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RIMBAUD & RAMBO

___________________________________________________________

PETULA

AVERRANTE EDITORA

RIMBAUD & RAMBO

AVERRANTE EDITORA

...y yo no podía encontrar sus malditas piernas
John Rambo

1
El personaje se adentra caminando en un pequeño poblado, con
un bolso de mano a la espalda y ropas raídas. Se recorta del
entorno brumoso de la mañana con andar seguro, su mirada barre
cada tanto la calle: busca. El poblado está rodeado de monte
boscoso. Llega a una pendiente; espera.

2
Ahora hagamos que una bifurcación llegue a bilocación. Uno va a
la guerra / El otro viene de la guerra. Siguen las brumas. Nadie en
las calles. Deben ser las 7 de la mañana.

3
En una escena, es un adolescente / En otra, calcada, un joven
adulto. Los dos conocen la acechanza de la niñez, la calma, la
furia, los bosques, los animales. Están a punto de reencontrarse
con todo eso. Los dos escriben en el aire con presentimientos.
Con caligrafía febril. Los dos leyeron la Biblia de pequeños. Su
evangelio favorito: el Apocalípsis.

4
Entonces se encuentran con las garras de la Ley. Pueden ser
policías o soldados. La Ley conoce su afuera, y lo desprecia,
porque lo necesita para sostenerse. Se trata de sus cimientos, su
sótano. Escarba. Y ahí comienza otra temporada en el infierno;
primera sangre. Los dos conocen el dolor, han hecho algo con él.
Más que una cruz o una mochila, es un elemento técnico, una
herramienta. Como primera medida se van, se meten al desierto, a
la selva, al bosque. Se camuflan en lo salvaje. Escribir fue como
disparar, disparar fue como escribir. Ellos lo recuerdan bien, entre
tantas estrategias de supervivencia. Mientras, el despliegue de la
Ley es descomunal, abusivo, paranoico. Sigue la bruma. El
enemigo interno nunca se irá.

5
Quien sabe por qué. Deja el ejercito / Deja de escribir. La nueva
configuración de la saga es mercenario. Mercader en África /
Invasor en Vietnam, en Afganistán. Etcétera. La poesía, dirán, no
tiene moral. La aventura tampoco. O quizás, en realidad, fundan
una moral. Los dos se alejaron, y después mutaron, para regresar.
Volveré con miembros de hierro, la piel oscura, la mirada
furiosa: por mi máscara, me creerán de una raza fuerte. Tendré
oro: seré ocioso y brutal. Las mujeres cuidan de esos feroces
enfermos que vuelven de los países cálidos. Me meteré en asuntos
políticos. Salvado.

6
Promovidos primero por nuevos y extraños sacerdotes de cultos
del futuro: Paul Verlaine / Coronel Sam Trautman. Luego estarán
solos. Serán un agente del Caos, un Nuevo Orden. Viajarán
clandestinos como Alien en el mensaje. En la página o en la
pantalla. En las palabras, en las balas. En las percepciones, en las
mentes. En los cuerpos. Acción poética. Salir y entrar en la
Cultura, salir y entrar, salir y entrar, salir y entrar. Hasta producir
un (re)calentamiento.

7
Los dos volverán, periódicamente.

Diciembre 2014


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