener características muy particulares para proporcionar un ambiente seguro y efi caz en donde el paciente y el personal
de salud puedan permanecer por tiempo prolongado sin inconvenientes.

Forma y tamaño
Por lo general son de forma cuadrangular, su tamaño varía de unos 36
a 49 m ,2 según el tipo de cirugía que se practique. Es muy importante
recordar que en cirugía de trasplante y cirugía cardiopulmonar, entre
otras, se requiere disponer de mayor espacio debido a las características
y complejidad de este tipo de procedimientos.

Piso, techo y pared
El piso debe ser de material resistente al agua y que no sea conductor
de corriente, esto a fi n de evitar cargas electrostáticas que puedan cau-

9

10

|

Manual de enfermería quirúrgica

sar accidentes. Las esquinas y las paredes de estos espacios deben ser
romas, de fácil lavado, sin brillo y sin colores que resulten estresantes o
fatigantes para la vista, de manera que se facilite la limpieza e impida la
acumulación de microorganismos patógenos.
Es indispensable que las paredes de las habitaciones destinadas para
el uso de equipos de rayos X estén recubiertas con plomo. En caso de
procedimientos de urgencia en salas desprovistas de este recubrimiento,
el personal debe emplear mandiles de este mismo material.

Puertas
En la mayoría de las instituciones públicas o privadas se utilizan puertas
abatibles, con un visor o mirilla de forma circular o cuadrangular. Actualmente hay en el mercado puertas automáticas que sellan de manera
hermética, lo que permite tener un ambiente más aséptico.
Asimismo, debe verifi carse siempre el correcto funcionamiento de
los sistemas de ventilación, pues los gases anestésicos que se utilizan
pueden acumularse y causar molestias al personal de salud, por lo que es
importante utilizar de manera correcta el cubrebocas.
También se utilizan sistemas de fl ujo laminar para disminuir al
máximo la entrada de aire contaminado. Dichos sistemas permiten que
el aire pase por varios fi ltros, incluyendo la luz ultravioleta, con lo que se
disminuye la posibilidad de contaminación.

Temperatura
La temperatura de una sala quirúrgica se gradúa de acuerdo con dos
variables:
1) El paciente. Los pacientes geriátricos, pero sobre todo los neonatos, lactantes y pediátricos, pierden el control de la temperatura con
facilidad, por lo que en un procedimiento quirúrgico la enfermera debe
vigilar que la temperatura se mantenga estable, lo cual se logra mediante
compresas calientes y/o soluciones que se someten a “baño María”, con
cuyo procedimiento se evita que los pacientes caigan en hipotermia y se
previenen complicaciones.
2) El tipo de cirugía. En cardiocirugía por lo general es importante
mantener la sala a una temperatura por debajo de los 18 °C; sin embargo, para las cirugías generales es importante mantener una temperatura
promedio.

Capítulo 1

|

Generalidades

Antes de una cirugía, es fundamental que la enfermera de quirófano
revise el expediente del paciente, pues esto le permitirá tomar las medidas pertinentes de acuerdo con el tipo de intervención de que se trate.

Iluminación
La iluminación es muy importante, pues debe proporcionar una visión
clara del sitio quirúrgico, lo que brinda seguridad al equipo de salud al
realizar el procedimiento. Las lámparas deben pender del techo y estar
provistas de articulaciones que permitan colocarlas en diferentes posiciones, a una altura adecuada para su fácil manejo.
La luz de la lámpara principal superior debe tener las siguientes características:
• No debe producir brillos ni deslumbramientos.
• No debe producir sombras, lo cual se logra al dirigir los dos haces de
luz hacia un ángulo convergente.
• Capacidad para ajustarse en cualquier posición o ángulo.
• De fácil limpieza.
Es importante recordar que, durante la cirugía, las lámparas deben
ser movidas lo menos posible para reducir la dispersión del polvo sobre
el campo estéril.

Mobiliario
La sala quirúrgica debe estar equipada con mobiliario básico de acero
inoxidable, cuyas características eviten la conducción de electricidad,
que sea liso y de fácil limpieza.
Se requiere contar con bancos giratorios, necesarios principalmente
para el anestesiólogo, quien requiere colocarse a la altura de la cabeza
del paciente durante el procedimiento; dichos bancos también son útiles para el resto del equipo, ya que ciertas cirugías requieren, dada su
complejidad y la precisión que demandan, que el cirujano y su equipo
permanezcan sentados.
Bancos de altura. Sirven generalmente para tener una mejor visión
del sitio quirúrgico, y quien lo utiliza con mayor frecuencia es la enfermera instrumentista, ya que de esta manera tiene dominio del circuito
quirúrgico.
Cubetas de patada. Son recipientes provistos de ruedas y se manejan con los pies, de ahí su nombre. En la sala quirúrgica se reduce al

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Manual de enfermería quirúrgica

máximo la manipulación de lo que se considera contaminado, por lo
que estas cubetas son imprescindibles, ya que en ellas se coloca toda la
“basura” quirúrgica que se genera durante la cirugía.
Estas cubetas deben colocarse invariablemente de la siguiente manera: dos laterales y una a la cabecera de la mesa quirúrgica. Las laterales
son sólo para gasas, apósitos, compresas, torundas, penrose, sobrantes
de suturas y todos los desechos que contengan cualquier sustancia o
producto orgánico como sangre, orina y fl uidos corporales; se debe colocar bolsa roja como lo establece la norma ofi cial. La cubeta que se coloca
en la cabecera es exclusiva para desechar el material que el anestesiólogo
maneja durante el procedimiento anestésico. Es importante que la basura se clasifi que y maneje de acuerdo con la Norma Ofi cial Mexicana para
manejo de RPBI.
Tripié. Estos artículos son utilizados para colocar las bolsas y/o
frascos de soluciones y medicamentos que se administran al paciente
en el transoperatorio; al igual que el demás mobiliario, también están
provistos de ruedas, un sistema que regula la altura y varias salientes que
permiten colocar más de una solución.
Asimismo, existen cadenas que penden del techo, provistas de rieles
para facilitar su desplazamiento, y que sirven para colocar soluciones;
estas cadenas son de suma utilidad y no ocupan espacio en la periferia
del circuito quirúrgico.
Mesa quirúrgica. En ésta se coloca al paciente, con colchón o cojín
recubierto de material de vinilo, con un sistema mecánico o hidráulico
que permite subir, bajar o colocar al paciente en diferentes posiciones.
Además, está provisto de ruedas y frenos.
Mesa auxiliar o de riñón. También conocida como mesa rectangular, es donde la enfermera quirúrgica coloca ropa, instrumental, material
e insumos requeridos para el procedimiento. La enfermera que instrumenta la cirugía tiene absoluto control de esta mesa, ya que se maneja
por tiempos quirúrgicos, además de que se hacen divisiones para el manejo de instrumental y material limpio, sucio y contaminado. También
son ideales para procedimientos especiales.
Mesa de Mayo. También llamada mesa puente, este mueble está
provisto de ruedas, y tiene un soporte y un torniquete que permite adecuar la altura, así como un marco para colocar la charola de Mayo (de
ahí su nombre), que contiene el instrumental requerido para la cirugía.
Mesa Pasteur. En ella se coloca el material y equipo necesario para
realizar el lavado quirúrgico y la antisepsia del área que habrá de ope-

Capítulo 1

|

Generalidades

rarse; también sirve para auxiliar al anestesiólogo en los procedimientos
durante la inducción anestésica.
Todo este material debe invariablemente estar provisto de ruedas,
pues esto permite que el equipo pueda desplazarse con rapidez en caso
de requerirlo.

Accesorios
Todas las salas quirúrgicas deben contar ex profeso con tomas de corriente (trifásica, de preferencia), tomas empotradas de oxígeno, carro
de anestesia, oxímetro de pulso, carro rojo, aspiradores y unidad de electrocoagulación.
Las salas en que se realiza cirugía por endoscopia deben estar provistas de manómetro de insufl ador de CO y2 monitores de imagen.
Es importante contar con un negatoscopio, ya que por la naturaleza de las cirugías es necesario revisar los estudios radiográfi cos. Cabe
mencionar que todo registro o anotación asentado en el expediente debe
contener la hora en que dicho registro fue hecho, por lo que es muy
importante un reloj de pared para medir tiempos durante algunos procedimientos, como colocación de torniquetes y administración de medicamentos, e incluso en situaciones críticas como paro respiratorio u
hora de nacimiento. Finalmente, el equipamiento de accesorios en la sala
quirúrgica dependerá de la especialidad de que se trate.
Además, es necesario que todo el personal se familiarice con la estructura y el diseño, lo que permite que las actividades de cada miembro
del equipo de salud se articulen y lleven a cabo con apego a normas y
procedimientos establecidos por la institución, de forma tal que se otorgue una atención segura y de calidad.

Bibliografía
Archundia G A. Educación quirúrgica. Ed. Francisco Méndez Cervantes.
pp. 416. México.
Gauntlett B P. Enfermería médico-quirúrgica. Ed. Harcourt Brace. pp.
2068. Madrid. 1997.
Hospital General de México. Mecanograma. 2001.
Martínez D S. Cirugía, bases del conocimiento quirúrgico. Ed. McGrawHill Interamericana. pp. 274. México. 1997.

13

Capítul o

2

Central de equipos
y esterilización (CEYE)
Concepto
La central de equipos y esterilización, mejor conocida por sus siglas
como CEYE, es un servicio de la unidad quirúrgica cuyas funciones
principales son preparar, clasifi car, esterilizar y distribuir el material de
consumo, canje, ropa e instrumental quirúrgico a cada una de las salas
que conforman dicha unidad.
La Central de equipos y esterilización también provee de material
y equipo a los servicios asistenciales de la unidad médica, por lo que
resulta indispensable y esencial para el buen funcionamiento de una institución hospitalaria.
La Norma Ofi cial Mexicana NOM-197-SSA1-2000 refi ere en el
punto 6.3.1.15 que esta central de equipos deberá ubicarse de manera estratégica para permitir el acceso al personal mediante un fi
ltro de
aislamiento y estar comunicada por una ventanilla con el área blanca,
misma que comunica directamente con las salas de operaciones para la
entrega de material estéril.
Dicha norma refi ere también que debe contar con áreas de lavado,
preparación de ropa, materiales y guantes, ensamble para armar los paquetes que serán sometidos a esterilización, y una zona con anaqueles
para guardar material estéril; este sitio también se designa como “subCEYE”.
Otro punto importante se refi ere a los autoclaves, mismos que deben estar ubicados de tal manera que cuando necesiten servicio o mantenimiento preventivo/correctivo no se ingrese a la CEYE. Cabe recordar que es un lugar restringido, donde es obligatorio portar uniforme
quirúrgico completo.
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Manual de enfermería quirúrgica

Objetivo
Asegurar la distribución de equipo, material e instrumental de manera
efi ciente y efi caz, tratando siempre de optimizar tiempo y recursos de
manera tal que se logre otorgar un servicio de calidad.

Área física de la CEYE
Descripción
La CEYE se encuentra en el área gris de la unidad quirúrgica. Al igual
que una sala de quirófano, también debe tener pisos, paredes y techos
de materiales de fácil limpieza. Es importante que tenga una ventilación
adecuada debido a que se produce demasiado vapor de agua, lo que genera calor; asimismo, el personal de enfermería que labora en este sitio
manipula pelusa de gasa, algodón, ropa, papel y demás materiales. La
CEYE se divide básicamente en tres áreas: 1) área contaminada y/o área
no crítica; 2) área limpia y/o semicrítica, y 3) área estéril y/o crítica.

Área contaminada y/o área no crítica
Sitio donde se realiza la recepción del instrumental y el equipo que fue
utilizado en cirugía (sucio), el cual es lavado de manera mecánica o con
lavadora ultrasónica para su descontaminación.

Área limpia y/o semicrítica
Zona donde se realizan la selección y empaquetado de los artículos para
someterlos al proceso de esterilización. Esta área debe contar con amplias mesas de trabajo y compresas quirúrgicas sufi
cientes para el armado de los paquetes o bultos de material e instrumental quirúrgico, cinta
testigo y membretes. Ahí se hallan los diferentes tipos de autoclaves.

Área estéril y/o crítica
En este sitio se almacenan los bultos y paquetes que han completado su
proceso de esterilización y que se encuentran listos para ser utilizados.
Esta área debe tener anaqueles ex profeso para el almacenamiento del
material estéril. Es una zona catalogada como de circulación restringida.

Capítulo 2

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Central de equipos y esterilización (CEYE)

Métodos de esterilización
Una de las principales causas de complicaciones, con frecuencia letales, es la presencia de infecciones posoperatorias, por lo que el equipo
quirúrgico debe tomar las precauciones necesarias para evitar infecciones cruzadas que compliquen o incluso pongan en riesgo la vida del
paciente.
A fi n de lograr lo anterior existen diferentes procedimientos para
destruir gérmenes patógenos y no patógenos. Mediante dichos procedimientos, los equipos, el instrumental quirúrgico, los implantes y
muchos otros dispositivos son sometidos a un proceso de desinfección
y/o esterilización, cuya fi nalidad es evitar la contaminación durante el
procedimiento quirúrgico. Esta actividad se denomina esterilización y
existen varios métodos para realizarla, con el objetivo de desaparecer
toda forma de vida microbiana en objetos que habrán de utilizarse en las
intervenciones quirúrgicas.
La esterilización es, entonces, un proceso f ísico o químico mediante el que se destruye o elimina toda forma de vida microbiana en objetos
inanimados. Todos los equipos, ropa, instrumental y aditamentos que se
utilizan durante una cirugía deben ser sometidos a este proceso.
La inhibición o eliminación de los microbios puede lograrse mediante agentes f ísicos o químicos. A continuación se defi ne de manera
breve cada procedimiento encaminado a la destrucción de dichos organismos, lo cual es de utilidad para diferenciarlos.
Limpieza. Generalmente esta actividad se realiza utilizando agua
con o sin detergente para remover de manera mecánica la materia orgánica o suciedad.
Desinfectantes. Sustancias para destruir los gérmenes o microorganismos que causan infección, presentes en instrumental u otros objetos (a excepción de las esporas bacterianas y los hongos), los cuales
logran destruir el protoplasma de la célula. Los desinfectantes son de
gran utilidad en la limpieza de las paredes, pisos, techos y mobiliario
de acero inoxidable de la sala quirúrgica.
Antisépticos. Sustancias aplicadas en piel, mucosa o tejido vivo
para prevenir o detener el crecimiento de microorganismos por inhibición de su actividad o por su destrucción. Son compuestos que impiden
la proliferación de microorganismos, pero que no llegan a destruirlos;
sólo pueden aplicarse de manera tópica en piel y mucosas, sin que éstas
presenten daño alguno.

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Manual de enfermería quirúrgica

Bacteriostático. Sustancia cuya aplicación detiene el crecimiento
bacteriano, lo cual no implica su destrucción, por lo que si el agente
patógeno logra establecerse en un medio favorable, reanuda su reproducción.
Germicida. Agente que destruye microorganismos, especialmente
patógenos, en tejidos vivos y objetos inanimados. De acuerdo con el germen sobre el que actúa se le denomina fungicida, virucida o bactericida.

Esterilización por métodos físicos
Altas temperaturas (calor)
Uno de los métodos más efectivos para destruir a los microorganismos
consiste en aplicar altas temperaturas combinadas con un elevado grado
de humedad. La efi cacia al aplicar este método depende principalmente
del tiempo de exposición y la temperatura. Cabe recalcar que todos los
microorganismos son susceptibles a la acción del calor, pues éste provoca desnaturalización de las proteínas, fusión y desorganización de las
membranas, así como procesos oxidantes irreversibles en los microorganismos.
Es importante distinguir entre calor húmedo y calor seco. El calor
húmedo mata microorganismos porque coagula sus proteínas y es más
rápido y efectivo; en cambio, el calor seco destruye los componentes químicos mediante la oxidación.

Esterilización por calor húmedo
Ebullición. Este método (poco utilizado en la actualidad) consiste
en la elevación de la temperatura hasta los 100 °C durante 15 minutos,
alcanzando así la ebullición del agua en la que se encuentren inmersos
los instrumentos y equipos. Es de suma importancia enfatizar que la
ebullición no signifi ca esterilización, por lo que este tipo de procedimiento sólo debe utilizarse en casos extremos.
Tindalización. Se recurre a este método cuando las sustancias químicas no pueden calentarse por arriba de los 100 °C, ya que su estructura puede ser dañada. Este método consiste en el calentamiento del material a una temperatura de 80 a 100 °C por una hora, durante 3 días, con
periodos de incubación de forma sucesiva. De esta manera, las esporas
resistentes germinan durante el periodo de incubación, y las células vegetativas son destruidas en la siguiente exposición al calor.

Capítulo 2

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Central de equipos y esterilización (CEYE)

Esterilización por vapor a presión
En este método de esterilización se emplea vapor saturado (es decir, a
una presión mayor a la atmosférica), lo que permite producir cierta hidratación, coagulación e hidrólisis de las albúminas y proteínas de las
células microbianas. Es el método más práctico para la esterilización,
ya que mediante éste se logran temperaturas más altas a las obtenidas
por ebullición. El aparato utilizado para este procedimiento se denomina
autoclave, el cual se describe a continuación.
Autoclave. Es un instrumento que consta de una caldera de cobre,
sostenida por una camisa externa metálica que en la parte inferior recibe
calor por combustión de gas o por una resistencia eléctrica. Se cierra en
la parte superior por una tapa de bronce que posee tres orifi cios: uno
para el manómetro, otro para el escape de vapor y el tercero para una
válvula de seguridad que funciona por contrapeso.
Los esterilizadores están conformados por dos compartimientos,
uno es la camisa externa y el otro la cámara interna, donde se colocan
los artículos que serán sometidos a esterilización. Existen básicamente
dos tipos de esterilizadores o autoclaves y se mencionan a continuación.
El esterilizador de desplazamiento gravitacional, cuyo funcionamiento consiste en que una vez cerrada la puerta herméticamente el vapor penetra de la camisa a la cámara; debido a que el aire es más pesado
que el vapor, éste se desplaza hacia abajo, expulsando así el aire de la cámara y también el de los objetos que serán esterilizados. De esta manera,
el aire termina fi ltrándose hacia la tubería de desechos.
También está el esterilizador de prevacío; cuando la puerta de este
esterilizador se sella herméticamente, extrae el aire de la cámara por medio de vacío para reemplazarlo por vapor inyectado por medio de una
bomba. Este tipo de esterilizador es más efi caz debido a que no atrapa
aire y posee mayor capacidad de penetración.
Entre las ventajas de utilizar el autoclave es que representa un método económico, rápido, seguro y efi caz, sin efectos adversos, ya que no
deja residuos tóxicos. Por lo anterior, la mayoría de las instituciones dedicadas al cuidado de la salud lo utilizan como principal método de esterilización. Los inconvenientes del método es que no es adecuado para
esterilizar material termolábil ni esteriliza sustancias como el polvo.
Algunos materiales que se recomienda esterilizar con vapor son:
• Instrumental quirúrgico de acero inoxidable.
• Material de vidrio.

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Manual de enfermería quirúrgica

• Material de goma.
• Material textil.
• Soluciones acuosas.
• Todo material cuya especifi cación por parte del fabricante indique
que se puede someter a este proceso.
Por otra parte, los materiales que no se recomienda esterilizar con
vapor son los siguientes:
• Sustancias oleosas.
• Sustancias grasas.
• Material termosensible.
• Instrumental quirúrgico cromado o niquelado.
• Laparoscopios, endoscopios o lentes.
• Artículos eléctricos sin cobertura especial.
• Todo material que no tolere la exposición al calor y a la humedad.

Recomendaciones para la limpieza,
lavado y envoltura del material
e instrumental
A fi n de que todo proceso de desinfección y esterilización se lleve a
cabo de manera correcta, el material e instrumental que será sometido
a esterilización debe estar perfectamente limpio y libre de residuos, ya
que éstos pueden impedir que el método o agente esterilizante no haga
contacto adecuado con el material y/o instrumental, provocando que las
bacterias estén protegidas por esta biocarga y se neutralice la efi cacia del
procedimiento.
Para lograr que el material e instrumental se encuentre libre de estos microorganismos deben utilizarse agentes neutros para la limpieza
(endozime, orthozime, etc.), cepillo de cerdas blandas y agua tibia. En
algunas instituciones se utiliza una tina que funciona por ultrasonido y
realiza la limpieza del instrumental.
Una vez que el material e instrumental se han sometido a este proceso de limpieza deben ser empaquetados; este procedimiento debe basarse sobre todo en asegurar la esterilidad y garantizar su fácil manejo.
En la actualidad existen variados materiales para este fi n, como las
telas de muselina de algodón de alta calidad, papel tipo Kraft, papel grado médico, así como la combinación de papel y plástico.

Capítulo 2

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Central de equipos y esterilización (CEYE)

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Es muy importante colocar una envoltura doble a todo material e
instrumental ex profeso para la cirugía debido a que la primera envoltura
es retirada por la enfermera circulante y se coloca directamente en la
mesa rectangular o de Mayo, con lo que se evita cualquier tipo de contaminación. Cabe recordar que en esta mesa se manejan material y equipo
estéril en todo momento.

Recomendaciones al colocar
la carga en el autoclave
Los bultos no deben rebasar una altura de 30 a 50 cm, debido a que si
hay contacto con la cámara, éstos se humedecen. Deben colocarse los
bultos a cierta distancia unos de otros, con el objetivo de permitir la circulación de vapor; las cajas metálicas deben tener orificios para permitir
el paso de vapor. Todo recipiente sólido debe ser acomodado de costado;
los recipientes y frascos de cristal, así como las jeringas asepto, deben
colocarse con la boquilla hacia abajo. Es importante que antes de colocar
cada carga en el autoclave se verifi que que éste se encuentre limpio.

Proceso de esterilización
Preparación. Esta fase del proceso consiste en la expulsión del aire
y la penetración del vapor a presión; una vez que el vapor llena por completo la cámara, la temperatura se incrementa (es decir, a mayor presión,
mayor temperatura de esterilización).
Exposición. El ciclo de esterilización inicia a partir de que el termómetro y el manómetro de presión registran las cifras indicadas. La temperatura promedio requerida para la esterilización es 121 a 135 °C, con
2 relación con la altura sobre el nivel del
una presión de 20 a 32 lb/pulg , en
mar. En el caso de la Ciudad de México se requieren 20 lb. Es importante
recordar que a mayor temperatura, se requiere menor tiempo de exposición al ciclo de esterilización.

Ciclos de esterilización
Todo material e instrumental sometidos a esterilización requieren de un
tiempo específi co, de acuerdo con sus características de textura, porosidad, tamaño, etcétera (cuadro 2-1).

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Manual de enfermería quirúrgica

Cuadro 2-1.
Proyecto de mantenimiento hospitalario. (Manual
de operación de autoclave, ManualTiempo
de procedimientos
de la CEYE, HGM.)
Material
de esterilización
Guantes, jeringas desechables
Líquidos
Cristal o vidrio
Ropa, telas, guatas y algodones
Instrumental

15 minutos
20 minutos
25 minutos
30 minutos
45 minutos

Recomendaciones
Una vez concluido el proceso de esterilización, los bultos se almacenan
en anaqueles, los cuales deben tener puertas de cristal, guardar una distancia aproximada entre techo y piso no menor a 25 cm ni mayor a 46
cm, humedad aproximada de 30 a 60% y temperatura por debajo de los
cie
26 °C, y estar alejados de áreas de tránsito pesado. Es preferible almacenarlos en recipientes de malla o canasta en lugar de los de superfi
sólida, debido a que en estos últimos se acumulan polvo y bacterias con
tios con
la fi
mayor
facilidad.
Es importante hacer una limpieza frecuente de estos sinalidad de evitar contaminación. Asimismo, debe realizarse
una constante inspección de los bultos, evitando en lo posible la manipulación de éstos para constatar la integridad de los paquetes; en caso
de la más ligera sospecha de rotura o presencia de humedad, ya sea en el
sitio de almacenaje o del empaque, debe procederse a su reesterilización.

“Vida de anaquel”
Es un concepto que hace referencia al tiempo en que un paquete puede
mantener su esterilidad (cuadro 2-2). El tiempo de almacenaje depende
de factores como características del material que se ha esterilizado y del
tipo de envoltura que se ha utilizado, manipulación y condiciones ambientales. El tipo de envoltura que mayor resistencia ofrece a la contaminación es el de plástico-papel y plástico sellado al calor, mientras que la
En un resistencia
artículo publicado
la material
revista Desarrollo
que menor
ofrece es en
la de
no tejido. científi
co de enfermería en julio de 1996 por Palacios Gutiérrez Gema y colaboradores, se
hace referencia a la vigencia del equipo, el material y la ropa esterilizada
con vapor. Se concluye que estos bultos pueden alcanzar un promedio de

Capítulo 2

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Central de equipos y esterilización (CEYE)

Cuadro 2-2.
Vida
de anaquel. (Ruth JF, 2003.)
Material
Material no tejido
Sábanas, campos, etc., con 140 hebras de cuatro
espesores, con 280 hebras de doble espesor
Películas plásticas selladas con cinta
Material envuelto en sábana, sellado al calor,
cubierta antipolvo
Papel plástico sellado al calor

Caducidad
30 días
7 semanas
3 meses
8 semanas
1 año

vida de anaquel hasta de 63 días; cuando la envoltura es de papel grado
médico, llega a durar hasta 91 días.

Calor seco
Método que consiste en el uso de aire caliente que provoca la muerte microbiana producida como consecuencia de mecanismos de transferencia
de energía, además de oxidación.

Tipos de esterilizadores
Aire caliente. Mecanismo accionado por un ventilador que hace
circular aire entre los bultos, de tal manera que se logre un incremento
en la temperatura.
Conducción por gravedad. Mecanismo mediante el cual el vapor
en la camisa de un esterilizador de desplazamiento gravitatorio expulsa
aire frío al fondo de la cámara; el tiempo de exposición a este mecanismo
es largo para asegurar la conducción de calor a través de los bultos.
Entre los materiales recomendados para ser esterilizados con calor
seco se encuentran los siguientes:
• Instrumental quirúrgico cromado.
•• Materiales
Aceites, parafi
de vidrio, aluminio o porcelana.
na, sustancias grasas, vaselina.
• Polvos (talco).
Por otra parte, los materiales que no deben ser esterilizados con calor seco son:
• Material textil (algodón, sedas, lino, etc.).
• Gomas.

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Manual de enfermería quirúrgica

• Materiales sintéticos.
• Todo material que se altere a la temperatura de trabajo.
Algunas ventajas de la esterilización por calor seco son que no daña
el filo del instrumental punzocortante o fi no; además, evita la corrosión
del acero inoxidable y penetra con facilidad en artículos que no pueden
esterilizarse con gas o vapor a presión. En tanto que algunas desventajas
son que requiere de un tiempo más prolongado de exposición al ciclo de
esterilización; destruye material de caucho y tela.
Existen otros métodos f ísicos de esterilización, como la radiación
ionizante (rayos gamma y rayos catódicos) y la no ionizante (rayos ultravioleta), misma que es utilizada sólo por las grandes industrias debido a
su alto costo.

Esterilización por métodos químicos
Óxido de etileno
La esterilización mediante este proceso consiste en que esta sustancia
química mata a los microorganismos y sus esporas debido a que interfi
re en los procesos reproductivos y metabólicos de la célula; es altamente
explosivo e inflamable al mezclarse con el dióxido de carbono. Este método se conoce como esterilización con gas. El tiempo de exposición al
esterilizar depende de la concentración, humedad, temperatura, densidad y tipo de material que se somete al proceso.
Algunas de sus ventajas son que tiene mayor capacidad de penetración en materiales porosos, suele ser anticorrosivo y es ideal para esterilizar productos altamente sensibles al calor.
Entre los inconvenientes que presenta se hallan el hecho de que es
un producto químico infl amable, mutágeno y cancerígeno. También
es un proceso más largo y costoso en comparación con el autoclave de
vapor, además de que en ocasiones origina productos tóxicos como el
etilenglicol; al combinarse con el agua, o al contacto con solución salina
o sangre, forma clorhidrinetileno, sustancia también considerada tóxica.
Requiere de un proceso de aireación prolongado debido a que este gas
se absorbe en material de caucho, polietileno o silicona. Debe evitarse su
inhalación debido a que provoca irritación de las mucosas, náusea, cefalea, depresión del sistema nervioso, vómito, contracturas musculares
y disnea.
Los materiales recomendados para ser esterilizados con óxido de
etileno son:

e-

Capítulo 2

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Central de equipos y esterilización (CEYE)

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• Caucho y plástico grado médico.
• Catéteres, sondas, tubos y equipos para endoscopia, inhaloterapia
y anestesia.
• Instrumental con fi lo como tijeras, gubias y puntas de electrocauterio.
• Equipo electrónico.
Por otra parte, los materiales que no deben ser esterilizados con óxido de etileno son:
• Material de polietileno y telas.
• Líquidos, polvos y grasas.
• Materiales demasiado porosos.
Preparación de material para esterilizar. El material que será
sometido a este proceso debe estar completamente limpio y seco. Los
paquetes que se cargan en el esterilizador deben estar suficientemente
separados para que el gas pueda circular de manera libre y adecuada por
toda su superfi cie. Todo instrumental o equipo que tenga adaptadores
debe ser desarmado a fi n de facilitar su esterilización.
Proceso de esterilización. 1) Vacío. Consiste en vaciar y extraer por
completo el aire de la cámara, los artículos y los empaques. El gas entra a presión hasta lograr una temperatura de 45 a 60 °C. 2) Exposición.
Método por el cual se crea humedad mediante la inyección de vapor al
interior de la cámara, debido a que las esporas secas y deshidratadas se
vuelven más resistentes a la acción del gas. Esto último hace que el óxido
de etileno actúe con mayor efi cacia.
Evacuación. Es necesario que al término del proceso se evacue el
gas con el fin de restablecer la presión atmosférica en la cámara.
Aireación. Proceso de suma importancia cuya fi nalidad es eliminar las partículas residuales del gas contenido en los artículos por su
alto grado de toxicidad (cuadro 2-3). Este periodo de aireación puede

Cuadro 2-3.

Aireación.

Tiempo de aireación

Temperatura

8 horas
12 horas
24 horas
7 días

60 °C
50 °C
Especificaciones del manual
Especificaciones del manual

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Manual de enfermería quirúrgica

prolongarse hasta por siete días, dependiendo de las características del
material esterilizado.
Recomendaciones. El personal de enfermería, que a menudo maneja estos dispositivos, debe observar las siguientes medidas de seguridad:
• Uso de bata de material impermeable.
• Uso de guantes de neopreno.
• Mascarilla especial.
• Exposímetro.
El personal no debe realizar este procedimiento por tiempo prolongado, ya que la exposición regular en una jornada de trabajo puede
provocar anemia normocítica normocrómica. La exposición regular por
años puede causar leucemia, linfoma, tumores, alteraciones mutágenas,
aborto espontáneo, niveles altos de ansiedad y depresión, así como alteración de la memoria y la concentración.
El óxido de etileno puede combinarse con sustancias destructoras
de la capa de ozono, para su efecto como método de esterilización. Las
enfermeras y los enfermeros no deben olvidar que el cuidado que otorgan no se limita sólo al individuo o al grupo de éstos, este cuidado debe ir
más allá; es decir, debe establecerse un compromiso para usar de manera
racional y responsable los recursos, con la fi rme intención de procurar
también el cuidado del ambiente.

Formaldehído gaseoso
Método de esterilización química cuyo mecanismo de acción es la coagulación de las proteínas celulares de la bacteria.
Proceso de esterilización. En la etapa de preparación se expulsa el
aire y se impide la entrada de vapor. Después, durante la exposición, en
la entrada de este formaldehído a la cámara debe ser en estado gaseoso y
vapor, con el fin de mantener la temperatura requerida.
En la etapa de evacuación, al término del ciclo de esterilización, se
expulsa el formaldehído. Se intercalan entradas de vapor con un número
variado de vacíos, se finaliza con vacío profundo y entrada de aire estéril, y de esta manera se consigue disminuir residuos y el secado de los
objetos.
Algunas de las ventajas de esta técnica son su bajo costo, que no se
requiere de un proceso propiamente de aireación y que el ciclo de esterilización es corto. Sus desventajas son que irrita membranas y mucosas,

Capítulo 2

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Central de equipos y esterilización (CEYE)

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además de que al contacto con la piel produce dermatitis; también es un
potente carcinógeno, produce alergia y mutaciones.

Plasma peróxido de hidrógeno
El plasma como tal es considerado como el cuarto estado de la materia
debido a que su estructura molecular es diferente a la del líquido, sólido
o gaseoso. El peróxido de hidrógeno es un compuesto que fácilmente
puede convertirse al estado plasmático, activarse y producir vapor reactivo. Sus radicales libres destruyen las funciones vitales de las bacterias,
interactuando con los ácidos nucleicos, enzimas y membranas celulares.
Según la manera en que los esterilizadores convierten el peróxido
de hidrógeno en plasma, se les clasifi ca en tres tipos: 1) de plasma, 2) de
plasma gaseoso y 3) de fase de vapor.
Proceso de esterilización. El vacío es creado para extraer objetos y
aire circulante de la cámara; para ello se aumenta la presión de la cámara
y se saca el oxígeno. De esta manera se consigue también eliminar los
microorganismos aerobios; este ciclo dura aproximadamente 15 minutos. Con la inyección se colocan las cápsulas contenidas en el cartucho,
de tal forma que se inyecte el peróxido de hidrógeno a la cámara de esterilización.
Durante la difusión el peróxido de hidrógeno es activado por medio
de radiofrecuencia, se forma el plasma y se genera luz ultravioleta; esta
fase se repite dos veces en el ciclo. En la fase de ventilación se fi
ltra el
aire para compensar la presión de las cámaras externa e interna; de esta
manera se obtienen partículas de oxígeno y trazas de humedad.
Entre las ventajas de este método cabe mencionar que no es necesario contar con instalaciones especiales o complejas; además, el ciclo de
esterilización es muy corto y el manejo del esterilizador es automatizado. Por otra parte, entre sus inconvenientes está el hecho de que requiere
empaques de material muy específi cos como el polipropileno y bolsas
tyvek, además de que no es posible esterilizar líquidos.

Ácido peracético
Método de esterilización química en presentación líquida; está constituido por ácido acético más un átomo de oxígeno, es como los microorganismos, se destruyen por proceso de oxidación a proteínas desnaturalizadas.
Este tipo de esterilizador es automatizado y tiene múltiples contenedores que permiten fi jar los objetos que habrán de esterilizarse. Este

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Manual de enfermería quirúrgica

método funciona a temperaturas de 55 °C durante 12 minutos. Funciona
con ciclos de circulación de agua para enjuagar, y el agua es esterilizada
mediante membranas de fi ltración. Todo el ciclo de esterilización dura
en promedio 30 minutos.
Entre sus ventajas se cuenta que no causa irritación al contacto con
piel y mucosas, no es tóxico ni produce corrosión de los metales; es un
proceso de corta duración y el esterilizador es fácil de instalar. Algunas
de sus desventajas son que el material e instrumental que se esterilizan
por este método no deben almacenarse, por lo que se le deben usar de
inmediato. Además, sólo pueden esterilizarse artículos que permitan su
inmersión.

Indicadores del control de la esterilización
Estos indicadores permiten controlar y garantizar la calidad de los procesos de esterilización de los paquetes. Los tipos de indicadores son tres:
1) Físicos. Son indicadores que funcionan al tiempo que se completa el ciclo de esterilización. Básicamente son manómetros de presión y
temperatura, válvulas, gráfi cas y termómetros de autoclave.
2) Químicos. Sustancias que cambian de color una vez que se han
cumplido las condiciones de concentración del agente esterilizante, temperatura y tiempo. Ayudan a distinguir los artículos estériles de los que
no lo están. Entre los más utilizados fi guran cintas (testigo), etiquetas o
tiras de papel impreso con reactivos químicos que cambian de color. El
objetivo es indicar al personal que maneja los paquetes que la carga se
esterilizó. Estos indicadores no brindan la certeza de que los microorganismos se han eliminado, y para esto existen los indicadores biológicos.
3) Biológicos. Permiten comprobar que la esterilización de los artículos se ha llevado a cabo de manera efectiva. Son ampolletas de vidrio
o plástico que contienen esporas de microorganismos vivos y resistentes
a los diferentes métodos de esterilización. A fi
n de verifi car la esterilización por gas óxido de etileno, formaldehído y calor seco es recomendable utilizar Bacillus subtilis var niger cepa globig a 37 °C de temperatura
en un tiempo mínimo de 48 horas.
Toda monitorización de la esterilización debe realizarse de preferencia en cada ciclo y en cada turno. Todos los procesos descritos aquí
son responsabilidad del personal de enfermería adscrito al área. Por lo
anterior, es importante considerar el cumplimiento de las siguientes funciones.

Capítulo 2

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Central de equipos y esterilización (CEYE)

Funciones de la enfermera en la CEYE
• Funciones técnicas y administrativas propias del servicio.
• Llevar un control por inventario del instrumental y equipo.
• Mantener el instrumental y el equipo en óptimas condiciones.
• Mantener existencia de los insumos necesarios para cubrir la demanda de cirugía.
• Controlar y distribuir de manera equitativa todo el equipo, instrumental y material de canje y de consumo.
• Aplicar las técnicas correctas para la preparación, esterilización y
almacenamiento del instrumental y el equipo quirúrgico.
• Aplicar las normas ofi ciales y disposiciones que establece la institución.
• Supervisar y controlar que el proceso de esterilización se lleve a
cabo de manera correcta.
• Preparar todo el instrumental, material y equipo necesario para la
cirugía.
• Colocar identificación o membrete a cada paquete o bulto quirúrgico, indicando la fecha de esterilización y caducidad.
• Control de la calidad de los procesos de esterilización mediante la
aplicación de indicadores biológicos.

Bibliografía
Hernández G. Técnicas quirúrgicas en enfermería. Editores de Textos
Mexicanos. pp. 302. México. 2003.
Manual de procedimientos de la CEYE, HGM. Proyecto de mantenimiento hospitalario. Manual de operación de Autoclave.
Rincón S. Conocimiento del personal de enfermería de la vigencia real
de esterilización. El caso de CEYE del Hospital General de México.
México. Nov. 2001.
Ruth F J. Instrumentación quirúrgica. 3ª edición. Editorial Panamericana. pp. 679. 2003.

29

Capítul

o

3

Aparatos electromédicos

Introducción
Los aparatos electromédicos de las áreas quirúrgicas de los hospitales
son dispositivos que dan soporte a los servicios de salud que se otorgan
en estas unidades, de ahí la importancia de que todo el personal conozca
su correcto funcionamiento y cuente con la capacitación adecuada, con
la finalidad de garantizar una atención segura y de calidad.
El diseño de la electrifi cación que requiere un quirófano para el funcionamiento de estos aparatos debe apegarse a normas específi
cas, por
lo que es imprescindible contar con un suministro trifásico, los cables
deben ser de cobre y estar aislados. A la entrada del quirófano se dispone un control de mando y protección de fácil acceso que debe tener
protección contra sobrecargas; todos los mandos deben estar bien rotulados y ser de fácil y rápido acceso. Es muy importante contar con un
transformador de aislamiento o de separación de circuitos, pues si la red
principal fallara, los aparatos quedarían sin fl ujo eléctrico y sin funcionar, situación que puede poner en peligro, de manera directa o indirecta,
tanto al paciente como al personal de salud.
En la actualidad existen muchos y muy variados equipos electromédicos que son utilizados en las instituciones de salud para diagnóstico,
tratamiento, monitoreo y asistencia a los pacientes que son sometidos
a un procedimiento quirúrgico. Estos equipos deben cumplir con una
capacidad de aislamiento verdaderamente restrictiva, de tal forma que
se evite arriesgar la seguridad o provocar daños irreversibles por descarga eléctrica. Es importante subrayar que el paciente, una vez que se
encuentra bajo el efecto de agentes anestésicos, no está en condiciones
de responder de manera adecuada a situaciones fortuitas, por lo que una
falla en el equipo puede causarle daños graves.
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32

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Manual de enfermería quirúrgica

Debido a lo anterior, la seguridad de dichos aparatos cobra gran
relevancia y hace necesaria una escrupulosa revisión y evaluación del
equipo antes de cada procedimiento quirúrgico. Por lo regular se ha considerado que los errores se deben sólo a fallas que cometen las personas
cuando prestan un servicio de salud. Sin embargo, a medida que avanza
la técnica y la tecnología, se constata que estos errores se deben también
a un mal funcionamiento, así como a un uso erróneo del equipo y de los
aparatos eléctricos, por lo que debe extremarse la seguridad al utilizarlos. La enfermera siempre debe verifi car el buen estado y funcionamiento del equipo que habrá de utilizarse para la cirugía, pues esta medida
reduce el riesgo de accidentes quirúrgicos.
El tipo y las características de los dispositivos electromédicos utilizados en el procedimiento quirúrgico se relacionan con la especialidad
de la cual se trate (cardiología, neurología, cirugía plástica y demás). En
virtud de lo anterior, a continuación se describen los dispositivos mínimos indispensables para cualquier cirugía.

Electrocauterio
El control del sangrado es fundamental durante el procedimiento quirúrgico y se lleva a cabo mediante la hemostasia, la cual se torna siempre dif ícil, pero aún más durante un procedimiento por endoscopia.
Para controlar el sangrado mediante hemostasia en el transoperatorio
es importante contar con un dispositivo efi caz y seguro llamado electrocauterio (también conocido como electrobisturí), el cual consiste en
un sistema que utiliza energía eléctrica en cualquiera de sus dos modalidades: monopolar o bipolar. Es una herramienta básica para realizar la
hemostasia-disección en la cirugía abierta o por endoscopia; se trata de
un equipo que produce una serie de corrientes de alta frecuencia para
cortar, cauterizar o eliminar tejido blando.
Existen varios instrumentos que se diferencian por la frecuencia de
su generador y que tienen la capacidad de elevar su temperatura hasta
200°, lo que constituye una desventaja debido a que con ello provocan
necrosis de tejidos adyacentes importantes. Suele producir cierta cantidad de humo al hacer contacto con el tejido, lo cual difi
culta la visión en
la intervención quirúrgica.
La literatura refi ere que este aparato electromédico ofrece signifi
cativas ventajas, como menor tiempo para la incisión y disminución del

Capítulo 3

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Aparatos electromédicos

33

sangrado. Se emplea para seccionar las capas de la pared abdominal, a
excepción de la piel. Dicho aparato utiliza corriente eléctrica monopolar
y bipolar.

Circuito monopolar
La corriente es aplicada mediante un electrodo positivo, circula por todo
el cuerpo y regresa al generador mediante una placa grande o electrodo
negativo, que se halla en contacto fi rme con la piel del paciente. El circuito monopolar es el más utilizado en la cirugía endoscópica por su gran
poder hemostático.

Procedimiento
• Asegurar que la placa o electrodo esté limpia y seca.
• Verificar que la placa tenga sufi ciente gel conductor.
• Colocar la placa preferentemente en un sitio seco y sin usos de continuidad o presencia de vello en la piel del paciente.
• Vigilar que la placa no haga contacto con aditamentos metálicos.
• Verificar que la placa sea lo bastante grande.
Es importante realizar el procedimiento de manera segura para evitar lesiones por quemaduras, sobre todo cuando se trata de cirugía endoscópica. Dichas lesiones pueden ser:
• Lesión térmica directa.
• Falla en el aislamiento del instrumento.
• Contacto del electrodo activo con instrumentos conductores.
• Acoplamiento o paso de corriente desde el electrodo a un conductor
adyacente sin necesidad de contacto.

Circuito bipolar
Es un circuito que genera corriente mediante un cable conectado a unas
pinzas especiales; una de las puntas es de polaridad positiva y la otra negativa. Para que la corriente circule y se consiga detener el fl
ujo sanguíneo es importante pinzar una porción de tejido. La modalidad bipolar es
la más utilizada durante una cirugía abierta.
La técnica con circuito bipolar es la más recomendada para disminuir los riesgos ya descritos; sin embargo, no es muy aceptada por su
menor poder hemostático. Es muy importante mencionar que nunca

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Manual de enfermería quirúrgica

debe emplearse el electrocauterio para seccionar el intestino grueso, ya
que en este conducto se produce gas metano y por consecuencia puede
generarse una explosión.
Las partes de que consta el electrobisturí son: unidad central, “lápiz”
o pinza desmontable, placa neutra con cable, toma de tierra y pedal de
mando para corte o hemostasia.

Bisturí armónico
Este dispositivo, que comenzó a desarrollarse en la década de 1990-1999,
corta y coagula los tejidos por la conversión de la energía eléctrica en
energía mecánica mediante una hoja vibrante (vibraciones a alta frecuencia, 55 000 Hz), con lo que se logra buena hemostasia y mínima lesión térmica en vasos de hasta 3 mm de diámetro. Reduce la hemorragia
intraoperatoria y las eventuales hemorragias posoperatorias, y trabaja
a una temperatura que nunca supera los 80 °C, con cuyo desempeño
aventaja al electrobisturí.
Consta de un generador, un transductor y terminales (el propio bisturí); estas piezas son intercambiables, y el aparato está diseñado para
cortar, coagular y disecar.
Actualmente esta herramienta es una pieza primordial para la cirugía laparoscópica, así como en cirugía ginecológica, urológica, neurología, traumatología, cirugía cardiovascular y torácica, cirugía abierta
convencional endocrina, hepática, colorrectal y cirugía general.
En la actualidad se cuenta también con un bisturí de última generación llamado argón plasma, cuyo desempeño es aún más preciso que
el del bisturí armónico debido a que realiza cortes y evita el sangrado
mediante coagulación inmediata.
Este sistema funciona mediante una computadora que suministra
la corriente eléctrica justa para cauterizar, y la temperatura es siempre
menor a la que alcanza el bisturí armónico, lo cual representa una mayor
ventaja sobre los bisturís anteriormente mencionados.

Aspirador
Es un dispositivo imprescindible provisto de uno o dos vasos colectores,
bomba de vacío, mangueras de interconexión y un sistema de regulación
de vacío. Como todo equipo quirúrgico, cuenta con ruedas para su fácil
traslado.

Capítulo 3

|

Aparatos electromédicos

35

Es utilizado en el área quirúrgica para aspirar líquidos y/o fluidos
que se generan durante la cirugía. También es de gran utilidad para extubar al paciente y aspirar las secreciones resultantes.

Procedimiento
El aspirador es conectado mediante un tubo de látex o cualquier material de caucho o plástico estéril. Se le coloca un aditamento denominado
cánula yankawer, la cual debe ser estéril debido a que entra directamente
en contacto con la herida quirúrgica, y aspira el sangrado y los líquidos
generados durante la operación. El aspirador también es utilizado por el
anestesiólogo al revertir la anestesia, por lo que la cánula debe ser cambiada por una nueva, de modo que es preciso acercar todo el sistema a
la cabecera del paciente.
El sistema debe ser conectado al iniciar la cirugía; la enfermera debe
verificar que no se encuentre lleno o que el tubo esté doblado u obstruido por material sólido. Las características de los aspiradores varían de
acuerdo con la marca que los distribuye, por lo que es recomendable
consultar siempre el manual de operación.

Colchón térmico
Los humanos requieren una temperatura corporal interna constante para mantener una función fi siológica y metabólica normal, ya que
cuando esta temperatura se altera en mayor o menor grado provoca situaciones de suma urgencia, como en los pacientes sometidos a cirugía,
en quienes se presenta hipotermia no intencional debido a la anestesia,
sobre todo en el transoperatorio y posoperatorio inmediato, ya que la
capacidad del organismo se ve disminuida para regular la temperatura.
Por lo anterior es importante contar con equipo especial para controlar
la temperatura del paciente sometido a cirugía. La función principal del
este colchón es proporcionar calor al paciente durante la cirugía, con
objeto de evitar la hipotermia y las complicaciones derivadas de ello.
En estos casos el método más ampliamente difundido para conservar la temperatura es el uso del colchón térmico. Es un dispositivo que se
activa mediante un sistema de circulación de agua y su funcionamiento
es muy rápido. Es factible regularlo desde 5 hasta 41 °C. El colchón debe
estar equipado con sistemas de alarma tanto visual como audible, de tal

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Manual de enfermería quirúrgica

forma que al activarse la alarma se desconecte la calefacción de manera
automática, con lo que se evitarán accidentes causados por quemaduras.
Ya se enfatizó la importancia de mantener la temperatura adecuada
del paciente, sobre todo de neonatos pediátricos y adultos mayores. Es
importante insistir en que la anestesia y la cirugía son factores que contribuyen a que el organismo disminuya su capacidad para controlar la
temperatura.
Para la práctica de la anestesiología, la Norma Ofi
cial Mexicana
NOM-170-SSA1-1998 refi ere lo siguiente en su punto 14.2.1: “Deberá
asegurar que la unidad médica cuente con el equipo que permita mantener la temperatura adecuada del paciente mediante alguno de los
elementos disponibles, como un colchón térmico, cascadas humidifi
cadoras, calentamiento de las soluciones administradas, o cubriendo con
guata o plástico las áreas expuestas que no sean sometidas a intervención quirúrgica”.
Cuando no se cuenta con este tipo de dispositivos, a menudo se utiliza guata y algodón, sobre todo en neonatos y lactantes, cuando éstos
son sometidos a cirugía. Asimismo, para mantener a una temperatura
adecuada las soluciones (jabón, isodine, etc.) utilizadas para el lavado
mecánico y la antisepsia, éstas son sometidas a “baño María”; para ello,
los frascos se colocan en un recipiente con agua caliente hasta conseguir
que eleven su temperatura.
Algunas precauciones que es necesario observar son las siguientes:
• Ve r i fi car el correcto funcionamiento del colchón térmico.
• Verificar que tenga el nivel de agua requerido.
• No dejar instrumentos punzocortantes encima, debajo o a un lado
del colchón.
• Colocar una compresa o campo de tal manera que abarque toda la
superfi cie del colchón.
• Nunca deben utilizarse bolsas o guantes con agua caliente, pues estos artefactos improvisados no permiten tener un registro correcto
de la temperatura corporal y llegan a causar lesiones, sobre todo en
pacientes pediátricos.

Monitor de signos vitales
La monitorización de las constantes vitales es un factor fundamental en
el seguimiento del estado clínico del paciente y constituye un parámetro

Capítulo 3

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Aparatos electromédicos

37

que indica su estado hemodinámico. La medición de las constantes vitales en individuos sometidos a procedimientos quirúrgicos se indican de
manera permanente durante el proceso quirúrgico; en las siguientes 2 o
3 horas deben medirse cada 15 a 30 minutos, y después de este tiempo se
recomienda efectuar de nuevo la medición cada cuatro horas.
El monitor para signos vitales está provisto de una pantalla de alta
resolución que permite observar los signos vitales del paciente.

Características ideales de un monitor
Fácil confi guración. Acceso rápido para establecer las funciones
básicas; alarma con sonido adecuado; tiempo mínimo para la visualización.
Fácil de operar. Rapidez para cambio de parámetros durante el monitoreo; posibilidad de medir presión arterial no invasiva de forma manual y automática; mostrar tendencias y arritmias; permitir registro en
papel; debe ser posible confi gurarlo e interpretarlo sin necesidad de un
manual de usuario, además de que debe ofrecer mensajes de ayuda en
caso de que se utilicen funciones no habituales.
Diseño simple. Visualización de la pantalla (es decir, las curvas y los
datos numéricos deben ser claros desde varios ángulos); las alarmas deben ser evidentes; uso del color para las diferentes curvas, que permitan
identificar rápidamente el parámetro en cuestión en la pantalla.
Tipos de alarmas. De riesgo vital, de mensaje o de aviso. Es importante que cuenten con un volumen superior al ruido ambiental y se activen en el momento en que los límites establecidos se rebasen u ocurra
un imprevisto.
Es recomendable que el personal de enfermería verifi
que su correcto funcionamiento antes y durante la cirugía. Cuentan con una batería
recargable que, en caso de ausencia de electricidad, mantiene su funcionamiento por un lapso mínimo de dos horas.

Equipo y material
La monitorización del enfermo requiere de aparatos electrónicos que
reúnan las características descritas. Deben ser modulares, intercambiables y con posibilidad de añadir nuevos módulos para otros parámetros
vitales. Los monitores cuentan con cables que se conectan a diversos
sensores para recoger y registrar las señales, así como mostrar las cons-


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