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Alemania pudo vencer .pdf



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Título: Alemania pudo vencer - Salvador Borrego E.

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Alemania pudo vencer - Salvador Borrego E.

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Alemania pudo vencer - Salvador Borrego E.

Salvador Borrego E.
Alemania PUDO VENCER
¿QUE REPERCUSIONES HABRÍA HOY EN EL MUNDO?
Varias Veces Tuvo el Triunfo a la Mano
El Cisma Hitler-Estado Mayor General fue lo que nos Salvó (Liddell Hart)
México, D.F.
Ia Edición Agosto 2009
Impreso en México

2

Alemania pudo vencer - Salvador Borrego E.

ÍNDICE
PRÓLOGO ............................................................................................................................................... 4
CAPÍTULO I. VALIOSAS VETAS HISTÓRICAS SE HAN PASADO POR ALTO ..................................................... 5
ABUNDANCIA DE LO FACCIOSO O DEL DETALLE ....................................................................... 5
OFENSIVA 'AMARILLO', POSIBLE Y DECISIVA ............................................................................. 6
AUTORIZADA VOZ DE LIDDELL HART........................................................................................... 9
2a OPORTUNIDAD DE GANAR LA GUERRA .................................................................................. 9
TAL VEZ HUBO OTRA OPORTUNIDAD EN 1944 ......................................................................... 11
¿POR QUÉ TAN TENAZ DESACUERDO?..................................................................................... 13
SEIS MESES ES POCO, Y A LA VEZ ES MUCHO ........................................................................ 13
"PUDO HABER CONQUISTADO TODO" ....................................................................................... 14
CAPÍTULO II. DE GANAR ALEMANIA, ¿QUÉ REPERCUSIONES HABRÍAN OCURRIDO EN EL MUNDO? ........... 17
SE COMBATÍA CASI INFRUCTUOSAMENTE ............................................................................... 17
¿A QUÉ SE LE TEME TANTO? ...................................................................................................... 18
REPERCUSIONES MUNDIALES.................................................................................................... 19
RECAPITULANDO SIGNIFICADOS ............................................................................................... 20
YAHAVÉ: FANATISMO DE "GOBIERNO MUNDIAL" ..................................................................... 20
¿CORTAR CIZAÑA SIN CORTAR TRIGO?.................................................................................... 22
CAPÍTULO III. "EL AVANCE DEL BARBARISMO"........................................................................................ 24
PROPUESTA A FAVOR DE LA POBLACIÓN CIVIL ...................................................................... 24
ENGAÑOSO PERFIL DE WINSTON CHURCHILL......................................................................... 24
EXTRAÑO RITUAL EL DE DRESDEN............................................................................................ 27
CAPÍTULO IV. PEOR QUE ATILA DEL SIGLO V. ........................................................................................ 31
"CIUDAD-HOSPITAL" PARA LOS HERIDOS ................................................................................. 31
OFRECER LA PAZ, "CRIMEN DE GUERRA"................................................................................. 31
CHURCHILL AUTORIZÓ LAS "TRANSFERENCIAS"..................................................................... 33
UN SENADOR DE EE.UU. SÍ SE "CONSTERNÓ" ......................................................................... 34
CAPÍTULO V. MALABARISMO SEMÁNTICO PARA HACER QUE MURIERAN 900,000 PRISIONEROS .............. 42
LA "BATALLA" QUE GANÓ EL GRAL. EISENHOWER .................................................................. 42
LO DE AUSCHWITZ SE MENCIONÓ DESPUÉS ........................................................................... 43
ENIGMA PSICOLÓGICO: CHURCHILL Y EISENHOWER ............................................................. 44
CAPÍTULO VI. UN HÉROE AMERICANO DA TESTIMONIO DE LO QUE VIO EN LA ALEMANIA VENCIDA ............ 47
"SI HAY DEMOCRACIA NO IREMOS A LA GUERRA" .................................................................. 47
NO SÓLO LOS VENCIDOS ............................................................................................................ 53
CAPÍTULO VII. ACABAR CON LA ALEMANIA NAZI NO BASTABA; HABÍA QUE EXTINGUIR SUS IDEAS.............. 55
MATAR EL CUERPO Y TAMBIÉN EL ESPÍRITU ........................................................................... 55
"DESNAZIFICACIÓN" EN LO MATERIAL....................................................................................... 55
CONTRA LAS IDEAS, ATACARLAS, PERO SIN MENCIONARLAS.............................................. 56
LO QUE EL NAZISMO ESTUVO RETRASANDO........................................................................... 57
¿POR QUÉ HUBO CAMPOS DE CONCENTRACIÓN? ................................................................. 58
¿EL GRAL. PATTON ERA "DESNAZIFICABLE"? .......................................................................... 59
CAPÍTULO VIII. YA NI MENCIONAR LA RAÍZ CRISTIANA DE EUROPA ......................................................... 62
LA "CIVILIZACIÓN OCCIDENTAL" ................................................................................................. 62
PERCEPCIÓN IGUAL EN ARGENTINA Y MÉXICO....................................................................... 64
ÍNDICE DE ILUSTRACIONES............................................................................................................... 66

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Alemania pudo vencer - Salvador Borrego E.

Prólogo
Hace 65 años que en el subconsciente de la historiografía están pendientes de cabal respuesta
dos preguntas:
¿Tuvo Alemania la posibilidad de ganar la guerra o ya estaba perdida de antemano y sólo cabía
la "rendición incondicional"?
¿Si Alemania hubiera ganado, qué cambios habrían ocurrido en el mundo de hoy?
Acreditados historiadores afirman que los "hechos son la piel de la historia", pero que el alma de
la historia sólo se encuentra en sus significados.
En este libro Borrego penetra varias capas de "hechos" para ofrecernos significados. Las dos
preguntas básicas, hasta ahora no contestadas plenamente, tienen respuesta clara y precisa en este
libro.
Borrego ha escrito ocho libros con temas de la Segunda Guerra. Le faltaba este como digno
complemento de "Derrota Mundial".
Para los enemigos del "revisionismo" este libro es veneno.
Lic. Onésimo Lozano, N. P.

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Alemania pudo vencer - Salvador Borrego E.

CAPÍTULO I. Valiosas Vetas Históricas se han Pasado por Alto
"La realidad histórica rebasa el área superficial de los
hechos".
Oswald Spengler.

"Los hechos son piel de la historia... A la historia, como
al limón, no le basta hallarse ahí para que rezume; hay
que exprimirlo."
Ortega y Gasset.

"Más que el hecho, la significación del hecho."
S.B.E.

ABUNDANCIA DE LO FACCIOSO O DEL DETALLE
Se han publicado miles de títulos de libros sobre la Segunda Guerra Mundial. Parecería que se
ha dicho todo y que es ocioso o imposible agregar algo nuevo.
Sin embargo, faltan cosas por decir. Y no precisamente detalles, sino significados de diversos
hechos.
Críticas sobresalientes, como las del historiador inglés capitán Liddell Hart; del famoso coronel
americano Charles Lindbergh o del combatiente alemán Otto Skorzeny, son valiosos testimonios
insuficientemente valorados. También el general Eisenhower hizo importantes juicios al terminar la
guerra y prácticamente se han pasado por alto.
Hay miles y miles de detalles con los cuales hábiles propagandistas, o historiadores oficiales,
están todavía atrayendo la atención. Por un momento -lector- olvidémonos de ellos y pasemos a
considerar algunas preguntas aparentemente ya contestadas:
1.- ¿Tuvo Alemania posibilidades de ganar la guerra?
Numerosos historiadores afirman que no. Que tan sólo por recursos demográficos ochenta
millones de alemanes no podrían vencer a quinientos millones de habitantes de las potencias aliadas,
apoyados por otros millones que les suministraban materias primas.
Liddell Hart dice que se han escrito más tonterías sobre la II Guerra Mundial que sobre cualquier
otra.
Pese a lo correcto de las cifras demográficas, las potencias aliadas tenían la debilidad de que
sólo les era posible ganar si atacaban juntas a un mismo tiempo, lo cual les fue imposible,
cuando menos, en los tres primeros años de la guerra. Así quedó demostrado en el caso de
Polonia, derrotada en 18 días, sin que Inglaterra y Francia pudieran salvarla, pese a las seguridades
que le habían dado.
Y lo mismo quedó en evidencia cuando los ejércitos franceses y los expedicionarios ingleses
fueron derrotados en seis semanas, en 1940. Les faltaba aún el apoyo de las otras potencias, la URSS
y Estados Unidos.
Tal fenómeno volvió a darse cuando los ingleses, al mando del mariscal Montgomery, trataron de
llegar a Berlín por sí solos y fueron totalmente derrotados en tierras de Holanda.
Esto fue particularmente notable porque Alemania llevaba 5 años en guerra y ni así pudo

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Alemania pudo vencer - Salvador Borrego E.

Montgomery aplicarles el tiro de gracia que creía seguro, mediante sus propios recursos, reforzados
con tropas americanas y polacas.
Repitiendo: las potencias aliadas tenían la posibilidad de ganar únicamente si atacaban
juntas, a un mismo tiempo, pues Alemania era capaz de vencerlas una por una, separadamente. O
hasta dos a la vez.
Los recursos potenciales aliados eran enormes, pero a largo plazo, pues se movilizaban por
"líneas exteriores". Londres disponía de Canadá a 7,000 kilómetros de distancia; de la India, a 12,000;
de Nueva Zelandia a 15,000, etc. El Imperio Francés, por el estilo. Y Estados Unidos, con todo el
Atlántico de por medio.
En cambio, las fuerzas alemanas se movían por "líneas interiores". De Polonia a la frontera con
Francia, sólo mil kilómetros, disponiendo de ferrocarriles y carreteras de primer orden.
Mediante la nueva estrategia de la "blitzkrieg" (guerra relámpago) Alemania tenía la oportunidad
de vencer durante los tres primeros años de guerra. Su primera oportunidad de lograrlo fue
inmediatamente después de que su "blitzkrieg" venció a Polonia en 15 días. (En Septiembre de 1939).

OFENSIVA 'AMARILLO', POSIBLE Y DECISIVA
Aunque Inglaterra y Francia le habían declarado la guerra a Alemania el 3 de septiembre (1939),
en octubre aún no daban trazas de atacar. El ejército inglés apenas empezaba a llevar tropas a suelo
francés.
Hitler consideró que era el momento más favorable para lanzarse sobre Francia (Ofensiva
"Amarillo") y así se lo hizo saber al general Halder, jefe del Estado Mayor General, y al general
Brauchitsch, jefe del Ejército. Ambos se inclinaban por continuar las gestiones de paz.
Hitler contestó que ya había tendido su mano varias veces animado por deseos de paz y
amistad, y que en cada ocasión le habían contestado con un puñetazo en los ojos. Inglaterra insistía
en el caso de Polonia, pero él, Hitler, planeaba restablecer el Estado polaco; no tenía el menor deseo
de "empacharse con polacos". A Inglaterra no se le reclamaban sus atropellos en la India, Egipto y
Palestina, pero todo era inútil. Inglaterra quería proseguir la guerra contra Alemania.
En consecuencia, a fines de septiembre Hitler ordenó al Estado Mayor General que preparara la
ofensiva sobre Francia (llamada Operación Amarillo). En un memorándum especificaba que la
Wehrmacht (fuerzas armadas alemanas) se encontraban en su punto más alto, después de su victoria
en Polonia y que era el momento de capitalizar lo logrado. Había que aprovechar la superioridad aérea
alemana, que era temporal, y lanzarla concentradamente contra las fuerzas enemigas, no contra
ciudades. Por su parte, los tanques avanzarían adelante de la infantería sin pasar por el laberinto de
las ciudades, sino rodeándolas.
Los franceses tenían superioridad numérica en tropas y en tanques, pero manejaban éstos con
la táctica antigua de vincularlos al paso de la infantería. Además, el tiempo trabajaba en favor de los
aliados; más tropas inglesas iban llegando a Francia y era posible que atacaran a Alemania en su
talón de Aquiles, o sea la cuenca del Rhur.
Pero nada de esto convencía al jefe del Estado Mayor General, Franz Halder, ni al jefe del
Ejército, general Brauchitsch. Tampoco al general Von Leeb, comandante de un grupo de ejércitos, ni
a su compañero Von Bock.
Todos ellos habían participado en la campaña de Polonia porque creían que el pacto de no
agresión firmado con la URSS evitaría que Inglaterra y Francia entraran en la guerra; porque la
potencia polaca era inferior a la alemana y porque las demandas que se le hacían eran evidentemente
justas, como las de construir una ferrovía y una carretera a través de territorio que había sido alemán y
que, al cercenársele en la pasada guerra había dejado a Alemania separada de su provincia de
Prusia.
Pero una campaña sobre Francia era muy diferente. En el ánimo del Estado Mayor y del alto
mando estaban muy presentes las sangrientas batallas de la Primera Guerra Mundial. Batallas de

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Alemania pudo vencer - Salvador Borrego E.

trincheras, finalmente perdidas.
Hitler insistía en que las circunstancias en 1939 eran diferentes. La guerra relámpago (blitzkrieg)
tomaría de sorpresa a los anglobritánicos, en combinación con los aviones Stuka que atacaban en
picada, con precisión sobre los objetivos militares.
Sólo el almirante Raeder, jefe de la Marina, estuvo de acuerdo con Hitler. Sí—decía— es el
momento de un ataque masivo. "Cuanto antes venzamos, más breve será la guerra y menores las
bajas."
Hitler fijó el 12 de noviembre para iniciar la ofensiva. Ante la resistencia del Estado Mayor, que
invocó el mal tiempo, la fecha se pospuso para el día 17.
Los generales Kluge y Reichenau tampoco creían en que se pudiera vencerá Francia.
De todos era sabido que la poderosa Línea Maginot, erigida por Francia, era prácticamente
invencible, pues se calculaba que escindirla costaría un millón de bajas. Por ahí "Amarillo" sólo
realizaría un simulacro, a cargo del general Von Leeb. El ataque principal pasaría por Bélgica, y para
cubrir ese flanco se invadiría también a Holanda.
Al general Von Leeb y a varios comandantes les parecía que eso era violar principios, ya que
ambos países eran neutrales.
¡Nada de neutrales!, decía Hitler. La reina Guillermina de Holanda se entendía con Londres, y
algo parecido ocurría con el rey Leopoldo III de Bélgica. Sus cañones apuntaban hacia Alemania. Y
cuando aviones alemanes sobrevolaban esos territorios para tomar fotos de Inglaterra, salían aviones
a tratar de derribarlos, lo cual no ocurría cuando aviones ingleses pasaban para tomar fotos de
Alemania.
El jefe del Estado Mayor, general Halder, señalaba que el paso por Bélgica tropezaba con la
poderosa fortaleza de Eben Emael, cuya artillería de grueso calibre no podría ser anulada mediante
bombardeo aéreo. Hitler pidió fotos, características, etc., y dijo que la fortaleza podía ser capturada por
tropas llevadas en planeadores. Descenderían en el techo de Eben Emael y lanzarían poderosas
granadas por las amplias hendiduras de los grandes cañones.
—Vamos a ganar, incluso contradiciendo a cien doctrinas" de Estado Mayor—, dijo Hitler al
general Jodl.
Hasta el mariscal Goering llegó a abrigar dudas.
Hitler les hacía ver a todos que la neutralidad de la URSS era temporal y que urgía aprovecharla.
En efecto, Stalin había decidido que primero se hicieran pedazos angloamericanos y alemanes, y él
entraría al final para recoger todo el botín.
Pero nada convencía ni al Estado Mayor ni a los altos mandos. Así se iba perdiendo tiempo.
Alguien puede preguntarse: ¿Por qué Hitler, siendo dictador, trataba de persuadir al alto mando
en vez de someterlo?
Era dictador, pero no tanto. No como Stalin, que al desconfiar del mariscal Tujachevky lo hizo
fusilar junto con sus amigos y sus presuntos amigos, desde generales y coroneles hasta mayores y
capitanes, en una "purga" que fue calculada en veinte mil ejecuciones. Churchill escribió que "no
bajaba de cinco mil". En Alemania no era posible una cosa así, ni mucho menos. Hitler nunca pensó
en fusilar a un general, ni siquiera a alguno de los muchos generales enemigos que hizo prisioneros.
El 5 de noviembre el general Brauchitsch le llevó a Hitler datos y cifras recabados por el Estado
Mayor, en el sentido de que el Ejército no estaba en buena forma para iniciar la ofensiva sobre
Francia. Alegaba que en la campaña de Polonia hubo oficiales que perdieron el control de sus
hombres y que se dieron casos de embriaguez y hasta de motines.
Hitler levantó la voz, arrebató de las manos el memorando que el general llevaba y le exigió que
identificara las unidades y el lugar donde habían ocurrido tales desórdenes, a fin de ir personalmente a
confirmarlos. Von Brauchitsch titubeó, no pudo concretar nada, y visiblemente confundido fue a
referirle al general Halder la penosa escena.

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Alemania pudo vencer - Salvador Borrego E.

Hitler comentó con el general Westphal: "¿Qué clase de generales son estos a los que hay que
empujar a la guerra, en lugar de que ellos sean los que lleven la iniciativa?"
Por su parte, Inglaterra ya había tenido tiempo de enviar cinco divisiones (75,000 combatientes)
para reforzar a Francia, y preparaba el envío de otras ocho. Francia había movilizado 110 divisiones y
Bélgica 23.
Von Brauchitsch y Halder pensaron en derrocar a Hitler, pero el general Fromm, jefe de las
Fuerzas Domésticas, los disuadió haciéndoles ver que su plan no era viable.
A regañadientes, el Estado Mayor General preparó el plan de la invasión de Francia, pero Hitler
dijo que era el mismo que había fracasado en la Primera Guerra Mundial y que no tenía ningún factor
sorpresa. En su lugar, Hitler trazó otro plan, según el cual la tenaza del sur sería la que llevara el golpe
principal para envolver a los ejércitos aliados. Sobre el particular cambió impresiones con el general
Manstein, quien estuvo completamente de acuerdo con las razones expuestas por Hitler, y en
consecuencia era indispensable colocar los ejércitos alemanes de diferente modo al adoptado por el
Estado Mayor General, a cargo del general Halder.
Entretanto, Hitler estuvo a punto de morir en la cervecería de Munich, donde se celebraba una
ceremonia conmemorativa. Estalló una bomba minutos después de que él saliera y hubo 8 muertos y
6o heridos en el sitio donde él había hablado. El autor del atentado resultó ser un relojero plenamente
identificado como marxista.
"Amarillo", inicialmente fijada para el 12 de noviembre, se pospuso para el 3 de diciembre. Entre
los generales prevalecía la idea de que Francia era una potencia de primer orden, con superioridad
numérica sobre el Ejército alemán, y que allí no se podría repetir lo de Polonia. El alto mando francés
tachaba de incompetente al mando polaco "por haber tratado de defender toda su frontera, en vez de
concentrar sus fuerzas en los puntos esenciales," y decía que Francia tenía una estrategia muy
diferente.
La alerta del 3 de diciembre también fue pospuesta. El Estado Mayor alegaba que ya Holanda
conocía el plan alemán (cosa cierta debido a la infiltración del almirante Canaris), y que era necesario
realizar maniobras para confundir al ejército holandés.
El historiador inglés John Keegan, profesor de historia militar en la Real Academia Militar de
Sandhurst, dice que Alemania perdió buenas oportunidades de atacar a Francia a fines de 1939. En
estas fechas las tropas británicas aún no estaban preparadas. Y agrega: "Von Leeb, Brauchitsch y
Halder trataron de persuadir a Hitler, no una vez, sino varias veces, de que la invasión de una potencia
más fuerte como Francia por otra más débil como Alemania, estaba destinada al desastre. Al no
poderlo convencer recurrieron a otros medios para retrasar el comienzo de la operación, poniendo sin
ánimo diversos planes y saliendo al paso de propuestas más prometedoras, incluso del propio Hitler,
con objeciones técnicas." En suma, Alemania perdía el tiempo manteniéndose a la defensiva después
de su victoria en Polonia. 1
A fines de diciembre las nubes bajas y la niebla impedían que la Luftwaffe diera el planeado
apoyo a las fuerzas de tierra, y "Amarillo" quedó aplazada para una fecha no determinada.
Y así, durante el forcejeo de casi tres meses, Hitler perdió la oportunidad de vencer a
Francia en 1939. Eso hubiera cambiado el curso de la guerra.
Que Hitler tenía razón se vio claramente cinco meses más tarde, cuando en mayo de 1940
derrotó a los ejércitos de Francia, Inglaterra, Bélgica y Holanda. Un total de 147 divisiones aliadas,
vencidas por cien divisiones alemanas. En noviembre del año anterior hubiera sido más fácil. 2
¡Y Alemania habría ganado un año!
Sí, un año, porque entonces la ofensiva contra la URSS empezaría en mayo de 1940, no en
junio de 1941. En mayo del 40 Stalin no disponía del arsenal de EE.UU. El presidente Roosevelt se
1

Barbarroja.- Hitler y sus Generales en Desacuerdo. Pág. 72. Por John Keegan. Edit. San Martín. (En el mismo
sentido hablan los historiadores británicos Liddell Hart y David Irving).
2
En la práctica el pesimismo del Estado Mayor fue anulado en 1940 por la determinación de los generales
Manstein, Guderian y Von Thoma, entusiastas de la "blitzkrieg" (guerra relámpago).

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Alemania pudo vencer - Salvador Borrego E.

enfrentaba a problemas de su reelección y aún no terminaba de movilizar su producción de armas.
En mayo de 1940 la URSS estaba sola.

AUTORIZADA VOZ DE LIDDELL HART
Basil Henry Liddell Hart, inglés, combatió en la Primera Guerra Mundial cuando tenía 20 años de
edad. Fue herido en la sangrienta batalla del Somme y luego tuvo oportunidad de presenciar la
aparición de la incipiente arma de tanques. Con innato sentido de estrategia concibió que regimientos
de tanques podrían operar por sí mismos, adelantándose a la infantería. Pero ni en Inglaterra ni en
Francia les pareció que eso fuera factible.
Si esa idea también había surgido en el Ejército alemán, no se sabe con precisión, pero fue la
base de la "blitzkrieg" (guerra relámpago), impulsada por Hitler.
Entre la primera y la segunda guerra, el capitán Liddell Hart fue corresponsal del "Times" y luego
siguió con gran interés el desarrollo de la Segunda Guerra. Al terminar ésta, se trasladó a Alemania,
donde consultó archivos y entrevistó a numerosos generales. Es, pues, un historiador mundialmente
reconocido.
Liddell Hart, al igual que otros historiadores excepcionales, no se detiene en los "hechos"; busca
los significados y llega a la conclusión de que "se han escrito más tonterías sobre la Segunda Guerra
Mundial que sobre cualquier otra... Hitler estuvo muy lejos de ser un estratega estúpido. Más bien
dicho, fue uno y muy brillante, y adoleció de las faltas naturales que siempre acompañan a la
brillantez.
Tenía un profundo y sutil sentido de la sorpresa, y era un maestro en el aspecto psicológico de la
estrategia, el cual desarrolló grandemente. Mucho antes de la guerra había descrito a sus
colaboradores cómo iba a ser ejecutada la captura de Noruega, y cómo podían ser maniobrados los
franceses fuera de la Línea Maginot.
"La intuición estratégica de Hitler y el cálculo estratégico del Estado Mayor General pudieron
haber sido una combinación que pudo haber conquistado todo. En su lugar produjeron un cisma
suicida que vino a ser la salvación de sus enemigos." (O sea las potencias aliadas). 3
Ese frecuente desacuerdo del Estado Mayor y Hitler fue lo que frustró que Francia y el Ejército
británico fueran derrotados a fines de 1939, y que eso ocurriera hasta mayo de 1940. La realidad
superó sus cálculos, pues el triunfo sobre los ingleses se dió prácticamente en veinte días. Iniciada la
ofensiva el 10 de mayo, el día 30 los británicos ya se estaban reembarcando en Dunquerque, rumbo a
Inglaterra, abandonando todo su equipo militar.
Francia siguió combatiendo sola, empeñando todas sus reservas, hasta que capituló el 20 de
junio.

2a OPORTUNIDAD DE GANAR LA GUERRA
Pese al año perdido —en el que la URSS completó la producción de 15,000 tanques para
enfrentar a los 2,500 tanques alemanes—, Hitler tuvo otra oportunidad de ganar la guerra con su Plan
Barbarroja.
Antes de empezar, un imponderable le impidió iniciar la ofensiva el 7 de mayo (1941), según el
Plan, debido a que Mussolini estaba celoso de los triunfos alemanes. Quería un triunfo propio y atacó
3

'Del Otro Lado de la Colina'.- Liddell Hart. Edit. Ateneo.

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Alemania pudo vencer - Salvador Borrego E.

a Grecia, que era neutral. Sus tropas fueron rechazadas y eso dio lugar a que los aliados abrieran un
nuevo frente de 700,000 combatientes yugoslavos; griegos, británicos y neocelandeses.
Hitler se vio forzado a enviar todo un ejército para cerrar ese frente, y lo logró, pero su ofensiva
contra la URSS hubo de demorarse cinco semanas.
Además del tiempo perdido en dicho frente, las bajas de soldados y equipo ocasionaron que el
ataque en el sur de la URSS no se realizara con los contingentes completos, de tal manera que el
avance del grupo de ejércitos de Von Rundstedt se volvió lento.
El plan de Hitler señalaba como prioridad número uno la captura de Leningrado, logrado lo cual
quedarían libres dos ejércitos para sumarse a la meta número 2, o sea la captura de Moscú.
El mariscal Von Manstein refiere que a mediados de septiembre el grupo de ejércitos que
marchaba hacia Leningrado consumó la derrota de los ejércitos soviéticos 11, 27 y 34, con un total de
18 divisiones (trescientos mil soldados), pero el día 12 llegó la orden de cederle tropas al grupo de
ejércitos que marchaban hacia Moscú. Y agrega:
"En resumidas cuentas ni aún como comandante en jefe podía uno sacar algo en limpio de
semejante galimatías.
Únicamente se me ocurría suponer que todo ello fuese efecto del desacuerdo y regateo que
indudablemente existía entre Hitler y el Alto Mando del Ejército acerca de los objetivos perseguidos:
¿Moscú o Leningrado?...
En efecto, la modificación era acuerdo de Halder, jefe del Estado Mayor General, y del
mariscal Brauchitsch, jefe del Ejército... Moscú les parecía un objetivo más tentador." 4

El historiador David Irving dice que hicieron tal modificación aprovechándose de que Hitler
estuvo enfermo de disentería dos semanas y sólo le pasaban fragmentarios informes. Cuando se
enteró de todo ya era demasiado tarde para cambiar la ruta de dos grupos de ejércitos.
Tal modificación ocasionó que en el ataque a Moscú no participaran dos ejércitos que se
quedaron inmovilizados alrededor de Leningrado. La columna que iba hacia Moscú llegó hasta sus
alrededores, pero no pudo tomarlo antes de la llegada de las reservas soviéticas de Siberia y de que
empezara el invierno.
La crisis fue muy grave. Von Brauchitsch se enfermó, dejó el mando, y Hitler salvó el frente con
la novedosa táctica de los "erizos", ahí donde sus generales no veían más solución que una retirada
de mil kilómetros, hasta Polonia. Después se reconoció que tal retirada, a 50o centígrados bajo cero,
hubiera significado una derrota total.
La lucha en la URSS se prolongaría tres años más. Liddell Hart tenía razón: el cisma entre el
Estado Mayor y Hitler fue la salvación de sus enemigos.

LA DERROTA DE LA URSS ERA FACTIBLE
Liddell Hart afirma que la derrota de la URSS era factible. "Existe una tendencia general —dice—
a creer que la invasión de Rusia por Hitler estaba destinada al fracaso desde el principio. Rusia ha
sido colocada desde 1945 en un nicho histórico paralelo al de Napoleón y considerado como otro
ejemplo de locura tratar de vencerá Rusia.
"Pero viendo la situación más a fondo, la superioridad técnica de los alemanes quedó
demostrada ampliamente con los resultados de las primeras batallas. En poco más de una semana
avanzaron 320 kilómetros atrapando a masas de rusos entre tenazas que atacaban velozmente por
los flancos.
"Se ve que fue por un margen estrechadamente desesperado que la resistencia rusa pudo
sobrevivir. La masa de los ejércitos soviéticos estaba destrozada; se habían realizado enormes
4

Victorias Frustadas. Mariscal Von Manstein, comándate del Cuerpo de Ejército 56, que formaba parte del grupo
de ejércitos con meta en Leningrado.

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Alemania pudo vencer - Salvador Borrego E.

envolvimientos y se había hecho la captura de prisioneros más grande de la historia de las guerras."
En efecto, la situación de la URSS a fines de octubre era desesperada. Los alemanes se
hallaban en los suburbios de Moscú, donde ya había brotes rebeldes de la población civil, al grado de
que retratos de Satlin y pancartas comunistas eran destruidos en las calles. Entretanto, Stalin y su alto
mando habían huido a Kujbysev, a 800 kilómetros de distancia. Las bajas del Ejército Rojo ascendían
a 4.5 millones, 26,800 cañones y 18,700 tanques.
Si seguía sola, la URSS estaba perdida. Entonces el presidente Rooseveit hizo la gran maniobra
de Pearl Harbour y logró meter a Estados Unidos en la Guerra. Sus arsenales se volcaron en favor de
la URSS a través del Mar del Norte y de Irán, que para ese efecto fue invadido por los aliados.
El pequeño margen que había salvado a Moscú fue puesto por la modificación que
hicieron el Estado Mayor y el jefe del Ejército al Plan Barbarroja de Hitler.
Eso significó que las tropas alemanas pasaran el invierno a la intemperie, padeciendo
numerosas bajas, en vez de tener a Moscú como base, bajo techo.

TAL VEZ HUBO OTRA OPORTUNIDAD EN 1944
Conservadora mente las oportunidades de victoria para Alemania se dieron —como se ha
dicho— en los primeros tres años de la contienda. Sin embargo, en la batalla decisiva de Normandía,
en 1944, aún se encuentran circunstancias que daban una oportunidad más para un cambio radical.
El general Eisenhower, comandante de las fuerzas aliadas, redactó un documento en el que
mencionaba que la invasión de Europa, necesaria para derrotar a Alemania, podría fallar. En tal caso,
decía, él asumía la responsabilidad. Es decir, no las tenía todas consigo. Otros comandantes veían tal
invasión como "una aventura".
Mediante el espionaje, los aliados conocían la ubicación de todas las divisiones alemanas en la
costa de Europa. En cambio, Alemania no tenía información para saber en qué punto ocurriría el
ataque. Los puntos probables se situaban a lo largo de 280 kilómetros, desde Calais y Dunquerque
(en el noreste) hasta Cherburgo en el suroeste.
Los aliados concentraron en Inglaterra dos millones de combatientes para la invasión de Europa,
avanzar hasta Alemania y vencerla. Churchill había soñado con esa invasión desde 1942, pero
Inglaterra sola no podía realizarla. Se necesitó esperar dos años más para contar con todo el poderío
de Estados Unidos. Así se habían juntado dos millones de ingleses, canadienses, australianos,
africanos, americanos, etc.
Toda Europa sabía que la invasión iba a ocurrir, pero no en qué punto y en qué fecha. Esto era
un secreto guardado estrechamente por los aliados. Durante cuatro meses se prohibió que la
población de Inglaterra viajara libremente dentro de su territorio. Los diplomáticos extranjeros ni
siquiera podían enviar sus tradicionales valijas a sus respectivos países.
El general Frederick Morgan, jefe del Estado Mayor del Mando Supremo Aliado, escribió: "Sólo
con que el enemigo consiga saber el lugar de la zona de ataque con 48 horas de antelación, las
posibilidades de éxito serán pequeñas. Cualquier aviso con mayor antelación significaría una derrota
segura."
En la primera ola de los atacantes irían tropas fogueadas que ya habían combatido en África,
Sicilia e Italia.
Consecuentemente para los alemanes era vital tener una idea más o menos aproximada del
sitio, o los sitios, donde se iniciara la invasión.
Con semanas de anticipación, Hitler dijo que la invasión ocurriría en las playas de Normandía. El
Estado Mayor General, con apoyo en la ciencia militar, decía que no. Que la invasión sería en el Paso
de Calais. En este punto los invasores sólo tendrían que cruzar 50 kilómetros de mar, en tanto que en
Normandía serían 250.

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Alemania pudo vencer - Salvador Borrego E.

El mariscal Rundstedt, calificado estratega que ya en la Primera Guerra Mundial había sido
oficial de Estado Mayor, era el jefe supremo alemán en Francia. Tenía a su mando al general Salmuth,
comandante del 15o ejército, en la zona de Calais, y al mariscal Rommel, comandante del 70 ejército
de la zona de Normandía. Pues bien, Von Rundsted dice: "Hitler continuaba machacando en la
creencia y demandaba más y más refuerzos para Normandía. Nosotros, los generales, nos
basábamos sobre la línea de nuestra educación militar regular, mientras que Hitler lo hacía, como
siempre, basándose en su intuición."
¿Puede la alta preparación académica creer en intuiciones? Claro que no. Y así fue que el 15o
ejército, de la zona de Calais, era mucho más fuerte que el 70, de la zona de Normandía.
El 5 de junio dos expertos lograron descifrar un mensaje de Londres, supuestamente dirigido a
los saboteadores de la Resistencia francesa, para que empezaran a destruir puentes, empalmes
ferroviarios, etc., lo cual se interpretó como señal de que la invasión empezaría al día siguiente.
Rundstedt fue informado de esto y se burló diciendo: "¡Va el General Eisenhower a anunciar la
invasión por la BBC de Londres!"... De todos modos, en Calais se dio la alarma máxima, en tanto que
en Normandía se demoró varias horas.
Y la invasión empezó en Normandía, en las primeras horas del 6 de junio.
El mariscal Von Rundstedt quiso consultarle a Hitler si las dos divisiones que tenía en París las
enviaba a Normandía, pero el general Jodl le contestó que no quería despertar a Hitler, ya que podría
tratarse sólo de una "finta". Rundstedt no insistió, pero tampoco movió sus dos divisiones bajo su
propia responsabilidad, dada la emergencia. Pasaron diez horas hasta que Hitler ordenó que tales
divisiones marcharan hacia Normandía. Cornelius Ryan dice que Von Rundstedt menospreciaba "al
Cabo Hitler." Y Liddell Hart comenta: "Lo que sí es cierto es que Rundstedt sufría fatiga, tanto corporal
como mental." (Tenía 69 años de edad).
En cuanto a los aliados, pasaron horas y días en que las operaciones se inclinaban
alternativamente entre un prometedor avance o la derrota. Las fuerzas británicas y canadienses
avanzaron quince kilómetros hasta la región de Caen, pero al llegar las divisiones alemanas 12a Hitler
Jugend SS y la Lehr (que retenía Von Rundstedt en París), fueron obligadas a retroceder en desorden
hasta la playa.
Otro punto crítico fue en Omaha (de Normandía), donde los americanos tuvieron muchas bajas.
Corrió el rumor de que las bajas podrían llegar a ser del 90% y muchos combatientes "se quedaron
atónitos y desmoralizados". Al general Bradley le llegaron noticias de que en una división estaban
"contagiados de un temor patológico". El coronel George Taylor dijo: "En esta playa hay dos clases de
hombres: los muertos y los que van a morir. Ahora salgamos de este infierno... Algunos parecían
muertos, pero picándoles la espalda o dándoles un puntapié se veía que estaban vivos. ¡Estaban
aterrorizados! El sargento Pilck pensaba que mejor lo hicieran prisionero porque la invasión había
fracasado." 5
El general Theodore Roosevelt, hijo del ex presidente Teddy, fue el primer general que bajó en
Normandía y encontró un caos. Cinco días después murió de paro cardiaco. Del total de bajas un 13%
eran casos psiquiátricos, atendidos por el Servicio de Psiquiatría de los Centros de Agotamiento de
cada ejército y de cada Cuerpo de Ejército.
En fin, la lucha fue tremenda y los aliados consiguieron consolidar varias cabezas de playa,
concentrar tanques, artillería, etc., y marchar tierra adentro. No fueron echados al mar porque las
divisiones alemanas SS se encontraban ubicadas lejos de la playa. Algunas tardaron 4 días en llegar,
y otras 10,16 y hasta 24 días. ("Un minuto perdido ni la eternidad lo devuelve.")
El 7o ejército (de Normandía) completaba sus efectivos con ex prisioneros rusos o hindúes (estos
últimos traídos de África por el mariscal Rommel).
El 15o ejército, más poderoso, se había ubicado en el Paso de Calais, donde no hubo invasión.
O sea que la intuición de Hitler, de que la invasión sería en Normandía, se desperdició
5

El Día-D. Will Powler. Edit. Libsa. 2004.

12

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totalmente.
El famoso coronel Otto Skorzeny, que estudió de cerca la batalla de Normandía, opinó que la
invasión tuvo un margen mínimo entre el fracaso y el éxito.
Fue la tercera y última oportunidad que tuvo Alemania de ganarla guerra.

6

¿POR QUÉ TAN TENAZ DESACUERDO?
El recurrente desacuerdo del Estado Mayor General con Hitler fue funesto para Alemania. ¿A
qué atribuirlo? Por una parte, el ejército tenía la tradición de ser apolítico. Cuando Hitler llegó al poder
los altos mandos no participaban en el Nacionalsocialismo. No existía empatía entre ellos y su nuevo
jefe.
Por otra parte, el hecho de que Hitler hubiera sido soldado raso, y Cabo, en la Primera Guerra
Mundial, fue una desventaja ante generales y mariscales con altos estudios académicos. Ellos no
podían hallarse cómodos al verse, súbitamente, bajo las órdenes de aquel Cabo.
Un Halder, un Von Leeb, un Brauchitsch, un Von Rundstedt conocían la disciplina, mas no
podían evitar que en sus sentimientos operara el celo profesional.
Cuando las discusiones se volvieron más violentas con el general Halder, jefe del Estado Mayor
General, Hitler lo destituyó. En su lugar nombró al general Kurt Zeitzler, de quien esperaba un cambio
radical, que verdaderamente no iba a darse. Zeitzler decía que "las tradiciones del Estado Mayor
General no pueden ser borradas de un plumazo, ni siquiera por un dictador absoluto." 7
Por otro lado Zeitzler comentaba que había encontrado gran desorden en el Estado Mayor,
donde nadie confiaba en nadie, ni Hitler tampoco.
Por cierto que Hitler llegó a decir que "la irritante masonería formada por los oficiales de Estado
Mayor debía perder su monopolio en el seno del Ejército". (No se sabe a ciencia cierta si era sólo una
expresión en sentido figurado. David Irving no lo aclara).

SEIS MESES ES POCO, Y A LA VEZ ES MUCHO
Poco antes de terminar la guerra Alemania ya tenía a punto la bomba voladora (V-1), el cohete
estratosférico más veloz que el sonido (V-2), el misil antiaéreo controlado electrónicamente, el misil
aire-aire que era atraído por el calor de los motores del enemigo, la mira telescópica para localizar al
enemigo en la noche; el avión de propulsión de chorro (el más veloz del mundo), y los submarinos
totalmente eléctricos XXI y XXIII. El general Dwight David Eisenhower (comandante supremo aliado),
escribió al terminar la Guerra que "si tales armas hubieran quedado terminadas seis meses antes
de lo que ocurrió, la invasión de Europa hubiera sido casi imposible." Todo habría dado un
vuelco en 1944.
Decenas de inventores alemanes como Otto Hahn, Antón von Poller, Heinrích Kunze, Werner
Kleen, Von Ohain, Wernher von Braun y cientos de expertos en física, química, mecánica, electrónica,
energéticos, balística, etc., estaban seguros de que si la guerra hubiera empezado seis meses
después de lo que empezó, los inventos a que les temía el general Eisenhower—y otros muchos—
hubieran estado terminados muy a tiempo de lograr la victoria.
6

El fracaso de la invasión habría sido fatal para los aliados. Intentarla de nuevo tardaría dos años. Entretanto,
ejércitos alemanes (ya liberados de occidente) romperían el frente soviético. El curso de la guerra hubiera dado
un vuelco.
7
La Guerra de Hitler. David Irving. Edit. Planeta, 1977. Con un dictador neto, Zetzleir y otros no hubieran tardado
en ser fusilados.

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Alemania pudo vencer - Salvador Borrego E.

Hitler había aprobado un considerable presupuesto para que esos científicos trabajaran en el
gran Laboratorio de Peenemunde. Aunque se guardaba gran secreto sobre las posibles "armas
secretas", algo trascendió y se despertaron grandes esperanzas. Hitler se apresuró a decir que la
guerra se ganaría con las armas convencionales ya existentes. Consideraba que, entre concebir un
invento, hacer los planos, construir los primeros prototipos, perfeccionarlos y pasar a la producción en
serie, habría que resolver numerosos problemas. ¿Cuánto tiempo? Era imprevisible.
Sin embargo, en los dos últimos años de la guerra —cuando todas las potencias aliadas podían
atacar juntas—, Hitler percibió que sólo las "armas secretas" podrían contrarrestar la embestida
mundial en su contra. Sus esperanzas se cifraron entonces en tales armas, pero (como dijo el general
Eisenhower) para beneficio de los aliados llegaron "seis meses tarde".
Nunca en una guerra había estado tanto en juego para el futuro del mundo.

"PUDO HABER CONQUISTADO TODO"
Después de haber vivido la guerra desde su Patria, Inglaterra, y de investigarla del lado alemán
(al terminar la contienda), entrevistando a los generales alemanes, el historiador Liddell Hart sacó
varias conclusiones. Entre otras, las siguientes:
"Los antiguos líderes profesionales, entrenados bajo el sistema del Estado Mayor General
tendían a demostrar una gran eficacia, pero les faltaba el genio, salvo en el sentido de 'una infinita
capacidad para ser muy esmerados'. Su inmensa habilidad implicaba su propia limitación. La mayor
parte de ellos también estaban limitados en el entendimiento de cualquier factor que estuviera fuera de
la esfera militar.
"Hitler demostró más rapidez en ver el valor que tenían las nuevas ideas, las nuevas armas y los
nuevos talentos. Reconoció la potencialidad de las fuerzas blindadas móviles más rápidamente que el
Estado Mayor General, y la forma en que apoyaba a Guderian, el máximo exponente en Alemania de
este nuevo instrumento, demostró ser el factor más decisivo durante las primeras victorias...
"Los soldados jóvenes a quienes escogía y ayudaba tenían las mismas semejanzas con él; en
estos respectos, especialmente Rommel, el militar 'advenedizo' más favorecido. Tales hombres tenían
un instinto especial por lo inesperado y un sentido mucho mayor de su incalculable valor en el
paralizamiento de sus oponentes. Trajeron nuevamente a la guerra, con una nueva apariencia, los
clásicos ardides y estratagemas que los maestros militares del último medio siglo habían declarado
como fuera de uso e imposibles de aplicar en las operaciones modernas."
Y el juicio básico de Liddell Hart se encierra en las siguientes palabras: "La intuición estratégica
de Hitler, y el cálculo estratégico del Estado Mayor General pudieron haber sido una combinación que
pudo haber conquistado todo. En su lugar produjeron un cisma suicida que vino a ser la salvación de
sus enemigos." 8

8

Los Generales Alemanes Hablan. Pág. 14 y 440. Ediciones Ateneo, S.A.

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Alemania pudo vencer - Salvador Borrego E.

Ilustración 1. Según el historiador oficial inglés, Cap. Liddell Hart, los desacuerdos del Estado Mayor con Hitler salvaron a los
aliados de la derrota.

Ilustración 2. El Famoso Cor. Otto Skorzeny afirma que la invasión aliada en Normandía tuvo un margen mínimo entre
fracaso o triunfo.

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TRIUNFO FRUSTRADO POR INSÓLITO PLAN
Hasta la llegada de Hitler al poder la Marina de guerra alemana estaba estrechamente reducida:
cinco cruceros y siete destructores al mando del almirante Erich Raeder, que como oficial había
participado en la famosa batalla de Jutlandia, en la Primera Guerra Mundial.
Hitler no estaba familiarizado con cuestiones del mar y ratificó a Raeder en su puesto, en tanto
que él concentraba su atención en la política, lo social y el Ejército.
Raeder tenía un plan encaminado a constituir una gran Flota Marítima. Aprovechando el
desarrollo económico nacional hizo construir dos nuevos cruceros y tres "acorazados de bolsillo", de
10,000 toneladas cada uno. Podía decirse que, hasta ahí, las necesidades de Alemania en el mar ya
estaban cubiertas, aunque no en submarinos.
Raeder creía que aumentando la flota de superficie podría enfrentarse ventajosamente a
Inglaterra. En consecuencia, obtuvo que el mariscal Goering —administrador de materiales de
guerra— le cediera 70,000 toneladas de acero para construir los cruceros pesados "Schamhorst" y
"Gneisenau", de 34,000 toneladas cada uno.
Esos dos barcos salieron por estrecha ruta para llegar al Atlántico y hundir mercantes enemigos,
pero era imposible que regresaran a su base y tuvieron que refugiarse en el puerto francés de Brest,
donde la aviación inglesa los bombardeó intensamente. El Gneisenau quedó fuera de servicio y su
gemelo sobrevivió con graves daños.
En ése momento, segundo año de la guerra, ya era evidente que la guerra se resolvería en tierra
y no con acorazados. Pero Raeder insistió y obtuvo 80,000 toneladas más de acero para construir dos
poderosos acorazados, el Bismarck y el Tirpitz.
El Bismarck salió a cazar mercantes al Atlántico (como lo habían hecho infortunadamente los
dos cruceros pesados); hundió a un acorazado británico y dañó a otro, pero luego sucumbió acosado
por aviones y media docena de grandes barcos británicos.
Cuando el primero de enero de 1943 Hitler volvió los ojos al mar se indignó sobremanera, dijo
que ya había pasado el tiempo de los grandes barcos y ordenó desmantelar los que quedaban para
usar sus cañones en donde fueran útiles. El gran almirante Raeder fue substituido por el almirante
Doenitz, comandante de los submarinos. Hitler hizo ver que un submarino, de sólo 753 toneladas, era
muchas veces superior a un acorazado.
En suma, las 138,000 toneladas de acero utilizadas por Raeder para tan sólo 4 de sus barcos,
habrían bastado para construir 2,500 tanques Panzer IV, de 23 toneladas cada uno, o sea el doble de
los tanques empeñados en la invasión de la URSS. Y además, para botar cien submarinos como el U47 que el Cap. Prien llevó hasta la base británica de "Scapa FIow" donde hundió al acorazado "Royal
Oak", de 33,500 toneladas.
Doenitz logró que Hitler indultara a dos grandes barcos para darles una "segunda oportunidad".
En cuanto al acorazado alemán Tirpitz de 45,000 toneladas, no llegó a hundir nada, pues
aviones británicos lo hundieron con bombas de 5,500 kilos. Y el Scharnhorst pereció heroicamente en
desigual batalla contra seis barcos británicos en el Círculo Polar Ártico, al tratar de interceptar un
convoy que llevaba armas a la URSS.
De esa manera el plan del almirante Raeder—que se dejó avanzar inexplicablemente—, frustró
la victoria alcanzable en 1941 sobre la URSS y grandes derrotas a las Armadas angloamericanas en el
Atlántico cuando acarreaban armas y víveres para salvar al bolchevismo.

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Alemania pudo vencer - Salvador Borrego E.

CAPÍTULO II. De Ganar Alemania, ¿qué Repercusiones Habrían Ocurrido en
el Mundo?
En muchas guerras fue bien poco
lo que estuvo enjuego, pero no así
en la II Guerra Mundial, que entrañó
la posibilidad de cambios en el Destino
del mundo.

SE COMBATÍA CASI INFRUCTUOSAMENTE
Es notable que en diversas guerras famosas todo quedara al final casi igual que antes, sin
cambios notables para uno y otro bando. En la Guerra de los Cien Años (1337-1453) estuvieron en
juego las enemistades de varias familias de la realeza. Se perdieron muchas vidas, pero tanto
Inglaterra como Francia ganaron y perdieron batallas infructuosamente. Cada una continuó su propio
camino.
La Guerra de los 30 Años (1618-1648) fue conducida por Carlos V de Alemania (I de España) y
su hijo Felipe II, en favor del catolicismo. Fue particularmente costosa en vidas y terminó ratificando la
paridad de las dos confesiones.
La sangrienta Revolución Francesa (1789-1805) fue tan ambiciosa de miras como prematura. No
podía realizar el gobierno universal de la antigua alianza de Yahavé con Abraham (2000 años antes de
Cristo) y acabó desarticulada por Napoleón, aunque dejó una poderosa estela de Liberalismo políticoeconómico.
La Guerra Francoprusiana de 1870, emprendida por Napoleón III, ocasionó que Francia perdiera
la provincia de Alsacia, parte de Lorena y 5,000 millones de francos, pero siguió conservando su
tradición, sus instituciones y su historia.
La Primera Guerra Mundial fue de enormes proporciones y en el fondo sólo se buscaba, y se
logró, que Alemania no se consolidara como la primera potencia de Europa. Sin embargo, se le dejó
en paz su idiosincracia y la posibilidad de darse un nuevo gobierno más o menos a su arbitrio.
Todo cambió fundamentalmente en la Segunda Guerra Mundial debido al Nacionalsocialismo
sistematizado por Hitler, tan distante del capitalismo voraz como del sangriento marxismo. Una tercera
posición. Toda una ideología nueva que en menos de cuatro años iba realizando lo que prometía a la
sociedad en general.
Fue tanto lo que las potencias aliadas estuvieron a punto de perder, que no les bastó la rendición
incondicional, ni ocupar Alemania con tropas americanas, inglesas, francesas, soviéticas e incluso
negros africanos. Tampoco les bastó con imponerle desde primaria una educación pública falsificada,
ni infundirle a la juventud complejos de culpa de sus padres y abuelos.
Como las potencias aliadas consideraron que todo eso no era suficiente para extinguir al
Nacionalsocialismo, en cuanto terminó la guerra lo declararon "ideología criminal" en todo el mundo.
En ningún país se tolera que renazca. El cumplimiento de esta condena quedó a cargo de la ONU,
infraestructura de un gobierno mundial.
Nada igual, ni parecido, ocurre con el marxismo, pese a que excluye a la democracia, a la
propiedad privada y a la religión. Y pese a que su asentamiento en la URSS costó 50 millones de
vidas; en China, 80 millones más; en Camboya, la mitad de sus siete millones de habitantes; en Cuba,
treinta mil ejecuciones, etc. Las ideas de Marx, Engels y Lenin pueden enseñarse en todas las
universidades del mundo.

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Alemania pudo vencer - Salvador Borrego E.

¿A QUÉ SE LE TEME TANTO?
Hitler había dicho que su espíritu se levantaría de la tumba y que se vería que tenía razón. Y es
evidente que las potencias victoriosas sí le temen al espíritu. Es temor y odio. Ni la ocupación total de
Alemania les da tranquilidad. (Ocupación política e histórica).
En cuanto a los componentes del Nacionalsocialismo, ¿cuál de todos los siguientes les son más
inquietantes?
• Nacionalismo soberano, independiente de las presiones extranjeras.
• Socialismo no marxista para elevar a la Sociedad en lo material y lo moral.
• Economía basada en la riqueza que crea el trabajo, no en especulaciones, reservas de oro o
maniobras de las Bolsas de Valores.
• Tratar a la moneda como papel cuyo valor real depende de la riqueza que el trabajo crea.
• En general, darle alma a la Economía rechazando el dogma materialista de que nada la liga a
la Moral. Economía al servicio del pueblo, no al revés.
• No endeudar a la Nación porque se pierde soberanía, ni devaluar porque es un robo.
• Unidad nacional basada en el cristianismo como fundamento de nuestra nacionalidad.
• La familia como el germen de Nación y de Estado.
• Movilizar a las Juventudes para la conservación de un cuerpo sano. El hombre es hombre, y la
mujer es mujer por obra de Dios. Querer invertir esto es disolución.
• Que las Juventudes presten servicio temporal a los campesinos para sumar más tierras al
cultivo y depender menos de las importaciones.
• Elevar la economía familiar para acercar más a las diferentes clases sociales hasta integrarlas
en una misma comunidad nacional.
• Instrucción a las secciones femeninas sobre prematernidad, costura, decoración, servicios de
Cruz Roja, etc.
• Darle complemento cultural al trabajador mediante el organismo llamado Fuerza por la Alegría.
• Pueden coartarse ciertas libertades cuando el ciudadano reconozca que se hace por la
grandeza nacional. Supresión de la influencia disolvente en prensa, teatro, radio, etc. La pornografía
queda penada.
• El matrimonio debe hacerse posible a más temprana edad, creando los medios económicos
para que los hijos no se reciban como una desventura.
• La raza es algo cósmico, la sensación de unos sinos concordantes, la marcha por la historia
con igual curso y los mismos pasos.
• El Nacionalsocialismo no es de exportación (como el marxismo). En cualquier país el
nacionalismo se erige con tradiciones y peculiaridades propias, lo mismo que su lucha para mejorar a
su Sociedad.
• Movimiento de jóvenes para reparar casas y evitar que familias numerosas vivan hacinadas, en
promiscuidad.
• El campo es el cimiento de la nación. Prioridad a los campesinos para elevar su nivel en todos
sentidos.
En fin, otros movimientos afines integraban la ideología nacionalsocialista.

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Alemania pudo vencer - Salvador Borrego E.

El historiador aliadófilo Michael Burleigh, calificado como "genio" por "The Sunday Times", dice
que "las ideas políticas, sociales y económicas de Hitler encarnan la negación de todo lo que es
digno en el ser humano", aunque no concreta nada en su libro, y añade que se sorprende de que
Hitler "siga atrayendo la atención después de 60 años de muerto." 9

REPERCUSIONES MUNDIALES
Una de las razones de que eso ocurra se debe a que Alemania estuvo a punto de triunfar. Mejor
dicho, en varios momentos tuvo el triunfo en sus manos y se le escapó por pequeño margen. De haber
ganado, la historia mundial habría cambiado en 180 grados.
El Liberalismo no habría podido radicalizarse para convertirse en el Neoliberalismo que en 1980
empezó a asfixiar económicamente al mundo, y que por eso se le calificó como "salvaje". Su trampa
del juego de las Bolsas de Valores, y de etapas de "inflación-deflación", ya no se seguirían dando
impunemente. Toda la economía judaica, basada en la especulación, habría quedado totalmente
desprestigiada por la economía que en cuatro años (sin oro ni divisas) había dado trabajo a ocho
millones de alemanes.
Los descendientes de Abraham habrían visto frustrado su sueño de que Yahavé les diera el
dominio mundial prometido en la "primera alianza", según el Antiguo Testamento.
Europa hubiera terminado por unificarse alrededor de un nacionalismo continental. Este proceso
ya se había iniciado en las Waffen S.S., en las que combatieron jóvenes de todos los países europeos,
incluso de los que poco antes habían sido adversarios de Alemania, como Holanda, Bélgica, Francia y
hasta Rusia. Contingentes franceses S.S. participaron en la batalla de Berlín hasta el último día de la
guerra, y figuraron en la Marina alemana desde 1942-43. 10
En suma, Europa se hubiera unificado con vínculos más profundos que la actual Unión Europea.
Naturalmente su influencia habría trascendido al resto del mundo. El Neoliberalismo salvaje no podría
estar ahora empujando al mundo hacia una Globalización que no se perfila como alianza de socios,
sino como dominio universal sobre vasallos.
Wall Street se hubiera visto en apuros para prolongar la trampa de sus empréstitos que le dan
intereses de por vida y que van cercenando la soberanía de cada país endeudado.
Sin haber ya podido ocultar o desfigurar lo que era en realidad la economía nacionalsocialista,
su ejemplo atraería simpatías en Iberoamérica. En Argentina podía haberse adelantado el movimiento
del general Juan Domingo Perón y su esposa Evita, tan proclive a Alemania.
Aun dentro de Estados Unidos hubieran ocurrido cambios muy sensibles. El 83% de los
ciudadanos que se habían opuesto a la entrada de Estados Unidos en la guerra tendrían más peso
democrático. Muy probablemente el presidente John Kennedy, católico, no se hubiera visto forzado a
admitir como vicepresidente a su enemigo Lyndon Baines Johnson. Sin éste en la Casa Blanca, en
México no se habría cancelado el "desarrollo estabilizador" de López Mateos y Díaz Ordaz.
Consecuentemente, México se habría librado del endeudamiento de 270,000 millones de dólares en
cinco sexenios empobrecedores. (Deuda que se empleó básicamente en estatizar empresas que
luego fueron "desestatizadas", y en el trajín se evaporaron los 270,000 millones de dólares).
Inevitablemente Wall Street habría perdido prestigio y dominio para hacer y deshacer las
economías de los países iberoamericanos. Frente a él figuraría en el mundo otro tipo de Economía,
con riqueza basada en lo que el trabajo produce, no en especulaciones hebraicas.
No hubiera sido tan fácil privar a Iberoamérica de la soberanía sobre sus Bancos Centrales y
sobre sus Reservas en divisas. Y de ahí que podrían autofinanciarse para emprender obras y dar
trabajo pleno.
9

El Tercer Reich .- Michael Burleigh. Edición Taurus. 2005.
Historia de las S.S. Francesas. Jean Mabire. Edit. Ojeda. Barcelona, 2006.

10

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Alemania pudo vencer - Salvador Borrego E.

Por lo que respecta a la moral, Europa no habría renegado —como lo ha hecho ahora— de sus
orígenes cristianos. En general la Civilización Cristiana no estaría sufriendo golpe tras golpe en todos
sus valores. No hubiera tenido campo libre y apoyo la ofensiva de la disolución social en todos los
sectores, desde la pornografía hasta el orgullo de la homosexualidad.
En educación pública no se estaría enseñando, como dogma internacional, que varias
substancias reunidas por azar habían dado origen a la vida humana y que, en consecuencia, no hay
Creador.
Hasta en el proceder de los políticos podría haberse infiltrado el ejemplo del sistema nazi, donde
un dictador no se enriquecía; donde gobernadores y altos funcionarios no tenían sueldos
escandalosamente altos, ni partidas secretas, ni gastos de representación, y menos una partida para
"crear imagen". La imagen de cada quien se creaba con su propio rendimiento, no con mercadotecnia.
Así, pues, era mucho lo que estaba en juego en la Segunda Guerra Mundial. Jamás del
resultado de una guerra dependía el destino de los (entonces) cinco mil millones de seres humanos.
Ahora hay seis mil millones, y cuando menos dos mil millones se encuentran en aprietos para subsistir.
La Economía Especulativa es la reina del Mercado.

RECAPITULANDO SIGNIFICADOS
En la historia de la Segunda Guerra Mundial figuran miles y miles de hechos espectaculares.
Nunca se terminará de mencionarlos a todos. Pero es indispensable desentrañar lo que por medio de
los hechos quisieron manifestar sus significados. Por ejemplo, es un "hecho" que Alemania perdió la
guerra, pero detrás de ese hecho se encuentra que varias veces la tuvo ganada.
Fueron momentos de fugaz o potencial victoria, pero, de haberse consolidado, habría hoy un
mundo muy diferente al actual.
Otro hecho es que el Nacionalsocialismo quedó oficialmente prohibido en el mundo, y el
significado se halla en que se le prohibió porque no era una ideología intrascendente, sino de
contenidos que frustrarían el futuro que viene construyendo la cúpula racial de las potencias
aliadas.
Un "hecho" es que tal ideología se sintetizaba en dos palabras bien simples: "nacionalismo" y
"socialismo" (no marxista). Pero desentrañando sus profundos significados, resulta que iban a conjurar
lo que fuerzas milenarias han venido erigiendo desde que Yahavé prometía un dominio universal
mediante su primera alianza con Abraham. 11
El alma de la Historia se encuentra en sus significados.

YAHAVÉ: FANATISMO DE "GOBIERNO MUNDIAL"
Pocos historiadores han tocado este punto, pero le han dado explicaciones falsas o
insuficientes. Se trató de un grupo de quizá quince o veinte funcionarios que dedicaron su vida a
luchar, dentro de Alemania, para que Alemania perdiera.
Resulta que al terminar la Primera Guerra Mundial las potencias aliadas le prohibieron a
Alemania que tuviera un Servicio Secreto. Pero un año después, en 1919, se formó un pequeño
Servicio al mando de un tal mayor Gemp. Luego —ya ampliado— tuvo dos diferentes jefes, con
influencia del general Kurt von Schleicher (pro marxista), y al cabo de ese trasiego quedó en manos
del almirante Canaris.
(Extrañamente los aliados no protestaron porque su prohibición hubiera sido violada).
11

Antiguo Testamento.

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Alemania pudo vencer - Salvador Borrego E.

Canaris tenía un grupo en el que figuraban el general Oster (subjefe), el general Von Tresckow
(de Estado Mayor); el general Fellgiebel (en comunicaciones del Alto Mando); el general Stieff (con
acceso al cuartel general de Hitler); el financiero Schacht (en el Reichsbank), Von Weizaker
(diplomático); el teniente coronel Fabián von Schlabrendorff (coordinador); el Dr. Goerdeler (activo
brazo entre militares y civiles), y algunos otros.
A éstos y otros de confianza, Canaris los exhortó con las siguientes palabras: "Sería una
desgracia el triunfo del régimen nacionalsocialista y esto es lo que debemos impedir por todos los
medios. Tal debe ser el fin supremo y la razón de nuestro combate".
Eso se supo casi al final de la guerra, cuando el grupo fue descubierto y la policía encontró, en
la casa de Canaris, parte de sus Memorias: 5 tomos y seis cuadernos que la esposa de Canaris no
alcanzó a destruir.
La misión que supuestamente debía desempeñar el Servicio Secreto consistía en tres puntos: 1)
librar a Alemania del espionaje; 2) espiar en el extranjero a favor de Alemania; 3) sabotear al enemigo.
Pero Canaris y su grupo de Infiltración hicieron todo lo contrario.
Algunos de los conjurados hacían llegar secretos alemanes al enemigo. En tres ocasiones
estuvieron a punto de asesinar a Hitler.
En la Alemania de hoy se honra a los infiltrados. Richard von Weizaker, hijo de uno de ellos,
como premio fue presidente de Alemania en 1994.
El grupo de Canaris causó graves daños. Se dice que Canaris calculaba haber ocasionado —
directa o indirectamente— doscientas mil bajas al ejército alemán. Tal vez exageraba, para alentara
sus cómplices, pero desde luego que sí ocasionó muchos daños. Sin embargo, no puede decirse
propiamente que derrotó a Alemania por dentro, como era su propósito.
Durante los primeros tres años de guerra no hubo ningún momento en que la Infiltración pudiera
frustrar la posibilidad de que Alemania venciera, separadamente, a una por una de las potencias que
le declararon la guerra.
Schlabrendorff refiere cómo los infiltrados gozaban cuando las tropas alemanas no lograban
cierta meta, y cómo se deprimían cuando había triunfos alemanes. 12
Cabe precisar que el Estado Mayor General, y mariscales como Rundstedt, Brauchitsch, Leeb,
Kluge y otros, frustraron la ofensiva sobre Francia a fines de 1939 ("Amarillo"); modificaron
infortunadamente el Plan Barbarroja contra la URSS o fallaron en la ubicación de ejércitos en
Normandía, pero no eran infiltrados. Sencillamente desconfiaban de las intuiciones de Hitler, al que
veían como Cabo (autodidacta en estrategia y táctica), y confiaban más en sus propios conocimientos
de vasta preparación académica.
Ahora bien, ¿por qué sólo en Alemania, pese a la tradición patriótica y a la férrea disciplina,
hubo Infiltración?
¿Por qué no en la URSS, donde era tan grande el descontento del pueblo sojuzgado por el
marxismo?
¿Por qué ni en Inglaterra ni en Estados Unidos hubo traidores?
Una deducción lógica es que únicamente el Nacionalsocialismo alemán representaba
peligro para el Liberalismo, para su ulterior Neoliberalismo y finalmente para una Globalización
donde los países no sean socios del progreso (como se piensa) sino vasallos de un Gobierno
Mundial.
Queda otra interrogante: ¿Qué unía a los infiltrados en Alemania tan fuertemente para ver
impasibles que sus sabotajes costaban la vida a cientos o miles de jóvenes soldados alemanes?
No es peregrina la hipótesis de que ellos pertenecían al círculo "sagrado" de la Masonería. Hitler
había decretado el cierre de las logias masónicas, pero éstas eran la infantería. Quedaban inmunes
los jefes protegidos bajo el más profundo secreto.
12

Información detallada en Infiltración Mundial de S. Borrego, 10a edición. 2004.

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Alemania pudo vencer - Salvador Borrego E.

El general Ludendorff, que hizo un estudio sobre el particular, escribió que hay masones para
quienes sólo es válido lo que beneficia a la Logia, aunque se traicione al país donde han nacido o
donde viven. Y únicamente conciben la paz bajo un Gobierno Mundial.
Sorprendentemente, no fue Alemania la primera víctima de este tenebroso fenómeno. Ya había
ocurrido en 1789 cuando Francia fue hundida en un baño de sangre con la Revolución Francesa,
precisamente dirigida a establecer un Gobierno Mundial.
Y volvió a ocurrir en Rusia cuando el marxismo la dominó en 1917 sin esconder su meta.
Engels proclamaba: "La Revolución Comunista no será una revolución puramente nacional. Se
producirá al mismo tiempo en todos los países civilizados. Será una Revolución Mundial y deberá
tener, en consecuencia, un terreno mundial."
Aunque esa meta es particularmente buscada por los descendientes de Abraham, a lo largo de
la historia han venido reclutando masones fanáticos que no son de su estirpe. A veces se les llama
"compañeros de viaje".

¿CORTAR CIZAÑA SIN CORTAR TRIGO?
Algunos historiadores dicen (con parte de razón) que si las tropas alemanas hubieran actuado
como libertadores del pueblo ruso, no para lograr dominio territorial, hubieran tenido apoyo de la
población rusa para triunfar, dado el descontento popular. Desde luego que sí, pero Stalin disponía de
una vasta organización de saboteadores, entreverados entre la población civil. Unos se disfrazaban de
campesinos, con utensilios de labranza, y repentinamente atacaban por la espalda o volaban centros
de abastecimiento. Otros —incluso mujeres— sembraban minas para volar trenes.
Estando en guerra era particularmente difícil cortar cizaña sin afectar al trigo. El marxismo
violaba todos los Tratados Internacionales e implicaba en su lucha a los civiles. Hacía una "guerra
total".

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Alemania pudo vencer - Salvador Borrego E.

Ilustración 3. "Sería una desgracia el triunfo del régimen Nacionalsocialista) es lo que debemos impedir." Almirante
Canaris. Su grupo ultrasecreto era movido, según parece, por el fanatismo de llegar a un Gobierno Mundial, como
movió a franceses en la devastadora Revolución de 1789.

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CAPÍTULO III. "El Avance del Barbarismo"
"El historiador inglés J. P. Veale señala que
en la antigüedad las guerras carecían del más
elemental sentido de humanidad, pero que en los
últimos 250 años se fueron civilizando bajo la
influencia cristiana."

PROPUESTA A FAVOR DE LA POBLACIÓN CIVIL
En su discurso del 21 de mayo de 1935 (cuando todavía no se hablaba de guerra), Hitler señaló
que años antes se había convenido, internacionalmente, en no usar balas expansivas; las balas
común y corrientes bastaban para dejar al soldado fuera de combate, sin necesidad de causarle
dolorosos destrozos. También recordó que en su día la Cruz Roja estableció que a los prisioneros se
les diera atención médica, alimentos y techo. Igualmente, añadió, ahora se puede convenir en que la
aviación no lance bombas fuera de las zonas de combate. Esto complementaba la tradición de 230
años, de que las fuerzas armadas sólo han de combatir contra fuerzas armadas, no contra la
población civil.
De conformidad con su propuesta, Alemania empezó a construir su aviación de guerra con
aparatos de alta precisión, como el Stuka, que bombardeaba en pronunciada picada sobre fuerzas de
combate.
Entretanto, en Inglaterra se trazaban los planos para construir grandes aviones tetramotores,
capaces de llevar hasta bombas de 4,000 kilos, y carecían de las características indispensables para
participar eficazmente en batallas de fuerzas armadas contra fuerzas armadas.

ENGAÑOSO PERFIL DE WINSTON CHURCHILL
La Segunda Guerra Mundial empezó el 1o de septiembre de 1939. Los Imperios inglés y francés
se alinearon contra Alemania. Churchill tomó el mando el 11 de mayo del año siguiente e
inmediatamente ordenó que fuera bombardeada la ciudad alemana de Freiburgo.
El ministro británico del Aire, J.M. Spaight, dice en su libro "Reivindicación de los Bombardeos"
lo siguiente: "Comenzamos a bombardear las ciudades alemanas antes de que el enemigo procediera
en igual forma contra nosotros. Este es un hecho histórico que debe ser admitido públicamente. Fue
nuestra gran decisión. Una espléndida decisión." (Pág. 74).
Mr. Spaight agrega que Hitler empezó a contestar los bombardeos británicos tres meses
después el 7 de septiembre. En noviembre lanzó su bombardeo más fuerte contra las fábricas inglesas
de armamento en Coventry.
En esa operación los aviones alemanes fueron guiados por tres rayos de alta frecuencia para
ubicarlos precisamente sobre el objetivo militar, y se trataba de bimotores con reducida capacidad de
carga. El comandante de los bombarderos ingleses, Sir Arthur Harris, dice que en Coventry sólo fue
afectada una superficie de cien acres, en tanto que en los siguientes ataques ingleses a las ciudades
alemanas se destruían, en cada una, más de seis mil acres de zonas residenciales.
Además, como la aviación alemana fue construida para atacar objetivos militares en zonas de
combate, su radio de acción era corto y únicamente podía alcanzar una décima parte de Inglaterra, en
tanto que los tetramotores ingleses llegaban a todas las ciudades alemanas, con grandes cargas de
bombas.

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Alemania pudo vencer - Salvador Borrego E.

Hay pruebas indiciales de que el israelita Alexander Lindemann le aconsejó a Churchill que
concentrara los bombardeos, preferentemente, sobre zonas habitacionales, pues ahí podría causar
muchos miles de bajas de mujeres y niños, o sea de familias de soldados que se hallaban en los
frentes. Churchill premió a Lindemann por su consejo, haciéndolo Lord, Conocido luego como Lord
Cherwel.
Quizá era innecesario tal consejo, pues Churchill sentía tremendo odio contra los alemanes.
Llegó a decir que estaba ansioso de conquistar un pedazo de territorio alemán para orinarse en él.
Al general inglés Fuller le llamó la atención que se realizaran bombardeos masivos contra
ciudades que carecían de todo objetivo militar, como fue el caso de la ciudad de Hildsheim, "ejemplo
perfecto de las ciudades medievales que no tenía la menor significación militar, pues hasta el
empalme ferroviario se hallaba fuera de la ciudad." 13
A raíz de la entrada de Estados Unidos a la guerra los comandantes americanos empezaron a
seleccionar objetivos militares alemanes para destruirlos, pero Churchill se opuso a esa táctica. En la
junta que tuvo en Casablanca con el presidente Roosevelt le pidió que los tetramotores americanos se
sumaran a la aviación británica para intensificar sus ataques contra las zonas residenciales alemanas.
Roosevelt accedió.
Churchill estaba gozoso. El mariscal Harris refiere textualmente: "En la noche del 28 al 29 de
marzo incendiamos toda una ciudad alemana. Se trataba de Lübeck... sus edificios eran mucho más
fáciles de incendiar, dada su naturaleza.

Ilustración 4. Alemania hizo bombarderos ligeros de alta precisión (Stuka) para atacar durante batallas contra
fuerzas armadas.

El Stuka atacaba en picada sobre objetivos militares, y sus pilotos eran jóvenes que
podían resistir la reducción del riego cerebral, pues la presión se les alteraba.

13

Historia de la Guerra Mundial II. Gral. Fuller.

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Ilustración 5. Bombardeo de precisión alemán sobre un centro de producción británico de armas. Hitler había
propuesto que a la población civil no se le atacara.

El perfil de Churchill no era de un Gengis Kan; ni siquiera de un Cromwell. Tenía estudios
superiores; era un buen orador y su porte correspondía al de un gentleman. Sin embargo, no tenía
ningún escrúpulo de conciencia cuando en la noche se sentaba a cenar y a tomar su acostumbrada
copa de coñac, sabiendo que sus bombas de fósforo líquido estaban convirtiendo en teas ardientes a
miles de indefensas mujeres y niños, y que otras madres con sus hijos se asfixiaban por la alta
temperatura de los incendios.
Sir Arthur Harris, comandante de los bombarderos, avala el siguiente relato del bombardeo de
Hamburgo: "Fue destruida el 63.5% de la ciudad, incluidas sus zonas habitacionales... Por la unión de
miles de incendios el aire adquirió una temperatura tan elevada que ocasionó un vacío que absorbía, a
su vez, el aire del alrededor con una fuerza centrípeta incontenible. La temperatura era de 600 a 1000
grados centígrados. El aire circulaba con una fuerza inmensa, arrastrando consigo vigas y tejados
incandescentes. Se formó un huracán de llamas, de una violencia jamás vista. Al día siguiente aún
flotaba sobre la ciudad una nube de humo y polvo que impedía totalmente el paso del sol. Fue para los
alemanes una catástrofe mayor que las dos atómicas contra el Japón. En Hamburgo se lanzaron
80,000 bombas revientamanzanas, junto con 80,000 bombas incendiarias y 3,000 latas de fósforo para
acrecentar los incendios. Los árboles eran arrancados de raíz.
"Fueron 7,196 toneladas de bombas por parte de la aviación inglesa, más las de los
tetramotores americanos... De fuente alemana se reportaron 40,000 muertos, entre ellos 5,000 niños,
más 120,000 heridos. Los americanos dijeron que tales cifras eran bastante menores a la realidad."
Mr. Harrris comentó que el ataque a Hamburgo había sido uno de sus mayores éxitos. Y algo
muy semejante en Berlín, Colonia, Stugart, Munich, Nurenberg, Essen y cientos de grandes, medianas
y pequeñas ciudades.
En el prefacio de un libro de Liddell Hart se dice que varios generales ingleses deploraban la
inhumanidad de los bombardeos ordenados por Churchill, pero que guardaban silencio por el temor de
dañar su carrera.
En resumen, un millón y 350,000 toneladas de bombas fue arrojado sobre zonas habitacionales
de 164 ciudades. Se dio muerte a más de medio millón de civiles y se causaron heridas graves a más
de un millón. Quedaron destruidas tres millones y 600,000 viviendas. Trece millones de habitantes
fueron privados de techo.

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Después de cada bombardeo los servicios de agua, drenaje o calefacción se reducían o
cesaban totalmente hasta que bomberos y población civil se aprestaran a repararlos. 14

EXTRAÑO RITUAL EL DE DRESDEN
El bombardeo de Dresden es un caso extraño, sin explicación militar. Ocurrió cuando ya los
aliados habían ganado la guerra; dos y medio meses antes de que se firmara la rendición
incondicional. Y más aún porque Dresden carecía totalmente de objetivos militares.
El caso se vuelve más inexplicable porque Dresden tenía 600,000 habitantes y luego se vio
congestionada por millares de mujeres y niños que venían huyendo de las salvajadas del ejército
soviético que invadía el oriente de Alemania.
En esas circunstancias fue bombardeada el 13 de febrero de 1945. hubo 3,250 vuelos de
tetramotores aliados, en los que participaron 33,000 tripulantes y mecánicos. Las escuadrillas volaron
5,500 kilómetros y se gastaron decenas de millones de dólares para arrojar 5,000 bombas explosivas
y 400,000 incendiarias.
Mujeres, con sus niños, eran convertidas en teas humanas, algunas se arrojaban al río Elba,
pero aún así seguían ardiendo porque el agua no extingue el fuego del fósforo líquido.
Según cálculos bajos, pereció un cuarto de millón de mujeres y niños. Según cálculos altos,
como el de David Irving, fue medio millón, mucho más que las dos bombas atómicas que mataron a
155,000 japoneses.
¿Acaso fue un bombardeo ritual, sacado del Antiguo Testamento? Según Éxodo 29, los judíos
dicen que Yahavé les pedía quemar carne de animales porque le era muy grato el olor de carne
quemada. En Dresden el olor de carne' quemada subía a miles de metros de altura.
Una de las fases de la personalidad de Winston Churchill fue que en la conducción de la guerra
en tierra dejó completamente independientes a los mariscales Auchinleck y Montgomery, y al general
Desmond Young. En cambio, de la lucha en el aire hizo una guerra propia, conducida con especial
empeño para causar el mayor número de muertos entre la población civil alemana.
En cuanto la zona residencial de una ciudad alemana era devastada,, ya tenía señalado lograr
"victoria" igual en otra ciudad, grande, mediana o chica.
Empeño semejante demostraba Sir Arthur Harris, comandante de los bombarderos.
El historiador inglés Veale considera que Churchill y Harris pasaron de la guerra civilizada a la
barbarie. En la Cámara de los Comunes Churchill anunció, el 21 de septiembre de 1943, que "para
acabar con el nazismo no habrá extremos de violencia a los cuales no recurramos". 15

14

15

Lluvia de Fuego Sobre Alemania. Hans Rumpf. Editorial Herrero, 1965.
Avance al Barbarismo. F.J.P. Veale. (o “El crimen de Nuremberg”. Edit. Continental, 1954)

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Ilustración 6. Los aliados contruían pesados tetramotores capaces de arrasar barrios residenciales de todas las
ciudades alemanas (El "Lancaster" y el "Halifax", ingleses)

Ilustración 7. Winston Churchill, dió el 11 de mayo de 1940, la orden para arrasar las zonas habitacionales de las
ciudades alemanas.

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Ilustración 8. Con temperaturas de 100 ºC muchos morían por asfisia. 40.000 muertos en Hamburgo, incluso 5.000
niños.

Ilustración 9. Sir Arthur Harris, mariscal de la Royal Air Forcé y Comandante en jefe de los bombardeos. Comentó
que el ataque a Hamburgo era "uno de sus mayores éxitos".

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Ilustración 10. F.J.P. Veale, Historiador Inglés, autor del libro "Avance al Barbarismo", dice que los bombardeos
británicos fueron un retroceso de 250 años hacia la barbarie.

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CAPÍTULO IV. Peor que Atila del Siglo V.
A ti la aterrorizaba pueblos; llegó a exigir 700
libras para hacer la paz, pero tuvo el rasgo de
retroceder ante el Papa. En cambio, Churchill no
se dignó atender una petición de Pío XII.

"CIUDAD-HOSPITAL" PARA LOS HERIDOS
Cuando los bombarderos de las zonas residenciales alemanas estaban en su apogeo y dejaban
heridos a miles de mujeres y niños, el Papa Pío XII pidió que las potencias aliadas designaran una
ciudad alemana como "ciudad-hospital" en la que se pudiera atender a los heridos y quedara al abrigo
de los bombardeos.
Churchill no se dignó contestar.
En contraste, en el año 452 el temible Atila, rey de los hunos, se aproximaba amenazante sobre
Roma, y el Papa León I (llamado El Grande) salió a su encuentro y algo le dijo. No se sabe qué, pero
Atila se retiró sin causar daño.
Visiblemente más intratable que Atila, el "civilizado" Winston Churchill tomaba decisiones sin el
menor rasgo de humanidad; diríase que incluso con complacencia.
Por ejemplo, al saber que hidroaviones de la Cruz Roja alemana rescataban pilotos que flotaban
en las aguas del Canal de la Mancha, ordenó que se les hiciera fuego. El rescate era de pilotos
alemanes y británicos. Pero Churchill consideraba que los aviadores alemanes podían volver a
combatir. ¿Y en cuanto a los ingleses? Si eran salvados quedarían prisioneros, de tal manera que ya
no le servirían a Inglaterra. Su vida no importaba.
La guerra salvaje también se libraba en el mar. Basta un ejemplo: el submarino alemán U-156,
al mando del capitán Werner Hartenstein, hundió al crucero mercante armado "Laconia", de 20,000
toneladas y de bandera británica. AI darse cuenta Hartenstein de que había muchos náufragos, más
de doscientos ingleses, incluso civiles, empezó a rescatarlos y llamó a dos submarinos más para que
lo ayudaran. A la vez, radió en frecuencia marina, y en inglés, la posición en que se encontraba, a fin
de que acudiera ayuda de la marina británica. Los tres submarinos no harían fuego y se identificaban
como de la Cruz Roja.
Entretanto, los náufragos seguían aumentando y abarrotaban el interior y la cubierta de los
submarinos, además de que éstos remolcaban varias lanchas salvavidas.
Cuando los submarinos se hallaban en apuros por atender a los náufragos, aparecieron —al
fin— varios tetramotores americanos, pero grande fue la sorpresa al ver que lanzaban bombas contra
los tres submarinos, que se vieron forzados a sumergirse.
¿Acaso en Londres pensaban que era más "rentable" hundir un submarino que salvar a sus
propios náufragos? De los 811 ingleses que en total llevaba el Laconia, fueron salvados 800. Y de
1,800 prisioneros italianos que iban a bordo, sólo se pudo salvara 450.

OFRECER LA PAZ, "CRIMEN DE GUERRA"
Después de derrotar a Francia y al ejército expedicionario británico, Hitler hizo dos ofrecimientos
de paz a Inglaterra, sin pedir nada a cambio. Churchill respondió despectivamente.
Entonces Rudolf Hess, jefe del Partido Nazi y sucesor de Hitler después de Goering, hizo un
arriesgado vuelo a Inglaterra para darle más fuerza a un tercer intento de paz. Churchill no le permitió

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Alemania pudo vencer - Salvador Borrego E.

hablar con el Rey y lo encarceló como "criminal de guerra". Así fue después juzgado en Nurenberg y
condenado a cadena perpetua. A los 93 años de edad, envejecido y enfermo, se le asfixió con un
cable y se dijo que era "suicidio". Sus restos se inhumaron en un lugar desconocido.
Por siglos se había acostumbrado que a un emisario de paz, con bandera blanca, se le
escuchara y luego se le regresara a su territorio, ya fuera que algo o nada se aprobara. Para Churchill
fue más práctico declararlo criminal de guerra, a pesar de que Hess no participó en la guerra. Su vuelo
lo hizo en vísperas del ataque alemán contra la URSS.
Por cierto que Churchill, tan "gentleman", simpatizaba con Stalin (a quien Roosevelt le decía el
tío Joseph), y antes de la guerra vio impasible que la URSS se apoderara de 15 países asiáticos, con
50 millones de habitantes y 5 millones de kilómetros cuadrados, para someterlos al comunismo. Y
durante las "purgas" masivas que Stalin realizaba contra opositores o simples sospechosos, Churchill
las minimizaba diciendo que "no eran del todo innecesarias". El Secreto es que en el mundo hay un
ente con dos brazos: el derecho en Wall Street y Londres, y el izquierdo en Moscú. Y ambos se han
fusionado en el Liberalismo y el Neoliberalismo salvaje, encaminados hacia el Gobierno Mundial, que
a su vez se presenta inocentemente como Globalización.

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Alemania pudo vencer - Salvador Borrego E.

Once Millones de Habitantes Arrojados de sus Casas y de su Territorio
Consecuencia de que provincias alemanas
les fueron obsequiadas a Polonia y a la URSS,
según decisión de Churchill en primer término.
En la Carta del Atlántico, firmada el 14 de agosto de 1941 por Roosevelt, Churchill y Stalin, se
especificó que ninguno de los tres beligerantes buscaría territorios de los vencidos. Pero al terminar la
guerra se dijo que ese pacto no incluía a Alemania. En consecuencia, se le cederían a Polonia y a la
URSS varias provincias del Oriente de Alemania. Sus 15 millones de habitantes serían arrojados de
ahí, con sólo lo que llevaran puesto.
De esos 15 millones, cuatro lograron salir huyendo meses antes de que terminara la guerra,
debido a la invasión de las tropas soviéticas, a la cuales llia Eherenburg —jefe de los comisarios
judíos— Ies había suministrado una ración extra de vodka y la consigna de "humillar a la mujer
alemana" mediante violaciones tumultuarias.
Restaba, pues, desplazar a 11 millones de habitantes. El escritor ruso Solzhenitsyn refiere que
las "salvajadas cometidas por las tropas soviéticas parecía que eran una condecoración ganada en
combate."
Algunas poblaciones ocupadas por el Ejército Rojo fueron temporalmente recuperadas por
tropas alemanas y comprobaron tantos crímenes contra la población civil que llamaron como testigos a
corresponsales de prensa de países neutrales como Suiza, Suecia, España e incluso Francia.
"Le Curier", de Ginebra, publicó el 7 de noviembre (1944) que había escenas difíciles de creer si
no se Ies veía. Una caravana de mujeres y niños, que intentaban escapar, había sido aplastada por
las orugas de los tanques soviéticos. El enemigo violaba desde niñas de siete años hasta mujeres de
80, y a las que presentaban desesperada resistencia las ahorcaban y aun asilas violaban.
En pequeños poblados no quedó con vida ni una mujer o una niña o un anciano. Habían
ocurrido numerosos suicidios. Millón y medio de niñas y señoras adultas, según cálculos aproximados,
fueron violadas.
El 28 de diciembre de 1944, cuando ya había plena comprobación del salvajismo de los
soviéticos, el Papa Pío XII lo condenó públicamente, pero nadie lo secundó. La gran prensa silenciaba
todo aquello o lo aludía tangencialmente en breves notas.

CHURCHILL AUTORIZÓ LAS "TRANSFERENCIAS"
El 15 de diciembre de 1945 Churchill reiteró en la Cámara de los Comunes: "La expulsión es el
método que, hasta donde nosotros podemos prever, resultará más satisfactorio y duradero. Y no estoy
preocupado por estas deportaciones en masa que, en las modernas condiciones, son ahora más
realizables que nunca. 16
Ya el Conde de Mansfield le había preparado el terreno a Churchill, en la Cámara de los
Comunes, con el siguiente 'razonamiento': "No hay razón alguna por la que deberíamos de contemplar
con indebida consternación los sufrimientos inevitables que puedan ser infligidos a los alemanes en el
curso de estas transferencias." (8-III-1994).
Como dichas transferencias eran más difíciles en pleno invierno, pues por tierra se carecía de
vehículos y los desplazados eran obligados a caminar a pie grandes distancias, la Marina alemana
quiso prestar ayuda. En el trasatlántico Gustloff se apiñó a 10,500 personas el 30 de enero de 1945.
Se trataba de un barco identificado como de la Cruz Roja, pues transportaba mujeres, niños y heridos.
16

Volumen 406. Col 1484. Archivo Cámara de los Comunes.

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Alemania pudo vencer - Salvador Borrego E.

Aun así fue torpedeado y hundido por un submarino soviético. En las aguas heladas murieron casi
todos.
Doce días después corrió igual suerte el barco-hospital Steuben, con 3,608 civiles a bordo,
procedentes de Prusia Oriental, que los aliados le cercenaban a Alemania para regalársela a la URSS.
Y días más tarde un tercer barco-hospital, el Goya, también fue hundido con los 6,667 civiles
que llevaba a bordo. Sumados los tres hundimientos, perecieron 20,000 adultos y niños, cifra 13 veces
superior a los que murieron en la tragedia del Titanic, en 1912.
El capitán Marinesko, comandante del submarino que realizó dos de los tres hundimientos, fue
declarado Héroe de la Unión Soviética.
Pero, claro, como había dicho el Conde inglés Mansfield, "no hay razón alguna por la que
deberíamos de contemplar con indebida consternación los sufrimientos inevitables que puedan ser
infligidos a los alemanes en el curso de las transferencias."

UN SENADOR DE EE.UU. SÍ SE "CONSTERNÓ"
Cuando la expulsión masiva ya estaba en su apogeo, un grupo de senadores americanos fue a
observar lo que ocurría. Vio cómo la población era obligada a abandonar sus casas, su mobiliario y
sus tierras. Únicamente podía llevarse lo que tenía puesto.
Entonces Mr. Eastland informó en el Senado de su país lo siguiente: "Es uno de los capítulos
más horribles de la historia humana. Las palabras son incapaces de describir adecuadamente lo que
está ocurriendo allí. La virtud de la humanidad y el valor de la vida humana son las posesiones más
sagradas del hombre civilizado. Sin embargo, son hoy la cosa más baladí de la Alemania Oriental.
Prevalecen allí unas condiciones que desafían la comprensión humana." (4 Dic. 1945).
Otro que también se consternó fue el parlamentario inglés Evans, que en la Cámara de los
Comunes denunció que las mencionadas expulsiones "son una magna tragedia, indescriptible y
repugnante. ¿Es para esto por lo que las almas de los valientes, de los que no regresaron, de los que
no podían llegar a viejos, han muerto en esta guerra? 17
Por otra parte, en la Cámara de Representantes de Washington se tomó declaración a un oficial
británico, testigo de la expulsión, clasificado con la clave A-397, quien refirió: "El mayor horror de la
historia contemporánea se está produciendo en la Alemania Oriental. Muchos millones de alemanes —
en su mayoría mujeres y niños— han sido lanzados a los caminos y están muriendo a miles en esos
caminos debido al hambre, la disentería y el agotamiento." (14-11,1946).
Resumiendo lo que a su turno había visto, el congresista americano Mr. Eastlan declaró: "Es un
crimen de genocidio."
Fue notable, en aquella época, la unanimidad de las agencias internacionales de noticias para
silenciar o soslayar las protestas que se iban dando en Inglaterra y Estados Unidos acerca de la
crueldad de las expulsiones.
Desde su punto de vista como geógrafo, el norteamericano Isaiah Bowman —que participó en la
conferencia de paz de San Francisco cuando las transferencias ocurrían— manifestó lo siguiente: "El
territorio propio evoca sentimientos personales y de grupo. Para un pueblo es en su suelo donde
residen las huellas de su pasado. Un pueblo confiere a su territorio una naturaleza mística donde
resuena el eco de sus ancestros. Los autores de viejas hazañas le hablan a su pueblo desde sus
tumbas excavadas en el suelo propio. El paisaje es algo esencial en el concepto de hogar."

17

22 de agosto de 1945. Volumen 413. Col. 743 de la Cámara de los Comunes, de Londres.

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Alemania pudo vencer - Salvador Borrego E.

Así veía este científico la tragedia de los millones de alemanes obligados a perder el suelo de
sus antepasados, y que difícilmente nueve millones de adultos y niños podían ser alojados en la
Alemania occidental.
Hasta en la Cámara de los Comunes, en Londres, hubo críticas a tales expulsiones, calificadas
como inhumanas, a lo cual Churchill respondió del siguiente modo: "Como en la guerra murieron siete
millones de alemanes, existe ahora espacio suficiente para recibir, como mínimo, a una misma
cantidad de gente desplazada de los territorios orientales, volviendo de esta forma todo a su antiguo
equilibrio."
¡Ni Atila solía hacer "transferencias" semejantes!
Cabe especular si en alguna tenida masónica Churchill se habría reclutado como brazo de
Yahavé, aquel dios de los judíos que mandaba "exterminar ciudades, hombres, mujeres y niños... (y)
entre los niños matad también a toda mujer que haya conocido varón; pero todas las niñas que no han
conocido varón, reservadlas para vosotros... y fueron 32,000." 18

Ilustración 11. Pío XII pidió a los aliados que una ciudad alemana fuera considerada como hospital para atender a los
miles de civiles heridos por los bombardeos.- Churchil! no lo aceptó.

18

Números, 31. Vers. del 7 al 35. Antiguo Testamento.

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Alemania pudo vencer - Salvador Borrego E.

Ilustración 12. Churchill, culto, buen orador, era exteriormente todo un 'gentleman'. Pero en cuanto a los
bombardeos y la "transferencia" de millones de civiles alemanes fue peor que Atila.

Ilustración 13. La aviación americana planeaba atacar objetivos militares alemanes, pero Churchill le pidió a
Roosevelt (y logró que dieran prioridad a la tarea de arrasar los barrios residenciales. (Junta en Casablanca).

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Alemania pudo vencer - Salvador Borrego E.

Ilustración 14. Los bombardeos aliados trataron a la población civil alemana como si fueran combatientes
(Acarreando agua para beber).

Ilustración 15. Soldados que volvían del frente, con permiso, para visitar a sus familias, sólo encontraban
inscripciones en las ruinas indicando qué había sucedido con las personas que vivían ahí. (Colonia, mayo de 1943).

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Alemania pudo vencer - Salvador Borrego E.

Ilustración 16. Dresde. Al fondo cadáveres quemándose. Al centro, restos ya quemados. Abajo, cadáveres en espera
de ser quemados. Muertos, de un cuarto de millón a medio millón.

Ilustración 17. Sobre Alemania cayeron un total de un millón trescientos cincuenta mil toneladas de bombas.
Quedaron destruidas tres millones seiscientas mil viviendas, durante cinco años de bombardeo. (Otros datos aparecen
en el libro "Lluvia de Fuego sobre Alemania", Hans Rumpf.)

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Alemania pudo vencer - Salvador Borrego E.

Ilustración 18. Si los territorios que se quitaron a Alemania, en superficie, se les hubieran quitado a Inglaterra y
EE.UU., ambos habrían quedado reducidos a la parte en blanco.

Ilustración 19. En tres trasatlánticos como este (Wilhelm Gustloff), se trasladaban civiles expulsados de los territorios
alemanes cedidos a la URSS. Los tres fueron hundidos por un submarino soviético y en total murieron 20,000
náufragos.

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Alemania pudo vencer - Salvador Borrego E.

Ilustración 20. Once millones de alemanes expulsados de las provincias orientales a los que sólo se les permitía
llevarse lo que tenían puesto. "Debido a los que habían muerto —decía Churchill— todo vuelve a su antiguo
equilibrio."

Ilustración 21. Sepulcro de refugiados que murieron en el camino, debido a las "transferencias" aprobadas por
Churchill.

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Alemania pudo vencer - Salvador Borrego E.

Ilustración 22. Los soldados combatían en el frente, y en su retaguardia sus familiares eran masacrados por los
bombardeos. Los aliados burlaron la tradición de 250 años, de que la guerra era sólo de ejércitos contra ejércitos.
(Letreros con los nombres de las familia

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Alemania pudo vencer - Salvador Borrego E.

CAPÍTULO V. Malabarismo Semántico Para Hacer que Murieran 900,000
Prisioneros
Eisenhower fue comandante supremo por
razones políticas. Tal parece que se quedó con la
tentación de ganar por sí mismo una batalla,
aunque fuera después de terminar la guerra y
contra prisioneros desarmados.

LA "BATALLA" QUE GANÓ EL GRAL. EISENHOWER
Dwight David Eisenhower, comandante de los ejércitos aliados, era más político que general. El
presidente Roosevelt lo promovió desde teniente coronel hasta general de división en corto plazo, sin
atender ni a servicios ni a escalafón. Eisenhower era nieto de Jacobo y Rebeca, familia judía que
emigró de Alemania a Estados Unidos en el siglo XVIII.
Tanto el general Patton (americano) como el general Montgomery (inglés) eran más
competentes que Eisenhower y se desempeñaron más profesionalmente desde la invasión en
Normandía hasta el triunfo aliado en Alemania.
Tal vez por eso Eisenhower quiso librar una "batalla" concebida y conducida por él solo. Y de
esta manera, al terminar la guerra acordó que un millón de prisioneros alemanes no serían tratados
como prisioneros, sino como "enemigos desarmados", clasificación inventada por él a fin de violar los
Tratados de Ginebra y de la Haya respecto a los prisioneros.
El millón de prisioneros alemanes no fueron internados en campos de concentración, ni en los
numerosos cuarteles ya vacíos, sino en ochenta campos delimitados con alambradas, totalmente a la
intemperie, sin servicios sanitarios, sin cocinas ni comedores.
Con la lluvia los campos se convertían en lodazales. Escasa comida se les arrojaba como si se
tratara de perros. Las defunciones fueron aumentando por pulmonía, pleuresía, gangrena, tifo,
disentería, etc. La Cruz Roja Internacional quiso llevarles cien mil toneladas de víveres, pero
Eisenhower lo prohibió, alegando que la Cruz Roja no tenía jurisdicción sobre "enemigos
desarmados".
Los ochenta campos se hallaban diseminados en Holanda, Bélgica, Francia y Alemania. En
algunos faltaba el agua y los prisioneros bebían sus propios orines. Algunos cortaban ramas de
árboles o hacían hoyos en la tierra para guarecerse, pero también esto se les prohibió y varios
bulldozer aplastaban las cuevas. Diariamente varios camiones sacaban veintenas de cadáveres. Hubo
prisioneros tan debilitados que caían en los pozos improvisados como letrinas y se ahogaban.
Los doctores James Masón y Charles Beasly, del Cuerpo de Médicos de Estados Unidos
visitaron varios de esos campos y en 1950 escribieron: "Acurrucados juntos para calentarse, detrás de
las alambradas de púas, fue la escena más pavorosa. Cerca de cien mil hombres ojerosos,
indiferentes, sucios, macilentos, con la mirada fija en el vacío, con los uniformes cubiertos de fango y
hundidos hasta los tobillos en el lodo... Aquellos hombres no habían comido en días y la escasez de
agua era su mayor problema, aunque solamente a 200 yardas de distancia se encontraba el río Rhin
corriendo lleno hasta las orillas."
La Cruz Roja quiso por lo menos restablecer el servicio de correo, pero Eisenhower lo rechazó.
El Departamento de Estado, de Estados Unidos, desconoció a Suiza como poder protector de los
prisioneros, en apoyo de Eisenhower. Entonces el Primer Ministro de Canadá, Mackenzie King,
protestó por ese acuerdo de Washington y no se le dio respuesta. Por el contrario, Eisenhower
prohibió el acceso de observadores neutrales a sus ochenta campos de alambradas.

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Alemania pudo vencer - Salvador Borrego E.

El general Montgomery, inglés, no daba a sus prisioneros el trato de "enemigos desarmados",
pero en cuanto pasaban a la jurisdicción de Eisenhower (que era el comandante supremo), se les
internaba en los campos de "enemigos".
Según informes parciales, en dos meses habían muerto setenta mil prisioneros y las
defunciones iban en aumento.
Entre las víctimas había incluso algunas mujeres y niños que no se habían querido separar de
sus esposos o padres, y recibían el mismo tratamiento discriminatorio.
Un grupo de médicos del Cuerpo Médico de Estados Unidos visitó varios campos y su reporte
estuvo en el archivo Nacional de Washington. En un párrafo decían: "Los tres más importantes
asesinos eran la diarrea, la disentería, las afecciones cardiacas y la pulmonía. También la inanición y
el agotamiento. El índice de muerte era ochenta veces arriba de la media normal. El estar a la
intemperie, el hacinamiento en pozos y la escasez de comida y de facilidades sanitarias, todo
contribuyó para los excesivos índices de mortalidad."
En julio de 1945 el Ejército francés tomó el control de los campos de su zona. El capitán Julién
se hizo cargo del campo Núm. 11 y reportó: "Campo fangoso, poblado de esqueletos vivientes,
algunos de los cuales morían al estarlos viendo. Otros se acurrucaban debajo de pedazos de cartón a
los que se aferraban, a pesar de que los días de julio eran calurosos. Mujeres yacientes en hoyos en
la tierra con el edema de hambre abultándoles sus barrigas en una grosera parodia de preñez.
Ancianos de largos cabellos miraban débilmente. Niños de seis o siete años con negras ojeras de
inanición miraban con ojos sin brillo."
El capitán Julién, francés, dejó inmediatamente en libertad a 32,640 cautivos debido a su
profunda debilidad.
Eisenhower dejó el mando después de siete meses de haber formado sus campos de "enemigos
desarmados" (noviembre de 1945). Según estadísticas, murieron novecientos mil cautivos.
Esa fue la más grande batalla ganada por el general Eisenhower, en la que no necesitó disparar
ni un tiro. Ensalzado por la prensa internacional y aclamado como héroe en Estados Unidos, fue electo
presidente durante dos períodos, de 1953 a 1961. 19
Alfred M. de Zayas, jurista norteamericano, dice: "Lo que nunca podrá entenderse es cómo una
nación como los Estados Unidos, en la que no cayó ni una sola bomba, donde ni una aldea fue
dañada, y que en el conflicto no tuvo muertos civiles, diseñara en cambio un plan para exterminar a la
población alemana, según lo pedía el Secretario del Tesoro de Estados Unidos, Henry Morgenthau,
desde el 12 de febrero de 1933, en el periódico "Portland Journal", cuando ni siquiera se hablaba de
guerra, seis años antes de que ésta se iniciara."
Había, desde antes de la guerra, un ambiente en contra de Alemania, formado por agencias
internacionales de noticias, libros y declaraciones violentas de círculos intelectuales.
Morgenthau (secretario del Tesoro de EE.UU.) llegó a pedir que se privara a Alemania de sus
industrias para convertirla en un país de pastores. Y un allegado suyo, Theodor Kaufman (israelita
también), un año antes de que terminara la guerra publicó el libro "Germany Must Perish" (Alemania
Debe Perecer), en el que abogaba por la exterminación de los alemanes mediante esterilizaciones en
masa.

LO DE AUSCHWITZ SE MENCIONÓ DESPUÉS
A fines de 1944 los soviéticos entraron en el campo de concentración de Auschwitz, donde no
encontraron cámaras de gas, y capturaron los archivos con la documentación de lo que ahí había
ocurrido durante sus -cinco anos de existencia. Y es notable que Stalin no dijera nada —ni entonces ni
después—sobre los millones de muertos denunciados años más tarde en el Holocausto. Es el mismo
19

Datos y fotos del Archivo del Ejército Americano, publicados en “Saturday Night”. 36 Toronto Street, Canadá.

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caso de Winston Churchill, de Roosevelt, de Truman y del Papa Pío XII, que nunca mencionaron lo de
"los seis millones". ¿Acaso todos ellos eran encubridores de los nazis?
Según el famoso "cazador de nazis" Simón Wisenthal, los nazis quemaron 6 millones de judíos y
5 más de otras razas. Acerca de esto, el especialista canadiense en crematorios, Ivan Lagace, hizo un
estudio y concluyó que no se podía calcular cuántos siglos se necesitarían para quemar a 11 millones
de personas.
Independientemente de lo anterior, nunca y en ninguna parte del mundo se considera lícito un
juicio en el que los acusadores son, a la vez, los que juzgan y condenan, como ocurrió con Wisenthal y
compañía.
Esa irregularidad es una de las cuasas por las que cada día surjan más dudas acerca del
presunto dogma de los "seis millones". Otra causa es que se vienen barajando cifras diferentes.
Durante 50 años se habló de 4 millones de muertos en Auschwitz y, de pronto, la cifra bajó a 1.5.
Además, se trata del "único tema de la historia sobre el que ' está prohibido investigar". Los
"negacionistas" —de diversos países— hacen notar: "Usted puede discutir libremente si Cristo fue o
no el Hijo de Dios, si resucitó un muerto o hizo oír a los sordos; si la Virgen tuvo o no más hijos, pero
jamás dudar del Holocausto, ¿y qué decir del negocio de cobrar más de cien mil millones de dólares
por los presuntos muertos?"

ENIGMA PSICOLÓGICO: CHURCHILL Y EISENHOWER
Tanto Churchill como Eisenhower recibieron esmerada educación media y superior. Ambos eran
—y son históricamente— considerados como líderes civilizados del siglo XX, humanistas, demócratas;
en fin, "gente de bien". Y surge la pregunta: ¿Por qué, pues, ya concluida la . guerra y desarmada
Alemania, actuaron tan cruel como innecesariamente?
Haciendo caso omiso de la matanza de civiles ordenada por Churchill durante la guerra, ¿por
qué siguió siendo tan encarnizado contra la población civil, privada de sus tierras en el oriente de
Alemania?
Y respecto a Eisenhower, ¿por qué violó todos los Tratados internacionales para hacer que
murieran novecientos mil prisioneros alemanes después de la guerra?
Psicológicamente es muy difícil de explicar la conducta de estos dos líderes victoriosos. En el
remoto pasado no ocurría así ni con Gengis Kan ni con Atila.
Quedan algunas especulaciones:
• ¿Churchill y Eisenhower estaban furiosos porque un país como Alemania, de la cuarta parte de
México y con sólo ochenta millones de habitantes, había estado a punto de vencer a todas las
potencias aliadas?
• ¿Se sentían heridos porque el Nacionalsocialismo había sacado de la miseria a un país en sólo
cuatro años y lo había hecho potencia militar en sólo seis?
• ¿Estaban furiosos por todo lo que habían estado a punto de perder y buscaban desesperada
venganza?
• ¿O no podían olvidar que Alemania estuvo a punto de vencerlos? ¿Y de que así se hubieran
perdido cuatro siglos (desde 1500) de fructuoso avance hacia el dominio mundial prometido por
Yahavé a los descendientes de Abraham?... Aunque conjurado ese peligro ¿el riesgo vivido los
violentaba hasta los extremos de odio a que llegaron?
En fin, hasta ahora no se ha podido hacer un análisis psicológico, coherente, de Churchill y
Eisenhower. Paradógicamente, se escribe muy poco de ellos y casi van siendo olvidados en sus
países de origen.

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Ilustración 23. ¿Por qué después de terminada la guerra Eisenhower se empeñó en que murieran 900,000 prisioneros?

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Ilustración 24. Ubicación de los 80 campos que a la intemperie formó EISENHOWER, para un millón de prisioneros.

Ilustración 25. Eisenhower formó 80 campos a la intemperie para un millón de prisioneros alemanes, a los que negó la
condición de tales y los llamó "enemigos desarmados" (Saturday Night, Septiembre 1989).

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CAPÍTULO VI. Un Héroe Americano da Testimonio de lo que vio en la
Alemania Vencida
"Ganamos militarmente la guerra, pero en un
sentido más amplio me parece que perdimos...
Nuestra Civilización es menos segura que antes."
Cor. Charles Lindbergh.

"SI HAY DEMOCRACIA NO IREMOS A LA GUERRA"
Pocos días después de que dos experimentados pilotos franceses se perdieron en el mar,
cuando trataban de volar de París a Nueva York, el piloto americano Charles Lindbergh, de 25 años de
edad, voló en 1937 durante treinta horas y media de Nueva York a París. Esa y otras hazañas lo
convirtieron en un querido héroe nacional, admirado por jóvenes y adultos de todo el mundo.
Al iniciarse la guerra en Europa, en septiembre de 1939, se planteó en Estados Unidos la idea
de que el país debería mantenerse al margen. El propósito hitleriano de acabar con el marxismo era
generalmente aceptado. El ingeniero ruso Igor Sykorsky había participado en la Primera Guerra
Mundial y conocía de cerca al comunismo. Según sus contactos, Lenin y Stalin se afianzaron al costo
de treinta o cuarenta millones de vidas. Sikorsky era un ingeniero famoso, nacionalizado americano.
El Instituto Gallup calculó en abril de 1940 que el 80% de los americanos se oponían a que su
país participara en la guerra. Eminentes personajes, como el expresidente Hoover, y senadores y
diputados, daban conferencias sobre el particular. El coronel Charles Lindbergh anotó en sus Diarios
de Guerra lo siguiente: "Las experiencias que voy sacando de estas reuniones a lo largo y ancho de
Estados Unidos muestran que, si este país es gobernado por el pueblo (como dicen que sucede en las
democracias) no entraremos en esta guerra. Siempre saco esta impresión después de nuestros
mítines, pero al leer la prensa del día siguiente, y comprobar la desinformación, propaganda y mala fe
de los medios que moldean la llamada 'opinión pública', no puedo menos que preguntarme si el
público va a poder soportar esta presión indefinidamente. E incluso suponiendo que el público pudiera
soportarla, ¿es que la opinión pública tiene fuerza suficiente para mantenerse apartada de la
contienda?" (10 de mayo de 1941).

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Ilustración 26. Cor. Charles Lindbergh. "Si EE.UU. es gobernado por el pueblo, como dicen que ocurre en la
democracia, no entraremos en la guerra. El 83% de los ciudadanos llegó a decir ¡No! (Es que no concebían la gran
maniobra de Pearl Harbour).

"Los últimos sondeos indican que el 83% de nuestro pueblo se opone a la guerra." (11 agosto,
1941).
"Cuando denuncié a los tres grupos principales que agitan en pro de la guerra —los ingleses, los
judíos y la administración de Roosevelt— tuve la impresión de que todo el auditorio se ponía de pie
vitoréandome. En ese momento la oposición y sus agitadores presentes pareció quedar
completamente sumergido." (11 de Sep. 1941).
"Pero parece ser que prácticamente todo puede discutirse en América hoy en día, excepto el
problema judío. La simple mención de la palabra 'judío' significa tempestades." (15 Sep. 1941).
7 de Dic. 1941: "¡Pearl Harbour! Ya estamos en guerra."
11 Dic. 1941. "No tenemos siquiera idea clara de por qué luchamos. Hablamos de extender la
democracia y la libertad, pero en realidad, para nosotros, se trata más de palabras que de realidades.
No tenemos democracia ni libertad aquí en América."
"En la Casa Blanca sienten una gran animadversión hacia mi persona. Los periódicos me
atribuyen cosas que no he dicho." (3 Feb. 1942).
Sin embargo, Lindbergh era coronel y marchó a la guerra del Pacífico, contra los japoneses.
Luego fue transferido a Europa, con las tropas de ocupación en Alemania. Al pasar por París visitó a la
viuda del escritor e investigador científico
Alexis Carrel. Ahí se enteró de que la familia era maltratada por la Resistencia francesa, que la
acusaba de "colaboracionista", a pesar de que siempre rehusara el carbón y la leña que le ofrecían los
alemanes en el invierno. La razón, que Carrel era anticomunista.
"17 mayo, 1945. Mirando a través de las ventanillas del avión puede verse que Francia ha
sufrido, comparativamente hablando, pocos daños, aunque al norte las destrucciones son mayores.
Pero cuando cruzamos la frontera alemana, las ciudades dan la impresión de haber sido
sistemáticamente arrasadas por una empresa de derribos...
"Mientras andamos por las calles de Munich observamos que ni un solo edificio ha escapado a
la destrucción. Y cuando me dicen que hay ciudades que han sido aun más y más duramente
bombardeadas, no alcanzamos a imaginar qué puede haber más arrasado que esto...

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"Hablé con un técnico- americano que estuvo en Stutgart poco después de que fue ocupada por
los franceses. Dice que los franceses se habían dedicado al saqueo, a la violación y al asesinato, y
que las tropas negras integradas en el ejército francés se habían comportado increíblemente peor. Vio
a una mujer, en un hospital, que había sido violada 17 veces. Prácticamente todas las mujeres, desde
los seis hasta los setenta años de edad, en Stutgart, fueron violadas. Sus palabras me fueron
confirmadas por un oficial que me dijo que en Stutgart se denunciaron, oficialmente, seis mil casos de
violación...
"Más adelante, al salir del museo, una mujer y un niño de unos diez años, con cara de no haber
comido en mucho tiempo. Ni uno solo de los soldados americanos parecían darse cuenta de su
presencia. Un sargento masticaba una barra de chocolate." (El comandante supremo, general
Eisenhower, había ordenado "no confraternizar" con la población civil.)
"18 mayo, 1945.- Es un hecho que los soldados americanos roban cuanto pueden... A eso se le
llama "liberar"; una mujer violada es "liberada".
"A unos soldados alemanes, camino al cautiverio, les di un paquete de cigarrillos. Con esto
infringí uno de los reglamentos promulgados por nuestras autoridades. No debe haber "fraternización".
No se puede, ni siquiera, ni darles una barrita de chocolate a unos niños alemanes.
"Un grupo de soldados alemanes aparta escombros, mandados por un oficial alemán. Un oficial
americano es saludado correctamente por el alemán, pero el americano aparta la vista,
ostensiblemente, y no corresponde al saludo. Nunca olvidaré la expresión de estos dos hombres...
"Cuando nuestro ejército llega a un pueblo, lo primero que hace es seleccionar las mejores
casas y expulsar a los ocupantes...
"Un soldado americano, Silk, no expulsó de una casa a unos soldados alemanes heridos y a
unos niños. Silk se ha enfrentado varias veces a la muerte, pero no ha sido afectado por los odios.
Desearía que tuviéramos muchos soldados como él."
Como experimentado piloto, Lindbergh tenía la misión de examinar los aviones alemanes
Junker, de picada, y los Me-262, de motores de propulsión de chorro, que serían los motores del futuro
para la aviación mundial. Encontró muchos aparatos dañados ociosamente por soldados americanos.
"Tanta estupidez me irrita"... "¿También sería cosa de odio?"...
"Por fin localizamos al Dr. Messerschmitt, constructor del "Me-262. Nos lo llevamos a él, a su
hermana y al marido de ésta, que habla inglés y entiende términos técnicos. El Dr. Messerschmitt nos
dijo que el 'jet' de caza Me-262 estaba resuelto desde 1938, pero que Milch no creía en él. (20 de
mayo de 1945).
"23 de mayo. Abandonamos el cuartel general de Munich. En Stutgart, nuestros soldados no se
han destacado mucho en los abusos contra las mujeres, como los franceses, que dejaron tres mil
casos de violaciones en el hospital... Varios niños alemanes, evidentemente hambrientos, están por
ahí en espera de algún trozo de galleta que quede sin comer. Nuestro reglamento nos prohibe darles
algo. Cuando nos vamos, dejo una galleta al lado de mi vaso. Unos segundos más tarde vuelvo la
vista: la galleta ha desaparecido...
"Cenamos en Besigheim. Hay niños alemanes mirando desde afuera, pero nuestro reglamento
nos prohibe darles alimento aunque nos sobre. Es difícil ver a estos niños. ¿Qué derecho tenemos de
hartarnos mientras esos niños nos miran?
"29 de mayo, 1945. Cenamos con la misión Técnica Naval. Hablamos del importante stock de
documentos recogidos en Alemania; literalmente toneladas. El Ejército, la Marina, los ingleses, los
franceses, los americanos, todos compiten en el expolio de Alemania; en la expropiación del progreso
científico e industrial alemán."
"3 de junio. En Allach localizamos al Dr. Neugebauer, jefe del Centro de Investigaciones, uno de
los sabios experimentados en motores de propulsión... Luego lo llevamos a Estados Unidos. (El avión
de propulsión inventado en Alemania será de uso mundial).
"4 de junio. En los laboratorios de Hohenbrun me encuentro casualmente con el General
Warard, jefe de la 20a División Acorazada americana, quien fue mi instructor en la Universidad de

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