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34. PIERENKEMPER, T. Francia .pdf



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Autor: Gasty

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durante las crisis de 1837-1838 y 1848-1849, Y estableció, con!,: ~
el banco emisor estatal, en 1851, un importante pilar panitii1~~' :
moderno sistema bancario.' En suma, la activa política econó;. 1
mica delEstado belga apoyó los esfuerzos de los empresárló§,,:;.
privados en pro del progreso industrial, y 'contribuyó al clima .
liberal del .país.abierto a la modernización, en la primera mitad
del siglo XIX.

LA INDUSTRIALIZACIÓN DE FRANCIA:
¿UNA DECEPCIÓN?
.

'j

,1

..J

La vacilante e incompleta industrialización de Francia durante
el siglo XIX es un hecho que ha suscitado investigaciones y explicaciones de numerosos historiadores hasta el día de hoy. La
más bien pausada industrialización del país debe ser observada
partiendo del hecho de que Francia era, todavía' a finales del
XVIII, el país más rico y poderoso. de Europa. Sólo Rusia contaba
con una población mayor, pero Francia disponía de la mayor
riqueza .nacional de Europa, y sus habitantes ·disfrutaban probablemente del mayor ingreso per capita. Pero la situación había
cambiado radicalmente cien años más tarde: Francia había perdido la posición rectora en lo económico, mientras que Gran
Bretaña, como «taller del mundo», dominaba los mercados internacionales, y los EEUU y Alemania aparecían en una posición
igualmente importante dejando atrás a Francia. Este retraso relativo de la economía francesa en el siglo XIX ha sido calificada
de decepcionante por numerosos investigadores.
Umi' valoración más bien negativa de la dificultosa industrializaciónde Francia en esa época resulta de su comparación
con el dinamismo y el tempo de la Revolución Industrial en
Gran Bretaña, si bien se constata que, a una mirada más atenta,
aparecen numerosos elementos de un desarrollo continuo y
menos dramático. La rápida industrialización de Prusia-Alemania a partir de mediadosdelsiglo XIX parece contrastar también con el lento desarrollo de Francia. Los datos agregados
de la economía francesa en. el siglo XIX sugieren que Francia
accedió, en realidad, a un nivel de bienestar igual al de Gran
Bretaña: al comenzar. el siglo, para quedar después retrasada
en su desarrollo económico. En relación con Prusia-Alemania,
se observa, al comenzar el siglo, una ventaja apreciable en el

56

57
..

",:~

.. :-, ..

:~,

~

'g.

bienestar, que disminuyó, claramente, en el transcurso del siglo, ;¡¡.;
para quedar, a finales de éste, en lo contrarío. Aunque esta ~
manera de considerar el conjunto deja de lado importantes
diferencias regionales y sectoriales, y no tiene en cuenta los ..",
azares de los cambios de fronteras, como, por ejemplo, la pér- '1dida de Alsacia-Lorena frente a Alemania en 1871, sigue exigiendo una explicación el hecho de la variación global de la
posición económica internacional, de Francia en el siglo XIX.
No obstante, no todos los investigadores comparten la valoración negativa del desarrollo económico francés durante el
siglo XIX. Richard Roehl, por ejemplo, ha señalado que el ingreso per eapita francés nunca estuvo, realmente.. por debajo
del de Gran Bretaña durante el siglo XIX, y que, más bien,
se habría de considerar a Francia, igual que a Inglaterra, como
pionera del desarrollo industrial. Ya muy temprano, a comienzos del siglo XVIII, habría empezado un notable auge económico
sostenido,que habría minimizado los costes sociales asociados
a la industrialización mediante un desarrollo estable y paulatino. Gran Bretaña, por el contrario, debería, o querría, imitar
más tarde este desarrollo temprano y se vio obligada a alcanzar
a Francia con esfuerzo apresurado, asumiendo, a cambio, costes sociales elevados. En esta misma línea están los resultados
de los estudios de Patrick O'Brien y Calgar Keyder sobre el
crecimiento económico de Francia y Gran Bretaña entre 1780
y 1840. Piensan que ambos países marchaban al mismo paso,
¡
aunque por caminos distintos, y que la industrialización francesa se habría apoyado en el desarrollo del sector agrario, en
la producciónde
bienes Rd- con..s.gm?Y en unidades de producción más pequeñas, mientras que- en Gran Bretaña habría
sido central el despliegue de un sistema de fábricas para la
producción textil, de máquinas y de productos de la minería.
Si se considera, además, el diferente crecimiento de población
en los dos países, se puede concluir que Gran Bretaña se vio
obligada a grandes esfuerzos, a causa del enorme aumento de
población, para, al menos, mantener estable el nivel de vida
general, mientras que Francia, con una población estancada,

¡
I

I

58

pudo realizar lo mismo sin gran sacrificio. Maurice Lévy-Leboyer ve en el equipamiento diferente entre Francia y Alemania justamente el resultado necesario de sus distintas vías
hacia el desarrollo. Francia no tuvo que compensar la ventaja
indudable de Gran Bretaña en la producción de bienes de inversión y de productos industriales intermedios, sino que hubo
de aprovechar su superioridad en la producción de bienes de
consumo con mucho empleo, lo cual consiguió con creces.

CRECIMIENTO DE LA ECONOMÍA FRANCESA EN EL SIGLO XIX

Existe toda una serie de estimaciones sobre la magnitud del
producto social francés y de-sus componentes principales para
el siglo XIX; se resumen en la Tabla 7.
TABLA 7.

El producto social de Francia 1820-1910 (en miles de millo-

nes de francos)
Año
1820
1840
1860
1880
1900
1910

34

J. Mayer
(1949)

A Sauvy
(1954)

8,1
9,2
15,5
21,5
25,7

7,9
10,0
15,2
22,4

11,9
19,4
26,4

26,3
33,2

30,2
38,2

33,6

F. Perroux
(1955)
8,7

1. Markovitch y
J. Toutain (1966)
10,0
14,0
21,4
25,7
28,1
36,4

Por muy distintas entre sí que puedan parecer estas cifras a
primera vista, describen, sin embargo, una evolución consistente. Se puede observar, a partir de 1820, con excepción de
la crisis de 1847-1848, el crecimiento acelerado del producto
59

-,
;-

'-,

social hasta finales de los años cincuenta. Se' advierte después
una fase de estancamiento de unos treinta años, superada hacia
1890, para dar entonces paso a una nueva fase de crecimiento ~
acelerado. Maurice Lévy-Leboyer y F. Boúrguígnon utilizan es- ,;~
.~
tos datos para proponer una periodización del desarrollo económico francés en el siglo XIX. Distinguen una fase de desarrollo económico acelerado entre 1820 y 1859, una fase de estancamiento entre 1860 y 1886; y, de nuevo, una fase de crecimiento notable entre 1887 y 1913.
Para explicar el retraso en el crecimiento de la economía
francesa después de 1859, los dos autores mencionados aluden
a la influencia del claro aumento de los salarios, que habrían
conducido a la redistribución de los ingresos en favor de las
capas inferiores, con la consiguiente extensión del consumo de
alimentó s; así aumentó también la demanda de productos agrícolas, mientras que no se estimuló particularmente la producciónindustrial. Se alude como segunda causa al hecho de que
la exportación no podía ser una salida a la producción industrial
francesa, dado que el paso de Francia desde el proteccionismo
al libre comercio ocurrió durante ese lapso de tiempo, y la
competitividad de la industria francesa tardaría mucho en
afianzarse.
Si se miran ahora las tasas promedio de crecimiento de la
economía francesa (Tabla 8), se observa que la periodización
propuesta no está del todo exenta de problemas.
"

;..

Entre 1848 Y 1871 cayó claramente en Francia la tasa de cre.~. cimiento industrial (de 1,94% a 1,52 %)~ no'la de la ~conomía
en su conjunto, mientras que la tasa de crecimiento del ingreso
creció notablemente (del 1,43% al 2,51 %). Esta evolución contrapuesta -cambió de' sentido después de 1871, cuando la industria, creció con más fuerza que la economía global. Las condiciones del marco institucional desempeñaron un papel evidente en la senda de crecimiento de la economía francesa en
el siglo XIX. Las instauraciones del Segundo Imperio y de la
Tercera República no dejaron de' tener sus efectos en el de-

Tasas de crecimiento de la economía francesa 1826/18461900/1913 (en %) 35

TABLA 8.

.:

Intervalo Agricultura Sector no agrícola
1826-1846
1846-1856
1856-1866
1866-1875
1875-1882
1882-1892
1892-1900
1900-1913

0,7

1,8

1,6

1,1
2,5
2,0
-0,7

2,0
1,3
1,3
2,6

2,3
1,3
1,5

0,2
2,4
0,4

0,8
1,4
2,5

Producto
Cuota de
social
inversión
bruto

3,1
1,0
1,9
2,2

8,1

5,4

2,0
0,8

9,1
6,4

4,1
1,7

8,2
8,8

8,2
7,4

sarrolIo económico. Tanto en los sectores fundamentales de
la economía nacional como en las magnitudes agregadas, el
siglo XIX presenta escasa estabilidad en la economía francesa.
La formación global de capita] persiste durante mucho tiempo por debajo del nivel crítico, según Rostow ", del 10%. Este
resultado está en contra de una aceleración súbita del crecimiento en Francia en la primera mitad del siglo XIX, en el sentido de un take off. Jean Marczewski se ha ocupado de esta
cuestión.vy ha llegado a las estimaciones presentadas en la
Tabla 9.
Hasta la segunda mitad del siglo XIX no se observa un claro
aumento de la cuota de inversión global. Este hecho contradice
la opinión de Rostow, que supone un take off en Francia ya
en los años 1830. Otras estimaciones de la formación de capital
pintan una imagen aún más discreta. La cuota de, inversión
de la economía en su conjunto se mantiene por debajo del
nivel crítico del 10% durante todo el siglo XIX, que roza sólo
en 1875-1882 con el 9,1%, para mantenerse regularmente entre

60

~---------_---':""--'_-----'--'-----'-"--'-"'--_--....o.L

1,3
2,0
1,6
1,7

61

~.,
~.~

~

TABLA 9. Cuotas de inversión en relación con la
economía global de Francia 1788-1833 hasta
1902/1903-1912 (en %) 37

TABLA 10.

(en %)

38

Año

Agricultura

Industria

Construcción

Servicios

45,7

28,7
28,4

8,9
9,2
7,2

16,7
23,6

1839-1852

3,0
8,0

1820
1860
1872
1882
1890

1852-1880

12,1

1913

1880-1892
1892- 1902/03

12,9
12,4

1902/03-1912

12,2

~'

Formación neta de capital
Intervalo

en % del producto social
(promedio anual)

1788-1833

el 6% Y el 8%. Estos datos se apoyan en estimaciones que
se refieren a las inversionesde las sociedades de capital, que
en los años anteriores desempeñaron un papel secundado, y
subestiman, por lo tanto, los primeros años del siglo XIX sobre
todo, aunque no los años posteriores, Todo indica una limitada
formación de capital en la economía francesa del siglo XIX.

ESTRUCTURA

DE LA ECONOMÍA FRANCESA EN EL SIGLO XIX

I
,

Naturalmente, también en Francia pasaron a ser las manufacturas un sector importante de la economía nacional en el siglo XIX, pero sólo relativamente tarde, a finales del siglo,
lograron adelantarse a la agricultura en importancia para la
creación de valor y para el empleo (Tabla 10). La producción
industrial no superó a la agrícola sino a comienzos del siglo xx.
Hasta entonces existió aproximadamente equilibrio entre la
agricultura y la industria, en completo acuerdo con la imagen,
62

Distribución sectorial del producto social francés 1820-1913

38,8
41,3
38,0
35,1
30,7

25,7
27,0
29,9
35,3

8,7
7,1,
6,2

25,7
26,3
27,9
27,9

expuesta en un principio, de una industrialización tardía de
Francia en el siglo XIX.'
'.
Si se presta atención solamente. al sector industrial de la
economía francesa, se pueden distinguir cuatro fases de desarrollo, según Jean Marczewski. Comenzando hacia 1850, se
observa un primer impulso de crecimiento industrial, encabezado, sobre todo, por la expansión de las industrias textil y
de la minería, con tasas anuales de crecimiento dentro de este
sector de ea. 2,5% (1815-1824 hasta 1845-1854). Este notable
crecimiento continúa durante las dos décadas comprendidas
entre 1860 y 1880, arrastrado, sobre todo, por la construcción
del ferrocarril. Después, el sector industrial francés habría de
atravesar una fase de estancamiento, derivada, sobre todo, del
descenso en los ingresos del, sector agrario y del aumento de
la competencia extranjer-a, enlós mercados de..exportación. La
industria francesa no vuelve a encontrarse en un curso expansivo hasta el cambio de siglo.
Este crecimiento industrial, apreciable, pero moderado en
comparación, se apoyaba, como se ha dicho, no en una expansión dramática de un sector líder, o de unos pocos sectores,
sino en la de toda una serie' de importantes ramas de la industria. Una mirada atenta a la estructura de las manufacturas
francesas pone de manifiesto que en el siglo XIX existieron mu-

63

chas ramas de la industria con crecimiento fuerte, si bien 'su
importancia en la economía global permaneció relativamente
.pequeña, de modo que. no es posible identificar inequívocamente un único sector líder. En la fase inicial del desarrollo,
la industria del algodón sobre todo, con el 5,1% (1781-1790,
1803-1812), muestra una tasa de crecimiento claramente por
encima del escaso 2% de la industria, si bien su participación
en la creación de valor de la industria, de ea. del 14%, y su
participación mucho menor en la creación de valor de toda
la economía (probablemente, menos del 2%) eran demasiado
reducidas para garantizar el efecto multiplicador necesario en
un sector líder. Después de 1825-1834, se añadió a la industria
del algodón la siderúrgica, como un sector industrial de crecimiento claramente superior al promedio; no obstante, tampoco este sector asumió una posición rectora en el marco del
conjunto de la economía. Lo mismose puede decir más tarde
de otras ramas, como, por ejemplo, la química, que comenzó
a crecer igualmente de manera notable después de 1833-1844,
sin alcanzar, sin embargo, una importancia decisiva en la economía global.
No se puede distinguir ningún sector líder en la economía
francesa para la época anterior a 1850. Las tasas de crecimiento
presentadas en la Tabla 11, relativas a la producción global,
el producto social y la producción industrial, no permiten reconocer un auge abrupto y repentino, de manera que no se
puede deducir de sus datos un take off global, como el supuesto
por Rostow para. Francia para los años comprendidos entre
··183ÓY1860.Abunu¿, ~d~'más; 'érr su-contra 'el hecho de que
las cuotas de inversión para el conjunto de la economía se mantienen durante todo el siglo XIX por debajo del umbral crítico
del 10%. Es preciso suponer que la economía francesa experimentó, en realidad, durante el siglo XIX un crecimiento más
lento, más gradual y más equilibrado que, por ejemplo, Bélgica
y Alemania.
Para comprender la industrialización francesa conviene
echar una mirada a la evolución de las distintas ramas de la
64

TABLA 11.. Tasas de crecimiento y formación de capital en Francia
. 1826-1913 39 (tasas de crecimiento, p.a. en %)

Intervalo Agricultura
1826-1846
1846-1856
1856-1866
1866-1875
1875-1882
1882-1892
1889-1900
1900-1913

0,7
1,1 .
2,5
2,0
-0,7
0,2
2,4
0,4

Total
1,6
2,3
1,3
1,5
3,1
1,0
1,9 .
2,2

Sector Producto
industrial social
1,8
2,0
1,3
1,3
2,6
0,8
, 1,4
2,5

1,3
2,0
1,6
1,7
2,0
0,8
2,1
1,7

Stock
de
capital
2,0
2,0
1,1
1,0
4,9
-1,3
2,2
2,5

Cuota
de
inversión
8,1
8,2

i,4
.5,4
9,1
6,4
8,2
8,8

industria. De nuevo
aparecen estimaciones diferentes acerca
,
.
de la dimensión de las distintas ramas y de su desarrollo; si
bien son, en parte, dudosas, dan una imagen consistente de
la evolución que concuerda en su conjunto con el bosquejo
anterior. Estos datos también indican, para los años posteriores
a los 1830, una notable expansión del sector industrial que,
a causa del bajo nivel de pártida, van acompañados de tasas
de crecimiento notablemente tempranas.
La industria textil ocupó una posición central en la industrialización francesa. La .industria algodonera, en particular, demostró une! vez más se~ ei Ínoto~ de la riH;canizació~ y del crecimiento. Por otra parte, al cesar la política de protección aduanera, esta rama se encontró después de 1860 sometida a la
presión de la poderosa competencia extranjera, ante la cual
sucumbieron muchos productores pequeños. La mecanización
en la elaboración de otras fibras textiles sucedió mucho más
tarde que en el caso de la industria del algodón, mayormente
en la segunda mitad del siglo. Faltaba una demanda suficiente
que hubiera justificado dar antes ese paso, de manera que las
65

-

._--_.

----_._------------------'------

formas de producción tradicionales en el. hogar bastaron para
satisfacerla. Además, el bloqueo continental, en vigor hasta
1815, y la política proteccionista seguida desde entonces hasta
1860, actuaron de manera conservadora en la producción textil
local. Sólo la industria de la seda consiguió afirmar su posición
internacional después de 1860, debido a que, en este caso, se
impusieron las nuevas tecnologías, mientras que las otras partes
de la retrasada industria textil francesa, entre las que estaba
la industria algodonera, cedían ante la competencia internacional.
La minería del carbón francesa experimentó, igualmente, en
el siglo XIX,un claro auge. Existían ricos yacimientos de carbón
tanto en el norte como en el centro de Francia, descubiertos
y explotados desde comienzos del siglo XIX. Se añadió después
de 1846 la explotación del Pas de Calais, pero, a pesar de todos
los esfuerzos, la extracción de todas las cuencas francesas no
llegó nunca a satisfacer del todo la demanda expansiva de carbón en Francia. Durante el siglo XIX se tuvo que importar entre
el 25% y el 45% de las necesidades locales. Las condiciones
relativamente desfavorables de las explotaciones, y los mayores
costes resultantes, así como la distancia entre los lugares de
consumo y las cuencas francesas, con los elevados costes de
transporte consiguientes, contribuyeron en cierta medida a que
los altos precios del carbón francés limitaran las zonas de venta,
ofrecieran una oportunidad a los productores extranjeros de
entrar en el mercado francés, e imposibilitaran completamente
la exportación. A ello se añadía que no existían determinadas
calidades de carbón, como, sobre todo, la hulla utilizada en
la fundición de hierro, y resultaba imprescindible su importación. En suma, la incapacidad de abastecer la industria francesa con combustible propio tuvo, sin duda, un efecto negativo
en la industrialización del país.
La industria siderúrgica francesa tradicional no mostraba
tendencias centralizadoras 'a finales del Ancien Régime, sino
que estaba repartida por todo el país. El hierro .era fundido
y elaborado en pequeñas explotaciones familiares; la proximi66

dad de madera, energía hidráulica y yacimientos de mineral
determinaban la localización. Hasta mediados del siglo XIX, no
se pudo establecer con éxito una moderna industria siderúrgica
en ningún lugar de Francia, a pesar de los intentos y esfuerzos
anteriores. Sólo en la segunda fase de la industria del hierro,
en el nivel de la elaboración a partir del hierro bruto, se implantaron antes en algunos lugares talleres de pudelado y de
laminación. La demanda creciente de productos de hierro, debida a la construcción de los ferrocarriles a partir de mediados
del siglo, creó las condiciones para el auge de la moderna industria siderúrgica. Sin embargo, la construcción del ferrocarril
fue llevada a cabo en un principio con lentitud, y tropezó, en
parte, con una fuerte resistencia en la opinión pública. Antes
de 1850 existían apenas unas pocas vías pequeñas, destinadas,
sobre todo, al transporte de carbón desde sus puntos de origen
hasta los de carga en ríos y canales. Hasta el período comprendido entre 1852 y 1860 no se acometió la construcción
de los trayectos importantes del sistema ferroviario entre la
capital y la costa o las fronteras del país. Hasta 1860 estaban
en funcionamiento ea. 9.000 kilómetros; durante la década siguiente se duplicó la red hasta unos 17.500 km.
Junto a la integración del mercado interior francés debida
a la construcción y explotación
.. del sistema ferroviario , la expansión de la demanda de productos de hierro y de combustible, propia de este sector, fue decisiva para el progreso de
. la industrialización francesa. Las inversiones en los ferrocarri. les .fueron un estabilizador importante de la coyun tur a industrial, especialmente durante la fase de estancamiento de los
años 1860. Este impulso perdió, sin embargo, su efecto en los
años 1880, cuando más tarde, de manera que la industria siderúrgica francesa tuvo que buscar nuevos mercados de venta.
Fueron necesarias adaptaciones internas que tuvieron como
consecuencia la. concentración de empresas y una ampliación
de la paleta de producción. De este modo pudo proseguir la
industria siderúrgica francesa su expansión con éxito y llegar
67

a una posición rectora dentro del sector industrial francés que
habría de mantenerse hasta la Primera Guerra Mundial.
Al igual que en los ,otros países europeas; se dio en la eca::
nomía francesa una clara diferenciación regianal40.El
norte
y el este de Francia fueran afectadas en un principia par la':
industrialización que comenzaba, Allí se encontraban las centros tanta de la industria textil primera cama de la industria
pesada posterior. Fue decisivo para la estructura regional de
la industria francesa el acceso a las recursos y a las mercados.
Mientras que el norte, la cuenca del carbón de la Francia central, la capital, y Alsacia en el este, estuvieran caracterizadas,
yaa mediadas del sigla, par la industria, el oeste y el sur de
Francia permanecieran, hasta finales del sigla, ampliamente
dominados par la agriCultura.

FUERZAS RETRÓ(jRADAS
DE LA INDUSTRIALIZACIÓN

y FUERZAS IMPULSORAS
FRANCESA

El sistema de factores productivas can que cantaba Francia
en el sigla XIX para estimular su desarrollo económico naparece haber sido muydistinta del existente en Inglaterra y Bélgica. Requiere, par lo tanta, una explicación el hecha de que
el cursa de la industrialización fuera totalmente diferente. La
tierra y la gente, l~s tecnologías, el capital y las contactos in.ternacionales estaban a disposición de la economía francesa,
a podrían haber sido movilizados fácilmente, coma· en otras
. partes, Evidentemente,las
condiciones del marca de la eco..nomía eran en Francia otras que en Gran Bretaña, Bélgica
y otros Estados eu~apeas, de tal manera que allí se formó un
modelo de industrialización nuevo.
El marca de condiciones del desarrollo económico se puede
resumir baja el concepto de «instituciones». En el centra de
la discusión reciente, tanta de la teoría económica cama de
la historia económica, surgen cada vez más las preguntas acerca
-

··T.

68

de las condiciones institucíonales y del cambia institucional.
La frase «Institutions do matter!» resuena entretanta en amplia
cara; una dirección completamente nueva' dé la investigación,
la de «Nueva Economía de las instituciones», se ha instalada'
en las últimos años par todo el mundo. Nueva quiere decir,
naturalmente, que existía, y existe, ,otra tradición más larga y
«más vieja». En relación can esta, es de mencionar, en particular, la Escuela Histórica de la economía nacional alemana
y sus representantes .. Cama es sabida, está tendencia se desarrolló y extendió en el sigla XIX cama una crítica a la adopción
en Alemania del modelo de la economía clásica, anglosajona,
liberal. Contraponía al conceptoabstracto
del homo economieL/S determinantes
de la actividad económica más próximas a
la realidad, cama usas, costumbres, hábitos, idiosincrasia nacional a tradiciones jurídicas, en una palabra, las instituciones.
Para las representantes de la Escuela Histórica, las instituciones eran mucha más significativas para la explicación del hecha
económica observable que la optimízación del beneficia de objetos económicos individuales, de los individuas.
Por esta razón, las representantes de la más reciente Escuela
Histórica de la economía alemana se han ocupado muy intensamente de las disposiciones institucionales. Gustav Schmoller,
porejemplo, su representante más prominente,' ha cala cada
en el centro de su abra la institución destinada a la regulación
de las fenómenos sociales y la desigualdad social, «El derecha
de propiedad es la esencia de las reglas jurídicas; éstas fijan
_,I~sJ~c~l~a4~s,~la:s prohibiciones de, aprovechamiento par parte
de las personas ydelos
órganos 'sociales en relacióncon las
derechas materiales del mundo exterior» 41. Esta afirmación de
Schmoller podría haber sido dicha también par las representantes del principia del Property right, cama una parte de la
moderna economía de las institucianes.
A partir de finales del sigla XIX se propagó ~inf1uida por
la Escuela Histórica alemana- la escuela de las ínstitucionalistas norteamericanos, que cuenta, igualmente, entre las raíces
de la n~eva economía de las Instituciones, Es rasga caracte-

69

rístico de sus principios, sobre todo, el traslado de las condiciones institucionales de la actividad. humana d~sde. la ec~nomía a los otros campos de la sociedad y sus CIenCiaS(pSI- .
cología, sociología, antropología).
.' . .
. .
El principio institucional puede desp~egar su. product~vlda,d
científica superando la restricción, p~opla de la e~ono~lla dasica, al análisis económico de magmtudes y p:eclos, situando
de nuevo en el centro las relaciones entre bIenes: valore~ e
individuos. La formación. de las relaciones ent~e b~en~s.e mdividuos, así corno la existente entre los propios mdl~lduos,
ocurre mediante arreglos sociales que pueden ser de~ommados
«instituciones». Éstas no surgen por sí mismas, smo. q~e su
construcción y perfeccionamiento, así como su mantemmlento,
aparecen como un proceso dificultoso y costoso.E~tos costes
son llamados «costes de transformación», Y han sido, y son,
introducidos Ydistribuidos dentro del tejido histórico social de
maneras muy diversas.'
, .
Para la economía y, por tanto, para el desarrollo eCOn?mICO
en general, así como para la i~dustri.a~ización en particular,
es, naturalmente,de
importancia decisiva que, est~s. arreglos
institucionales sean dispuestos de l~ manera :na~ eflClen~e p~sible, es decir, con.la mayor racionalIdad economlca. L~ histona
de la economía ofrece al estudio un abundante matenal s~br~
la racionalidad del aprovechamiento de los recurso~ ~C?,nOmlcos y los costes del cambio institucional.. ~a r~,defmlclOn del
derecho económico a disponer y la modlflcaclOn ~el arreglo
institucional en la sociedad tienenungranpapel,,,sl
no e! dominante, en la introducción de formas económicas ~ndustnales.
Desde la decadencia de las economías cam~esmas d~ subsistencia, pasando por el nacimiento d~l t.rabaJo asalanado y
de formas de producción industrial en fabncas, hast~ las t:ansformaciones dentro de la familia en cuanto al comportaml~nto
reproductívo. en todo ello se encue~tran innu~e~abl~s ejemplos de la importancia de los cambios en, las mStltU?lOneSde
una sociedad. Y precisamente por esta VIa se podna ofrecer
una explicación para el hecho de que Francia tomara para su

70

industrialización un camino distinto al de numerosos países europeos. En lo que sigue se 'consideraráncon un poco más de
precisión las. peculiares condiciones institucionales de la sociedad francesadel siglo XIX.
Una primera mirada a la agricultura enseña que las estructuras
feudales de propiedad estaban tan socavadas ya antes de la
Revolución Francesa que' la propiedad de la tierra estaba a
finales del siglo XVIIImayoritariamente dividida en pequeñas
explotaciones campesinas. La resistencia de la nobleza francesa
.en vísperas de la revolución no fue capaz de detener esta evolución, y, menos aún, de cambiar sú sentido. Si ya antes de
la revolución los campesinos eran propietarios de Jacto de sus
tierras, por la revolución lo fueron de~iure;pues ella liberó a
todos los campesinos franceses, sin indemnización alguna, de
todas las cargas feudales, y los hizo propietarios de derecho
de la tierra que habían trabajado hasta entonces. Sólo unos
pocos campesinos sin tierras se vieron obligados a buscar trabajo como peones en las fincas más grandes.iy no tuvo lugar
a comienzos del siglo XIXla emigración masiva desde el campo
hacia la ciudad o hacia las nuevas aglomeraciones industriales.
Una consecuencia de esta situación fue la notable estabilidad de la sociedad francesa, que siguió siendo predominantemente campesina durante el siglo XIX.El precio de esta evolución consistió en la menor productividad de la agricultura,
comparada' con los otros Estados europeos. La política pro-teccionista de los gobiernos franceses hizo que fuera menor
la necesidad de adecuarse a.la competencia internacional y que
persistieran los anticuados modos de producción agrícola. Bajo
estas peculiares condiciones, la agricultura francesa experimentó en la primera' mitad del siglo XIX,a diferencia de las condiciones existentes en los demás países europeos, una época
de prosperidad a pesar de la menor productividad, puesto que
los altos precios agrarios producían buenos ingresos. Los productores de los otros sectores y los consumidores hubieron de
soportar los costes de esta evolución. Se enfrentaban a precios

71

~T

sino que también la oferta laboral fue afectada negativamente.
agrícolas altos, altos costes de vida y, por consiguiente, a ele-,'
La industria incipiente lograba cubrir sus necesidades laborales
vados costes salariales, de manera que, en su conjunto, la prós. {,
con dificultad; debido a que la agricultura apenas liberaba fuerpera agricultura francesa obstaculizó la industrialización del
za de trabajo dada su escasa ganancia de productividad. La
país. Hasta los años 1880 no cambió de signo la situación, cuan- .",""
reducida frecuencia de los nacimientos y el incremento en la
do la agricultura francesa se unió al proceso general europeo
esp~r,anza
de vida elevaron la proporción de adultos en la pode la importancia decreciente del sector agrario. Hasta los años
blación total (1821: 58,4%; 1911: 61,7%), a extrema diferencia
1870 creció no sólo el valor absoluto de la ocupación sectorial,
de
las otras sociedades europeas de intenso crecimiento, y en
sino también su valor relativo, como en numerosos países eulas que esta proporción disminuía constantemente. Esto conropeos (Tabla 10).
dujo a una clara elevación de la ocupación, que pasó del 38,1 %
La considerable estabilidad de la Francia campesinase puso
~n 1821. al 5~,~% en 1911, lo cual se logró también por una
de manifiesto también en la evolución de su población. Se pueintensa inclusión de la fuerza laboral femenina en la actividad:
de estimar el número de habitantes a comienzos del siglo XVIII
su número pasó, entre 1821 y 1911, de 3,9 millones a 7,7 mien unos 18 millones de personas; la cifra creció un 40% hasta
llones de mujeres. La mayor reducción del potencial productivo
la víspera de la Revolución Francesa, cuando alcanzó los cerca
francés
hizo que llegaran sólo en parte a la oferta laboral de
de 25 millones. El primer censo de población hecho en Francia
la e~o~omía francesa los efectos negativos asociados al bajo
para 1801 dio, aproximadamente, 27 millones de habitantes.
crecimiento
de la población.
'
El crecimiento de la población francesa fue relativamente débil,
Se equivocará fundamentalmente quien crea que esta limicomparado con los otros países europeos; este moderado autada oferta laboral iba de la mano de un aumento dramático
mento de población se mantuvo durante el siglo XIX.
de los salarios en Francia. Eran responsables, de un lado, los
Entre 1800 y 1815, el crecimiento anual de la población fue
altos, costes de vida, puesto que una parte apreciable del credel 0,27%, como promedio; incluso el ascenso más pronuncimiento
nominal de los salarios fue absorbido por el increciado posterior fue modesto, con una tasa anual del 0,59%.
mento de los precios agrarios. Tuvo, además, un cierto papel
Hacia mediados del siglo, desde 1845 hasta 1872, la población
el
casi se estancó, con una tasa promedio de crecimiento anual
. grado de cualificación de los trabajadores franceses , rela.trvamente bajo, y la consiguiente baja productividad. Sólo en
del 0,2%, una situación que sernantuvo hasta 1913 (1876-1913:
las pocas regiones campesinas en donde había existido el tra0,17%). Es probable que una causa esencial del escaso ctebajo
en el hogar era posible encontrar un número mayor de
'cimiento de población. fuera la estructura- de -la.propiedad en
trábajádoresasalariados "preparadós. Ésta fue.la causa d'e
el campo. Las familias se veían en la necesidad de reducir el
las
primeras instalaciones fabriles francesas se asentaran en dinúmero de sus miembros a causa de las muy limitadas posichas regiones. Los conocimientos y habilidades técnicas de
bilidades de subsistencia que ofrecían sus pequeñas fincas ..
quienes h~bían realizado trabajos de manufacturas en el 'hogar
Apenas existían otras posibilidades de, conseguir un ingreso
adicional.
.
no eran, SIn embargo, suficientes para empleados inmediatamente en las fábricas, y, a menudo, se requerían medidas adiSemejante crecimiento débil de la población tuvo, naturalcionales para su cualificación.
mente, múltiples efectos negativos en la economía francesa.
.Las estimaciones sobre la evolución del ingreso de los traNo sólo se echaba de menos una clara expansión de la demanda
bajadores
franceses muestran una mejora evidente en el siinterna que fuera producto de un incremento de población,

4~

• r,

que'

72

73
---

-- -~------

-~~-------

.._--

------

---- - ~-

glo XIX: puede valorarse el crecim.iento' en el ingreso nominal,
desde 1810 hastá 1880, en aproximadamente un 100%, p~ro
esta duplicación fue absorbida, en su mayor par.te, por la subida
'de precios, de' manera que el aumento -en el mgr~so real fue ~
menor del 40% en esos setenta años. Una ganancia modesta,
si se la compara internacionalmente. La diferencia de in~r,esos
entre los trabajadores ingleses y los franceses p,er~aneclO estable en el transcurso del siglo XIX, y no mostro nmguna tendencia hacia la equiparación (Tabla 12).
TABLA 12. Diferencias
'42

e Inglaterra 1840-1912

Año
1840
1860
1880
1900
1912

en el ingreso real entre Francia
'

"

Relación porcentual
entre el ingreso real
francés y el inglés

76
70
71

69
79

La formación de capital no podía quedar, naturalmente, al ma:-gen .de.la moderada expansión d.el potencial l.aboral frances
a., ". __ ....:,'~.".,"y
del escaso dinamismo de la socle?ad camp~sI~a. De n~evo,
, ~~.
' los obstáculos instituciónales, es decir, las restnctivas relaciones
, jurídicas que seguían existiendo a p~sar del Code c0m.n:erce
napoleónico, impusieron estrechos margenes a la ext~nslOn de
las .sociedades por acciones hasta 1867. Hasta mediados d~l
siglo, las empresas industriales recurrían mayorn:ente a l~ rIqueza privada de sus fundadores y a !as ganancias obtemdas
para financiar las inversiones. La :e~atIvam.ente temp:ana ~ndación de la Caisse d'Escompte, umca entidad que financiaba

74

las empresas industriales, modificó poco el cuadro; lo mismo
que el hecho de que la Société des Mines d' Anzin, fundada
en 1757 por algunos nobles, o las minas de Creuzot e Indret
pudieran contar, ocasionalmente, con el apoyo de bancos. Este
apoyo dependía del crédito de los propietarios nobles más que
de las expectativas de la empresa, y siguió siendo en esa medida
una excepción a la regla. Las empresas industriales no podían
prescindir del capital privado y sólo podían ser financiadas de
ese modo, puesto que sus necesidades de capital eran todavía
relativamente modestas. La mayor empresa textil de Francia,
la firma Dollfuss-Mieg & Co. de Alsacia, por ejemplo, nunca
dio ocupación, todavía en el Segundo Imperio, a más de 3.000
obreros. Las sociedades por acciones se extendían lentamente,
predominantemente en la minería.Ta.industria siderúrgica y,
más tarde, en la industria química. No se .pudo desplegar en
Francia un sistema bancario y financiero eficiente para estímulo de la formación de capital industrial. El Crédit Mobilier,
muy famosa institución financiera fundada. por los hermanos
Péreire en 1852, y que actuó como banco de crédito por acciones para la movilización de capitales de inversión, se limitó
a invertir en la construcción de ferrocarriles y canales, así como
en empréstitos al extranjero. La industria francesa apenas pudo
aprovecharse, sino, más bien, su competencia en Bélgica y Alemania, adonde afluían numerosas inversiones francesas.
Dentro del país, el capital francés acudía con mayor intensidad al mercado inmobiliario, de manera que la formación de capital-en el sector de laconstrucción
de viviendas
se llevó la parte del león; seguida de' las inv~rsiones en infraestructuras, sobre todo del transporte y, en mucha menor
medida, en' instalaciones -de equipamiento industrial (Tabla 13). Aunque las inversiones en equipamiento industrial
aumentaron su participación en la formación global de capital
en Francia durante el siglo XIX, siguieron estando, incluso
a comienzos del siglo XX, por debajo de las realizadas en viviendas e infraestructuras.
La formación de capital en Francia estuvo claramente por
75

(
I

TABLA 13. Formación

Período

de capital en Francia 1820-1913

Total
(en millones
de francos)

.Viviendas

Equipos

43

Infraestructuras

"

395

209

54

1833~1842
1843-1852
1853~1862

599
761
1,233

1863-1874
1875-1886
1887-1895
1896~1904

1.242
1.495
1.:331
1.710

259
269
440
452
682

88
120
211
219
236
193

1905-1913

2.339'

1820-1832

623
763
889

323
559

56
141
235
405
343
481
418
437
707

debajo de la de Alemania o Gran Bretaña, en la medida en
que las cifras disponibles desde 1860 permiten la comparación.
La distancia, apenas perceptible a mediados del siglo XIX, se
fue agrandando notablemente hasta 1910.
A pesar de los acostumbrados premios concedidos por el
Estado a los inventos desde Napoleón, la situación de la técnica
dentro de la industria francesa siguió siendo más bien modesta.
A comienzos del siglo XIX, Francia, lo mismo que otros países,
no podía prescindir de la importación de máquinas y expertos
británicos.para.la construcción: de .la propia industria, Los empresarios franceses buscaban consejo y ayuda en Inglaterra, y
emprendían, a veces, grandes viajes de información a fin de
familiarizarse con las técnicas más recientes. No obstante, aparecieron pronto inventosy desarrollos franceses, como el telar
de Jacquard y la máquina de coser de Thimmonier.
No se puede describir el progreso técnico de manera abs- '
tracta y general, sino sobre la base de ramas y empresas individuales. En Francia 'es de destacar, sobre todo, la industria
textil, y dentro de ella, de nuevo, la algodonera, que, parti76

cularmente en Alsacia a comienzos del siglo XIX, logró notables
éxitos en la mecanización, si bien los progresos fueron modestos en comparación con la industria británica del algodón,
inmersa en un boom por la misma época. Sólo después de 1850
tuvieron lugar invenciones esenciales, que irradiaron a otras
ramas de la industria textil (lino, lana), que no se decidieron
a dar el paso hacia la mecanización de la producción antes
de la segunda mitad del siglo XIX. .
.
En la industri~ Siderúrgica francesa se hicieron' pronto' inten tos por emplear las modernas tecnologías del carbón desarrolladas en Inglaterra. Es de mencionar, en particular, la
obra del noble francés Decazeville. No obstante, la escasez de
capital, la insuficiencia de la estructura empresarial y de instalaciones con recursos, decisivas para la industria siderúrgica
tradicional, impidieron la adopción temprana de la tecnología
moderna. Más tarde se produjo una introducción por etapas
de los métodos modernos, ligada a una muy afortunada estrategia de modernización parcial de la industria siderúrgica
francesa 44, por la cual se combinaron las ventajas de las modernas tecnologías con las de los procedimientos anteriores.
Así, se extendieron también en Francia los modernos talleres
de pudelado y laminado, que, a menudo, trabajaban con hierro
bruto importado. Hasta 1880 =-tarde, en comparación con: los
otros países de Europa- no se llevó a cabo una modernización
fundamental de la industria siderúrgica francesa, con la introducción del procedimiento Bessemer, y luego delde Thomas,
unida a una concentraciónjnt.~n~q.d~I,Tam9'i' Diez empresas
producían más de la mitad del acero francés, entre ellas, la
firma de Wendel, con el 11,2%.
A causa de la disponibilidad limitada de materias primas,
Francia se vio obligada a procurarse el material que le faltaba
en el mercado exterior. Todo el algodón en rama, y cerca de
una cuarta parte de las necesidades de carbón e la ecoIlomía
francesa tenían que ser importados y había que conseguir las
divisas necesarias mediante la exportación. La participación de
la economía francesa en el mercado mundial creció constan77

.......-.----

i ..

Quedan par mencionar otros dos factores institucionales inteniente entre 1820 y 1860. Las exportaciones francesas sig-),~,;,;
hibidores:
la política económica del Estado y la iniciativa emnificaban en 1860 el 19% de todas las exportaciones europeas, .~,
presarial, que cuentan igualmente entre las condiciones instiy crecieron entre 1850' y 1875, con una tasa promedio anual
tucianales marco de una industrialización exítosa. La economía
del 5,3%, mucho más rápidamente que el producto social fran.
;
francesa cayó en gran medida en manos delE~tada durante
cés, e incluso más rápidamente que la producción industrial
el
imperio. napoleónico. Por una parte, el bloqueo continental
francesa. Francia se situó internacionalmente eri esa época en
debía debilitar la economía inglesa, y por otra, servir a la inel segundo lugar como nación exportadora, detrás de Gran Bretegración de las mercadas continentales bajo dominación frantaña. No obstante, entró entonces Alemania como nuevo comcesa. De hecha, la exclusión de las importaciones de madera
petidor, y ya en 1881 las exportaciones alemanas superaron
y cereales de la Europa continental se' hizo. notar dolorosaa las francesas. Entre 191i y 1913, Alemania exportó el doble
mente en Gran Bretaña y, unida esta a las malas cosechas
de bienes industriales que Francia.
hizo. subir las precias de las cereales y bajar el tipo. de cambio
La persistencia en la política proteccionista actuó como un
de la libra. Sin embarga, fueron mucho más perjudiciales para
obstáculo institucional para el desarrollo de la economía exel resto de Europa las efecto.s negativas del bloqueo continenterior francesa; El comercio exterior se vio obligado a preferir'
tal. Las ramas que se orientaban hacia la exportación perdieron
a socios menos competitivos y se concentró' en Rusia, Escansus mercad as de venta más importantes, y las sectores que dedinavia y las colonias francesas de ultramar. La mayor parte
pendían
de las materias primas debieron reducir su producción.
del comercio exterior se lo disputaban los productos textiles,
Sobre toda, la industria textil; resultaron particularmente perque, sin protección, no estaban a la altura de la competencia
judicadas
las industrias del lino y del algodón. Las aranceles
internacional y buscaron,' por tanto, espacios protegidos, sobre
proteccionistas
franceses y los convenios comerciales firmadas
todo en las colonias, donde representaron un papel notable
can las diferentes Estados de la Europa continental no alcanen la exportación. En algunas industrias nuevas, productos quízaron
su objetivo y causaran más dañas que beneficias. Esta
micos y' automóviles,' por ejemplo, los productores franceses
política estatal en el comercio exterior, inspirada en modelos
eran capaces de afianzarse' sin ayuda. Además, salieron de
mercantilistas,
con sus metas fiscales favorables a la exportaFrancia cada vez más materias primas, mineral de hierro y baución y regulada ras de las importaciones, no. parecía estar a la
xita, sobre todo.
.
altura
de los tiempos en cuanta a las condiciones del sistema
Finalm~hte, una vasta exportación de capitales llevada a
'.industrial
internacional en desarrollo, La ampliación de la in. cabodurante la segunda mitad del siglo xrxconstítuyó un cam.- ?ustria algodonera mecanizada, protegida de la competencia
po importante 'de la economía exterior; su valor ascendió en
mglesa, terminó en una crisis después de 1815, cuándo los pro1900 a cerca de 25,5 mil millones de francas y subió después
ductores ingleses, más eficientes, entraron de nuevo en el merhasta llegar en 1914 a 42 mil millones de francas. Estas eacado.
No obstante, la industriaalgodonera
francesa consiguió
pitalesencontraron destina, en un principio, en el sur y el aeste
mantenerse con esfuerzo, ayudada par el Estada.
de Europa; más tarde, al finalizar el sigla, Sud américa y Rusia
. La intervención del Estada tuvo. efectos mucho más posipasaron a ser los principales deudores de' Francia. Las ingresas nvos
en .el campo. del transporte que en la industria. Ya baja
provenientes de estas vastas inversiones extranjeras contribuel Ancien Régime, Francia había dispuesto de un buen sistema
yeron en
paca medida al ingreso nacional francés durante
de
carreteras, que demostró, sin embarga, ser insuficiente para
el cambio de sigla.

;i~

no.

79

78
-- - - ---~-

--

-- ---------

;3\

, .::r.~••~//Ia total reestructuración

regional francesa producida por la in- .,.
dustrialización, por la deficiente comunicación entre la capital
y los puertos: El perfeccionamiento de la red de carreteras por.
sí sólo no podía compensar la falta de posibilidades de transporte, por lo que el Estado intentó establecer un segundo me- dio de transporte a través" de un programa de construcción de
canales emprendido entre 1820 y 1850; se trató de enlazar la
capital " París con las reziones
en vías de industrialización del
;;,
norte y el este del país por medio de 2,500 km de canales;
un objetivo que se alcanzó sólo parcialmente.
No dejó de surtir' efectos en el empresariado francés el característico carácter campesino, tradicionalista, de la sociedad
francesa del siglo XIX; su orientación conservadora se vio reforzada por la intensa actividad" del Gobierno central francés
en la vida económica, lo cual representaba un obstáculo al espíritu de la economía capitalista. Además, los cargos en el Gobierno supusieron durante mucho tiempo una alternativa atractiva a la actividad eccnómica privada, pues una parte de estos
cargos eran lucrativos económicamente o por vía venal; el sistema de recaudación de impuestos ofrecía, igualmente,oportunidades de aanancias considerables debido a la posibilidad
de arrendar la~cobranza. Las medidas estatales impulsaras de
la producción de manufacturas de alto valor actuaban en la
misma dirección. Todo esto servía más de impedimento que
de estímulo a la formación de un empresariado capitalista. "
"La evolución posterior" a"1850 creó las condiciones para la
actividad empresarial capitalista, y pronto se encontraron también en la sociedad francesa numerosas personas que aprovecharon las nuevas oportunidades. No obstante, incluso para
los empresarios exitosos de esa época fue condición indispensable el contacto estrecho con la administración del Estado
y con el sistema bancario, algo que ha quedado como un rasgo
característico de la economía francesa hasta el día de hoy.
Las mencionadas barreras institucionales a la economía francesa durante el siglo XIX pueden servir para explicar el retraso
80

relativo de Francia respecto del desarrollo británico, tal y corno
hace Sidney Pollard~5. Según él, existieron en Francia a finales
del siglo XVIII una serie de reglas institucionales que impidieron
la adopción inmediata del modelo de desarrollo británico. La
estructura agraria, con su muy dividida propiedad, permitió
sólo un aumento limitado de la productividad agrícola, la cual
podría haber servido de estímulo al crecimiento industrial. El
reducido aumento de población asociado a la peculiar estructura agraria limitó los efectos positivos de un incremento de
la demanda y de una expansión del potencial laboral. La orientación tradicional del mercado francés de capitales hacia la financiación de créditos al Estado, inversiones en transporte y
empréstitos extranjeros determinó que existieran carencias respecto de las necesidades definanciamiento
de la industria. La
gran importancia del Estado para la economía, su política proteccionista del comercio exterior, y la ineficiencia de sugran
burocracia supusieron, igualmente, una desventaja y contribuyeron a que apareciera un empresariado poco dinámico y tradicionalista.
"
A los mencionados obstáculos institucionales, para una industrialización dinámica de Francia en el siglo XIX comparable
a la evolución británica, hay que añadir una serie de desventajas
en cuanto a la disponibilidad de los recursos naturales: mala
calidad del carbón mineral francés, amplia dispersión regional
de los yacimientos de carbón y de minerales, así como la falta
de buenas vías naturales de transporte. Podrían añadirse fácilmente otros obstáculos, o derivados de los instítucionales,
como, por ejemplo, una estructura industrial dualista, o el estancamiento de los mercados.
No se debería, sin embargo, sobrevalorar los efectos de estos
factores, pues Francia logró, en todo caso, si bien con lentitud,
encontrar, ya en los inicios del siglo XIX, el camino hacia una
industrialización venturosa, igual que sus vecinos, y con más
fortuna que los Estados del sur, del este y del norte de Europa.
La economía francesa mostró durante ese tiempo sectores destacados y dinámicos y pasó por fases de crecimiento acelerado,
81

",":.o
.'.~.
,"'~

sólo que la mezcla del arreglo institucional transitó, eviden, ~.
temen te, por un sendero de industrialización distinto del de
la nación modelo, que era Inglaterra. El efecto inhibidor de
los factores descritos fue, por tanto, de importancia limitada,
e, igualmente, pueden aducirse factores estimulantes, como
'una administración ordenada del Estado, un gran mercado interior, una rica tradición manufacturera, bienestar y espíritu
ahorrativo, numerosas materias primas y, no en último lugar,
una estructura económica liberal-burguesa en su conjunto.
Sin embargo, es indudable que la brecha económica con
el adelantado, Gran Bretaña, se ensanchó durante el siglo XIX.
¿Fue eso un fracaso, o debe valorarse como un éxito lo que
siguió dé manera lenta? Gran Bretaña dio el salto, sobre todo,
mediante el desarrollo de nuevos bienes de inversión y deproductos intermedios, mientras que Francia se concentró [en la
producción de bienes de consumo, en la que pudo tener una
ventaja comparativa de costes, a causa del mayor uso de fuerza
laboral y de salarios más bajos. Además, la población inglesa
tuvo que pagar el salto del país hacia la industrialización con
costes sociales elevados. Es preciso, por lo tanto, ponderar las
vías de desarrollo distintas, para llegar a una valoración nueva _
de la historia de la industrialización francesa, sin tener que
llegar al extremo de Patrick ·O'Brien y Calgar Keyder, que sostienen que Francia tuvo, en última instancia, más éxito que
Gran Bretaña. 0.16.simportante que la pregunta sobre el éxito
o el fracaso es la constatación de que las vías distintas obe!ctecen
a factores institucionales,
.

82


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