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la ultima noche .pdf



Nombre del archivo original: la ultima noche.pdf
Autor: alexito

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Espero que el miedo lo conviertas en oro porque el sol sale para todos.
(8)

Todos habláis de lo mismo pero nadie se para realmente a conocer el significado de lo que se
escribe.
(9)

Rey de todo, príncipe de nada,
(10)

Equivocadamente equivocado, y no es orgullo es darme mi sitio.

Tras una fuerte tormenta todos intentan volver con avidez y tranquilidad a la normalidad, esta
vez la tormenta ha arrasado con toda mi vida dejando solo huecos y nada más que la pura y
dura ausencia de todo.
(11)

CAPITULO 1

Te levantas un día con 37 años y te das cuenta que el no tener talento en algo definido te
enseña.
Te arrastras al lavabo, abres el grifo del agua fría mientras aun conservas el sabor del vino de la
noche anterior, esta vez, el jodido dolor de cabeza te lleva al hogar donde reside el
pensamiento que anoche cayeron demasiadas copas de tinto, y aun sabiendo que no es una
cosa puntual, no lo reconoces pero últimamente la ingesta de vino es más continua como un
gotero día a día.
No me considero un alcohólico, eso son palabras mayores un tema demasiado serio como
tomarlo a la ligera, pero si soy dependiente lo reconozco. Siempre he dependido de algo o de
alguien primero de los tíos, de las relaciones imposibles, y la patética, absurda idea de
encontrar el amor de mi vida.
Soy de los que a los 18 lo tenían todo planeado, soy clásico, antiguo obsoleto, seguramente en
estos tiempos en lo que vivimos brutales feroces, sin piedad donde todos intentan pisar al
vecino.
Pero por suerte o por desgracia soy así.

Estoy loco pero mi locura tiene nombre.
(12)
He perdido la cuenta de las veces que he elaborado una lista con cosas buenas y malas, cosas
que cambiar mejorar eliminar etc. , y llegados a este punto me doy cuenta que es un trabajo
más complicado de lo que a priori parece, no basta con escribir la lista, hay que llevarla a cabo.
Es una tarea para valientes, no creo que sea cobarde al menos en algunos aspectos, más bien
creo que se debe a la pereza o la verdadera fuerza de voluntad de llevar a cabo las cosas de
dicha lista.

Si soy honesto, debo confesar que si he tenido varios intentos por llevar a cabo parte de esas
cosas, pero siempre lo dejo a medias y me gana la poca fuerza de voluntad, no me refiero
solo al hecho de dejar de fumar que también, sino a mucho más.

Creo que todos en algún momento hemos hecho lo mismo.
(13)

1 dejar de fumar
2 dejar de limpiar tanto en casa,
3 tomarme las cosas con más tranquilidad,
4 comer mejor, dietas etc. que no sirven para nada
5 ser más tolerante con migo mismo y con los demás,
6 borrar su número.
7 no volverle a llamar ni ver en la vida
8 no volver a llamarle ni verle en la vida?
Como si fuera tan fácil como escribirlo, aquí salió mi vena patética, lo digo con pleno
convencimiento y sin querer entrar en hacerme la víctima, sin ser negativo.
Cuantas veces abre dicho eso, dios mío, bueno no es que dios sea mío ya sabéis,
¿Cuántas?
¡Después de lo que me dijo anoche no quiero saber nada más!
¡Que se vaya a la mierda!
¡Esta vez va en serio!
¡Te juro que será la última vez que le respondo a un mensaje, a una llamada,
¡No quiero saber nada de ti se acabó, esta vez es la definitiva! bla, bla, bla.

¿Cuantas veces tiene uno que pasar por ahí?
(14)

Voy a intentar explicarme mejor, para ver si se me entiende, un ejemplo soy un fanático de
Batman, bueno fanático es demasiado duro, diré que soy su fan número uno del mundo
mundial, con esto quiero decir que él es un súper héroe y lo admiro, pero esto no es ficción, yo
soy de carne y hueso, si esperabas que contara una historia donde soy Batman y que las cosas
del día a día no me duelen etc. Creo que te has equivocado de relato, ojala fuese un tío duro
que pasa de todo que va por la vida arrasando y que no le tiembla la mano a la hora de firmar o
de tomar decisiones, no soy el súper machito de esos de culebrón latinoamericano, que ve mi
madre y que yo hace años también veía.

A mí me duelen las cosas, siento, padezco soy sensible y punto, ¿qué pasa? puede que la
sensibilidad hoy en día este menospreciada o devaluada, es una pena.

Tampoco quiero contar una historia de lágrima fácil, ni ir de víctima, solo intento contar como
es esta persona que ahora está escribiendo y lo que hay dentro de él.
Ojo para unas cosas soy muy echado para adelante, hasta puedo llegar a tener mi carácter,
salto a la mínima ante una injusticia, soy impulsivo a pesar de mi edad, incluso soy un poco
infantil y no es que sea caprichoso, pero a veces solo a veces, si las cosas se hacen como yo
digo mejor.
Ejemplo con esto no quiero ofender a nadie.
Te puedes encontrar en el caso que estas con alguien, un amigo, grupo de personas, y nadie
toma la iniciativa para hacer o proponer algo, ir a aquí o ir allí, pues no es que tenga que ser lo
que yo diga, pero en muchas ocasiones me he visto obligado a ser yo, quien lleve la voz
cantante, porque si n o todavía estaría esperando debajo de mi casa de punta en blanco y con
los zapatos de tacón en la mano
Con lo de ofender me refiero a eso, quizás las personas con la que me he rodeado siempre o
casi siempre han sido como decirlo, más pasivas, indecisas tal vez, eso puede llegar a
confundirse con ser un mari mandí, ósea, yo ordeno y mando ese papel ya lo tiene adjudicado
otra persona y es mi padre, el cabeza de familia ahora sin ejercer como tal.
Seguramente más adelante, volveré a profundizar en este tema si tengo la necesidad o creo
que debo aclarar, alguna duda.
También intentare no dar muchos saltos de una cosa a otra, siempre tratando de mantener un
orden, aunque mi vocabulario sea extenso y exquisito, os lo explicare de una manera que todos
nos entendamos, sin tantos eufemismos ni tecnicismos algo totalmente coloquial y cercano.
Voy a intentar introducir un poco de humor en toda esta historia. Siempre es bueno y que
últimamente escasea en la mayoría de las casas, supongo que según qué cosas escritas con
humor, se asimilen mejor y no caiga en el victimismo.
(15)

Quien eres y de donde bienes.
(16)

CAPITULO 2

De donde vengo es más fácil, esa respuesta no vale ningún punto, por desgracia no me ganare
un osito de peluche de la feria, no ha hecho falta estudiar para eso, vengo de dónde venimos
todos, y no me refiero a que los pollos vienen del supermercado, un día mi papa y mi mama
deberían estar tiernos o que se yo, nueve meses después llegue yo al mundo hace ahora
treinta y pocos años. Mi familia era de clase media pero acomodada, soy el pequeño de tres
hermanos, Uff también tengo que hablar de eso, madre mía esto va ser más largo de lo que
pensaba pero bueno, ahora que formo parte de la otra gran familia del mundo mundial llamada
paro tengo tiempo libre. Lo digo con humor, la situación que estamos viviendo ahora no es
para bromear, pero si pienso realmente como esta todo es como para llenar la bañera de
cualquier licor y no parar de beber hasta la última gota.

Pero voy a lo que voy, por respeto a mis dos hermanos que son personas anónimas y por
decisión propia intentare no ser demasiado duro con ellos.
A pesar de todo y aunque no he tenido una buena comunicación, los quiero mucho sobre todo
a paula, .cuando yo nací mi hermano Sergio tenía 10 años, mi hermana paula 9, por lo que yo
era el intruso, al que todo el mundo le hacía caso y que de la noche a la mañana les robe todo
el protagonismo. Quiero pensar que desde un punto de vista siendo niño, ellos no eran
conscientes de los celos y las pequeñas putadillas que me hacían siendo yo ya más mayor.
Sergio era el machito de la casa, mi padre se pasaba el día entero fuera de casa trabajando, los
fines de semana se alejaba de nosotros en una casa en el campo que se había comprado
cuando éramos pequeños, pasábamos los meses de verano allí y durante unos años no estuvo
mal, yo corría como una loca y no paraba en todo el día en bañador entre los zarzales y demás
elementos del campo no era Batman era tarzan, Batman vino mucho después.
(17)
Imagino que a esa edad, ya empezaba a apuntar maneras y eso a Sergio no le hacia ninguna
gracia, sobre todo cuando venían sus amigos a pasar unos días y gorrear la comida la piscina y
ver como el hermano pequeño de machito Sergio corría y saltaba como si fuese chita o la
propia jane.

A ver quiero decir que tampoco me comportaba como un pavo con todas las plumas abiertas,
pero no olvidemos que cuando eres niño no le das tanta importancia a esas cosas, al menos yo
no me daba cuenta, ya en la adolescencia y de adulto aprendí a ser más comedido incluso
intentaba imitar los movimientos etc. de macho Sergio, pero era complicado.
La de hostias y pellizcos que me gane en aquellos años, y todo por ser como era, seguro que
más de uno de sus amigos en el fondo, en algún momento dado me tenían envidia , bueno a mí
no, solo al hecho de ser como era. Yo no fingía no mantenía ninguna pose no me temía la mano
dentro del bañador y me rascaba, porque la mayoría de chicos hombres etc. tienen esa manía
de rascarse sus partes bajas, ¿qué quieren demostrar?
Creo que el hecho de la diferencia de edad entre Sergio y yo tampoco ayudó mucho, yo tenía 8
años y él había cumplido la mayoría de edad, madre mía ese fue el peor año para mí, que tonto
se volvió menos mal que hoy en día no lo es tanto bueno eso creo ya explicare porque.
En cuanto a mi hermana paula, el tema de la edad también se notaba aunque ella parecía ser
de otra pasta, su única preocupación era estar con sus amigas, probándose los diferentes
modelitos de bañadores que ellas y sus amigas poseían, después de horas ante el espejo se
aposentaban en la mejor zona de la piscina para ponerse morenas y hablar de chicos, aunque
era un terreno solo de chicas, yo tenía una especie de tregua o de permiso para poder pisar el
terreno, siempre que les trajera cosas de la nevera o les hiciera reír con alguna de mis poses o
tonterías, lo peor era cuando se juntaban las amigas de mi hermana y los amigos de machito
perdón, Sergio, y yo en medio, imagínate todos aquellos adolescentes con las hormonas
revolucionadas y locas, locos perdidos.
(18)
Pero debo de confesar que el último verano que pasamos en el campo, yo ya tenía 9 años y era
más espabilado, me refiero que conocía algunos de sus secretos y esas cosas, siempre les
amenazaba con la frase típica como no me dejes estar con vosotros o me tratéis mal, me chivo
a mama o a papa, jajá que niñato lo reconozco bueno es que lo era.

Después todo cambio, en los años siguientes las visitas al campo eran más escasas, mis
hermanos ya eran mayores y entre los estudios y sus primeros trabajos, amoríos no paraban
en casa. En verano cada uno tiraba a lo suyo, lo único bueno es que al menos ya no se metían
tanto conmigo. Los pobres que mala es la adolescencia en según qué casos ehhh mi hermano
Sergio creo que hoy todavía vive en los 18.
Paula se echó novio con 18 y con 20 se casó, era un chico de un barrio cerca del nuestro, debo
confesar que al principio José me callo como una patada en los mismísimos, no era, ni es mal
tío, pero no sé porque el recuerdo de la primera vez que lo vi bajarse de su coche último
modelo, con sus gafas de sol no recuerdo si eran de marca, llevaba su pelo con tupe y to
chulillo recogiendo a mi hermana, no se no me dio buena impresión perdón pero es la verdad
en casa se armó la de dios, mis padres pensaban que era muy joven para echarse novio y
casarse con 20 años,! -madre mía si es una cría-¡ decía mi padre, José había tenido varias novias
y después de dar algunos tumbos y ser cinco años mayor, aterrizo en la familia, dos años
después de la boda llegaron los gemelos ,mi pixi y dixi como les llamo, adoro amo a esos niños
lo malo es que no los veo todo lo que yo quisiera, ahora viven a más de 60 kilómetros de mi
casa, pero bueno para eso están las modernidades como las redes sociales el whatsapp etc. y
los veo siempre que puedo, eventos familiares comidas etc. Con los años y la distancia la cosa
con mi cuñado José ha ido mejorando, reconozco que no es mal tío supongo que todos
hacemos lo que podemos, por lo que se mi hermana es feliz por lo tanto hay no me meto.
En cuanto a Sergio como he dicho antes creo que sigue viviendo en la edad del pavo, o del vago
señorito.
(19)

Me explicare, mi hermano podía haber sido lo que quisiera en la vida, era inteligente al menos
lo parecía, lo tenía todo de su lado para estudiar, tener un buen trabajo, podía incluso haber
tenido a todas las chicas que le hubiera dado la gana, no puedo decir que era feo mentiría,
aunque yo soy más guapo jajá, en fin al tema. de los tres hermanos era el que más prometía,
pero no sé muy bien por qué, dado que apenas tengo comunicación un día las cosas cambiaron
para él, no sé si fue elección propia o que, ahora tiene un trabajo que ya es mucho eso sí, pero
de 9 a 2 después a sus casi 47 años vive todavía en casa de mis padres, en una pequeña
habitación y mi madre es la encargada de hacerle la comida, limpiar su cuarto, hacerle la colada
vamos su criada y su fregona. Seguramente ella tiene su parte de culpa por permitirlo, la de
broncas y charlas que he tenido con ella y con mi padre por culpa de él .no sé si será porque es
el primogénito o un rollo de esos, pero para ellos se ha convertido en algo normal que un tío de
esa edad con lo que hay que tener, no sea ni siquiera de quitar su plato de la mesa y espere a
que su madre lo haga, como ese ejemplo tengo mil y vuelvo a repetir, no quito culpa a mis
padres. Mi padre sigue exiliado en el campo allí pasaba era mi hermano a la mayoría de su vida
cuando está en casa, las discusiones con Sergio son continuas, parecen dos machos alfa o algo
así en celo por ver quién gana terreno, yo confieso que voy poco a verlos a no ser que sea
estrictamente necesario, solo voy a ver a mi madre cuando sé que está sola en casa cada vez
que lo veo se me revuelve el estómago, a veces creo que nunca me ha aceptado, no quiere
tener un hermano maricon como el mismo dice, las veces que lo escuche hablar de eso con mis
padres escondido en el pasillo o agazapado en el rellano de la escalera, antes me dolía porque
en definitivas cuentas era mi hermano, pero ahora a mi edad me es indiferente ,me duele
decirlo, pero incluso diría que se ha secado por dentro y ha envejecido de golpe , ha perdido

todo atractivo que tenía años atrás , me da pena por el ver la situación y que él no hace nada
por remediarlo y por qué va hacerlo? Pienso por otro lado.
(20)
Si vive como un rey, tiene su trabajillo no se gasta un duro en casa, tiene un cochazo uno o dos
amiguetes con los que se va a buscar chicas de vida alegre jajá suelta unos billetitos y no se
complica en relaciones, quien lo va a querer, después llega a casa y lo tiene todo ello hasta por
lo que se es el amo del mando de la tele pues ¿qué más puede pedir el señor?
Qué pena es mi opinión y con eso me quedo cierro el capítulo de hermanos y de dónde vengo y
donde fui a parar, al menos hasta la actualidad.

Adolescencia juventud granos y paloma san Basilio.
(21)

CAPITULO 3

Gracias a los esfuerzos de mi padre y su trabajo, dejamos el piso de toda la vida ,vivíamos en el
típico bloque de pisos con escaleras y ascensor, puerta con puerta con otra familia , recuerdo a
mi madre salir algunas mañanas al rellano para hablar con las vecinas sobre todo con dos o tres
con la que más confianza tenia, así pase la adolescencia como uno más pase por el ciclo de la
escuela, con mis buenos y malos días, no tuve muchos amigos y hasta el séptimo curso fui buen
estudiante, nunca di problemas era un poco retraído y vivía en mi mundo, el hecho de estar
gordito no ayudaba pero no recuerdo que eso me causara ningún trauma especial, sí que más
de una vez se metían conmigo, pero ya sabemos los crueles que pueden llegar a ser los niños, a
esas edades, no les culpo a ellos, más bien a la educación que recibían en casa y a sus padres
está claro,! pobres ignorantes!, me gustaría ver a más de uno hoy en día y ver cómo es su vida,
y que coste que no lo digo con rencor, también vivía en mi mundo porque nunca me sentía
identificado con el resto de los compis de clase, fueron eso, simples compis de clase los
profesores siempre decían a mi madre, que yo mismo era mi propio enemigo y que si no
sacaba mejor nota, era porque no me esforzaba lo suficiente que podía dar mucho más, pero a
pesar de eso era buen estudiante hasta que cumplí 14, 15 años donde me volví rebelde y no
quise estudiar más. Repetí el último curso y después intentaba quedarme todo el día en casa
sin hacer nada, mi cara era un campo de batalla entre granitos, granazos espinillas y demás
pase aquella etapa sin pena ni gloria, y tuve suerte ya que mis padres nunca me compararon
con ninguno de mis hermanos, al menos no delante mía, ¿la verdad? no me imaginaba estar
años estudiando como un loco, sacándome oposiciones y acabar como machito Sergio con
cuarenta y tantos y en casa de mis padres.
(22)
No tengo recuerdos especialmente bonitos de aquellos días, tampoco malos, como he dicho
pase sin pena ni gloria, con el tiempo el campo de batalla se fue borrando de mi cara, pero aún
quedaba mucho para convertirme en el cisne que soy hoy en día jajá.

En aquella época nos mudamos a una casa mucho más grande, tenía una habitación para mí
solo, incluso no tenía que compartir el baño con Sergio, ya que en la casa nueva había un baño
grande y un aseo. La casa estaba muy bien pa que negarlo, aunque no nos movimos de barrio
ya que en esos días aparte de los bloques de pisos ,mi padre compro un terreno sin edificar
justo en frente de la escuela en la calle principal del barrio, allí se construyó la nueva casa,
recuerdo la decoración de mi nueva habitación, lo que más de impacto, era que todo el mundo
o casi todo tenían la costumbre de poner las cortinas y toda la ropa de cama iguales todo eran
cuadros todo eran rayas etc. a veces no sabía si me tapaba con la colcha o con la cortina aparte
los típicos posters en las paredes de los famosos de turno de la época, no recuerdo a nadie, tan
solo que escuchaba a paloma san Basilio jajá.
Si, recuerdo la portaba del primer disco de vinilo que tuve de ella y hasta hay puedo leer..
(23)
Los años en la casa nueva no estuvieron mal, mi hermana se fue cuando se casó con José y
Sergio estuvo dos años fuera, no supimos nada del hasta que una tarde regreso, y ya no se
volvió a marchar, yo por entonces ya era mayor de edad e intentaba vivir día a día con un
desconocido en casa, trataba de evitar problemas aunque mi parte rebelde y justiciera me
pedían sed de venganza, sobre todo cuando veía las cosas que él hacía a mi madre y trataba de
hacerme a mí, pero no lo consiguió y creo que eso aumento aún más su odio hacia mí.

Podéis pensar que para ser un desconocido y que me es totalmente indiferente lo menciono
mucho ¿no? Lo sé pero es algo que no podía pasar por alto, me hubiera gustado hablar más de
paula, pero fue casarse y tener los gemelos y cambiar todo, con el otro tuve que vivir más
tiempo. Pero a partir de ahora prometo no volver a nombrarlo, si no es necesario,
Creo que con esto y poco más se resumen mis años de adolescencia, no tengo nada más que
añadir ¡su señoría!
(24)
CAPITULO 4

Yo y mi patética relación con el amor o como se llame.

(25)

Como menciono al principio de esta historia, con 18 pensaba que lo tendría todo organizado,
con veinte y pocos conseguiría el trabajo de mi vida, la casita o el piso de mi vida, que
encontraría al amor de mi vida. Que nos casaríamos seriamos felices y comeríamos perdices,
bueno en mi caso no, porque no me gusta las perdices pero bueno. Pues si mis queridos amigos
así pensaba yo con apenas 18 años patético ¿verdad? En vez de seguir los pasos de los demás,
estudiar una carrera, dejar de ser un chico de barrio y trabajar en lo más alto de la cima, pues
no nunca le di importancia a nada de eso, ahora me arrepiento de no haber seguido
estudiando la verdad, pero eso es harina de otro costal ya llegara su turno.
Todo fue culpa de los culebrones de la época, recuerdo que cuando llego el boom a España en
mi barrio, todo el mundo estaba como loco, las vecinas se juntaban en casa de una de ellas

pegadas al televisor, olvidándose de sus hijos y maridos y no movían el culo del asiento hasta el
final del capítulo.
Un día yo caí en la tentación y empecé a ver la telenovela del momento, famosa en el mundo
entero, mirad si yo era tonto que cuando acabo la serie, pensaba que los protagonistas se
casaban de verdad y que serían felices por siempre jamás.
-Yo Luis Alfredo Vargas de las eras te tomo a ti maría Antonia cristina soler por esposa etc. etc.
-

Me quede con la cara de imbécil pegado a la pantalla, entonces pensé que a mí me pasaría
igual, algún día me llegaría mi Luis Alfredo Vargas, que sería feliz en sus brazos paseándome
con la cabeza estirada delante de todos y de marchito ya sabéis,,,
(26)
Hace mil años que no he vuelto a ver ninguna telenovela, pero confieso que algo me marco,
soy muy peliculero que le voy a hacer, evidentemente la vida no es como una telenovela al
menos no la mía y ahora con mi edad no tengo los mismos pensamientos.
¡Luis Alfredo Vargas de las eras ¡qué nombre más horrible por cierto nunca llego.
Igual es el momento de hablar claro de mi condición sexual ahora ¿no? Aunque sé, que soy
muy listos y no os descubro nada nuevo.
Recuerdo la primera vez que alguien me pregunto a qué edad había salido del armario, yo era
tan ignorante de todo que no conocía que era una frase hecha, como esa otras tantas me
preguntaba porque la gente tenía que meterse en un armario para después salir, recuerdo unas
cuantas veces que me metí en el armario, una fue para que mi madre no se diera cuenta que
no había ido al colegio y allí me quede casi dos horas esperando que se fuera a comprar y
poder salir, las otras veces me metí en un armario empotrado en la pared que había cerca del
salón para escuchar como Sergio hablaba con una de esas amigas suyas de vida alegre.
Pero por lo demás nunca tuve que salir del armario, era verdad nunca estuve metido crecí en
ese sentido sin ningún problema , me refiero que en casa ya lo sabían de alguna o de todas las
maneras, en la escuela tenia amigas, incluso me eche una novia pero duramos dos días todo un
record lo sé, después las chicas dejaron de interesarme en ese sentido, recuerdo una vez que
una amiga mía vecina, me llevo a casa de su padre más bien fue la madre, ellos estaban
separados, la madre creo que no se fiaba mucho de dejar sola a su hija con su ex así que mejor
llevar también al vecino mariquita pa que la niña no estuviera sola, recuerdo aquel día como
algo especial fue la primera vez que sentí como un hombre cuidaba de mí, recuerdo que Vivian
en un hermoso piso en el paseo marítimo de la cuidad él tenía una nueva novia y recuerdo que
me trato como si yo fuera algo especial, pasamos un día genial nos daba tomo lo que pedimos y
al regresar a mi habitación me di cuenta que algo dentro había cambiado, ese hombre me
gusto pero no como mi padre ni nada de eso era raro de explicar quizás fue la forma de
tratarme etc. pero sabía que eso cambiaría el rumbo.
(27)
Empecé a montarme películas en mi cabeza cuando veía a chicos más mayores que yo, de una
u otra manera me llamaban la atención por algo, no eran historias morbosas ni nada de eso lo
siento, hasta para eso era tonto, eran historias de amorcito ya sabéis quería encontrar a Luis
Alfredo .

Estuve durante todo el último curso obsesionado con mi profesor de educación física, jajá
madre mía ni me acordaba de aquello, pues si no podía dejar de pensar en él era horrible, el
para más inri me trataba fatal, porque nunca fui bueno para el deporte, no recuerdo como fue
exactamente pero conseguí su número de teléfono y de vez en cuando le llamaba y después
colgaba, ¡qué horror!
Con apenas 19 años conocí a quien podía ser mi Vargas de las eras, lo resumiré lo mejor que
pueda para no hacerme cansino, fue en la época del boom de los teléfonos eróticos, etc.
aquellas líneas donde te gastabas un pastón para conocer gente, pues si queridos dados mis
limitados recursos naturales para conocer gente ,la desesperación me llevo a ese mundo, una
noche conocí a Alberto es su verdadero nombre de verdad de la buena ,él tenía 20 años más
que yo y estuvimos semanas hablando por teléfono, podía parecer que tenía algún tipo de
problema con buscar a gente mayor que yo, no es que estuviera enamorado de mi padre ni
nada de eso por dios, pero ahora con los años si sé que tal vez buscaba ese cariño que nunca
tuve la sensación de protección que hay más mayor me cuidara me protegiera etc. y eso fue un
error está claro y repito no es que buscara un novio marido padre, jajá .
(28)
Volvamos a Alberto, después de unos meses de charlas interesantes y de hablar de todo por fin
nos vimos las caras él no vivía en la misma ciudad , por eso el momento del face a face se
alargó un poco bastante, vino a verme y estuvo tres días conmigo en un hotel, fue la primera
vez que un hombre me besaba y me acariciaba ,no recuerdo mucho más, se supone que la
primera vez eso que te queda marcado a fuego para siempre, pero no fue mi caso, imagino que
mi nada experiencia que se limitaba a lo que todos solemos hacer en nuestras habitación a
solas, no aportaba mucho al tema, no fue malo pero tampoco bueno no se estaba claro que él
no era mi Luis Alfredo. Volvió a su cuidad y mantuvimos el contacto durante un par de meses
más, pero nunca llegamos a ser pareja un año después yo me fui a vivir con él esta vez el que se
mudó fui yo pero la cosa no salió bien y dos meses después ya estaba de vuelta en casa, esa fue
la primera locura que hice buscando el amor, o la idea de cómo sería el amor en mi mundo.
Después de Alberto conocí a varios personajes de lo más vario pintos en los años siguientes
estaba claro que ninguno era el, me refiero a mi galán.
No estoy diciendo que para encontrarle me pasara el día entero, metido en la cama de
desconocidos para encontradle, no era como un bufet que pruebas de todo lo que hay, todo lo
contrario mira si era clásico o lo que era, que para enrollarme con alguien tenía al menos que
sentir algo me tenía que invitar por lo menos a dos cines una cena o algo así y aun así la cosa no
nunca salía bien estaba tan obsesionado con mi obsesión, que muchas veces no veía de verdad
en los brazos de quien buscaba refugio, y protección, a pesar de eso no era de los que salía
todos los findes de semana a la caza ,pero sí que tuve mis roneos está claro pero Luis Alfredo
seguía sin aparecer.
(29)

Un sábado por la noche estaba con mi amigo Kiko ,por aquella época en la discoteca, siempre
salíamos juntos y nos justaba mucho bailar no es por echarme flores pero se me da muy bien el
baile jajá al menos yo lo veo así, nunca he tomado clases pero es algo innato, sentía la música y
mi cuerpo empezaba a moverse, me sentía el rey de la pista bueno más bien del trozo de pista
que me dejaban, bailando me olvidaba de todo y desahogada todas mis frustraciones , bueno

volviendo al lio que me disperso, aquella noche al salir del baño de la discoteca antes de subir
la escalera lo vi. Vi por fin a mi Luis Alfredo bueno más bien vi su espalda y sus anchos
hombros, me quede muy quieto y cuando se movió , pude ver su rostro sentí que era mi galán
y de verdad lo parecía tenia cara de culebrón total, a pesar de mi timidez que lo soy y en
aquella época más, no sé muy bien como pero conseguí hablar con el gracias a que tenía como
aliado a mi JB con seven up, no recuerdo lo que hablamos¿ para que,? si yo solo estaba
agilipollado viendo su cara y sus hombros anchos ,nos intercambiamos los teléfonos, aunque
Esa noche no dio más de si, por lo que recuerdo había salido de casualidad con un amigo y
cuando yo me cruce en su camino ya estaba a punto de irse, pero prometió que me llamaría al
día siguiente,.
Cuando Salí de la discoteca parecía que flotaba, y no eran las copas, me había prometido que
me llamaría, mi galán particular y yo claro como buen idiota le creí, me pase todo el día pegado
al teléfono en aquellos días solo contaba con el teléfono fijo nada más, no llamo no sé cuántas
veces mire que el teléfono funcionara y esas cosas tontas que uno hace, al día siguiente
tampoco llamo, no recuerdo si era jueves miércoles , cuando una tarde recibí una llamada suya,
recuerdo que se disculpó con las típicas excusas y yo de nuevo le creí. ¡Quería verme! ¡A mí! si
a mí, me pidió una cita, eso era lo que más me importaba verle quede con él esa misma tarde.
Recuerdo que me recogió en moto, no era una moto de última generación más bien una
vespino jajá pero para mí era lo más jajá.
(30)

Fuimos a tomar algo y de nuevo no recuerdo lo que hablamos, yo intentaba gustarle como me
fuese posible, siendo correcto, diciendo cosas que tal vez él le gustaba escuchar un coñazo
vamos, no era yo mismo y total para que, después de aquella cita supe cómo sería mi relación
con él. después de tomar algo fuimos a dar una vuelta en la súper mega moto, hasta dar con un
descampado, ya era de noche y caminamos a un rincón en ese momento el tío no se cortó un
pelo y así de golpe me empezó a sobar, de una manera nada romántica ni delicada yo intente
estar tranquilo relajado, entregarme a ese momento era mi galán aunque poco le quedaba ya
de eso me besaba, me abrazaba, pero yo no sentía nada solo quería irme de aquel lugar
pensaba que las cosas serían diferentes, la cosa evidentemente no fue a mas, él se debió dar
cuenta porque hay cosas que uno no puede disimular, yo estaba frio nos subimos los
pantalones en silencio y nos fuimos de aquel lugar, a pesar de aquello seguí viéndole más
veces, pero claro siempre cuando a él le iba bien, porque según su versión estaba siempre muy
ocupado, seguro que montando a mas idiotas en su súper moto y poniendo esa cara de niño
bueno que sabía muy bien poner, no sé por qué pero esa fue la primera persona que me hizo
daño tal vez sin darse cuenta, no lo discuto tal vez la culpa fue mía por buscar
desesperadamente algo que no era real, pero era joven y estúpido y creía en el amor, nos
vimos durante unas semanas en las cuales no volvió a sobarme ni nada de eso, yo seguía
intentando agradarle incluso haciendo cosas tontas como intentar cambiar mi poca
personalidad, las tonterías que hacemos por gustarle a alguien que ya de por si sabes ,que no
va a funcionar, pese a todo yo me quede enganchado me obsesione con la idea de que fuera
perfecto, incluso le dije que me estaba enamorando de él, jajá que patético después de aquello
se empezó a distanciar de mí, ni que yo oliera mal.
La cague claro que sí, el tío salió por patas ,en más de una ocasión me decía que estaba muy a
gusto conmigo, que quería seguir conociéndome y bla, bla, bla y a la primera confesión mía
desapareció, una cosa es que me estuviera enamorando y otra que lo estuviera que quisiera

casarme con él y lo de las perdices esas, pero ahora sé que en un par de semanas no se puede
decir cosas así, al menos no a la persona equivocada, aquello acabado y aunque fue mi primera
y verdadera desilusión de amor lo supere por supuesto, años después lo volví a ver una o dos
veces ya no me parecía nada galán, había engordado muchísimo y ya no se distinguía los
hombros y había perdido un montón de pelo, madre mía como se estropean los cuerpos y yo
en mi proceso de convertirme en cisne, si soy sincero confieso que me alegre de verlo así para
que voy a mentir.
(31)

Mi vida trascurrió normal, intentando buscar un hueco en lo laboral, tuve una etapa otra vez
rebelde me fui a Madrid en busca de cosas nuevas y porque no, en busca de mi Luis Alfredo
pero tampoco lo encontré, no señor, al volver a casa mis padres ahora sé que tenían razón me
echaron la charla, que no podía seguir así tenía 24 años y no tenía como se suele decir no oficio
ni beneficio, tenían razón, tengo el deber de ser honesto y justo con ellos , en mi casa nunca se
me obligo a hacer nada a la fuerza quiero decir, que no se me exigió ponerme a currar a los 18
y cosas así no quise seguir en el instituto y no lo hice me echaron la bulla normal, pero nada
más, ellos solo querían que hiciera algo de provecho sobre todo mi madre ya que el patriarca
ya tenía bastante por lo que preocuparse, con su exilio en el campo y discutir con el otro
macho de la casa.
(32)
No sé si fue porque después de haber luchado con todas sus fuerzas, con mis hermanos
mayores, mis padres conmigo estaban, digamos en reserva de sus fuerzas.
Mi madre solo quería que no me echara a perder, como todas las madres, la adoro y la amo por
como siempre ha sido conmigo, por lo que con 24 años me apunte a una escuela de peluquería
y allí me pase casi dos años entre rulos tintes pelos y marujas con todo mis respectos a ellas lo
digo con cariño pero eran marujas, marujas jajá.
En cuanto a mi obsesión ya sabéis por que seguía, estando hay aunque un poco más dormida,
tuve algún que otro tonteo pero nada serio, yo seguía en mis trece con lo mismo.
Quien me iba a decir en aquellos días entre secadores, laca de pelo, que iba a conocer a otro
candidato a Luis Alfredo y sin saber que cada vez iba de mal en peor.
Se llamaba y se llama imagino que seguirá vivo, mateo, era andaluz pero no vino en un barco
con nombre extranjero ni tenía el pecho tatuado mucho pelo eso si jajá menos en la cabeza.
No sé si debería hacer este inciso aquí o más tarde, pero ya que estoy, aunque parezca que me
rio o me meto con el físico de las personas no es así, es mas siempre he buscado o he
intentado buscar personas con belleza interior, aunque está claro que la apariencia también
cuenta, y no lo digo yo eso ya se sabe desde que el mundo es mundo, y si me creéis os diré que
todos mis candidatos o casi todos, tal vez no estarían en la lista de tíos buenorros, pero para mí
si lo eran, siempre tenían algo que les hacía maravillosos antes mis ojos, aunque estuvieras
rellenitos aunque no tuvieran pelo en la cabeza, siempre intente buscar más allá de todo eso y
ante mis ojos como siempre pasa en estos casos eran auténticas bellezas, tenían su punto, jajá
eso sí. Ya de paso reconozco que en aquellos años yo tampoco era lo que se dice un tío bueno.
Tenía mi cosilla, mi algo pero nada más.
(33)

Que me gusta a veces dispersarme e irme por las nubes.
(34)

En fin vuelvo al andaluz pues su cruce en mi vida, también se produjo en la misma discoteca en
aquellos momentos, hay que decir que era la única que había de ambiente como se llama, en
esa ocasión también me encontraba con mi amigo Kiko y mi amiga lola, ya hablare de la lola
más adelante, que es mucha lola, pues lo mismo aquella noche entre copas, risas y bailes lo vi
en un lado de la pista, llevaba unos vaqueros desgastados y una camisa blanca aun lo recuerdo
no sé si era sexy esa combinación, pero en ese momento no podía desear nada diferente, se lo
comenté a mis amigos, mi lola me digo que si me gustaba que me lanzara a la piscina pero que
tuviera cuidado ya nos conocemos, y tenía razón.
Le vi más detenidamente y recuerdo que pensé- eh tú el de la camisa blanca tienes que ser
para mí, y para el que me fui.
El inicio fue fácil el no paraba de sonreírme, parecía que la cosa pintaba bien ,estuvimos un
rato hablando de cosas banales lo típico de estos casos, al final de la noche quedamos en
volver a vernos de día fuera de la disco, con luz real Y así fue, por su trabajo cara al público lo
tenía complicado para quedar, por lo que decidimos que yo iría a verle al trabajo siempre que
quisiera para verle y estar con él, cómo trabajaba en una cafetería no habría problemas yo me
convertí en un cliente de casi a diario más me sentaba en una mesa y me conformaba con
miradas furtivas, sonrisas .
En poco tiempo me presento a sus compañeros de trabajo que lógicamente al verme allí casi
todas las tardes pues se hacían sus preguntas. de vez en cuando se acercaba a mi mesa para
decirme cositas ver si necesitaba algo incluso me escribía notitas tontas en las servilletas de
papel blanco ohhhhhh que mono verdad.
(35)
No lo digo por el pelo en su cuerpo entero, con depilarlo sería suficiente, así estuvimos
tonteando un par de meses, salía por las noches con él, nos besábamos por los rincones ajenos
a todos y a todo, nos peleábamos mucho por tonterías pero ejercía un gran poder de seducción
sobre mí, i se las arreglaba para hacer las paces conmigo enseguida, a pesar que en esa ocasión
la cosa tampoco salió bien, hubo momentos muy bonitos entre nosotros la verdad como lo de
las notitas en la servilletas, cuando me pedía una napolitana de chocolate, el mismo me la
cortaba en cachitos, los momentos abrazados en su sofá, la música que escuchamos o aquella
noche que salimos de fiesta y nos pusimos a bailar en la pista el para hacer el tonto me cogió
en brazos y tratando de bailar casi nos dejamos los piños en el suelo, pero aquella noche me
sentí vivo protagonista como la pareja de John travolta en fiebre del sábado noche jajá,
resultado a todo eso pues aquí el tonto de turno se volvió a pillar por alguien imposible de
nuevo, una obsesión.
Unos meses después cuando se supone que la cosa debía estar en su punto, no sé muy bien lo
que le paso le debió entrar un yuyu raro o algo tal vez el calor del verano pero el señorito
andaluz empezó a agobiarse ya no me escribía notas, se iba alejando poco a poco de mí que se
sentía agobiado, ¿quizás yo me estaba pasando?
(36)

Yo creo que no, no se habría que saber su versión nunca la supe, porque se cerró en banda y
nunca soltó prenda, estuvimos un tiempo sin vernos, nos vimos de nuevo un par de veces a

posterior, incluso una vez hablando tiempo después yo le dije que el problema podía haber
sido que nunca se había enamorado de mí. Me soltó que quien me había dicho eso, que el
nunca digo que no lo llegase a estar, en fin después estuvimos un tiempo dándonos una de cal
y una de arena, desaparecía de mi vida por un tiempo y después cuando menos lo esperaba y
cuando yo empezaba a levantar cabeza volvía a aparecer, siempre que nos veíamos parecía a
ver una conexión extraña entre los dos, aunque jamás volvió a ser lo mismo y jamás volvimos a
estar juntos, me costó años borrar su recuerdo, su sombra, su nombre y saber que el chico de
la camisa blanca, no sería jamás para mi otra relación imposible si pero fue pasional así lo
recuerdo.
Podéis pensar a estas alturas que tal vez sea yo el que hiciera las cosas mal, con esas relaciones
y seguramente algo de razón lleváis, pero yo solo quería querer, amar a toda costa, sobre todo
ser correspondido, que me quisieran tal como soy por encima de todas las cosas mejor o peor
con o sin dinero ,con o sin trabajo, eso no justifica que yo también tuviera parte de culpa por
ver lo que no había, empeñarme en ver en aquellas relaciones la relación ideal, i que solo
reside en la ficción, yo quería entregarme y ser amado con todas mis fuerzas, en definitiva no
es lo que la mayoría de seres humanos buscamos o anhelamos?
Porque yo iba a ser diferente, porque siempre se me cerraba la puerta en las narices sin darme
la más mínima oportunidad, ¿qué estaba haciendo mal?
(37)

Después de aquello me refugie en mi trabajo y en mis amigos, con mi amiga lola y Ana abrimos
un salón de peluquería, nos fue bien durante dos años, me jure que jamás volvería a creer en el
amor, ni sus variantes ,sucedáneos etc., sé que hasta esos momentos todavía no había
conocido el amor verdadero.
La peluquería se cerró dos años después muy a pesar nuestro, Ana se quedó embarazada y
después quiso dedicarse a ser madre las 24 horas del día, mi amiga lola le salió la oportunidad
de irse a vivir fuera con trabajo estando más cerca de su familia, aquí solo tenía a sus amigos
mariquitas en ese momento no lo entendí, pero ahora sé que fue lo mejor, yo solo no podía
hacerme cargo del negocio i reconozco que también estaba bastante quemado me preguntaba
si sería capaz en esta vida de hacer algo más, que cortar pelo, poner tintes, y escuchar a mis
clientas quejarse de sus vidas amorosas. a mí no me importaba escucharlas, ya que yo o tenia
vida amorosa, semanas después mi amiga lola me invito a pasar unos días en su casa , me iría
bien coger un avión desconectarme de todo i de todos, al menos por una semana, no me lo
pensé dos veces no tenía nada mejor que hacer y en vez de una semana me fui once días, me
sentí muy a gusto con aquella gente, lola estaba más cerca de su familia pero no vivía con ellos
compartía piso i teníamos más libertad de entrar y salir, me presento a todos lo que eran ahora
su familia, i a que no sabéis que? Tachan, tachan.

¿A quién me iba a encontrar esos días en tierras del sur?
(38)

CAPITULO 5

¿A un nuevo Luis Alfredo? Jajá pues me temo que sí, había estado casi dos años centrado en
mi trabajo amigos, pero nada más, solo utilizaba mis partes nobles para ir al baño, ni siquiera
yo solo en la intimidad de mi habitación, nada de nada, había perdido toda clase de apetito
sexual y chenchual.
Él era gaditano, de pura cepa de los pies a la cabeza tenía 20 años, yo cumplí los 26 estando allí,
él era lo que era para mi amiga lola cuando estaba conmigo, Jonás ahora esa mu amigo
mariquita cariñosamente dicho por ella.
Su amigo, su confidente, su todo, porque para tener 20 años tenía la cabeza casi mejor
amueblada que todos los demás. eso fue lo que más me gusto o me llamo la atención del, tenía
también su gracias i unos ojos verdes muy bonitos, su rostro aún estaba por definir aun tenia
cara de niño, pero tenía unos labios grandes, carnosos pero no exagerados , los días que pase
allí yo fue uno más, me gusto descubrir la manera de vivir de otras personas, otras costumbres,
formas de pensar, después de dos años metido en el mundo de la peluquería, hablamos como
lo hacíamos con los demás, todos se portaron muy bien conmigo al ser el recién llegado, la
verdad aquellos días los recuerdo con mucho cariño y amor, por primera vez viví una historia
de amor de verdad pura y sincera en muchos aspectos. Como he dicho para mi Jonás hasta el
momento, era el amigo de lola que venía a casa a echar ratos con nosotros, una noche salimos
de fiesta y al volver a casa él se quedó a dormir, no recuerdo muy bien cómo fue pero el hecho
es que solo había sitio en mi habitación así que se quedó a dormir en mi cama, no pasó nada de
nada aquella noche, pero sí que recuerdo perfectamente la mañana del día siguiente, nos
despertamos cogidos de la mano, en aquel momento ninguno delos dos dijo nada igual
tampoco había nada que decir pero fue raro ese momento, pasamos el día junto el resto del
grupo en casa de los padres de Sara otra amiga de ellos al día siguiente por la tarde y
coincidiendo que era mi cumple, organizamos una pequeña cena en casa con todo el grupo esa
fue la primera tarde que pase a solas con Jonás bueno a solas, solas no en el supermercado
comprando cosas para el cumple jajá .
(39)
Estuvimos hablando de todo un poco, después de la cena la gente se fue marchando hasta que
nos quedamos él y yo a solas, esta vez sí, en el salón continuamos hablando de todo un poco y
sin saber muy bien cómo, una cosa trajo la otra nos besamos por primera vez, un beso tímido al
que siguieron unos cuantos mas no tan tímidos todo muy bonito ¿verdad? Los dos solos por fin
después de tantos días sintiendo cosas en silencio, sin decir nada hasta ese momento y resulta
que lo bueno era que el fin de fiesta estaba por llegar. Al día siguiente, ¿que cual era ese fin de
fiesta? Sencillo al día siguiente yo volvía a casa, nos hicimos la promesa que seguiríamos en
contacto, que hablaríamos por el móvil mensajitos etc. ya había móviles eh jajá unos ladrillos
pero bueno jolín tampoco hace tanto tiempo.

Los dos coincidimos en que era una putada haber esperado justo la noche anterior de mi
partida para ser sinceros, y hablar de esas cosas, pero al menos teníamos una promesa que
tarde o temprano, yo volvería a ver a mi lola y por supuesto a él, al menos en plan amigos, me

regalo una cadena que llevaba para que me acordara del, desde ese momento en que me la
puse hasta que me la quite paso mucho, mucho tiempo.
No sé lo que realmente paso en aquel momento, si la soledad de la noche, el que yo estuviera
lejos de casa, o que él no tuviera nada que perder. el caso es que esa noche se creó un lazo
entre ambos y costaría romperlo, al menos a propósito, nos despedidos a altas hora de la
madrugada, en el rellano de la puerta de abrazo y me digo que no me sentara mal lo que me
iba a decir que le entendiera.
(40)
-mañana preferiría no ir al despedirte al aeropuerto, prefiero hacerlo aquí ahora prefiero
quedarme con esta imagen y esta sensación.
(41)
Yo no respondí, asentí con la cabeza y lo abrace, muchas horas después volví a estar a solas en
mi habitación, con la maleta sin deshacer.
Estuvimos mandándonos mensajes toda aquella semana, era febrero él me ponía que no sabía
lo que le había hecho pero que no podía dejar de pensar en mí , que me echaba de menos a
pesar del poco tiempo que pasamos juntos, a mí me pasaba lo mismo nos dedicamos alguna
que otra canción, y su cadena seguía en mi cuello, de pronto en esos Momentos todo era
extraño para mí, mi casa, mi habitación todo. Hable con mi amiga lola y recordando la promesa
que nos habíamos hecho, decidí que tenía que hacer algo al respecto. ¿Pero qué? Solo se me
pasaba una solo idea por la cabeza, un locura coger de nueve un avión y ver qué pasaba, que
me ataba a ese lugar, no tenía nada ni trabajo, ni deudas que pagar, a mis padres los podía ir a
visitar las veces que pudiera aunque ya no tenía 20 años para hacer locuras, 26 recién
cumplidos tampoco me parecía mal edad para hacerlas si no ¿cuándo? ¿Cuándo fuese
demasiado tarde? Quizás nunca es tarde para hacer locuras.

Mis pocos amigos que conservaba aquí lo entenderían y si iba mal la cosa, siempre podía volver
a pesar que Sergio intentaría no ponerme las cosas fáciles, he dicho Sergio no machito vaya
algo ha cambiado jeje.
Recuerdo la conversación de aquel medio día en el salón de casa, solo estábamos mis padres y
yo, acabamos de comer y les dije que me iba, que quería intentar buscarme la vida en otra
parte, que mi felicidad no estaba en aquel lugar, eso lo dije con todo el convencimiento pues
pensaba que era así realmente, me pondría a buscar un trabajo como loco, y que ya puestos
qué más da el lugar o la ciudad, estaba tan nervioso pero decidido, que apenas recuerdo la
conversación exacta, pero nueve días después de dejar un avión, me encontré en otro
haciendo el mismo trayecto, pero a la inversa.
(42)
Él no sabía nada los demás si, pues necesitaba cómplices para que vinieran a recogerme al
aeropuerto y que todo saliera lo mejor posible, no veía la hora de estar de nuevo en aquel
lugar, no solo para verlo a él, estaba claro el motivo de mi viaje locura, pero también quería
cambiar de aires intentar empezar una nueva vida, encontrar un trabajo en definitiva ser feliz.
No sabía por cuanto tiempo me iba, no lo había pensado una vez allí ya vería como se
sucederían las cosas, pero si recuerdo el sin fin me maletas que me acompañaban. Llegue a
casa de mi amiga por la tarde, ella había quedado con Jonás en casa esa misma tarde noche, se
inventó un pretexto para que el fuera a verla lo antes posible, yo estaba muy nervioso no le

había dicho nada las veces que habíamos hablado por teléfono, ¿la verdad? no pensé que la
cosas podía salir mal, ¿que había sido al fin y al cabo aquella historia?.
Tal vez no sería suficiente con sentir lo que sentimos la última noche, los días de después y si
todo era mentira, si nada tenía sentido y una vez más todo había sido producto de mis
fantasías, de mis películas mentales, después de todo llevaba casi dos años sin estar con nadie.
Si en esos momentos me hubieran asaltado todas estas preguntas y dudas, tal vez no me
hubiera marchado, pero de eso se tratan las locuras hacer las cosas sin pensar y ya era tarde
para echarse atrás, solo esperaba el instante en que apareciera por la puerta y ver su reacción.
(43)

No recuerdo cuanto tiempo paso, cinco minutos, ¿una hora dos? Solo recuerdo su cara
alucinando, cuando entro en el salón de casa de lola y me vio allí, su cara lo flipaba como dicen
ahora los jóvenes jajá no acertábamos a decir palabras coherentes ninguno de los dos, nos
dimos un abrazo y nos mirábamos como si no fuese real, tratamos de tranquilizarnos y los
presentes allí nos dejaron solos, nos metimos en la que sería mi habitación a partir de ahora,
estábamos aun con los pelos de punta, los sentidos a flor de piel ,intentamos hablar
tranquilamente , me asustaba que en algún momento el fuera consciente de la realidad y que
saliera corriendo de aquella habitación, y sí que se fue pero volvió al día siguiente. Me dijo que
necesitaba un poco de tiempo para asimilarlo, que sabía lo que estaba haciendo yo por estar
con él, lo que dejaba atrás, yo lo entendí enseguida, no hay que olvidar que tan solo tenía 20
años, tampoco quería forzarle a nada y que se viera obligado a darme cuentas o quererme a la
fuerza por el hecho de estar ahí. Al día siguiente me desperté temprano, e empecé a ordenar la
habitación y ponerla a mi gusto, sacar la ropa de las maletas etc... por la tarde vino a verme ,
parecía feliz y ser el de siempre, imagino que ya se estaba mentalizando que lo que estaba
pasando era real, esa noche hicimos el amor por primera vez, y digo hacer el amor porque eso
fue lo que hicimos , no se quien estaba más nervioso si él o yo fue genial para ser la primera vez
que estábamos juntos, después con el paso de los días ya nos encargamos de perfeccionarlo
todo aún más. si soy sincero diré que con él a pesar de tener ya 26 tacos en lo sexual desperté
con él, aprendí cosas nuevas ,descubrí cosas e hice cosas que no conocía eso siempre lo tendré
que reconocer, él fue el primero realmente y cada vez que hacíamos el amor queríamos más.
De todas las maneras y posturas posibles, y eso es algo que se lo agradeceré siempre, el
despertar a la vida, nuestro romance, historia ,aventura, continuo tres meses en los cuales yo
viví allí pasábamos todo el tiempo que podíamos juntos. Por el día él tenía sus quehaceres,
obligaciones, y yo aparte de buscar curro todos los días hacia lo que podía en la casa para
poder pagar los gastos etc. aunque yo también ponía mi parte de alquiler del piso bueno mis
padres mejor dicho, tampoco queríamos agobiarnos de estar todo el rato pegados, aunque
cuando uno empieza una historia de amor es lo que quiere ¿no? Estar más tiempo con la
persona a la que quieres. los fines de semana y por las noches casi todas, sí que era totalmente
mío y yo suyo , hacíamos lo que hacen todas las parejas aunque la economía no ayudaba pero
íbamos al cine, paseábamos en su moto jajá, esta si era una moto, estábamos en casa
tumbamos sin hacer nada especial, o haciendo el amor. Formaba parte de un grupo de teatro
aficionado, a veces iba a verle ensayar y el día que estrenaron la obra hay estaba yo en primera
fila junto a otra amiga del grupo, Guadalupe se llamaba y se llama la muchacha jajá.
(44)

Como he dicho con el, fue el despertar a muchas cosas y también a la realidad. la cosa era que
los días pasaban y pasaban y no conseguía encontrar un trabajo, y mira que lo intente trate de
aguantar todo lo que puede pero las últimas semanas fueron complicadas, llego un punto que
mi madre me tenía que mandar dinero cada vez más seguido para pagar que si la luz, el agua,
esto aquello, comer etc. yo ponía lo que podía como el resto pero no llegaba, cada día estaba
más agobiado y aunque eso no hacia mella en nuestra relación y que lo hablamos muchas
veces, así no podía seguir la cosa sobre todo por mí ,que el al fin y al cabo tenía su casa sus
padres le ayudaban y no le faltaba un plato de comida, y que a mí tampoco me faltaría estando
con el pero no era esa la solución, lo peor vino después, mi amiga lola tampoco acaba de salir a
flote, se le había acabado el trabajo por el que dejo la peluquería y no le aseguraban si la
podrían volver a renovar. Ella al igual que yo, en algunos aspectos también era y es impulsiva,
decidió que lo mejor era que ella volviera con su familia, y no solo porque no tenía trabajo, si
no porque los echaba mucho de menos y necesitaba estar con ellos, hablamos del tema. Yo me
tenía que plantear si hacer lo mismo, no podíamos más alargar esa situación y lo sabía, dos días
después que lola se marchara me vi en la tesitura que yo solo no podía mantener el piso, había
otra pareja conocida del grupo pero yo no tenía buena afinidad con ellos.
(45)

Mi madre, siempre que hablaba con ella me decía que así no podía seguir, que para
mantenerme en la distancia podía mantenerme en casa, era mucho gasto y era verdad yo
intente aguantar lo más que puede, pero hasta Jonás me planteo el hecho de que si me tenía
que ir que me fuera, ya buscaríamos una solución a lo nuestro, pero que no primero era lo
primero, salir de esa situación por lo que días después estaba empaquetando de nuevo mis
cosas pero esta vez no viajaría solo. El venía a mi lado para pasar un fin de semana conmigo,
poder despedirnos en condiciones y hablar de que pasaría a partir de ese momento. No sé si
fueron los nervios de los últimos días pero recuerdo que pase ese último fin de semana
enfermo, le enseñe mi hogar y todo lo que puede en esos días.

La noche antes de su marcha hicimos el amor, no sé si sería por la fiebre pero nunca lo sentí tan
dentro de mí, nunca había hecho el amor como aquella noche y no creo que se pueda sentir
más como yo sentí entre sus brazos. Los días después de su marcha fueron tristes intentando
volver a la normalidad de nuevo en mi antigua casa, después de meses fuera volvimos a
hacernos la promesa que de volveríamos a vernos muy pronto, pero no fue así tardamos casi
tres meses en volver a vernos. Esta vez fui yo quien de nuevo viajo al sur pille una habitación en
un bonito hotel para pasar tres días fantásticos maravillosos, después de no vernos en meses
pero la realidad fue otra, quizás fue por su parte por la mía o por ambas pero algo había
cambiado entre nosotros. Nos alegramos de vernos, nos abrazamos e hicimos el amor pero la
última noche antes de mi vuelta lo hablamos, el saco el tema y después yo me uní a su
pensamiento tres meses habían sido suficientes como para enfriar las cosas nos echábamos de
menos, pero parece ser que no lo suficiente, aun así decidimos darnos una oportunidad y
quedamos que más adelante el vendría a casa a estar unas semanas conmigo y ver qué pasaba.
(46)

Las dos semanas se hicieron de rogar, yo esperaba y esperaba y ya se sabe quién espera
desespera y mientras tanto en mi vida volvió a aparecer de pronto el señorito andaluz, el de las
notitas en servilletas de papel blanco. Nos encontramos por casualidad y estuvimos hablando

después lo volví a ver en otra ocasión me invito a tomar algo y nos contamos como nos iba la
vida desde que nos vimos por última vez, después de tomar algo me invito a su casa para
hablar más tranquilamente ya se sabe solo para hablar ya, ya, ya claro después pasa lo que
pasa y vienen los lamentos.
Al principio sí que hablamos yo le conté mi historia de amor y cual era mi situación actual,
quizás no debería a ver aceptado su invitación, pero a lo echo pecho y una vez más después de
tanto tiempo, comprobé que mateo, seguía ejerciendo un gran poder sobre mí con el me sentía
vulnerable, no sé cómo paso o si lo sé pero aquella tarde acabe desnudo en la alfombra de su
salón entrelazado a su cuerpo.
No buscare excusas, no diré que me sentía solo, que Jonás estaba lejos y que ya no sabía si
seguíamos estando juntos en la distancia, lo que hice ya no se podía borrar. Cuando deje sus
brazos volví a casa hecho polvo por los remordimientos no sabía qué hacer si contárselo o no,
pensé en escribirle una carta pero me parecía de cobardes escribirlo en un papel y esperar su
respuesta, así que aquella noche después de darle mil vueltas lo llame y se lo conté rompí a
llorar y no pude seguir hablando, lo único que recuerdo es que yo le decía que le quería a él y
que quería estar a su lado, su reacción no fue mala la verdad en todo momento intento
tranquilizarme y salir lo mejor posible de aquella situación, la verdad es que se portó muy bien,
no se cual fueron las razones, tal vez ya no sentía nada por mi o que se yo, pero aun así vino a
casa cumpliendo la promesa. A mateo después de aquella vez solo lo volví a ver una o dos
veces en todos estos años y de casualidad en la calle pero jamás he vuelto a quedar con él. Ya
está más que superado.
(47)

Jonás estuvo dos semanas en casa, aunque no fue mal la cosa, ambos sabíamos de alguna
manera que se estaba acercando el fin la relación, no daba más de si se nos murió el amor de
tanto usarlo como la canción. Porque fue amor al menos en los primeros meses, no hubo
dramas, ni rencores, ni peleas nos despedidos haciendo el amor por última vez el me abrazo
delante de la puerta de casa y me dijo que yo era lo más maravilloso que le había pasado en la
vida, se fue y tuvo que pasar muchísimo tiempo hasta que volví a verlo, pero solo una vez en un
viaje que yo hice años después a ver a mi amiga lola, también estaba allí de visita. Ahora con el
paso de los años sé que fue uno de mis primeros amores, aunque no fue mi Luis Alfredo,
bueno si lo fue al menos por un tiempo, imagino que la distancia y el hecho que ambos
teníamos planes de futuro distintos en lo laboral y demás no ayudo, pero no guardo ningún mal
recuerdo espero que el tampoco, hicimos lo que pudimos a esas edades y ya está. Espero que
le vaya bien en la vida, no suelo pensar en el la verdad ese capítulo quedo cerrado hace mucho
aunque por un tiempo mi lola intentaba hablarme del contarme como le iba pero ya nada más.

No sé si realmente fue amor lo que vivimos, pero como iba a saberlo si hasta ese momento no
lo había conocido, digamos que si no lo fue, fue lo más parecido, yo creo que si lo fue de alguna
u otra manera muy amor real.
(48)

Un tiempo sin nada, y una playa sin mar.
(49)

CAPITULO 6

Paso el tiempo y con el mi vida de lo más rutinaria, encontré varios trabajos pero ninguno me
llenaba del todo, a ver sé que es difícil que a uno le llene su trabajo cien por cien, hay gente
que ha encontrado su trabajo ideal no sé, yo creo que más bien en mi caso ya que nunca le he
dado importancia a eso y faltándome una gran parte importante en mi vida por eso nunca
acabada de encontrar el trabajo adecuado. porque para mí el amor estaba por encima de todas
las cosas y como no lo tenía me daba todo igual, durante mi vida he trabajado haciendo de
todo un poco nunca se me cayeron los anillos, ni menosprecie un trabajo fui friegaplatos,
reponedor en un supermercado, descargaba camiones, de alimentos, fui frutero trabaje en
tiendas de ropa incluso trabaje de peón de albañil pero duro poco jajá todo eso y más aparte
de la peluquería , pero siempre me faltaba algo. Durante esos años conocí a personas pero
ninguna especial nadie me llenaba los que parecían encajar conmigo solo querían echarme
cuatro polvos y ya está. Los que querían algo más serio a mí sinceramente no me atraían y
hablo del físico. mi amiga lola me decía que debía cambiar de pensamientos ,que no podía
estar toda la vida buscando mi galán, ojo no me decía que me echara a los brazos del primero
que pasara, ni que estuviera hoy con uno y mañana con otro, pero que fuese más realista que
dejara de ver tantas pelis de amor y pastel que era una pena, pero que el mundo estaba
cambiando que cada día había un espacio más reducido para los románticos como yo, que en el
fondo de mi corazón no perdiera la fe y la esperanza, pero que viviera mi vida y tratara de ser
feliz de una u otra manera. ahora se perfectamente lo que ella trataba de decirme en todos
estos años, tenía que ser más moderno y de verdad que no intente varias veces, pero cada vez
me costaba más, no salía de mí no podía fingir ser lo que no era, quizás me perdí polvos
realmente fantásticos pero¿ después que?.
(50)

Después nada, sé que hay personas que son felices así, que tienes su vida organizada tienen
sus amigos, su familia, su trabajo y que por voluntad propia ellos deciden tener esa clase de
relaciones, tener sexo cuando les apetece sin complicarse la vida en amoríos ni relaciones. No
pasa nada que va a pasar pero yo pese a haberlo intentando no soy así, simplemente no puedo
y punto.
Pero está claro que cada uno libre de hacer lo que le venga en gana faltaría más, solo que no
estoy de acuerdo en la mayoría de casos, tal vez eso lo comente más adelante,

Después divagar durante algunos años buscando mi sitio en el mundo, que cada vez parecía
más complicado la vida la suerte el destino a que se yo me dieron una nueva oportunidad,
parecía que esta vez el señor Vargas de las eras, estaba queriendo entrar en mi vida por la
puerta grande.

Yo acaba de cumplir los 29 en aquella etapa ya había descubierto el sexo por internet y esas
cosas, lo se siempre he sido un poco lento pa esas cosas, siempre he ido por detrás de los
demás, por ejemplo el tiempo que me costó entender lo que era tener amigos amigas con
derecho a roce si, si, si amigas también porque por lo visto en el mundo heterosexual, también
pasan esas cosas, pero bueno a mis 29 después ya seguiré con esto. Gracias a la era de los
ordenadores etc. descubrí que se podía chatear con gente tener sexo online etc. Tú, delante de
tu ordenador en casa sentado en un sillón o tumbado en el sofá jajá que si ya lo se me caí de la
parra tarde, es que ya no lo sabéis lo pardillo que puedo llegar a ser.
(51)

Pues resulta que poco después de cumplir los 29, conocí a un chico como no, ja y empezamos a
chatear, que si eres muy guapo que si me gustan tus ojos, que si esto, que si aquello, que ojala
estuvieras aquí a mi vera , de nuevo como con Jonás no era de mi misma ciudad, no sé qué
manía me dio durante años en establecer relaciones con personas de una ciudad distinta a la
mía, Jonás y David no fueron los únicos, hubo alguno más pero no merecen la pena ser
nombramos, no por ahora de momento, el caso es que con David pues eso que si era guapo
que si haber cuando le iba a ver y patatín, patatán, esa mi primera relación imposible fracaso
se internet como cambian las cosas madre mía en persona, en el cara a cara y el día a día y eso
le paso a David yo le llamaba mi David por uno que salía en la telenovela del momento. Era el
protagonista, juro que después de esa no volví a ver ninguna más lo juro palabrita del niño
Jesús.
(52)

Pues nada eso, lo que estaba contando mi primer gran fracaso ciberespacial o como coño se
diga, juntos en persona estuvimos un par de meses yo iba y venía como no siempre me tocaba
a mí ,pero por un lado lo prefería al menos conocía mundo, si es que con todos mis respetos se
le puede llamar mundo al pueblo donde él vivía , pero algo de culturilla básica si se aprende
algo se queda, la verdad es que quitando unos cuantos momentos contados la relación no fue
buena de nuevo jajá. Quería extremarme a lo grande en la edad moderna y así lo hice entre y
Salí por la puerta grande, di la campanada vamos después de aquello, mi relación con el
ordenador cambio un poco la verdad, deje de estar tan enganchado solo me faltaba eso
desengancharme de los tíos reales para engancharme a lo que se veía a través de una pantalla
o una web cam, menos mal que conseguí salir a tiempo de todo eso, aunque mis palos me
lleve, bien empleados por tonto.

Meses después de toda aquella tragedia griega en mi cabeza, en los cuales solo usaba el
ordenador para cosas serias e importantes, ya sabéis bajarme películas y música pero solo en
páginas autorizadas ehhh jajá.
Después de un tiempo volví a caer en la tentación, ¡dios mío! o debería decir papa, mamá
porque me hicisteis tan flojo de voluntad, pues una de esas tardes entre en un chat para matar
la tarde, eso si con las orejas en guardia y la escopeta cargada, esa escopeta no la otra.
(53)
Pues hay estaba yo de nuevo, sin ninguna esperanza de nada para comprobar que todo seguía
igual por esos lares, hasta que un clic llamo mi atención alguien me mando un privado y ya que
no tenía nada que perder le respondí. al principio hablamos de las típicas cosas de que tiempo

hacia y tal jajá, lo que hice enseguida es preguntar si estaba en la misma cuidad que yo, no me
veía ni con ganas ni fuerzas ni pelas para volver a moverme de mi casa, ni coger barcos ,aviones
trenes, o cualquier cosa que llevara motor, ya lo que me faltaba, en esta ocasión si era mi
cuidad nos intercambiamos los emails ya que el whatsapp i las redes sociales aun no estaban
arrasando, en esos días era la era de los correos electrónicos, más finamente emails ves como
algo de culturilla se le pega a uno.

La locura se come. (54)

Pues ándres y yo estuvimos como dos o tres semanas mandándonos cartas electrónicas, los
primeros días de vez en cuando pero al cabo de unos días empezaron a ser más continuas, nos
contábamos como había ido el día que solíamos hacer los fines de semana, nuestros gustos
por las pelis la música y mucho más. tres semanas después quedamos para vernos por primera
vez en mi casa solo tomar algo y charlar y así fue en este caso no había segundas intenciones,
después de esa cita ,vinieron unas cuantas más, en este caso era el que venía a veme me
recogía en su coche e íbamos a tomar algo a cenar o al cine, a mi parte obsoleta y clásica le
gustaba como iban las cosas, no parecíamos tener prisa en nada, nos estábamos conociendo y
punto pelota y de eso se trataba no, de conocerse, hay gente que dice que primero se tiene
que probar el melón para saber si esta bueno , pero yo no estaba por la labor, nunca he pedido
ni he pretendido tener una relación a la antigua en el sentido que hasta que no pasaran un
montos de meses, nada de besitos y de lo otro nada de nada hasta después de la boda,
tampoco me refería a eso, pero al menos un algo antes no unas cuantas citas, unos besos, no
esperados no sé, un poco más de intimidad con la otra persona y con ángel parecía que lo
estaba logrando, sé que a veces el instinto es animal que todos somos humanos y tenemos
necesidades, pero bueno en mi caso podía llevarlo muy bien.
(55)
El hecho fue que con el paso de los días, nos veíamos más a menudo para hacer cualquier cosa
o simplemente estar juntos, un día, después de ir a comer a un restaurante con vistas al mar
dimos un paseo para bajar la comida, el paseo nos llevó al portal de su casa había que hacer la
digestión ¿no? Subimos y pusimos algo de música, online, nos sentamos en un pequeño sofá de
dos plazas azul cielo, y no sé si eran los nervios o el vino de la comida pero se nos soltó la
lengua y no podíamos dejar de hablar, hasta el instante que mi boca se encontró con la suya y
se unieron durante un largo tiempo, después de eso ya no hubo freno se avían disparado las
alarmas, la casilla con la palabra exit estaba encendida, permanecimos toda la tarde en aquel
sofá azul. Continuamos besándonos y tocándonos pero con la ropa puesta no necesitábamos
nada más en aquellos momentos, me gusto aquella tarde por no fue planeada y no hicimos
nada que no quisiéramos. Aquella tarde al caer la noche me quede a cenar en su casa fuimos a
pillar algo aun chino y después de cenar los dos nos metimos en la bañera, nos dimos un baño
de agua calentita, eso fue todo después a la cama y a dormir jajá.
Aquella noche fue pistoletazo a lo que sería el principio de mi relación más larga y la más seria,
los días pasaban y cada vez teníamos más deseos de estar juntos, él vivía solo, yo había
conseguido instalarme en una parte de la casa de mis padres donde no vivía nadie, ya que era
una casa muy grande. En una parte de ella Vivian mi madre, mi hermano y por temporadas mi
padre, recordad que él estaba afincado en el campo .yo tenía mi propia puerta con acceso a la
calle, tenía mi salón comedor, una habitación y un aseo todo para mí solo y una pequeña

terraza, donde pasaba alguna que otra tarde leyendo o escuchando música .con eso era más
que suficiente. De mis padres y de Sergio me separaba una terraza interior y una pequeña sala
bastaba con cerrar la puerta por dentro y estaba solo, había días que ni los veía, pero cuando
estaba mi padre las peleas entre los machos alfas se escuchaban desde mi rincón, el caso es
que ándres vivía solo y apartado en un pueblo con mar, yo me empecé a acostumbrar a pasar
días allí.
(56)

Al principio los findes de semana o cuando nuestros respetivos trabajos nos lo permitían, él
era profesor de idiomas en un instituto y yo trabajaba en una tienda de ropa haciendo de
todo. atendiendo a las clientas reponiendo género en el almacén, y muchos más pero no me
importaba estaba feliz con mi incipiente historia de amor, pasaban los días y ambos queríamos
más y al cabo de unas semanas la cosa se hacía cuesta arriba, me refiero que teníamos elegir
entre solo vernos los fines de semana o él se tenía que hace 50 kilómetros de ida y cincuenta
de vuelta cada vez que queríamos vernos, a él no le importaba pero sé que era una paliza diaria
y sinceramente a mi verlo un fin de semana sí y otro no, no me bastaba quería estar con mi Luis
Alfredo todo el tiempo posible, pero sin agobiarnos claro, igual mi forma de ver las cosas sea un
poco absorbente o acaparador puedo llegar a reconocerlo, pero y puede que esté equivocado
no tenía otra forma de ver nuestra relación, si él quería verme y yo quería si los dos lo
decidimos así, que ¿había de malo es querer pasar el mayor tiempo posible juntos?
Nunca he pretendido dar lecciones a nadie de ningún tipo, estos pensamientos no son de mi
cosecha propia, pero es conocido por todos o casi todos que en cuestión de relaciones etc.
cada uno establece sus propias reglas, cada pareja es un mundo y cada pareja con su oveja, con
todo esto lo que trato de decir es que, ambos establecimos nuestras propias reglas, y que
ambos buscamos nuestra particular manera de llevar la relación, para muchos podría ser todo
demasiado rápido, quizás las cosas se desencadenaron demasiado deprisa, tal vez debimos
esperar un tiempo, pero creo que los dos encajamos de la mejor manera la forma en que nos
llegó los acontecimientos.
(57)
Igual le estoy dando demasiadas vueltas, y parezca que trato de justificarme y no debería el
caso es que poco más de un mes él se vino a vivir a casa ,al principio fue un día después otro
más tarde un fin de semana entero, así hasta que ya empiezas a tener dos cepillos de dientes
sobre el lavabo sin darte cuenta, vas creando un espacio en tu armario para él la lista de la
compra aumenta levemente, ahora hay dos tazas de desayuno, dos cubiertos sobre la mesa, y
tratas de acostumbrarte lo más rápido posible a tener tan solo la mitad de la cama, ahora por la
noche sientes el calor de otro cuerpo debajo de las sabanas o del nórdico en invierno, soy de
nórdico ,atrás quedaron las capas y capas de pesadas mantas primero las sabanas ,después una
manta después otra y otra una colcha y así hasta que te quedas aprisionado bajo un montón
de cien por cien algodón o felpa o lo que fuese aquel tejido, aprendes a hacer también un
hueco en tu hasta ahora servil y exclusivo sofá ,empiezas a compartir el mando de la tv e así
muchas cosas más, como he dicho antes para mí era la primera vez que mantenía una relación
así de estable, no había más idas y venidas, no eran dos, tres, cuatro noches contigo, y después
me voy y cosas de esas, ahora ya no son unos pocos ratos al día, ahora es una cosa continua día
a día gota a gota y así se empieza lo que es tu vida en pareja. Yo era feliz novato, primerizo
pero feliz, reconozco que aún me quedaba mucho por aprender, sobre todo en lo que se

refiere a convivencia porque en la teoría tenía un sobresaliente y mucho más, pero ahora
tocaba ponerlo en práctica.
Decidimos que el viniera a casa porque le resultaría más cómodo estar en mi casa para
desplazarse a su trabajo, poder estar más tiempo juntos y estar más cerca de su familia,
también contemplamos la posibilidad de irme yo a vivir a su casa pero yo no tenía coche y era
más complicado tener que coger un autocar de línea dos o tres veces al día y pasarme casi una
hora en carretera, solo para poder ir a trabajar.
(58)
Resumiendo que era la mejor solución, él se levantaba antes que yo por las mañanas, Y
siempre me dejaba una notita encima de la mesa del salón, cosas como,- que pases un buen
día, nos vemos después, te echo de menos, te quiero cosas así, esas cosas te hacen o hacían
ver la vida de otra manera, las pequeñas cosas del día a día que te hacen flotar, cuando no
había notas, se despedía con un beso, recuerdo abrir mis ojos todos pegados ver su silueta en
la aun penumbra de la habitación se vestía en silencio, me besaba en los labios me deseaba un
buen día. se iba en silencio, yo era feliz y con esa sensación me quedaba un ratito más en la
cama, mi horario en la tienda era diferente al suyo por lo que podía entre comillas quedarme
un poco más, calentito bajo las sabanas con el calor y el olor aun de su cuerpo, después me
levantaba desayunada, una ducha y para la calle, no siempre era así a veces me levantaba con
él y desayunábamos juntos, y los fines de semana no teníamos hora, nos podíamos levantar a
la hora que nos diera la gana, o estar todo el día en la cama. Vivimos nuestra historia de amor
particular, nuestra, única. Así estuvimos durante seis meses, en ese tiempo ya nos habíamos
integrado en la familia él conocía a mi familia y yo a la suya, tenía sobrinos de edad similar a
mis pixi y dixi, los gemelos, e hicieron buenas migas enseguida, ya se sabe que los niños casi
siempre tienen una increíble facilidad para hacer amigos, con el paso de los días tanto el como
yo nos convertimos en nuevos miembros de nuestras respectivas familias, bueno menos en el
caso de mi hermano y curiosamente en uno de los hermanos de él, por el poco trato que tuve
con él en aquellos días, también era otro macho alfa, todo lo que él hacía o decía estaba bien
tras dos matrimonios fracasados y sumergido en una nueva relación y con dos niños se las daba
de experimentado y de saberlo todo. Menudo ejemplo a seguir, seguro que de darse la
oportunidad él y Sergio hubieran sido los más mejores amigos del mundo.
(59)

Puedo decir que ambos nos calamos desde el minuto cero, aunque siempre mantuvimos las
formas delante de los demás, nos limitábamos a ser correctos y es que yo en según qué temas
no sabía fingir y todo lo que experimentaba por dentro lo reflejaba en la cara y lo sacaba al
exterior, reconozco que a veces a lo largo de toda mi vida, he tenido pensamientos del estilo.como ser más falso- en según qué casos o ante ciertas personas, a veces me hubiera gustado
saber disimular mejor, ser más tolerante con las personas y conmigo mismo, llega un punto en
el que tratas de hacer reflexiones y piensas o descubres que casi toda la gente que te rodea o
con la que tratas a diario, sea en la calle en un trabajo , todas esas personas en algún momento
de sus vidas tratan de ser educados ,políticamente correctos, interpretar un papel que no les
corresponde para nada y no me refiero a los casos como ejemplo el día que por un motivo u
otro te levantas mal tienes que ir al trabajo y poner buena cara y cosas así ,eso creo que hasta
yo mismo lo he hecho, me refiero a algo más profundo a que ante ti se muestren de una
manera y después descubres que realmente no son así, yo siempre he tratado de seguir la
misma línea.

(60)

¡ claro! que he cometido miles de errores, he pasado por situaciones delicadas y me he metido
yo solito en más de un fregado, creo recordar que en ningún momento he mencionado que soy
perfecto, puede que único en mi especie, jajá si lo soy todos lo somos únicos e irrepetibles,
aunque a veces repitamos conductas y comportamientos de los demás, yo siempre he
preferido una verdad a tiempo que una mentira, aunque yo también he mentido he preferido
que se me dijesen las cosas a la cara y pasar por el dolor lo antes posible, aunque yo también
más de una vez he dicho cosas por la espalda, ya sé que puede parecer una contradicción pero
no me considero ejemplo de nada, ni para nadie ,una cosa es lo que tu pienses que tengas tus
principios y sepas como actuar en cada caso ,más que actuar es comportarse y saber estar, en
esas cosas también puedes tener un master en la teoría, pero uno nunca sabe cómo puede
llegar a comportarse ante según qué situaciones, ante una presión en un momento de nervios
en una disputa o haciendo cosas de las que pensabas no serias capaz, por no hacer daño a
alguien, cubrir a algún ser querido o porque simplemente te has metido tu solito en un campo
de minas te sientes acorralado y no sabes cómo salir, es muy fácil decir yo no haría esto ante
esa situación, yo no aria aquello, esto está bien esto está mal y es que el ser humano por
naturaleza es así somos así, creo que en la mayoría de casos juzgamos muy a la ligera sin
conocer en profundidad en caso que nos ocupa y sin tener toda la información en nuestras
manos, nos justa tirar la piedra al segundo dos y después nos paramos a pensar porque la
hemos lanzado, a veces todos hablamos de lo mismo y muy poco se paran a leer y entender en
verdadero significado de lo que hemos escrito, en ese capítulo del día.
(61)

Yo como buen o mal ser humano, también me tropiezo, me caigo, cometo errores y a veces en
más de una ocasión, no predico con el ejemplo, en mi defensa diré que siempre he intentado
aprender de mis fallos y errores algunas veces creo que lo he conseguido y otras por supuesto
que no, y en eso estoy nadando casi siempre en las aguas de la estabilidad y la inestabilidad, a
veces consigo luchar y que no me arrastre la corriente, en el caso de mi vida amorosa está
quedando claro que no es así siempre acabo en la orilla de la inestabilidad.
Después de esto momento profundo y místico que eso sirva para algo vuelvo al redil de mi
historia.
A pesar de no ser apoyados por dos miembros de la familia, los dos miembros más ejemplares,
nuestro amor iba viento en popa, teníamos más aliados que enemigos por lo que no fue difícil
mantener el barco a flote, ya habría tiempo para las tempestades y la gran tormenta, pero eso
viene mucho más adelante.
(62)

A los seis meses de relación tanto Andrés como yo empezamos a tener nuevas necesidades,
por suerte todas iban en la misma dirección, estábamos a gusto con la situación que estábamos
viviendo y aunque en casa no había problemas, empezamos a barajear la posibilidad de dar un
paso más hacia adelante, estábamos empezando a contemplar la posibilidad de buscar un sitio
neutral donde irnos a vivir juntos, algo nuevo que fuese de los dos ni su antiguo piso ni mi trozo
de casa que en definitiva era de mis padres, queríamos crear nuestro propio espacio. Recuerdo
las horas y horas de charlas antes de dormir, descartamos la opción de alquilar algo, irnos de

alquiler no estaba mal y tal vez hubiera sido la mejor opción antes de pensar en adquirir algo
en propiedad, un paso mucho más serio ambos estábamos seguros de nuestros sentimientos y
aunque también mirábamos por si acaso viviendas de alquiler, nuestro objetivo era comprar
algo en común. Decidimos darnos un tiempo para ir mirando cosas algo sin prisa pero sin pausa
teníamos tiempo, en principio no había problemas los dos teníamos un buen suelo al menos lo
justo para nuestras posibilidades, lo bastante como para comprar algo adaptado a nuestras
necesidades, no queríamos una casa grande, no queríamos lujos, tan solo un hogar donde crear
nuestra pequeña familia de dos, por el momento. Andrés puso en alquiler su piso al estar en
una zona de playa, no nos costó trabajo alquilarlo sobre todo los meses de verano eso
significaba un foco de ingresos extra que nos ayudaría sin duda.
(63)
Parecía que todo estaba todo a nuestro favor, incluso ambos estábamos de acuerdo en cómo
debía ser nuestro nuevo hogar, como serían las características etc. teníamos ideas muy
parecías, nos gustaba una zona céntrica, pero tampoco mucho, mucho jajá tenía que tener
mínimo dos habitaciones y lo más importante tenía que tener terraza, que estuviera bien
comunicado y luminoso, parecía sencillo pero no lo fue, durante un tiempo estuvimos viendo
varios pisos, plantas bajas con terraza, apartamentos con dos habitaciones, con balcón, pero no
terraza, cuando no era una cosa era otra, no es que fuéramos muy exigentes pero ya que te vas
a gastar un dinero y te hipotecas para toda la vida, pues que menos que buscar algo que te
dejara con la boca medio abierta al menos.
Eso fue el primer conflicto de pareja por así decirlo, reconozco que yo me empecé a obsesionar
con la idea de encontrar ya nuestro nuevo hogar, ya no estaba obsesionado con encontrar el
amor, ahora todo eso recaía en nuestro nidito de amor ideal, reconozco que me puse bastante
cabezón y a toda costa quería encontrarlo ya, puede que eso lo que decía al principio de esta
historia podría parecer caprichoso y tal vez lo fuese en aquellos momentos, pero cuando algo
me interesaba o se me metía entre ceja y ceja, iba a por ello. considero que no está mal y no es
malo luchar por conseguir lo que uno quiere, de una u otra manera en esta vida todos lo
hacemos de una u otra manera, aunque hay personas como Sergio, que se conforman con lo
que la vida les da pudiendo tener algo mejor se acomodan y se estancan para siempre en el
mismo punto de siempre, no digo que este mal, haya cada uno pero yo no quería estancarme
quería avanzar quería tener y alcanzar mi sueño a toda costa, que sentido si no tenía todo,? No
digo que el no tuviera ganas de mudarse y encontrar su hogar pero se lo tomaba con más
pasividad, intentaba tranquilizarme cuando los nervios y la impaciencia tocaban a mi puerta,
que ya dicho de paso cada vez tocaba con más frecuencia.
(64)

Si me preguntáis una virtud creo que nunca podría decir o elegir la paciencia.
(65)

CAPITULO 7

Intentaba aplicarme frases como,- para recoger hay que sembrar,- que quien es paciente al
final tiene su recompensa- intentaba hacer ejercicios de meditación y relajación, pensaba que

todo llegaría a su momentos, las cosas llegan cuando tienen que llegar. Veces lo conseguía pero
mi trabajo me costaba.
Quizás fuese un defecto la impaciencia, pero no quiero mentir, yo era y soy impaciente hay
cosas que nunca puedes cambiar por mucho que pase el tiempo, si puedes aprender a tratarlas
modificarlas pero cambiarlas de verdad no sé qué decir, en mi caso al menos no era así, es algo
más que forma mi personalidad, puedo llegar a respirar y contar hasta diez puedo tomarme las
infusiones relajantes que hagan falta, pero el que es impaciente y nervioso como es mi caso lo
tiene complicado, tal nunca lo he intentado de verdad la verdad no lo sé.

También es cierto que el que espera desespera, y eso me pasaba a mí lo tenía todo ya tan
estudiado y planeado en mi cabeza que pensaba que sería más fácil tenía el apoyo más o
menos de Andrés.
(66)
Cuando digo más o menos, me refiero a que a él no le gustaba la idea de que el tema me
afectara tanto, me veía que lo pasaba mal y no estaba conforme con eso, y sé que tenía razón
cuando a veces sin querer nos veíamos atrapados en las mismas discusiones, siempre por el
mismo tema.
Yo intentaba buscar excusas,- tipo que estaba a punto de cumplir los 30 y que seguía viviendo
en casa me mis padres, aunque estuviera apartado de ellos y cosas así, tal vez la opción del
alquiler hubiera sido la correcta, pero en aquellos días no estaba dispuesto a dar mi brazo a
torcer, lo siento pero era la verdad, tuvieron que pasar seis meses más, hasta que después de
mirar y mirar y remirar cualquier cosa que fuese habitable, apareció el hogar de nuestros
sueños. Parecía prometedor estaba en la zona perfecta a cinco minutos del centro, centro,
soleado con dos habitaciones, era un cuarto sin ascensor pero eso era un dato sin importancia
porque era un ático y con terraza por fin había aparecido el nidito de amor, no era muy grande
en cuanto al interior, pero en cuanto puse por primera vez mis pies en el supe que tenía que
ser ese ya se había acabado la espera, por fin parecía que estaba recogiendo mi fruto después
de una larga siembra y cosecha.
(67)

La vida por fin me daba un respiro, ya que estábamos de acuerdo casi al cien por cien, en que
ese ático tenía todas las papeletas para convertirse ya sabéis, en nuestro hogar de dos por el
momento.
Aunque como me conocía tan bien y sabia de mi impaciencia, me pidió que no me acelerara
que tratase de llevarlo lo mejor posible, que incluso para no precipitarnos deberíamos seguir
mirando alguno más, yo estuve de acuerdo y le dije que si aunque con la boca pequeña pues
sabía que mi búsqueda había llegado a su fin.

En honor a la verdad el no tener ascensor no era la única pega la finca, tenía más de 30 años
pero estaba en buen estado, habría que hacerle alguna que reformilla por dentro eso estaba
claro pero hoy en día quien no hace alguna reforma en casa, ¿quién tiene la casa de sus sueños
sin gastarse un duro.?
Los propietarios del ático eran un matrimonio mayor que Vivian en una residencia, no tenían
hijos y ya no estaban para bregar con escaleras.

Haciendo cuentas el precio estaba bien, sin duda había que hipotecarse hasta las cejas que me
mas daba si era o iba a ser nuestro hogar, contábamos con dos sueldos y el dinero del alquiler
del piso de la playa sin duda podríamos afrontar las cosas, siempre que permaneciéramos
juntos y unidos luchando en la misma dirección, y así fue semanas después tras largas
conversaciones entre nosotros, con los bancos y demás todo parecía que estaba a nuestro
favor y que el día de la firma de la compra estaba a la vuelta de la esquina, aunque los dos
aportaríamos más de la mitad de nuestra nómina más la parte del alquiler del piso en la playa,
decidimos poner el piso a su nombre. A mí me daba igual ser o no ser propietario o lo que
fuese no quería polémicas por esas cosas, me parecía justo que si él iba a aportar más dinero el
piso estuviera a su nombre yo solo quería tenerlo ya, empezar con la reforma, volvemos al
punto donde cada pareja con su oveja y que cada uno establece sus propias normas, entre los
dos nos entendíamos bien y eso era suficiente, lo mismo paso con la reforma ambos iríamos a
medias con los gastos y lo haríamos poco a poco.
(68)
El día de la firma llego y volvimos a casa con las llaves en la mano y una sonrisa de oreja a oreja,
éramos felices, la suerte nos sonreía y todas las personas importantes para nosotros nos daban
su bendición. Nos pusimos manos a la obra casi desde la primera semana, estuvimos haciendo
cuentas, gestiones, presupuestos, listas interminables, pintar la casa decorarla escoger los
colores, los muebles, esto aquello cocina, habitaciones, baño, terraza, comedor, una locura
pero una locura voluntaria y deseada.
Solo había que seguir el plan trazado, no salirnos del presupuesto, no discutir por cosas simples
como a mí me gusta el azul, a ti el verde, esto lo quiero así y esto asa, tratar de estar lo más
unidos posibles sin renunciar eso si a nuestros criterios y opiniones creo que no habría
problemas. Aparentemente y a pesar de mi fama de Mari mandón formábamos un buen
equipo, una de las normas consistía en lo dejarse llevar por el pánico y en mi caso por los
nervios, todo se podía hablar tranquilamente sin discutir y eso tratábamos de hacer todos días,
y lo más importante estábamos felices enamorados. Habíamos encontrado nuestro hogar, se
supone que eso era todo lo que necesitábamos aparte de don dinero claro está, pero no
hablemos de ese señor que casi siempre viene acompañado de problemas, una vez puesto en
marcha el motor, la cosa empezó a moverse yo estaba deseando acabar de trabajar e ir al piso
para echar una mano o lo que hiciera falta. Poco a poco fuimos arreglándolo pintamos las
habitaciones, nos deshicimos de todos los muebles anteriores, nos pusimos a reformar el baño
y lo mínimo para entrar a vivir pues mi impaciencia estaba apareciendo todas las noches a los
pies de la cama , mes y medio después de tener el ático y a marcha forzadas nos mudamos por
fin aún quedaban muchas cajas por abrir muebles por colocar y comprar pero lo básico lo
teníamos, y nos teníamos el uno al otro, nada podía ir ya mal nuestro barco había zarpado
desplegando al cien por cien sus velas sobre un mar seguro y un cielo soleado.
(69)

De qué manera vino la tempestad, i arraso con todo.
(70)

No sé si se trata de culpas o no, si la hubiera cagado yo o la hubiera cagado el, tal vez todo
hubiera sido diferente, pero al principio no fuimos ninguno de los dos, fue algo más fuerte algo
que jamás ningún ser humano nos esperamos en aquellos días.
Algo que te atrapaba sin darte cuenta y que una vez caías en sus redes tan solo unos pocos
lograban salvarse y salir a flote en nuestro caso no fue así.
Aquella mañana de lunes no era diferente a las demás, yo había hecho las mismas cosas que
siempre, la noche anterior estuvimos cenando en casa de unos amigos pero nos fuimos
temprano porque al día siguiente avía que madrugar, nos levantamos con los ojos pegamos y la
resaca del fin de semana, en fin era lunes desayunamos lo mismo de siempre los mismos
besitos de despedida de siempre y cuando Andrés se marchó a trabajar yo me metí en la
ducha, antes de salir de casa repase la lista de las cosas que tenía que hacer después de salir de
trabajar.

1 aprovechar el tiempo de descanso en la tienda para ir al banco.
2 sacar mi parte del dinero para pagar el sofá nuevo.
3 comprar sabanas nuevas.
4 pasar por casa de mis suegros a recoger las sartenes y la vajilla que nos regalaron hace más
de dos semanas
En eso me quede cuando baje del bus y entre en la tienda. Como cada mañana estaba
deseando enseñarles a mis compis las fotos que había tomado el sábado donde ya se veían los
progresos del piso.
Cuando marta mi encargaba a la que adoraba y ella a mi supuestamente me llamo aparte.
-ven vayamos al almacén tengo que hablar contigo porfa.
(71)

No sabía de qué se trataba ,en esos segundos lo que tardamos en llegar al piso de arriba donde
estaba el almacén pensaba en si podía haber cometido algún fallo, esos últimos días, no
recordabas haber hablado mal a ninguna clienta y mira que a veces se ponen insoportables
pero es lo que tiene trabajar cara al público, juraría que había realizado bien mi trabajo, no
había cometido ningún fallo, la caja del viernes cuadraba como siempre, no sé qué podía ser,,
pero no me gusto la forma en que me miro, hasta pude sentir que ella estaba incomoda y que
no le resultaba fácil decirme lo que tuviera que decirme.

-La verdad no sé por dónde empezar me dijo,- primero que nada quiero que sepas que he
hecho todo lo que he podido por evitarlo, todos saben lo mucho que trabajas y los jefes están
muy contentos pero lamentablemente las ordenes vienen de arriba, todavía no son muchas las
empresas y sectores a los que está afectando pero llevamos unas semanas entrando en una
espiral o tormenta llamada ¡crisis!, aún no sabemos de qué manera nos afectara a todos se
está hablando que la cosa no pinta bien, yo no entiendo mucho de eso, el caso que los jefes
han decidido hacer reducción de plantilla ahora mismo contándome a mí en esta tienda entre
turnos de mañana y tarde somos 8 en plantilla y la quieren reducir a cuatro habría dos
personas por la mañana y dos por la tarde ni siquiera yo misma sé que va a pasar conmigo.
Entiendes lo que trato de decirte, ¿me entiendes?

Plantilla, 8 personas, ahora cuatro, sacar la mitad del dinero para pagar el sofá nuevo, ir a
comprar sabanas una espiral llamada crisis, que no se sabe cómo nos va afectar, sartenes y
vajilla.
.-marta me estás diciendo que estoy despedido, en la calle yo soy uno de los cuatro que se van
a la calle?
(72)

-lo siento de verdad pero me temo que sí, -lo siento mucho me han llamado de Madrid nada
más abrir la tienda, te repito he hecho lo que he podido y yo también estoy con un pie fuera.
¡Despedido! era lunes por la mañana no había empezado mi jornada y algo llamado crisis me
había puesto de patitas en la calle, y lo peor de todo no se sabía que iba a pasar y a quien
afectaría, había estado todo aquel tiempo entregando mi vida entera por aquel trabajo,
estaban contentos conmigo, me valoraban y era lo que me daba de comer, pero eso no les
importaba, sabía que en aquellos momentos tres personas más se encontraban en mi misma
situación, tres compañeras mías alas que ya no les enseñaría las fotos del sábado con los
progresos del ático.
Esa sería mi última semana en aquel lugar. marta me dijo que los papeles estarían arreglados lo
antes posible y que me llevaría una buena suma de dinero extra por despido improcedente o
algo así la verdad no me entere muy bien porque la veía mover los labios, pero mi cabeza no
estaba allí.
Como iba a regresar a casa y contar la situación, ¿cómo decirle que sin tener yo la culpa me
habían cortado la cabeza. Mi fuente de ingresos y la mitad de mi vida, Salí de aquel lugar
perdido en mi mundo, un mundo que de un segundo a otro se había vuelto negro y profundo.
Estuve dando vueltas por las calles sin rumbo figo, no sabía cómo afrontar el momento de
llegar a casa y tener que contarle a él lo que había pasado, ¿qué sucedería a partir de ahora?
Como saldríamos adelante que pasaría con nuestros planes de futuro había tantas cosas por
hacer tantas cosas que comprar, como podría hacer frente a todo eso ¿cómo Iba a afrontar la
realidad?
(73)
El tono de llamada del móvil me hizo regresar a la realidad, era el que debía hacer como iba a
descolgar el teléfono y atenderle, deje que sonara y sonara después hubo un silencio eterno y
después de nuevo volvió a sonar. Por la hora que era supe que Andrés me estaría esperando en
la puerta de mi trabajo, habíamos quedamos para comprar unas sábanas que seguramente ya
no nos podíamos permitir.
Adiós a la mitad de mi sofá nuevo, adiós a las sabanas y adiós a tantas cosas, intente no hacerlo
pero en aquellos momentos me derrumbe, nunca había sido tan infeliz como en ese instante
estaba perdido y no sabía cómo actuar, no sabía cuál sería el siguiente paso, volví a respirar
profundamente y mis pasos sin saber muy bien cómo me llevaron a casa me senté en el portal
y hay me quede encogido echo una bola decidiendo que hacer. El teléfono volvió a sonar y de
nuevo deje que sonara un momento, después tuve el valor de escribirle un mensaje diciéndolo
que me había ido del trabajo porque me encontraba mal y que estaba en casa esperándolo no
sé cuánto tiempo paso hasta que vi su rostro, era el mismo de siempre no dijo nada se limitó a
ayudarme a levantarme del suelo y me sujeto hasta llegar a casa.

No me pregunto nada, no hubo interrogatorio ni preguntas ni miradas extrañas, no hubo nada
más que silencio, me acompaño hasta la habitación me ayudo a desvestirme y meterme en la
cama se acurruco a mi lado en silencio y no se en que momento me quede dormido,
Abrí los ojos y me encontré con su cuerpo abrazado al mío, unos pocos puntos de luz se
colaban a través de la ventana desnuda de cortina, intentando no ser brusco y hacer ruido
estire mi brazo hacia la mesita de noche buscando mi móvil, cuando lo encontré el reloj
marcaba las nueve de la mañana, el seguía dormido a mi lado, llegaba tarde a su trabajo.
(74)
Aquel día fue uno de los peores de vida en los últimos años. Andrés me conto que la tarde
anterior al llamarme tantas veces y no obtener respuesta entro en la tienda, estuvo hablando
con marta, ella le había contado la situación, me dijo que no me preocupara que todo se
arreglaría que ya buscaríamos una solución y que seguramente no tendría problemas en volver
a encontrar otro trabajo, lo importante era que yo me mantuviera fuerte de cabeza y que no
me dejara vencen por las circunstancias, tenía gente a mi alrededor que me apoyaría y que por
encima de todo lo tenía a él, y durante los meses siguientes fue así. el hacia todo lo que podía
después de un par de días de bajón decidí que ya era hora de salir a la calle y comerme el
mundo, al menos laboral, en aquellos días no recuerdo la cantidad de sitios que visite en busca
de un trabajo que me permitiera seguir aportando dinero en casa, ya me daba igual de lo que
fuese, no se la cantidad de curriculuns que entregue e entrevistas que tuve que pasar todas
eran lo mismo, todos los entrevistadores decían las mismas frases que tenía un buen curriculun
y que ya me dirían cosas que estuviera tranquilo y que gracias por venir.
¿Gracias por venir? Era como decir gracias por venir a mi fiesta y yo pensaba irónicamente,
gracias a ti por haberme invitado, intentaban ser amables pero sus caras y gestos parecían
decirme todo lo contrario, eso no ayudo nada a mis nervios ya sabéis y a mi poca paciencia.
cuando no estaba en la calle buscando trabajo me quedaba en casa intentando arreglar lo que
podía, me encargaba de la limpieza y el mantenimiento de la reforma y de hacer la compra
evidentemente llego un punto en el que la reforma se tuvo que parar, aún quedaban cosas que
hacer como terminar la cocina o la terraza, pero no pudo ser y tuvimos que acostumbrarnos a
la idea de vivir en un pequeño caos, entre pilas de baldosas sin colocar y sacos de cemento
apilados en la terraza o en u rincón del salón.
(75)
Todo eso y el porculero polvo, que se había instalado en ventanas, puertas paredes, por más
que se limpiara.
Andrés a su vez empezó a buscar otras alternativas, cuando acababa su jornada en el instituto
daba algunos días a la semana clases particulares, yo seguía echando curriculuns y
moviéndome pero por lo visto cada día la espiral llamada ¡crisis! iba creciendo y era más la
gente que perdía su puesto de trabajo, muchas empresas de todos los sectores empezaron a
cerrar, ya no se respetaba nada al principio la gente que era fija en sus puestos, personas que
llevaban años en el mismo trabajo eran intocables, pero llego el día, que hasta ellos cayeron en
las redes de la espiral que iba cortando cabezas sin piedad, aún tenía algo de dinero en el
banco aparte de lo que me dieron por el despido, que al fin de cuentas no fue tanto, como para
curar mi autoestima. Podría resistir tres o cuatro meses más pero no más, había que seguir
pagando cosas, habría que seguir comiendo etc. había días que el comía en casa de sus padres,
yo me tragaba mi herido orgullo o más bien la vergüenza y compartía mesa con Sergio, bueno
es un decir yo comía solo en la cocina de mis padres, mientras el señorito lo hacía en el sofá
delante de la tv con los pies estirados encima de la mesita de centro.

Por las noches cenábamos de cualquier cosa y a veces ni eso ,mi madre siempre que podía me
daba algo cuando iba a visitarla, pero a escondidas de los machos alfa, pues ellos pensaban que
si yo solito me había metido en todo el tema del piso era yo quien debía salir, así fue como lo
estoy escribiendo, yo no quería discutir no tenía ni ganas ni fuerzas, porque de tenerlas y a
pesar de ser un marica, a sus ojos en más de una ocasión me hubiera gustado partirle la cara al
machito, incluso muchas veces imaginaba su cabeza estampaba contra la pared, no me daba
ningún tipo de miedo, pero claro mi madre estaba de por medio, y no quería hacerla sufrir. Al
principio trate que mis padres no se enteraran de mi situación, ni nadie que estuviera a mi
alrededor, pero llego un momento en el que no pude seguir ocultándolo. A pesar que la
reforma se había parado y habíamos dicho adiós a muchas cosas, los gastos seguían creciendo
y don dinero seguía disminuyendo y dando por saco, con el dinero que Andrés obtenía del
alquiler del piso y todo lo que recibí por mi despido conseguimos cubrir 4 meses más de
hipoteca ese era el límite para encontrar un trabajo 4 meses como mucho.
(76)

Cuatro meses se pueden ir en un suspiro si no eres consciente y estamos, atentos.
(77)

CAPITULO 8

Y así fue como una mañana me desperté y me di cuenta que el plazo se había agotado,
teníamos que apretarnos aún más el cinturón para poder seguir adelante, durante esos meses
se habló de vender el piso de la playa, pero la gente tal como estaba las cosas no querían
comprar nada, como lo iban hacer si cada día eran más y más las personas que perdían sus
trabajos, incluso sus casas y eso que aún era el comienzo de la crisis y jamás pensamos que
durara años.
Aun así pusimos el cartel de se vende, y candidatos no faltaron, pero aun así el piso no se
vendía. un buen día los inquilinos del piso nos comunicaron que no podían hacer frente al
próximo pago, se habían quedado sin trabajo y tenían que mudarse a casa de un familiar, por lo
que sin comerlo ni beberlo, nos quedamos sin otro foco de ingresos y con un piso que volvía a
quedarse vacío y generando unos mínimos gastos.
Habíamos podido aguantar cubrir cuatro meses, pero a mí se me acaba el tiempo y no
encontraba ningún trabajo, intente volver al mundo de la peluquería pero solo contrataban y
eso si lo hacían a niñatas jóvenes para pagarles el mínimo y explotarlas con horarios excesivos,
ese era el planig.

Dicen que cuando se va el dinero por la puerta el amor sale por la ventana ¿o algo parecido no?
(78)

Por mucho que tratáramos de estar unidos, la cosa no era fácil ante una situación así, y como lo
podía ser de otra manera un día nos vimos atrapados en un círculo vicioso del que no sabíamos
cómo salir, la situación empezó a pasarnos factura había días que yo no tenía ganas ni de
levantarme de la cama para buscar trabajo, ya no sabía dónde acudir me lo había barrido todo
mañanas, tardes, todo y claro eso empezó a generar discusiones , yo estaba cada vez más

desesperado, más nervioso saltaba por nada, el al principio hacia todo lo posible por ayudarme,
pero sé que tampoco era fácil para él, el caso es que cada vez discutíamos más , yo tenía la
sensación que las cosas se nos estaban escapando de las manos. Posiblemente así fuese, él se
pasaba todo el día fuera de casa trabajando y agobiado, aunque trataba de disimularlo, yo
cuando acaba la ruta de echar curriculuns e ir tocando puerta por puerta, en vez de irme a mi
nidito de amor a medio reformar me iba a casa de mis padres, o simplemente divagaba por las
calles y para colmo ni siquiera me podría permitir un puto café con leche ni nada.
(79)

Los ratos de amor del principio, ahora se estaban reduciendo y daban paso a las peleas, a veces
me sentía incomprendido por él, en más de una ocasión en medio de la batalla campal y el
fragor de la discusión, a veces veía su rostro que me decía que no estaba haciendo todo lo que
podría, que debía esforzarme más en buscarme algo, quizás eran paranoias mías pero me
trasmitía eso, aunque nunca lo expreso de manera verbal, pero tiempo después supe que si lo
pensaba, imagino que en ocasiones es difícil ponerse en la piel del otro, es complicado tener
empatía por la otra persona y más si en este caso él tenía un trabajo, en su instituto, la crisis no
parecía haber hecho ningún tipo de visita al menos hasta la fecha.
La mitad de las noches nos metíamos en la cama enfadados y sin medir palabra, yo pedía y
pedía en la oscuridad un puto trabajo solo eso un maldito y puto trabajo, pero no llego al
menos cuando lo hizo ya era tarde.
Yo nunca soñé una vida de lujos con él, no quería formar parte de ningún club social de esos de
etiqueta, que van con sus ropas de marca y estirados como si llevasen hilos de oro a sus
espaldas que los estiraban hacia arriba a esas personas no le afectaba la crisis, no quería vivir
en un palacio de marfil, ni ser una princesa Disney que encuentra a su príncipe y viven felices
por siempre jamás.
Solo quería aparte del puto trabajo ir de vez en cuando a cenar o ir al cine o simplemente
poder comprarme una camiseta para salir de la rutina en la que habíamos caído, pero ni eso
nos podíamos permitir, recuerdo el ultimo san Valentín que pasamos juntos. Como no
teníamos dinero yo compre unas cartulinas rojas en los chinos y estuve toda la jodida mañana
cortando corazones llene todas las paredes del salón con corazones de cartulina roja y celo por
la noche cenamos unos rollitos chinos descongelados en el suelo del salón sobre una manta, así
celebramos ese día yo intente estar bien no pelear darnos una tregua, intentamos hacer el
amor allí mismo en el suelo pero fue un desastre ninguno de los dos estaba allí. Ahí fue donde
me di cuenta que la cosa nos estaba afectando también en lo íntimo, estábamos perdiendo no
solo dinero sino también comunicación intimidad apetito sexual. Aunque yo siempre estaba
dispuesto era mi Luis Alfredo y le quería.

Tarde de cumpleaños inesperada.
(80)

Un amigo nuestro con el que hoy no mantengo ningún tipo de contacto, celebraba en su casa
curiosamente también un ático su cumpleaños y nos invitó, me digo que no hacía falta que le

regaláramos nada y que no lleváramos nada ni de comida ni de beber. Que sabía la situación
que estábamos pasando y que solo quería que estuviéramos con él en su día y que nos vendría
bien un poco de fiesta, de risas etc.
Reconozco que al principio me sentó mal aquellas palabras, lo interprete a mi manera me
sentía como si me estuvieran invitando por pena o lastima pobrecillos no tienen dinero ni pa un
regalo, la situación era mala pero pa un regalo si tenía, joder.
Pues aquella tarde como no, antes de salir al cumple habíamos discutido, llegamos enfadados
pero tratamos ante los demás de disimular, aunque ya sabéis que a mí me cuesta mucho hacer
esas cosas pero bueno no era el momento ni el lugar, nos unimos a los demás asistentes de la
fiesta yo solo pedía mentalmente que nadie me preguntara o sacara el tema de que como iban
las cosas y que tal llevábamos la reforma, casi todos los allí presentes nos conocían, sabían de
nosotros.
En un momento dado de la fiesta yo me agobie, todo el mundo parecía feliz todos cantaban en
coro la dichosa canción típica de cumpleaños, el estaba muy entregado al grupo y participaba
muy activamente, cuando acabamos de cantar, bueno yo solo movía los labios, busque su
cercanía, busque su cuerpo, estábamos enfadados, pero creí que era hora de enterrar el hacha
de guerra por dios estábamos de fiesta, me acerqué a él estaba sentado en el escalón que
dividía el salón en dos alturas de senté a su lado mientras la gente reía hablaba y cantaba la
canción que sonaba en el ordenador, me sitúe a su lado a y estire mi brazo para rodearle su
espalda y abrazarlo, y fue cuando vino lo inesperado el hizo un movimiento brusco de esos que
te salen del alma nada fingido se apartó de mi como si mi brazo le hubiera abrasado o
quemado la espalda no se pudo contener, le mire a los ojos y no reconocí a la persona que
tenía a mi lado ya lo era él.
(81)
En cuanto puede pedí marcharme, llegamos a casa sin hablar, una casa a la cual tampoco
reconocí tuve la sensación de que ya no era nuestro nidito de amor, en los días siguientes la
cosa siguió igual. No hablamos de lo que había pasado la tarde del cumpleaños pero los dos
sabíamos perfectamente que aquello seria el principio de algo nuevo, e inesperado sobre todo
para mí.

Cuantas veces uno escucha tenemos que hablar y vaya que si hablamos bueno más bien el.
(82)

Ya no peleamos ahora era peor, simplemente no hablábamos ,hacíamos las cosas por inercia
cenábamos en silencio, después cada uno se levantaba de la mesa, retiraba su plato y
aprovechando el viaje a la cocina, cada uno nos separábamos del otro, yo me sentaba en el
sofá y fingía ver la tele o me iba a la habitación a intentar aparentar que leía, el hacía lo mismo
o se ponía a corregir los deberes exámenes de sus alumnos, cada rato se separaba más y más
de mí, yo intentaba buscar la manera de acabar con aquellos silencios tan incomodos, pero él
no lo ponía fácil, y no sabía porque, porque había tenido aquella reacción en el cumpleaños,
porque no reconocí su cara, que le estaba pasando por dentro, que nos estaba pasando?

Evidentemente esas últimas semanas no hubo solamente silencios, si no que hubo una gran
ausencia de todo, de relaciones sexuales de una mínima caricia, de todo, todo, nos
comunicábamos con las palabras justas, como -me voy a trabajar-, -ya estoy aquí- voy a cenar y
poco más.
Yo cada día pasaba más tiempo fuera de casa, me refugiaba en mi antiguo rincón en casa de
mis padres, ¿sabéis que?, también deje de buscar trabajo, si lo hice, me canse llegue al límite
de mis fuerzas ya no me importaba nada encontrar o no un puto trabajo, me importaba una
mierda el dinero, la reforma, i todo lo demás, yo era un ser humano y me sentía solo no
entendía como habíamos llegado a esa situación.
-tenemos que hablar de todo lo que está pasandoEsa fue su frase más larga en dos días, yo estaba colocando ropa en el armario y el acababa de
terminar de corregir no sé qué.
(83)

Era una situación patética, ahora que lo recuerdo, deje la ropa y me senté en el sofá el viejo
claro, ya nunca tendría el nuevo sofá blanco ni tantas cosas.
Él se sentó enfrente en una silla permaneció callado unos segundos y después empezó a hablar.
-no sé cómo hemos llegado a este punto dijo -quizás si lo analizamos bien reconoceremos
dentro de nosotros cuando fue el momento en que todo cambio.
Me digo que llevaba un tiempo muy agobiado, que la situación le superaba, que todo esto se le
estaba quedando grande y no sabía cómo seguir adelante, la situación económica, el hecho de
que yo no encontrara trabajo y que no podía quitarse la idea de la cabeza de que no seríamos
capaces de salir de ahí, que nuestro barco de dos hacia aguas y que no sabía cómo salvarlo.

¡La verdad ¡yo me sentía igual i lo entendí, pero porque no lo aviamos hablado antes? Porque
no fuimos capaces, si siempre tuvimos una buena comunicación, porque se había esperado
tanto tiempo y llegar a este punto, y porque yo no me di cuenta que estaba agobiado, sí que le
veía distante y preocupado pero no me imaginaba nada de como realmente se sentía,
seguramente fue un egoísta al pensar solo en mi meterme en mi propio mundo cerrarlo con
llave y tirarla por la ventana.
¡Pero era yo! quien se había quedado sin trabajo, era yo a quien habían despedido era a mí, no
tenía derecho acaso de estar mal? Pensar un poco ¿en mí? No podía permitirme, ¿ni ese
mínimo lujo?
En definitiva el seguía conservando su trabajo, y si es cierto que ahora los gastos del ático
tenían que salir de su sueldo, pero yo había entregado todo mi dinero también en esa vivienda
hasta el último centavo, es mas en más de una ocasión le había tenido que pedir dinero a mis
padres y también me daban la comida que consumíamos los dos.
(84)

Todo eso lo teníamos que a ver hablado antes sin duda no haber esperado tanto, y muchos
menos llegar a esa situación.

Si el problema era que estaba agobiado y cansado, quizás aún estábamos a tiempo de cambiar
de rumbo, podíamos volver a ser los que siempre fuimos y volver a estar unidos salvar nuestro
amor si no podíamos salvar nuestro hogar de dos.
No sería fácil pero si los dos poníamos de nuestra parte seguro que lo conseguiríamos, todo
esto había sido un toque de atención el verle las orejas al lobo de caperucita roja.
Yo estaba dispuesto a volver a empezar de nuevo, nuestro amor era más fuerte que todo esto y
si es verdad, la situación que estábamos viviendo estaba mermando nuestra relación se nos
estaba quedando grande y nos estaba devorando como el pez grande que se come al pequeño.
-¡Tenemos que resetear i intentar volver al punto de partida!- dije intentando ser lo más
convincente posible, debemos empezar de cero, -si una vez lo conseguimos porque esta vez iba
a ser diferente,- está claro que las cosas no van bien entre nosotros, pero no es culpa nuestra
es por la situación que estamos viviendo, aunque me desespero estoy seguro que tarde o
temprano acabare encontrando un dichoso trabajo y volveremos a remontar ya verás,- sé que
a veces soy complicado y cuesta convivir conmigo, pero todo va a cambiar yo voy a cambiar te
quiero y sé que tú me quieres, sé que a veces no es suficiente con eso, pero estoy convencido
que si logramos superar esto saldremos más reforzados, nuestra relación será mucho más
fuerte y podremos luchar contra lo que sea con todo y mucho más. Mis palabras estaban llenas
de verdad y también de desesperación, quería que me mirara a los ojos y que los suyos me
dijesen que él pensaba lo mismo, me acerque a él e intente abrazarlo pero él respondió
levantándose de la silla y en silencio evito mi abrazo, no entendí nada, porque de nuevo me
rechazaba seguía enfadado ese día no habíamos discutido, como lo íbamos a hacer si apenas
hablábamos.
(85)
Volví a buscar sus ojos esta vez si los encontré pero no los reconocí, el hizo un gesto de tragar
saliva y volvió a tomar asiento.
-¡antes cuando estaba hablando no me has dejado terminar, hay algo más que tengo que
contarte ya sé que siempre te impacientas y acabas cortándome la conversación, pero me
gustaría seguir hablando sin que me interrumpieras!

¿Perdonnn? pensé incrédulo no me gustó nada el tono de voz que empleo para decirme
aquello, que me callara y no le interrumpiera, madre mía parecía un lobo con piel de cordero
estaba molesto por dentro, pero aun así me calle y le deje hablar.

-Como te he dicho, llevo semanas sintiéndome agobiado, a veces no sé cuánto tiempo voy a
poder aguantar así, no se si alguna vez saldremos de este círculo, nuestra vida no es eso, no lo
es la situación me sobrepasa y además siento que ya no TE QUIERO! Al menos no de la misma
forma creo que ya no estoy enamorado de ti.
(86)

Si en ese momento me hubieran pegado un puñetazo en toda la cara o en el estómago no me
hubiera importado, no sentiría ningún dolor peor del que sentí en ese momento.
No sabía que decir i si había escuchado bien, unos segundos antes yo le estaba hablando de
volver a empezar, le hable de amor, de segundas oportunidades, estaba dispuesto a luchar, y
en cambio él no me quería, no estaba enamorado de mi o eso creía.

Ninguno de los dos dijo nada yo hundí mis manos sobre el sofá viejo y apreté fuerte los puños.
¿Qué había dicho? -Creo que ya no te quiero, al menos de la misma forma ya no estoy
enamorado de ti-.
Eso era lo que escuche, me quede con esas palabras destrozándome la cabeza por dentro el
corazón y el alma, tal vez solo lo decía llevado por el agobio de la situación, ¿cómo puedes
dejar de querer a una persona de la noche a la mañana? ¿Cómo coño se puede? Una cosas es
estar pasando una mala racha y tener discusiones de pareja, pero de eso a desenamorarte la
primera de cambio, ¿acaso tan poco era su amor por mí?, eran tan flojo, tan débil que al primer
soplo de viento, ¿se desvaneció?
O es que acaso nunca me quiso realmente, y por eso se agobio y se desenamoro tan rápido,
quizás llevaba tiempo pensándolo o sintiéndolo, eso explicaría su comportamiento en las
últimas semanas, explicaría eso su frialdad y su distanciamiento.
¿Que debía hacer yo en ese momento?, debía insistir, decirle que le quería que lucháramos
juntos de nuevo, ¿qué me diera una nueva oportunidad? O debía quedarme callado sentado en
silencio en aquel sofá, asimilando y encajando el terrible golpe que me habían dado sus
palabras. Me miro como esperando que dijese algo, pero no lo hice, me levante del sofá me fui
a la habitación y me pase encerrado allí toda la tarde, no podía hablar no estaba preparado
para aquello y no quería decir o hacer algo de lo que arrepentirme después, aquella noche
durmió en el sofá, no llamo a la puerta, ni insistió en hablar.
(87)
Cuando al día siguiente Salí de mi encierro sobre la mesa había una nota y él no estaba.
-Siento mucho de corazón todo lo que te dije, más bien la forma en que lo hice, tal vez no era el
momento, sé que te he hecho mucho daño pero tenía que sacarlo, no podía más lo siento y
créeme por lo digo de verdad, nos vemos después.
¿Nos vemos después? ¿Cómo que nos vemos después? ¡ que se supone que tenía que hacer
yo,! recibirle con los brazos abiertos, hacer que no me dolía las cosas, intentar hablar como si
nada como dos adultos, con mi corazón roto en mil pedazos, no hablar, si se creía que iba a
estar encerrado en aquel piso que ya no sentía mío lo llevaba claro, claro que tendríamos que
volver a hablar del asunto, pero no iba a permitir que el marcara los tiempos, me quite el
pijama y pille lo primero que vi en el armario y Salí a la calle. Estuve horas perdido por las calles
y con el móvil apagado pensé en ir a casa de mis padres pero no lo hice, que podía hacer debía
llamar a alguien ¿pero a quién? No podía pensar en nada creía que no estaba viviendo eso y
que aquellas palabras del día anterior no se habían pronunciado.
¡No me quería! ¡No estaba enamorado de mí!, ¿cómo se puede luchar en contra de eso? En ese
momento le odie, le odie con todas mis fuerzas, por cobarde, por no estar a la altura, yo si
estaba dispuesto a luchar por lo nuestro pero el no, ¡que cobarde!, ¡cobarde de mierda!, nunca
me quisiste, no dejaba de pensar en eso. ¡Si uno quiere de verdad y ama a alguien, no se da por
vencido tan fácilmente sin haber luchado! y el no lucho, no quiero hacerme la victima pero no
lucho es la verdad, fue más fácil para él, cortar por lo sano y retirarse antes de tiempo, salir
corriendo como lo que era un cobarde.
Estuve en la calle hasta que se hizo de noche después volví, cuando entre por la puerta él
estaba sentado en el sofá mirando hacia la tele, pero estaba apagada, cuando me vio se
levantó en un acto reflejo e intentó acercarse a mí, Parece que iba a hablar pero yo no se lo iba
a permitir quizás esa no era la manera de solucionar nada, pero en esos momentos cuando lo

tuve en frente de mí, sentí muchas cosas, dolor, rabia decepción, odio, no quería verle, no dije
nada, me volví a encerrar en la habitación dejándole con la palabra en la boca.
Esta vez sí vino y llamo a la puerta varias veces pero yo no respondí ni mucho menos abrí.
(88)

El momento de dar la cara y afrontar que estabas de nuevo en el punto de partida.
(89)

CAPITULO 9

Pase dos días encerrado en la habitación, solo salía para ir al baño y beber algo de líquido era
incapaz de probar nada de comida, durante las horas que él estaba trabajando lo llevaba mejor,
pero cuando se acercaba la hora y sabía que iba a entrar en casa, mis sentimientos se
multiplicaban por mil, tantos los buenos como los malos, había momentos que creía que me
iba a volver loco y me desesperaba, no podía seguir así, tenía que hablar con él y coger el toro
por los cuernos. Salí de la habitación llene la bañera y me di un baño. Después en la cocina abrí
una botella de vino reservada para una ocasión especial y la descorche la primera copa me la
bebí de un trago me serví otra y me senté en el sofá a esperarle.
Creo que iba por la tercera copa y no sé cuántos cigarros cuando escuche la puerta, se quedó
mirándome desde el portal, dejo su maletín de trabajo en una silla i se sentó a mi lado yo me
encendí otro cigarro y me serví más vino, ni siquiera lo ofrecí ni le mira a la cara.
-Está claro que mi comportamiento estos días no ha sido el más adecuado, pero no sé cómo
comportarme, no quiero discutir no tengo fuerzas ni ganas, no sé qué va a pasar ahora, bueno
puedo intuirlo, no quiero hablar contigo todavía me duele demasiado, pero no puedo
quedarme encerrado en la habitación todo el día, ¡me estoy volviendo loco,! lo único que te
pido es un par de días para pensar lo que debo hacer,- pensar como se lo voy a decir a mi
familia, porque después de esto, está claro que no voy a poder ni quiero mentirles, no se fingir
ya lo sabes y también sé que ya no puedo seguir viviendo aquí, este lugar ya no es mío no lo
siento así, eso es todo lo que quería decirte, me iba a levantar del sofá para encerrarme de
nuevo cuando después de semanas volví a sentir que me tocaba, me sujeto del brazo con su
mano i me pidió que no me fuera.
(90)

-¡sé que lo que te dije no se puede borrar, ojala las cosas no hubieran sido así, pero,,, ya está
hecho, pero eso no significa que tengas que irte de esta casa, no de momento y rápidamente,
puedes tomarte todo el tiempo que necesites para pensar y organizarte, no hay prisa. Me
quede flipado con aquello seguramente en mi mundo volvía a confundir las palabras y las
interprete a mi manera o como supe.
¿Se supone que encima le debía estar agradecido por ser mable conmigo?, no echarme a la
calle como un perro, que me tomara mí tiempo me dijo, no entendía nada o no lo quería
entender.

Sé que a lo mejor no compartís mi opinión, es respetable ¡pero joder! era a mí a quien habían
despedido, era a mí a quien ahora me habían dicho que ya no estaba enamorado, que de
buenas maneras debería dejar el ático, ¿que más me podía pasar? ¿Que debía hacer? estarle
agradecido, pues lo siento pero no, i una mierda para él y para este lugar a medio reformar
pensé.
Los días siguientes los pase recogiendo mis cosas, metiéndolas en bolsas, mientras pensaba a
donde podía ir, como decírselo a mi familia, a la gente , no sabía cómo enfrentarme a eso.

Intentar resetear tu mente y ponerla al punto cero.
(91)

Aquel día fue a comer a casa de mis padres, tan solo estaba mi madre, después de comer le
pregunte si podía ir a vivir con ellos unos días, que estaba agobiado todo el día metido en el
piso o algo similar no recuerdo bien las palabras, que solo serían un par de días para cambiar
de aires nada más, ella no me pregunto nada, pero intuyo que solo con verme la cara y en el
estado que estaba sabía que algo estaba pasando, se limitó a recoger los platos de la mesa i a
asentir con la cabeza, al menos había ganado algo de tiempo para pensar bien las cosas, cuál
sería el siguiente paso, cuando regrese al ya no nidito de amor, no le dije nada me metí en el
baño i me duche, después me metí en la habitación pero no cerré la puerta, no podía dejar de
dar vueltas en nuestra todavía cama, cuando de pronto entro en la habitación se sentó en el
borde de la cama. Se quedó mirando las bolsas con mis cosas apiladas en un rincón, yo no me
moví intente no mirarle y cerré los ojos, al hacerlo se me pasaron un montón de imágenes por
la cabeza, igual no habíamos hablado lo suficiente, tal vez aún quedaban conversaciones
pendientes, pero la verdad tenia demasiado dolor demasiado todo, como para hablar con él.
Él tampoco dijo nada, continuaba con la mirada fija en las bolsas, ambos sabíamos que esa
seria si no la última noche, una de ellas que pasaríamos juntos, se quitó la ropa y se metió en la
cama. Yo seguía sin moverme, en ese momento i aunque parezca mentira a pesar de todo lo
malo desee que me abrazara, que me pidiera que no me fuera incluso parecía que iba a hablar
pero no lo hizo, tan solo acerco sus pies buscando el calor de los míos pero no encontró calor,
sino frio.
(92)

Desde que nos conocimos, habíamos creado una manía de esas tontas, un código nuestro, para
hablarlos sin decir nada, se trataba de que cuando llegara la hora de dormir i acostarnos,
siempre buscábamos nuestros pies i los entrelazábamos hasta que nos quedábamos dormidos,
no importaba si estábamos enfadados, cansados o lo que fuese, si aun estando enfadados, uno
buscaba los pies del otro i no los apartaba, significaba que al menos nos dábamos una tregua i
que a pesar de todo seguíamos estando en uno con el otro, unidos ya ves tonterías nuestras,
pero esa noche no fue así, no le respondí aun estando muriéndome de ganas.
Al día siguiente ya estaba despierto cuando él se levantó para irse a trabajar, pero esta vez sí
fingí que dormía, no hubo beso de despedida contaba con eso, cuando escuche cerrarse la
puerta de la calle me levante i desayune algo, después cogí la cámara de fotos la puse en la
opción de video i me dedique a grabar una por una todas las estancias del ático.
Aquella mañana hice el primer viaje cargado de bolsas a casa de mis padres. Me lleve lo
necesario para unos días, ya tendría tiempo de ir a recoger todo lo demás, no habíamos

hablado de nada, de quien se iba a quedar los platos o la vajilla o la tele etc. la verdad a mí me
importaba un carajo, estaba con la cabeza como para pensar en eso, yo solo quería recuperar
mi vida pero no sabía cuál era esa vida.
(93)

Mi intención era ya quedarme allí, en mi antiguo hogar, pero cuando la tarde llego a su fin, el
me llamo al móvil y me pidió por favor que quería verme, estaba en el piso, había visto que
algunas bolsas mías ya no estaban.
No sé por qué, pero no me pareció mala idea el quedar para hablar o que se yo, en media hora
estaba aparcado el coche debajo de la casa de mis padres. No hable me pidió que subiera al
coche, estuvimos todo el trayecto en silencio, después llegamos al aparcamiento que daba
acceso a una playa donde solíamos ir a pasear por las noches.
Su mirada sus ojos perecían volver a ser los mismo de siempre, salimos del coche i por fin pude
respirar con tranquilidad.
Empezó él a hablar, me dijo que le dolía en el alma todo lo que me estaba haciendo, que tal vez
se había equivocado con lo que me digo, estaba echo un lio, por un lado sabía que el
separarnos era lo mejor, al menos para él, pero que cuando entro en casa aquella tarde i vio la
ausencia de las bolsas, sintió que se le partía el corazón, que tenía una mezcla de sentimientos i
la cabeza a punto de explotar de darle tantas vueltas a todo, me dijo que no era necesario que
me fuera tan rápido, que podía quedarme unos días más en el piso i que tratáramos de hablar
las cosas i ver qué pasaba, que agotáramos el último cartucho que quedaba, i que al menos no
me fue sin hablar todo lo que se supone que teníamos que hablar.
Yo no decía nada solo lo escuchaba, no podía pensar con claridad, en mi mente todavía estaban
aquellas palabras grabadas a fuego, -- creo que ya,, no te quiero,, creo que ya no estoy
enamorado de ti.
Y no podía borrarlas de mi mente, simplemente no podía, si se había equivocado o no ya no lo
sabríamos para mí era ya tarde, ya no quería, no podía volver a esa casa ni estar con él.
(94)

Muchas veces he pensado que hubiera pasado si hubiera aceptado quedarme unos días más
con él en el piso, quizás fui muy duro frio no sé, pero algo dentro de mí se había roto, y por
mucho que quisiera no podía pegarlo, pensé que si me quedaba con él i la cosa salía mal no
podría soportar de nuevo el dolor un nuevo golpe no gracias, me instale en casa de mis padres,
al final se supo todo lo que había pasado, yo me encargue de mi gente i el de la suya. De vez en
cuando venía a visitarme salimos a la terraza para hablar o íbamos a dar pequeños paseos, no
fue nada fácil pero conseguí soportar el dolor, pues sabía que ya no me quería como antes.
En unos de los paseos al volver antes de despedirse me beso en la boca, no le rechace subimos
a mi habitación e hicimos el amor, pero ya no fue lo mismo, mi corazón estaba desconfiado,
creo que él se dio cuenta, se fue sin decir nada no volví a verle hasta una semana más tarde,
cuando con la ayuda de un amigo volví al ático para terminar de recoger unas cosas que me
quedaban, no eran importantes pero aun así fui. por la hora que era, supuse que él no estaría
en el piso, esa sería la última vez que volviera a pisar aquel lugar, le dejaría una nota escrita i
las llaves en el buzón.

Mi amigo se quedó abajo esperándome en el coche, no encontramos sitio para aparcar , había
dejado el coche en doble fila subí i lleve las bolsas hasta el rellano, le escribí una carta más
larga que lo que en principio iba a ser una simple nota, lo que le escribí me vais a perdonar
pero me lo quedo para mí, junto a la carta metí en un sobre una cantidad de dinero lo que
pude, no sé por qué no hice pero lo hice, cerré el sobre i lo deje sobre la cama, no me lleve
nada que no fuese mío, no quise nada , que se lo quedara todo el, cuando Salí al pasillo me di
cuenta que me había dejado la puerta de la calle abierta i que no estaba solo, acaba de llegar,
no supe que decir i retrocedí unos pasos, el tampoco digo nada estaba claro que ninguno de los
dos se lo esperaba respire profundo i me dispuse a marcharme .
(95)

-Solo he venido a por unas ultimas cosas que me faltaban, sobre la cama te he dejado una
carta,, las llaves las quería dejar en el buzón pero ya que estas aquí,,,,, se dirigió a la
habitación me pidió que por favor esperaba un momento, yo me quede quieto en el pasillo de
espaldas a la habitación .
Cuando se me acerco vi que estaba llorando, había leído la carta i visto el dinero, no digo nada
solo me abrazo i siguió llorando. No sé lo que me paso, pero me quede como un bloque de
hielo no me movía, no podía respirar, no sabía que pensar quizás no estaba pasando de verdad
no fui capaz de derramar ni una solo lagrima, sabía que eso era el fin de nuestra historia, pero
no pude llorar no expresar sentimiento alguno, solo recuerdo que logre pronunciar algo así
como --Fran esta abajo esperando mal aparcado, tengo que irme, i me fui sin volver la vista
atrás.

Dicen que el tiempo lo cura todo pero cuanto tiempo tiene que pasar.
(96)

En los meses siguientes nos volvimos a ver en dos ocasiones, fueron para arreglar papeles i
cosas así, él se quedó con el piso i con su respectiva hipoteca lo sé, pero yo no tenía dinero
para nada más, no le pedí nada, durante todo el tiempo que yo estuve viviendo en el ático
siempre puse mi parte incluso dinero de mis padres, que en más de una ocasión mi madre me
había dado mediante ingresos en el banco, no quiero entrar ahora en eso pero si hablamos de
dinero creo que los dos salimos a partes iguales, eso lo deje bien cerrado para evitar problemas
futuros, no quiero entrar en detalles porque me parece muy triste terminar esa parte de mi
historia hablando de dinero, pero debo decir que yo me fui limpio de deudas al menos en ese
sentido, después de un tiempo supe a través de unos conocidos que había conseguido vender
el piso de la playa i que seguía teniendo su trabajo, poco más volví a saber de él. la vida o quien
sea no ha querido que nos volviéramos a encontrar, tampoco hubo despedida familiar, no sé si
era lo correcto o no pero las cosas pasaron así, por mi parte no era por cobardía, el tiempo me
dio la razón, a él también en cuanto a que ya no estaba enamorado de mí, porque durante
muchos meses nunca me busco, no me llamo, no tuvo el mínimo interés en mi ni una sola vez,
yo si tenía la tentación de llamarle o buscarlo pero no lo hice, creo que si alguien realmente te
quiere o te ha querido lucha por ti, intenta saber de ti, o intenta buscarte, aunque sea para
saber cómo te va i él ni eso, por lo que creo que sobran las palabras i me quede con los hechos.

CAPITULO 1O

Volver a empezar.
(97)

No fue fácil después de todo aquel tiempo volver a casa de mis padres, no sabía cómo
adaptarme a la nueva vida, seguía sin encontrar trabajo y la verdad tampoco lo buscaba para
que voy mentir, me sentía más frágil que en toda mi vida, volvía a estar sin mi Luis Alfredo
Vargas de las eras, echaba de menos muchas cosas, echaba de menos una vida en pareja, pero
con el tiempo llegue a saber que no lo echaba de menos a él. no me da vergüenza confesar que
yo solo no pude salir adelante no solo fui al médico de cabecera y me puso un tratamiento para
la depresión, sino que también fui a una psicóloga a terapia durante meses dinero que salía del
bolsillo de mis padres, me costaba entender por qué de la noche a la mañana mi vida había
cambiado de esa manera, lo tenía todo para ser feliz una casa, un trabajo, el que yo creía que
era el amor de mi vida i ahora no tenía nada de eso, mi cabeza, mi mente, no supo encajarlo sin
ayuda profesional adelgace un montón de kilos, descuide mi aspecto físico, me daba igual si me
afeitaba o no, cuando Salía de casa no miraba la ropa que me ponía, me daba todo igual, yo
solo quería entender que había pasado i porque él había dejado de quererme tan pronto, me
atormentaba pensando que la culpa era mía, que mis nervios, mi impaciencia o mi forma de ser
eran los culpables de todo, hasta pensaba que también era culpable de que me hubieran
despedido , me costó mucho tiempo entender que no era así, que yo no tenía la culpa, aunque
si admito, que a mí la situación con Andrés también se me había quedado grande, con el
tiempo descubrí que estábamos más enamorados de la idea del amor ideal, de tener una
relación estable con todo sus añadidos, que tal vez no vimos realmente a las personas que
teníamos delante, quizás a él le paso lo mismo, nunca lo sabré, quizás él estuvo enamorado de
alguien que realmente no era yo de una idea o que se yo.
Yo sí que le quise de eso estoy seguro, pero ahora sé que las cosas tenían que pasar así i que él
no era para mí, ni yo para él, los dos nos merecíamos algo, no digo mejor, pero si diferente, yo
merecía a alguien que me quisiera por encima de todas las cosas, i no lo había encontrado,
quizás mi error fue querer tener una vida en pareja de ensueño, de esas de las películas i me
olvide que estaba viviendo en la realidad, no en la fantasía, cuando pienso en el hoy por hoy no
siento nada, ni frio, ni calor ,es algo que se cerró hace mucho tiempo i aunque por un tiempo lo
pase reamente mal, ya lo tengo más que superado, i apenas lo recuerdo.

Una nueva vida, un nuevo despertar a cosas nuevas.
(98)
Las últimas sesiones con la psicóloga se fueron haciendo más escasas en los últimos dos meses,
ahora solo la veía una vez cada quince días, ya me había vaciado todo lo que me tenía que
vaciar,
abriéndome en canal, volví a preocuparme por mi aspecto físico, pero sin
obsesionarme, aprendí a aceptar según qué cosas, a integrarme de nuevo en casa de mis
padres, porque tampoco tenía otro sitio donde ir, aprendí a trasformar la rabia en algo
diferente que no me hiciera daño, aprendí a mitigar el dolor por alguien que no me quería,
intente aprender de mis errores, ver donde había fallado, retome la amistad con dos amigos de
los cuales me había alejado, mi misión o una de ellas ahora sería encontrar un trabajo, aunque
la espiral crisis estaba en pleno apogeo, i nos estaba ganando la batalla a todos, no me lo iba a

poner nada fácil,, pero tenía que intentarlo, necesitaba hacer algo tener la mente ocupaba.
Necesita tener mi propio dinero, aunque comida no me faltaba, no quería convertirme en
machito Sergio dos, aprovecho para decir que mi relación con él era cada vez más nula, no
siquiera tuve una palabra de consuelo o de aliento suya, sabiendo por lo que yo estaba
pasando, pero la verdad me la suda él i cien como él.
En una de las sesiones con la psicóloga, planteamos el hecho de acudir a una asistente social o
a una asesora laboral que me dieran alguna solución o me orientaran para encontrar un
trabajo, la cosa estaba realmente mal, pero así fue como acabe estudiando un curso de
trabajador familiar i ayuda a domicilio, la verdad no había mucho más, en aquellos momentos,
pero todo era ponerse, tenía ante mí un nuevo camino incierto pero era más que nada.
(99)

Durante aquel curso, conocí gente nueva, empezando a experimentar sensaciones nuevas,
necesitaba conocer partes de mí que no conocía, volver a despertar en muchos sentidos, el
curso duro apenas un mes más 15 días de prácticas en un centro homologado, hice amistad con
dos chicas del curso i aunque hoy en día no mantenemos ningún tipo de contacto en aquellos
días se convirtieron en mi salvavidas, aparte del curso claro.
¡Es extraña a veces la vida verdad!, me refiero en cuanto a las relaciones con las personas,
conoces a alguien que durante un tiempo se convierte en tu amigo, amiga, a quien le abres las
puertas de tu vida, i después por un motivo u otro desaparecen por el mismo lugar por donde
han venido. Eso es algo que me costó mucho aprender, seguramente mi necesidad de conocer
gente nueva, de tener una nueva vida, me llevara a esa clase de situación ,siempre que empecé
un trabajo nuevo, un curso, siempre pensaba que la gente que conocías, serian amigos para
toda la vida i claro en cuanto te confías un poco, i te vuelcas en ellos ,te pegan la puñalada, me
costó mucho distinguir i separar lo que eran compañeros de trabajo, compañeros de un curso i
los verdaderos amigos, yo pretendía llevarme bien con todo el mundo, pero está claro que no
siempre es posible, me costaba entenderlo a pesar de tener mi corazón herido siempre me
habría i confiaba en la nueva gente, no todas las personas que conocí me decepcionaron,
algunas se quedaron en mi vida por muchos años, pero muy pocas hoy en día están en ella. las
puedo contar perfectamente con los dedos de una mano, aprendí con el tiempo que hay
personas que se cruzan en tu vida por un motivo u otro, que se quedan lo que se tienen que
quedar, te dan o no lo que te tienen que dar, i en esos casos hay que dejar que se vayan, si
realmente están destinados a estar en tu vida, lo estarán si no para que no solo hay que barrer
la casa de vez en cuando, hay que hacer una profunda limpieza de vez en cuando en todos los
ámbitos de tu vida.
(100)
Y aunque con el tiempo aprendes a ser más fuerte i a protegerte de vez en cuando aún me la
siguen metiendo doblada.
Salí con las dos compañeras de aquel curso un par de veces, íbamos a tomar café, a charlar
después cuando la cosa cogió más confianza, nos fuimos de cena i salimos varios sábados de
fiesta, la primera vez lo hice sin ganas prácticamente te tuvieron que sacar a rastras de mi casa.
No había cumplido todavía los 31, pero me sentía como un abuelo de 70 años estaba
totalmente desconectado de los sitios, por lo que la gente solía salir, no conocía los sitios de
moda, ni que música se bailaba, ni siquiera sabía que ropa debía ponerme para salir, ¿qué
tontería i frivolidad no? Pues sí.

Mis compañeras amigas de curso, vinieron a casa i preparamos algo de cena, después ellas se
encargaron de hurgar en mi armario i escogerme la ropa, yo mientras estaba en el baño
cerrado en banda a Salir, a la espera de ver el modelito, seguramente lo tendrían complicado,
no recordaba la última vez que me había permitido el lujo de comprarme algo de ropa.
Al final después de mucho predicar i ya elegido el modelito salimos para la calle en busca de
diversión, reconozco que el vino de la cena me ayudo un poco a ser más colaborador, no
pasaba nada porque saliera una noche i me despejase, me costó adaptarme un poco al
principio sobre todo a tanta cantidad de gente concentraba en un mismo lugar, era curioso
parecía que hay, doña crisis no había hecho ninguna visita, al menos a mí me lo pareció, en
definitiva, yo estaba desconectado de todo, no recordaba que la música sonara tan fuerte ,
observaba a los demás e intente imitar sus movimientos, pero mi cuerpo estaba acartonado
con mucha falta de entreno, madre mía con lo que yo era, con lo que me gustaba a mí un baile,
aquella noche no fue para tirar cuetes, me sentía extraño, pero reconozco que me vino bien
salir, llegue a casa con la promesa que volvería a repetir muy pronto la experiencia, tenía que
poner más de mi parte i modernizarme de alguna manera.
(101)

El sábado siguiente no Salí, pero al otro sí, mi amigo Fran hizo una cena en su casa, a la cual
evidentemente yo estaba invitado al principio me dio pereza ir, pero acepte me afeite me
duche i para allí que me fui, vestido claro, jajá.
Fuimos cinco durante la cena, no falto el vino, por lo que la cosa se animó i lo que en principio
solo era una cena de sábado tranquila, se convirtió en algo más, con la barriga llena i copa va
copa viene, la gente se empezó a animar i propusieron salir a tomar una copa , pegarnos cuatro
bailes, no sé por lo que fue, quizás por lo inesperado de la noche pero dije que si enseguida,
no lo dude, ya estaba bien de tanto encierro, tenía que mejorar la noche del último sábado. la
gente fue llamando a más gente i al final nos juntamos más de diez personas, fuimos a una
discoteca que aunque llevaba varios años abierta, no había ido nunca, era una discoteca de
ambiente, pero no era exclusiva de gente gay, en aquel lugar todo el mundo tenía su lugar,
todo el mundo tenia las puertas abiertas, la verdad es que lo flipe cuando entre aquella música
las luces, los focos, había un montón de gogos, chicos i chicas con cuerpazos de escándalo
bailando al frenesí de la música, madre mía a mí no se me daba mal mover el cuerpo o eso creí
yo cuando vi el panorama,.

Dos o tres caladas a un porro y una barra de baile.
(102)

Aquella noche, antes de entrar en aquel mundo de colorido, música, i cuerpazos, fue la primera
vez en mi vida que probé lo que era un porro, nunca había tenido la oportunidad o tal vez si
qué más da pero aquella noche me decidí, no sé porque lo hice tampoco busco justificarme,
por lo que me uní al grupo en el aparcamiento donde habíamos dejado los coches, había varios
porros i después de varias caladas que iban de boca en boca, llego mi turno, me sentía como si
fuese a cometer un pecado, yo la mariquita obsesionado con el amor para toda la vida, el
clásico, el antiguo, hay estaba con un porro entre las manos i siguiendo las pautas de los demás

para una correcta calada, no podía tener mucha complicación pensé, es que eres tonto de
remate o qué.
Me lleve el porro a la boca i aspire como uno de los chicos del grupo me avía dicho, tenía que
aspirar fuerte i guardar el humo unos segundos dentro de mí, después expulsarlo despacio,
eso hice, creo.
Jajá la primera calada no me supo a nada, era como un cigarrillo más encendido, después la
segunda ya salió mejor i la tercera no veas, hay me plante, no sabía que efecto iba a tener
aquello en mi cuerpo, había bebido tres copa de vino en la cena, así que decidí tomármelo con
calma en mi noche de estreno. Quería bailar, reír, disfrutar aquella noche, por primera vez en
mucho tiempo, no era plan de acabar echando la pota i estropearle la fiesta a los demás.
Como he dicho antes, al entrar en aquel lugar todo era nuevo para mí, parecía tonto de verdad,
mirando por todo, quería retener en mi retina todo lo que tenía ante mí, fuimos a la segunda
planta de la discoteca, según mis amigos los más entendidos en esa zona era más fácil ya se
sabe el ligar, abajo estaba la enorme, pero enorme, pista de baile, arriba había dos barras
donde servían copas en un sin parar pero la zona era más tranquila, había asientos por todo
donde te podías relajar i al final como una especie de pódium i una barra de baile ,!una barra
de baile! Si, si, como esas que salen en las películas, donde una bailarina se contonea i trepa
por ella al son de una música, siempre le acompaña su fiel atuendo, un sujetador i una
braguitas, aunque la verdad yo no entiendo de eso, jajá al tema. pues si había una barra de
esas, también una barandilla de donde se podía contemplar toda la pista de baile, no sé si era
los efectos de las tres caladas, que seguramente sí, pero me sentí diferente, aunque fue solo
una hora unos minutos tenía ganas de ser otra persona, parecía estar en un cuento del que no
quería salir, al menos aquella noche, creo que después de todo me lo merecía, al principio no
repare en aquella barra la verdad, me llamo la atención después, cuando apurando la primera
copa observe que no estaba de adorno. Varias personas estaban subidas en aquel pódium pero
nadie se atrevía con ella.
(103)
Ocurrió así sin más, sin esperar, ni pensar, me acerqué tímidamente, mientras mis amigos me
miraban como diciendo, ¡a que no te atreves! haciéndome gestos señalando la diana, en donde
se supone yo debía clavar la flecha jajá. De pronto me vi en lo alto del pódium i deslice mis
manos tímidas sobre el tibio metal, una vez que lo sujete con fuerza se desencadeno todo, no
os penséis que subí a la cima de aquella barra eh, eso tampoco, ni que me enganchara como un
mono haciendo posturitas raras, no llego a tanto pero de pronto solo cerré los ojos. sentí la
música i me deje llevar, de vez en cuando veía a mis amigos animándome, aplaudiéndome a mi
alrededor, no sabía porque, pero no podía parar i baile, baile, baile, como nunca lo había hecho
en mi vida i no sé si alguna vez volveré a hacer. me deje perder en mi mundo , fui libre por un
tiempo indefinido, cuando abrí los ojos estaba rodeado, no solo de mis amigos, si no de gente
desconocía que por lo visto me estaban observando hubo aplausos, cuando baje i pise tierra de
nuevo la gente me felicitaba, incluso más de uno me pregunto si era profesional, jajá
profesional ¿de qué? ¡de baile con barra,! me sentí como hacía tiempo no me sentía, es más
diría que aquella noche me salió más de un pretendiente, pero claro mi vena tonta ,patética del
amor me cegaba i no dejo ver más allá, volví a casa solo con todo aquel subidón de baile,
música, luces ,aplausos i tres caladas de porro.

Cuando días posteriores lo comentábamos entre los amigos, todos me decían lo mismo que lo
habían flipado, que nunca me habían visto así, que se alegraban de que por una vez, al menos

una noche, después de tanto tiempo hubiera sido tan feliz i ¿la verdad? razón no les faltaba lo
fu.,

Cuando uno le coge el gustillo a según qué cosas, tiene que saber poner un tope.
(104)

Después de aquel sábado hubo más salidas, pero no tan memorables como esa, eso sí,
tampoco sé, si hubiera sido capaz de repetir algo así, creo que son cosas que solo te pasan una
vez en la vida, momentos como ese. puede a haber instantes parecidos, pero iguales está claro
que no, i a eso me refiero con lo de ponerse un tope, una vez que le cogí el gustillo a salir,
tampoco fueron noches locas de desenfreno, mi economía no me lo permitía, solo que aunque
fuese una copa era suficiente, ya salimos de casa preparados para la batalla, en mi caso dos o
tres copa de vino en la cena i un cubatilla era más que suficiente, los porros no los volví a
probar al menos no hasta mucho, mucho tiempo después, cuando salía yo ingenuo de mí, me
creía una estrella de baile jajá, bueno no tanto era como uno de esos cantantes de sacan un
single al mercado, pega un pelotazo pero nada más, así se podía definir mi situación, pero
aunque solo fue un pelotazo, eso me dio fuerzas i empecé a creer más en mí, que falta me
hacía, debía quererme más eso sin duda, i eso hice, conseguí durante mucho tiempo dormir i
encerrar a mi vena patética, amorosa, decidí no volver a creer nunca más en ella, por primera
vez, me estaba divirtiendo de otra manera, por primera vez no necesita a un Luis Alfredo en mi
vida, mis amigos de decían que tenía que pensar en mí, en estar con ellos, un entrar, un salir
reunión de tarde en cafés, cenitas en casa, vinito, i que de vez en cuando si surgía, que buscara
compañía, que no me iba a pasar nada por tener un poco de roce con alguien sin tener que
llegar al altar, ellos solo trataban de animarme i que no le diera tantas vueltas al coco, que si
tenía que llegarme el amor ,llegaría, pero que no me quedara en casa esperándole i eso hice.
(105)

Acabe el curso e hice las prácticas en una residencia de abuelitos privada, tuve la suerte que
después me propusieran quedarme allí a trabajar, no sé si fue porque les había gustado como
lo hice, o porque andaban escasos de personal, pues la gente no les duraba mucho, i no por el
trabajo, más bien por las condiciones en las que se trataba al personal, pero claro eso yo no lo
sabía. Al principio todo me lo pintaron de color de rosa, eso lo descubriría después, pero no me
importo, estaba loco de alegría en el tiempo que corríamos i había encontrado por fin un
trabajo.
Pese a que el sueldo no era muy bueno i el horario menos, acepte el trabajo, me gustaba poder
ayudar a los demás i egoístamente también me ayudaba a mí, pues de alguna manera cubría el
afecto que ya no tenia, era otra clase de amor hacia los abuelitos, i ellos hacia mí, pero me
cubrían gran parte de esa parcela, podría contar miles de anécdotas del tiempo que pase allí
con ellos, fue una experiencia dura, pero aprendí mucho, te vuelves más humano i te enfrentas
al mundo real i no al mío de fantasía i telenovelas.
(106)

Parezco tonto lo reconozco, pero la primera vez que escuche aquella frase hecha, no tenía ni
idea de que existía.
(107)
El hecho de estar trabajando i llevar dinero a casa, me permitió ciertos cambios pude
comprarme algo de ropa, ayudaba en casa, participaba en la compra semanal, i cosas así, tenía
para costearme mi tabaco, mis pequeños gastos, sin pasarme eso sí, también podía salir de
fiesta con algo más de dinero.
En una de esas salidas fuimos a un pub donde no se pagaba entrada, i las copas era baratas,
últimamente íbamos mucho por ahí i los camareros ya nos conocían, tengo muy buen recuerdo
de aquel sitio lamentablemente meses después la crisis también arraso con aquel local, ahora
lleva años cerrado.
Recuerdo que una noche en la que habíamos salido estaba haciendo cola en el baño, estaba yo
en la parra como casi siempre, cuando dos chicas salieron del baño justo al lado de donde yo
esperaba, no hablaban precisamente lo que se dice en un tono bajo no se los demás de la cola
pero yo lo escuche perfectamente, -¡tú lo que tienes que hacer es hacer como yo, pasar de ese
capullo, que solo te busca cuando le pica! -¡te buscas unos cuantos lo diré finamente, unos
cuantos amigos con derecho a roce i pasa del! ¡De los tíos es lo que se lleva ahora! Ambas se
rieron i se fueron, yo me quede como si tuviera 15 años i hubiera escuchado una conversación
para mayores de 18, en cuanto Salí del baño i tuve la ocasión se lo conté a mi amigo Fran que
era con quien más confianza tenia.
-Es la verdad podéis creedme o no, pero era la verdad, no soy retrasado aunque lo parezca en
esas cosas, pero no sabía nada de eso hasta, que mi amigo me lo explico, a mis casi 31 años.
A ver tu puedes tener amigos, amigas, i aparte salir, conocer a alguien i tener tus ligues, tus
rollos, lo que tú quieras hasta hay llegaba, pero eso de tener sexo con un amigo tuyo o amiga,
me costó entenderlo, no me imaginaba a mí con ninguno de mis amigos teniendo sexo i
cenando o ir a cine después como si nada.
También me entere que no necesariamente tiene por qué se con amigos de toda la vida,
puedes tener conocidos i de vez en cuando, si a los dos os apetecía pues ala fiestaaaa.
(108)

Me preguntaba una y otra vez, cuando seria el día en que definitivamente me caería de la parra
i despertaría al mundo real. La respuesta a mi pregunta llevo antes de lo que yo me imaginaba,
es más lo pude comprobar por mi solito.
Una noche se sábado claro esta yo seguía dándole vueltas al tema, estábamos en el mis pub
donde dos sábados antes había escuchado aquella conversación de dos chicas saliendo del
baño.
Ni él ni yo reparamos en que estábamos más cerca de lo que parecía aquella noche, el conocía
a los camareros del pub i cuando yo fui a la barra a pedirme la segunda copa, nuestros cuerpos
literalmente chocaron, tuve la suerte que aún me estaban sirviendo la bebida así que no hubo
que lamentar nada ni su ropa ni la mía se vieron amenazadas, no fue la típica escena que sin
querer le tiras la copa encima a alguien i bla, bla, bla no fue así pero casi, el camarero termino
la copa i nos sonrió a ambos, él me miró fijamente i se apartó dejándome el camino libre, yo
avergonzado o en mi mundo parril no me entere de nada i seguí mi camino, eso si no deje de
mirar hacia donde él estaba en un buen rato, mis amigos ni nadie parecía haberse dado cuenta
de aquel choque, así que la noche por unos minutos volvió a la normalidad, justo el camarero

se acercó hasta nosotros, me digo que si podía ir con él un segundo que quería presentarme a
alguien. Mire a mis amigos que me hacían gestos de no enterarse de nada pues anda que yo
pensé, el caso es que fui cuando volvimos a la barra él estaba allí sentado en uno de los
taburetes, bebiendo una cerveza.

(109)
El camarero se situó a nuestro lado, como en un acto oficial paso a las presentaciones, resulta
que él se llamaba como yo, ya teníamos algo en común, después de las presentación estuvimos
un rato hablando, al principio de cosas típicas en esos casos, me dijo que estaba solo, que no
era de aquí i que hacia un par de meses había venido a buscarse la vida, dejando su ciudad
atrás i que parte de los camareros, sus compañeros de piso no conocía a nadie. yo sin ninguna
doble intención le invite a que se uniera a mis amigos i así lo hizo, enseguida congenio en el
grupo de los presentes, era extrovertido, simpático, no entiendo porque le pidió al camarero
que nos presentara, tal vez no fue cosa suya, con el tiempo supe cómo se había desarrollado la
cosa. El caso es que al llegar esa noche a su fin nos intercambiamos los teléfonos, más que
nada por si le apetecía unirse a nosotros en alguna ocasión, o si le apetecía quedar una tarde a
tomar un café o algo pero nada más, eso no se lo dije pero lo pensaba no pretendía nada, no
estaba por la labor, quede con el dos o tres veces más, una tarde fuimos a tomar café i
estuvimos horas hablando, otra de las veces fuimos a tomar una copa i poco más. Un viernes
me llamo para contarme que habían llegado unos amigos suyos a visitarlo, que pasarían allí
unos días i que le apetecía presentármelos. Quedamos el sábado por la noche, en esa ocasión
mis amigos no salieron, así que tan solo fui yo él i sus amigos que habían venido de fuera.
(110)
La noche paso de lo más normal, nos tomamos algo i nos pusimos a bailar, bueno ellos más que
yo. yo estaba más bien cortado, en este caso yo era el extraño, fuimos a una discoteca que no
es de habiente i que hoy ha cambiado mil veces de nombre, no sé si sigue abierta. hubo un
momento en que sus amigos estaban en pleno apogeo del baile, él se me acerco i empezamos
a hablar todo lo que la música nos permitía, recuerdo que la canción que sonaba era( call me)
del grupo spagna era una versión mix jiji, en un momento de la canción nos olvidamos de todo i
de todos i nos besamos fue un súper mega beso, nuestras bocas sorprendidas se juntaron i no
se separaron en un buen rato,, esa noche la cosa no fue a más me despedí del i sus amigos con
otro beso largo mientras llegaba mi taxi, volví a quedar con el muchas veces más hicimos el
amor o tuvimos sexo en mi casa un par de veces, seguíamos siendo amigos sin tener que
vernos a cada momento, hay tuve la respuesta a mi pregunta parecía que por fin avía
aterrizado en el mundo real, conocí lo que era tener un amigo con derecho a roce, la
separación no fue trágica, ni dura, ni nada, más bien todo lo contrario, fue sin darnos apenas
cuenta durante la semana yo continuaba trabajando en la residencia, después de unos meses
empezamos a no llamarnos tan a menudo, ni él llamaba ni yo tampoco lo hice así pasaron los
días hasta que una noche Salí i de casualidad lo vi estuvimos hablando como si nada pero
ninguno de los dos menciono el tema no fue necesario.
Yo sabía, ambos sabíamos que eso nunca tendría futuro, fuimos dos almas solitarias, cada una
con sus circunstancias que se encontraron en un momento dado i que literalmente se chocaron
cuerpo con cuerpo, no hubo peleas, malos rollos, no hubo nada, así como vino se fue. Guardo
un buen recuerdo de aquellos días aunque no pienso mucho en ello, no me arrepiento de lo
que paso, i lo guardo con cariño sé que se fue a Madrid en busca de su sueño que era la música

i ahí sigue, espero que lo consiga, lo tengo como contacto en mi red social i más o menos sé
cómo le van las cosas pero jamás nos hemos vuelto a ver en persona.
(111)

Capítulo 11

Los meses siguientes fueron pura y dura rutina, en el trabajo cada día nos tenían más
agobiados ,éramos pocos de personal i cuando no se iba uno, la otra se daba de baja, nos
cambiaban los turnos cada dos por tres, los jefes nos hacían la vida imposible, pero bueno yo
era fuerte i quería resistir lo tenía que hacer, i quería hacerlo, pasaron las navidades cumplí los
31, seguía con mi vida rutinaria, seguía saliendo con mi grupo de amigos aunque dos de ellos
un buen día i sin apenas decir nada decidieron prescindir de nuestra amistad i del grupo.
Es lo que decía yo cuando hablaba de que hay personas, que aparecen en tu vida están lo que
tienen que estar, dan lo que tienen que dar. Ahora éramos dos menos pero a la hora de
repartir la botella de vino yo disfrutaría de una o dos copas más.
Con el tiempo vas viendo las cosas desde otro objetivo está claro, creo que a eso se le llama
madurar, yo no sé si lo he hecho del todo, al cien por cien i quizás no quiera hacerlo, si eso
significa renunciar a según qué cosas de mi personalidad o carácter, si quiero cambiar las cosas
malas, aprender a ser mejor persona cada día, que lo bueno y lo malo que me vaya pasando
me sirva para aprender ser la mejor versión de mí mismo, la misma versión de siempre, pero
mejorada, en todo lo que se pueda i en eso estoy todos los días cuando me levanto. hago el
propósito de hacer el cambio o pequeños cambios de momento, evidentemente con el tiempo
las cosas que vives te hacer cambiar de ideas, lo que hace tiempo era azul, ahora es verde, o
un azul de otro tono, quien me iba a decir a mí que un día acabaría subió en una barra dándolo
todo, o que conocería lo que es tener un amigo con derecho a roce ,una persona con la que no
tienes que discutir ni pelear que todo lo que pasa cuando estáis juntos es bueno, según en qué
momentos tampoco hay tiempo para nada mas, aunque lo hice varias veces no lo contemplaba
como primera opción, no es la forma en la que quiero vivir mi vida puede que en aquellos días
no tuviera opción. Puede que la vida solo me ofreciera relaciones así, o puede que yo al cerrar
las puertas al amor dejara de creer en él, sabía que al menos no era, ni estaba hecho para mí.
(112)

Mi trabajo en la residencia llego a su fin, cuando después de varias inspecciones de sanidad
cerraron el centro, por lo visto hacía meses que seguían la pista a mis jefes, según parece i yo
doy fe, había muchas irregularidades en la residencia, según la normativa legal los usuarios que
nombre más frio, los abuelitos no estaban lo bien atendidos que debían estar i eso que los
familiares se gastaban una pasta, para que sus mayores estuvieran como se merecían, los
pocos trabajadores que quedábamos al final, sabíamos que algo pasaba yo no sabía de leyes de
normativas pero no me hacía falta, sabía cómo estaban los abuelos , las carencias que había en
el lugar ,¿ pero que podía hacer yo? ninguno de mis compañeros compañeras se querían meter
en líos, tampoco estaban de acuerdo de cómo se manejaban las cosas, pero nadie quería
perder su trabajo i menos en época de crisis, yo intentaba hacer lo que podía, los cuidaba lo
mejor que sabía, anuqué eso me costara una bronca con la gobernanta o con el mismísimo
jefe, se quejaban, me reñían porque me pasaba demasiado tiempo con los abuelos, que debía


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