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Autor: Uusrio20

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la paz
en

Colombia
Fidel Castro Ruz

Edición: Sergio Ravelo, Iraida Aguirrechu y Norma Castillo
Diseño: Eugenio Sagués
Corrección: Libian García y Leydis Balbuena
Composición: Ramón Caballero

© Fidel Castro Ruz, 2008
© Sobre la presente edición:
Editora Política, 2008

Todos los derechos reservados. Se prohíbe la reproducción,
total o parcial, de esta obra sin la autorización de la Editora.

ISBN 978-959-01-0850-1
Editora Política
Email: editora@unap.cc.cu
Internet: www.pcc.cu
Belascoaín No. 864, Ciudad de La Habana, Cuba

INTRODUCCIÓN
S un tema sobre el que prometí escribir. No era fácil hacerlo. Otros asuntos han ocupado mi tiempo. Ahora cumplo la
promesa.
¿Fue objetivo y justo mi análisis sobre Marulanda y el Partido
Comunista de Colombia en las Reflexiones publicadas el pasado 5
de julio de 2008? Nadie puede asegurar nunca que sus puntos de
vista carecen de subjetivismo; siempre se puede correr el riesgo
de parecer injusto. Quien afirma algo, debe estar dispuesto
a demostrar lo que dice y por qué lo dice.
Mi desacuerdo con la concepción de Marulanda se fundamenta
en la experiencia vivida, no como teórico sino como político que enfrentó y debió resolver problemas muy parecidos como ciudadano y
como guerrillero, solo que los suyos fueron más complejos y difíciles.
Sería incorrecta la idea de que en Colombia y en Cuba se partía de las mismas circunstancias. En común compartíamos la ausencia inicial de una ideología revolucionaria —ya que nadie nace
con ella— y de un programa para llevar a la realidad más tarde la
construcción del socialismo. No cuestiono en lo más mínimo su honradez ni la del Partido Comunista de Colombia; por el contrario,
merecen respeto, porque fueron revolucionarios, luchadores antiimperialistas, a cuya causa entregaron decenas de años de lucha.
Lo explicaré.
Cuando asesinaron al prestigioso líder popular Jorge Eliécer
Gaitán el 9 de abril de 1948, Pedro Antonio Marín, campesino pobre
que después adoptó el nombre de Manuel Marulanda en honor a un
colombiano que murió en la guerra de Corea, se incorporó al movimiento guerrillero liberal. Solo tenía 18 años.

2

La paz en Colombia

Los testimonios sobre su vida son escasos, pero suficientes para
satisfacer la curiosidad de un lector que desee información para aproximarse a los hechos referidos. He tratado de hurgar en diversas fuentes. Quien más sistemáticamente habló del famoso guerrillero fue el
historiador colombiano Arturo Alape, cuyo rigor como investigador
pude comprobar por mis relaciones con él. Es difícil que se le hubiera escapado un detalle. En varias oportunidades se reunió con Marulanda y las fuerzas guerrilleras. Durante meses convivió con ellas
para escrutar los móviles y objetivos de su dura lucha. Puedo valorar
correctamente la información que suministra.
Pero no es la única fuente, están los testimonios de Jacobo
Arenas, intelectual y dirigente comunista enviado por su partido para
atender al sector campesino, componente indispensable para la
revolución en Colombia.
El Partido Comunista de ese hermano país, como los otros de
América Latina, grandes o pequeños, fueron miembros disciplinados de la Internacional mientras existió formalmente. Seguían la línea del Partido Comunista de la URSS. En los años de la Guerra
Fría continuaron siendo reprimidos por sus ideas. Los medios de
publicidad imperialistas y oligárquicos se ensañaron con ellos. El
surgimiento de la Revolución en Cuba, sin vínculo alguno con la URSS
pero basada en las enseñanzas del marxismo-leninismo, suscitó
sentimientos contradictorios pero no antagónicos. En nuestra patria
fueron superados y la unidad se abrió paso, aunque no sin contradicciones ni sectarismos, entre los militantes y simpatizantes del
antiguo partido con educación política avanzada y sectores de la
pequeña burguesía radicalizados, pero permeados por el fantasma
del anticomunismo. Las victorias del Ejército Rebelde, como primeramente se calificó a las fuerzas guerrilleras, fueron el factor decisivo en la fase ulterior de la Revolución. Tal explicación es ineludible
para comprender la esencia de las relaciones de Cuba con los revolucionarios de América Latina.
Los que organizamos el movimiento que intentó tomar el poder
el 26 de julio de 1953 teníamos una idea clara de nuestros objetivos,
y de ello quedó constancia. Los combatientes procedían de los sectores humildes de nuestro pueblo y ninguno objetaba nuestros pro-

Introducción

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pósitos; el antiguo partido fue nuestro amigo, incluso antes de aquel
intento. Todos los que lucharon contra la tiranía vertieron finalmente
sus aguas en un solo río.
De la singular experiencia vivida en la pequeña Isla a 90 millas
de Estados Unidos, con una base militar impuesta en su propio territorio, nacieron nuestros puntos de vista con relación a la América
Latina. No teníamos, sin embargo, derecho a inmiscuirnos en los
asuntos internos de cualquier otro país como no fuese con el inevitable impacto de los acontecimientos. Infortunadamente, fueron los gobiernos de los demás países —con excepción de México, todavía
bajo la influencia de su revolución social de principios de siglo y el
brillante papel patriótico y antiimperialista de Lázaro Cárdenas—
los que, presionados por Estados Unidos, rompieron normas morales y principios legales y se sumaron a la agresión contra Cuba.
Explotaron la existencia de Cuba revolucionaria para obtener migajas del imperialismo. Si alguno ofrecía resistencia era derrocado sin
pena ni gloria.
Estados Unidos organizó bandas armadas y grupos terroristas
suministrados por aire y mar que pusieron bombas, incendiaron instalaciones sociales y económicas, incluidos teatros, círculos infantiles, fábricas, plantaciones de caña, almacenes, grandes tiendas y
otros objetivos, segando vidas o mutilando a cubanos en su traicionera acción. Incluso, algunos maestros y jóvenes alfabetizadores
fueron torturados y asesinados. No lo afirma simplemente quien esto
escribe; consta en los documentos desclasificados de la CIA. Un
hecho relevante, notorio, conocido por todos, es que el 15 de abril
de 1961 aviones de combate e instalaciones de nuestra Fuerza Aérea fueron atacados por aviones que llevaban insignias cubanas; dos
días después, fuerzas mercenarias escoltadas por la Armada de guerra
yanqui —incluido un portaaviones— y la Infantería de Marina, desembarcaron por la Bahía de Cochinos. ¿Qué hicieron los gobiernos de
los países de América, con la excepción de México? Apoyar a Estados Unidos en su guerra genocida contra el pueblo cubano.
Más tarde la CIA lanzó virus y bacterias contra nuestra población y nuestras plantaciones. ¿Qué hicieron los gobiernos de los
países hermanos?

4

La paz en Colombia

El gobierno de Estados Unidos puso al mundo al borde de la
guerra nuclear, porque se negaba a renunciar a la idea de atacar directamente a Cuba con sus poderosas fuerzas militares, lo que habría costado una incalculable cifra de vidas y destrucción, pues, como
es sabido, el pueblo cubano resistiría hasta la última gota de sangre.
Cuando la República Dominicana fue invadida en abril de 1965,
los gobiernos de América Latina también apoyaron a los agresores.
No hace falta añadir más para comprender que durante décadas esa fue la conducta de las tiranías militares que torturaron, asesinaron y desaparecieron a cientos de miles de personas en este
hemisferio en complicidad con el imperio que las promovió.
Desde muy temprano, en acto masivo, el pueblo de Cuba envió
su mensaje, en la Primera y la Segunda Declaración de La Habana, a
los pueblos hermanos de América Latina. A partir de esa realidad es
que se puede explicar el interés con que seguíamos el desarrollo de
los acontecimientos políticos en cualquier país de Nuestra América.
He revisado numerosas notas, informes y documentos relacionados con el tema colombiano, entre ellos relatos de las conversaciones sostenidas con personalidades que visitaron a Cuba y con
las que intercambiamos extensamente sobre la paz en Colombia.
En 1950, cuando una guerrilla comunista hizo contacto con él,
Marulanda, que procedía de un grupo gaitanista liberal integrado en
parte por familiares suyos, había evolucionado hacia posiciones cercanas a los comunistas; les critica a estos sus excesivos actos de
formalismo militar y determinadas tendencias sectarias en sus concepciones.
Nuestra idea de la guerrilla como embrión en desarrollo de una
fuerza capaz de tomar el poder, no partía solo de la experiencia cubana sino también de la de otros países en América Latina. En
cualquiera de ellos suponía la lucha por los pobres con independencia de sus niveles de educación, que en todas partes, como clases
explotadas —obrera o campesina, o jornaleros modestos e incluso
soldados—, era muy baja.
En Centroamérica, región que fue víctima de las intervenciones
de filibusteros o soldados de Estados Unidos en diversas épocas,
casi todos los países estaban gobernados por sangrientas dictadu-

Introducción

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ras al triunfo de la Revolución Cubana. Sin excepción, eran cómplices e instrumentos del imperialismo contra Cuba.
Los grupos revolucionarios, en su lucha, estaban divididos en
Nicaragua, El Salvador y Guatemala. Más tarde o más temprano los
militantes comunistas se sumaron a la lucha armada de los campesinos y la pequeña burguesía revolucionaria. En todos, con sus
peculiares e ineludibles características siempre presentes, surgieron tendencias aferradas al concepto de lucha excesivamente prolongada. El esfuerzo de Cuba se consagró a la búsqueda de la unidad. Constan las actas y fotos de los momentos históricos en que
esta se logró. Hubo guerrilleros que perdieron años planeando triunfos para las calendas griegas. Se trataba de una concepción que
no cabía en nuestras mentes. Es igualmente cierto que los eternos
pregoneros del capitalismo, manejados por los órganos de Inteligencia yanqui, sembraron ideas extremistas en la mente de algunos
revolucionarios.
Centroamérica fue escenario de un choque de ideas. Recuerdo
que en los años de Carter, Bob Pastor, un representante suyo que
realizó numerosas visitas a nuestro país, más de una vez al reunirse
conmigo exclamó de forma que parecía ingenua: “¿Y por qué tú insistes tanto en unidad, unidad, unidad?” Yo reía por dentro, al observar
la reacción alérgica de aquel joven funcionario norteamericano contra la unidad de los latinoamericanos. Carter, sin embargo, era un
inusual presidente de Estados Unidos con principios éticos, que partía de su fe religiosa y no planeó asesinar a Castro. Por eso siempre
lo traté con respeto. Bajo su gobierno, Torrijos alcanzó la soberanía
sobre el Canal, evitando una matanza que después Bush padre perpetró.
La historia de Centroamérica requeriría un libro que tal vez alguien escriba un día. Triunfó la Revolución en Nicaragua, que significó una esperanza. Reagan le impuso la guerra sucia, que costó
miles de vidas a ese país; hizo estallar en el viejo continente el gasoducto de Siberia en complicidad con la Thatcher y el resto de la
OTAN; puso en crisis irrecuperable a la URSS y liquidó el campo
socialista. Se creaba una situación enteramente nueva.

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La paz en Colombia

Hace muy poco escuchaba a Tarek William, destacado poeta
venezolano y hoy gobernador de Anzoátegui, el estado petrolero más
rico de Venezuela, que a una de sus obras sociales le puso el nombre de Roque Dalton, poeta prestigioso y revolucionario, miembro
del ERP [Ejército Revolucionario del Pueblo], extrañamente asesinado en El Salvador. Con dolor expresó el nombre del presunto asesino. “Me duele mucho” —exclamó— “cuando los yanquis lo envían
aquí para decirnos cómo debemos hacer las cosas en Venezuela”.
Realmente desconocía el bochornoso hecho que le imputa Tarek.
Había conocido al personaje cuando era militante y jefe del ERP,
una destacada organización revolucionaria, combativa y resuelta,
con magníficos combatientes del pueblo. Las alusiones a la muerte
de Roque Dalton parecían simples calumnias. Dediqué, personalmente, decenas de horas en transmitirle experiencias, ideas, tácticas y principios de la guerra. No dudó en aplicarlas. Las unidades
del ERP luchaban contra batallones salvadoreños entrenados en Estados Unidos con las más avanzadas técnicas que habían desarrollado. Les insistía: no ejecuten a los prisioneros, no rematen a los
heridos, superen esa práctica torpe y estéril, porque así jamás se
rendirá uno de ellos. Debo añadir que las armas con que combatían
los revolucionarios salvadoreños eran las ocupadas en Saigón, cedidas a Cuba por Vietnam después de la victoria. Como se verá en
el capítulo IX, militantes revolucionarios integrados en el Frente
Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) llevaron a cabo
proezas sin precedentes en las luchas de liberación de América Latina, si se tiene en cuenta el número de hombres y el volumen de
fuego de las armas modernas.
Desaparecidos la URSS y el campo socialista, derrotada
electoralmente la Revolución Nicaragüense por la sangría de la
guerra sucia impuesta por Washington, llegó la hora de tomar decisiones a otros movimientos en Centroamérica. Pidieron mi opinión.
“Eso sólo lo pueden decidir ustedes”, fue la respuesta, “sólo sé lo
que Cuba haría”. Añado esta vez que el mencionado jefe del ERP
recibió beca en Oxford, estudió Ciencias Políticas y Económicas.

Introducción

7

Por lo que contó el Gobernador de Anzoátegui, ahora es asesor yanqui sobre el arte de gobernar revolucionariamente.
El pueblo de Cuba soportó la desaparición de la URSS sin rendirse y se dispuso a luchar hasta las últimas consecuencias, para
que —como dijo Rubén Martínez Villena— sus hijos no tengan que
mendigar de rodillas lo que sus padres conquistaron de pie.
Del material reunido y analizado salió un pequeño libro. Sus
capítulos pudieron reducirse a partes aproximadamente iguales,
aunque algunos son más extensos y otros más breves. No deseábamos que la forma prevaleciera sobre el contenido. Se incluyen
textos que son ineludibles para comprender los problemas. Uso el
método de seleccionar ideas básicas, tal como constan en los documentos.
Disponer de los elementos de juicio requeridos es un deber de
los que realmente luchan por un mundo mejor y más justo.

Capítulo I

LA PRIMERA DECLARACIÓN DE LA HABANA
ESDE el triunfo mismo, la Revolución Cubana se caracterizó por la honestidad de sus hechos, haciendo lo que había
prometido. Conocía desigualdades, injusticias, discriminación, sufrimientos, humillación. Estaba decidida a poner fin a la explotación del hombre por el hombre y alcanzar la justicia en una nación
por la cual se habían sacrificado generaciones enteras de cubanos.
En la búsqueda de tales objetivos históricos se entabló la dramática lucha que muy pronto cumplirá medio siglo.
La Revolución proclamó verdades que son mucho más evidentes que las consignadas en la Declaración de Filadelfia, el 4 de julio
de 1776. A medida que las 13 colonias sublevadas se convirtieron
progresivamente en el más poderoso imperio que jamás existió,
mediante la expansión, el genocidio y la conquista, los derechos
políticos y económicos que la isla de Cuba enarboló se universalizaron cada vez más.
La Revolución apenas tenía 20 meses de vida cuando los ministros de Relaciones Exteriores de América Latina, convocados por el
Consejo de la Organización de Estados Americanos, se reunieron
con el Secretario de Estado yanqui en San José de Costa Rica, entre
el 22 y el 29 de agosto de 1960, para juzgar y condenar a Cuba.
Obsérvese bien la palabrería hueca e hipócrita y el estilo pedante y leguleyesco que emplearon.

El acuerdo de Costa Rica
“Condena enérgicamente la intervención o amenaza de intervención, aun cuando sea condicionada, de una potencia

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La paz en Colombia
extracontinental en asuntos de las repúblicas americanas, y
declara que la aceptación de una amenaza de intervención
extracontinental por parte de un Estado americano pone en
peligro la solidaridad y la seguridad americanas, lo que
obliga a la Organización de los Estados Americanos a
desaprobarla y rechazarla con igual energía.
”Rechaza asimismo la pretensión de las potencias chino-soviética de utilizar la situación política, económica o
social de cualquier Estado americano, por cuanto dicha
pretensión es susceptible de quebrantar la unidad continental y de poner en peligro la paz y seguridad del Hemisferio.
”Reafirma el principio de no intervención de un Estado
americano en los asuntos internos o externos de los demás Estados americanos, y reitera que cada Estado tiene el derecho de desenvolver libre y espontáneamente
su vida cultural, política y económica, respetando los derechos de la persona humana y los principios de la moral
universal y, por consiguiente, que ningún Estado americano puede intervenir con el propósito de imponer a otro
Estado americano sus ideologías o principios políticos,
económicos o sociales.
”Reafirma que el sistema interamericano es incompatible con toda forma de totalitarismo.
”Proclama que todos los Estados miembros de la organización regional tienen la obligación de someterse a la
disciplina del sistema interamericano, voluntaria y libremente convenida, y que la más firme garantía de su soberanía y su independencia política provienen de la obediencia a las disposiciones de la Carta de la Organización
de los Estados Americanos.
”Declara que todas las controversias entre Estados
miembros deben ser resueltas por los medios pacíficos
de solución que contempla el sistema interamericano.

La Primera Declaración...

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”Reafirma su fe en el sistema regional y su confianza en
la Organización de los Estados Americanos, creada para
lograr un orden de paz y de justicia que excluye toda posible agresión, fomentar la solidaridad entre sus miembros, robustecer su colaboración y defender su soberanía, su integridad territorial y su independencia política,
ya que es en esta Organización donde sus miembros encuentran la mejor garantía para su evolución y desarrollo.
”Resuelve que esta declaración sea conocida con el nombre de ‘Declaración de San José de Costa Rica’.”

La respuesta de Cuba
Tres días después de esta declaración, el 2 de septiembre
de 1960, ante una enorme multitud de cientos de miles de cubanos
enardecidos, se proclama la Primera Declaración de La Habana.
Fue una merecida réplica. Transcribiré párrafos que expresan textualmente la esencia de su contenido.
“Junto a la imagen y el recuerdo de José Martí, en Cuba,
Territorio Libre de América, el pueblo, en uso de las potestades inalienables que dimanan del efectivo ejercicio
de la soberanía [...], se ha constituido en Asamblea General Nacional.
”En nombre propio, y recogiendo el sentir de los pueblos
de nuestra América, la Asamblea General Nacional del
Pueblo de Cuba:
”PRIMERO: Condena en todos sus términos la denominada Declaración de San José de Costa Rica, documento
dictado por el imperialismo norteamericano, y atentatorio a la autodeterminación nacional, la soberanía y la dignidad de los pueblos hermanos del Continente.
”SEGUNDO: La Asamblea General Nacional del Pueblo
de Cuba, condena enérgicamente la intervención abier-

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La paz en Colombia
ta y criminal que durante más de un siglo ha ejercido el
imperialismo norteamericano sobre todos los pueblos de
América Latina, pueblos que más de una vez han visto
invadido su suelo en México, Nicaragua, Haití, Santo
Domingo o Cuba, que han perdido ante la voracidad de
los imperialistas yanquis extensas y ricas zonas, como
Texas, centros estratégicos vitales, como el Canal de
Panamá, países enteros como Puerto Rico, convertido
en territorio de ocupación [...].
”Esa intervención, afianzada en la superioridad militar,
en tratados desiguales y en la sumisión miserable de gobernantes traidores, ha convertido, a lo largo de más de
cien años a nuestra América, la América que Bolívar, Hidalgo, Juárez, San Martín, O’Higgins, Tiradentes, Sucre
y Martí, quisieron libre, en zona de explotación, en traspatio
del imperio financiero y político yanqui [...]”.
[...]
“TERCERO: La Asamblea General Nacional del Pueblo
rechaza asimismo el intento de preservar la Doctrina de
Monroe, utilizada hasta ahora, como lo previera José
Martí, ‘para extender el dominio en América’ de los imperialistas voraces, para inyectar mejor el veneno también
denunciado a tiempo por José Martí, ‘el veneno de los
empréstitos de los canales, de los ferrocarriles’.
”[...] frente al hipócrita panamericanismo que es solo predominio de los monopolios yanquis sobre los intereses
de nuestros pueblos y manejo yanqui de gobiernos
prosternados ante Washington, la Asamblea del Pueblo
de Cuba proclama el latinoamericanismo liberador que
late en José Martí y en Benito Juárez. Y al extender la
amistad hacia el pueblo norteamericano —el pueblo de
los negros linchados, de los intelectuales perseguidos,
de los obreros forzados a aceptar la dirección de
gángsters—, reafirma la voluntad de marchar ‘con todo
el mundo y no con una parte de él’.

La Primera Declaración...

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”CUARTO: [...] que la ayuda espontáneamente ofrecida
por la Unión Soviética a Cuba, en caso de que nuestro
país fuera atacado por fuerzas militares imperialistas, no
podrá ser considerada, jamás, como un acto de intromisión, sino que constituye un evidente acto de solidaridad,
y que esa ayuda, brindada a Cuba ante un inminente ataque del Pentágono yanqui, honra tanto al gobierno de la
Unión Soviética que la ofrece, como deshonran al gobierno de los Estados Unidos, sus cobardes y criminales
agresiones contra Cuba.
”[...] La Asamblea General Nacional del Pueblo declara
ante América y el mundo, que acepta y agradece el apoyo de los cohetes de la Unión Soviética [...]”.
(La URSS había declarado que, si Cuba era atacada militarmente, podía apoyarla con sus cohetes estratégicos. Tales armas
estaban ubicadas en territorio soviético.)
“QUINTO: La Asamblea General Nacional del Pueblo de
Cuba, niega categóricamente que haya existido pretensión alguna por parte de la Unión Soviética y la República Popular China de ‘utilizar la posición económica, política y social’ de Cuba, ‘para quebrantar la unidad
continental y poner en peligro la unidad del hemisferio’.
”Desde el primero hasta el último disparo, desde el primero hasta el último de los 20 mil mártires que costó la
lucha para derrocar la tiranía y conquistar el poder revolucionario, desde la primera hasta la última ley revolucionaria, desde el primero hasta el último acto de la Revolución, el pueblo de Cuba ha actuado por libre y absoluta
determinación propia, sin que, por tanto, se pueda culpar jamás a la Unión Soviética o a la República Popular
China, de la existencia de una Revolución, que es la respuesta cabal de Cuba a los crímenes y las injusticias
instaurados por el imperialismo en América.

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La paz en Colombia
”[...] La Asamblea General Nacional del Pueblo de Cuba
entiende que la política de aislamiento y hostilidad hacia
la Unión Soviética y la República Popular China, preconizada por el gobierno de los Estados Unidos e impuesta
por éste a los gobiernos de la América Latina, y la conducta guerrerista y agresiva del gobierno norteamericano, y su negativa sistemática al ingreso de la República
Popular China en las Naciones Unidas, pese a representar aquella la casi totalidad de un país de más de 600
millones de habitantes, sí ponen en peligro la paz y la
seguridad del hemisferio y del mundo.
”[...] La Asamblea General Nacional del Pueblo de Cuba
ratifica su política de amistad con todos los pueblos del
mundo, reafirma su propósito de establecer relaciones
diplomáticas también con todos los países socialistas y
desde este instante, en uso de su soberanía y libre voluntad, expresa al gobierno de la República Popular China,
que acuerda establecer relaciones diplomáticas entre
ambos países y que, por tanto, quedan rescindidas las
relaciones que hasta hoy Cuba había mantenido con el
régimen títere que sostienen en Formosa los barcos de
la Séptima Flota yanqui.
”SEXTO: La Asamblea General Nacional del Pueblo reafirma —y está segura de hacerla como expresión de un
criterio común a los pueblos de América Latina— que
la democracia no es compatible con la oligarquía financiera, con la existencia de la discriminación del negro y
los desmanes del Ku-Klux-Klan, con la persecución que
privó de sus cargos a científicos como Oppenheimer;
que impidió durante años que el mundo escuchara la
voz maravillosa de Paul Robeson, preso en su propio
país, y que llevó a la muerte, ante la protesta y el espanto del mundo entero, y pese a la apelación de gobernantes de diversos países y del Papa Pío XII, a los esposos Rosenberg.

La Primera Declaración...
”La Asamblea General Nacional del Pueblo de Cuba, expresa la convicción cubana de que la democracia
no puede consistir solo en el ejercicio de un voto electoral, que casi siempre es ficticio y está manejado por latifundistas y políticos profesionales, sino en el derecho de
los ciudadanos a decidir, como ahora lo hace esta Asamblea General del Pueblo de Cuba, sus propios destinos. La democracia, además, solo existirá en América
cuando los pueblos sean realmente libres para escoger, cuando los humildes no estén reducidos por
el hambre, la desigualdad social, el analfabetismo y los
sistemas jurídicos, a la más ominosa impotencia.
”[...] Condena el latifundio, fuente de miseria para el campesino y sistema de producción agrícola retrógrado
e inhumano; condena los salarios de hambre y la explotación inicua del trabajo humano por bastardos y privilegiados intereses; condena el analfabetismo, la ausencia
de maestros, de escuelas, de médicos y de hospitales;
la falta de protección a la vejez que impera en los países
de América; condena la discriminación del negro y del
indio; condena la desigualdad y la explotación de la mujer; condena las oligarquías militares y políticas que mantienen a nuestros pueblos en la miseria, impiden su desarrollo democrático y el pleno ejercicio de su soberanía;
condena las concesiones de los recursos naturales de
nuestros países a los monopolios extranjeros como política entreguista y traidora al interés de los pueblos; condena a los gobiernos que desoyen el sentimiento de sus
pueblos para acatar los mandatos de Washington; condena el engaño sistemático a los pueblos por órganos
de divulgación que responden al interés de las oligarquías
y a la política del imperialismo opresor; condena el monopolio de las noticias por agencias yanquis, instrumentos de los trusts norteamericanos y agentes de Washington; condena las leyes represivas que impiden a los

15

16

La paz en Colombia
obreros, a los campesinos, a los estudiantes y los intelectuales, a las grandes mayorías de cada país, organizarse y luchar por sus reivindicaciones sociales y patrióticas; condena a los monopolios y empresas imperialistas
que saquean continuamente nuestras riquezas, explotan
a nuestros obreros y campesinos, desangran y mantienen en retraso nuestras economías, y someten la política
de la América Latina a sus designios e intereses.
”La Asamblea General Nacional del Pueblo de Cuba condena, en fin, la explotación del hombre por el hombre, y la
explotación de los países subdesarrollados por el capital
financiero imperialista.
”En consecuencia, la Asamblea General Nacional del
Pueblo de Cuba, proclama ante América:
”El derecho de los campesinos a la tierra; el derecho del
obrero al fruto de su trabajo; el derecho de los niños a la
educación; el derecho de los enfermos a la asistencia
médica y hospitalaria; el derecho de los jóvenes al trabajo; el derecho de los estudiantes a la enseñanza libre,
experimental y científica; el derecho de los negros y los
indios a la ‘dignidad plena del hombre’; el derecho de la
mujer a la igualdad civil, social y política; el derecho del
anciano a una vejez segura; el derecho de los intelectuales, artistas y científicos a luchar, con sus obras, por un
mundo mejor; el derecho de los Estados a la nacionalización de los monopolios imperialistas, rescatando así
las riquezas y recursos nacionales; el derecho de los
países al comercio libre con todos los pueblos del mundo; el derecho de las naciones a su plena soberanía; el
derecho de los pueblos a convertir sus fortalezas militares en escuelas, y a armar a sus obreros, a sus campesinos, a sus estudiantes, a sus intelectuales, al negro, al
indio, a la mujer, al joven, al anciano, a todos los oprimi-

La Primera Declaración...

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dos y explotados, para que defiendan, por sí mismos, sus
derechos y sus destinos.
”SÉPTIMO: La Asamblea General Nacional del Pueblo
de Cuba postula: El deber de los obreros, de los campesinos, de los estudiantes, de los intelectuales, de los negros, de los indios, de los jóvenes, de las mujeres, de los
ancianos, a luchar por sus reivindicaciones económicas,
políticas y sociales; el deber de las naciones oprimidas y
explotadas a luchar por su liberación; el deber de cada
pueblo a la solidaridad con todos los pueblos oprimidos,
colonizados, explotados o agredidos, sea cual fuere el
lugar del mundo en que estos se encuentren y la distancia geográfica que los separe. ¡Todos los pueblos del
mundo son hermanos!
”OCTAVO: La Asamblea General Nacional del Pueblo de
Cuba reafirma su fe en que la América Latina marchará
pronto, unida y vencedora, libre de las ataduras que convierten sus economías en riqueza enajenada
al imperialismo norteamericano, y que le impiden hacer
oír su verdadera voz en las reuniones donde cancilleres
domesticados, hacen de coro infamante al amo despótico [...].
”NOVENO: La Asamblea General Nacional del Pueblo
de Cuba resuelve: que esta Declaración sea conocida
con el nombre de ‘Declaración de La Habana’,
”La Habana, Cuba, Territorio Libre de América. Septiembre 2 de 1960”.
“Sometemos esta Declaración de La Habana a la consideración del pueblo, es decir, que los que apoyan
la Declaración, levanten la mano”.
La multitud levantó la mano y aplaudió durante varios minutos.
Pregunté de inmediato: “Y con la Declaración de San José,
¿qué hacemos?” El pueblo exclamó: “¡La rompemos!”

18

La paz en Colombia

Rompí la declaración. Era la misma basura que repitieron durante decenas de años en la OEA, a la que nuestro brillante ministro de
Relaciones Exteriores Raúl Roa García calificó como Ministerio
de Colonias Yanqui.
Casi año y medio después, una nueva y cínica declaración de
los cancilleres de la OEA nos obligó a suscribir la Segunda Declaración de La Habana.

Capítulo II

LA REUNIÓN DE PUNTA DEL ESTE
RANSCURRIERON 17 meses. Cuba estaba envuelta en la
vorágine de la Reforma Agraria, la Reforma Urbana, la recuperación de los bienes mal habidos, la reorganización
del Estado, el desarrollo de la defensa del país, la campaña de alfabetización, la extensión de los servicios médicos y los planes económicos y sociales, en medio de agresiones económicas, acciones
subversivas, atentados terroristas y ataques militares con empleo
de mercenarios, desatados por Estados Unidos, cuando se produce una nueva declaración contra nuestra patria en la Reunión de
Cancilleres de la OEA, en Punta del Este, Uruguay, entre el 22 y el
31 de enero de 1962.
Allí estaban presentes, representando a nuestro país puesto que
no habíamos sido expulsados todavía, el presidente Osvaldo Dorticós y el Canciller de la Dignidad, Raúl Roa García.
Los acuerdos de aquella reunión fueron todavía más repulsivos. Era lo peor y más oportunista de la ideología oligárquica, mezclada con la falta de escrúpulos y el cinismo del imperio, que les
tomó el pelo a los diplomáticos con la Alianza para el Progreso hace
46 años.
Que sean los lectores los que juzguen.
Siguiendo el método de tomar las ideas fundamentales, incluyo
en este segundo capítulo la esencia de las medidas adoptadas.
“La Octava Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores para servir de órgano de consulta en
aplicación del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca, aprobó la siguiente Declaración:

20

La paz en Colombia
”I
”OFENSIVA DEL COMUNISMO EN AMÉRICA
”1. Los Ministros de Relaciones Exteriores de las Repúblicas Americanas, congregados en su Octava Reunión
de Consulta, declaran que la unidad continental y las
instituciones democráticas del Hemisferio están actualmente en peligro.
”Han podido comprobar una intensificación de la ofensiva subversiva de gobiernos comunistas, sus agentes y las organizaciones controladas por ellos. El propósito de esta ofensiva es la destrucción de las
instituciones democráticas y el establecimiento de dictaduras totalitarias al servicio de potencias extracontinentales”.
“2. Para lograr sus propósitos subversivos y para ocultar sus verdaderas intenciones, los gobiernos comunistas y sus agentes explotan las legítimas necesidades de los sectores menos favorecidos de la
población y las justas aspiraciones nacionales de los
pueblos [...] se suprime la libertad, se destruyen las
instituciones democráticas, se violan los derechos humanos y se somete al individuo a formas materialistas de vida [...] Se trata de minar las instituciones democráticas y de afianzar y proteger la penetración y
la agresión políticas”.
“3. Los Ministros de Relaciones Exteriores alertan a los
pueblos del Continente acerca de la intensificación
de la ofensiva subversiva de gobiernos comunistas,
sus agentes y las organizaciones controladas por ellos
y acerca de las tácticas y métodos que emplean, y
les advierten del peligro que ello significa para la democracia representativa”.
“4. Convencidos de que puede y debe preservarse la integridad de la revolución democrática de los Esta-

La reunión de Punta del Este
dos Americanos frente a la ofensiva subversiva comunista, los Ministros de Relaciones Exteriores proclaman los siguientes principios políticos fundamentales:
”a) La fe de los pueblos americanos en los derechos
humanos, en la libertad y la independencia nacional como razón fundamental de su existencia, tal
como lo concibieron los próceres que destruyeron
el colonialismo y dieron vida a las repúblicas americanas;
”b) El principio de no intervención y el derecho de los
pueblos para organizar libremente sus sistemas de
vida en lo político, lo económico y lo cultural [...]”.
“c) El repudio de medidas represivas que, con el pretexto de aislar o combatir al comunismo, puedan
facilitar la aparición o el fortalecimiento de doctrinas y métodos reaccionarios que pretendan reprimir las ideas de progreso social y confundir con la
subversión comunista a organizaciones sindicales
y movimientos políticos y culturales auténticamente
progresistas y democráticos;
”d) La afirmación de que el comunismo no es el camino para lograr el desarrollo económico y la supresión de la injusticia social en América y que, por el
contrario, en el régimen democrático tienen cabida
todos los esfuerzos de superación económica y todas las medidas de mejoramiento y de progreso
social, sin sacrificar los valores fundamentales de
la persona humana. La misión de los pueblos y gobiernos del Continente en la presente generación
es la de procurar el desarrollo acelerado de sus economías y poner fin a la miseria, a la injusticia, a la
enfermedad y a la ignorancia, tal como fue acordado en la Carta de Punta del Este, y

21

22

La paz en Colombia
”e) La contribución esencial de cada nación americana para el esfuerzo colectivo encaminado a proteger el Sistema Interamericano contra el comunismo es un respeto cada vez mayor de los derechos
humanos, el perfeccionamiento de las instituciones
y prácticas democráticas, y la adopción de medidas que expresen verdaderamente el impulso hacia un cambio revolucionario en las estructuras económicas y sociales de las repúblicas americanas.
”II
”COMISIÓN ESPECIAL DE CONSULTA SOBRE SEGURIDAD CONTRA LA ACCIÓN SUBVERSIVA DEL COMUNISMO INTERNACIONAL
”La Octava Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores para Servir de Órgano de Consulta en
Aplicación del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca,
”CONSIDERANDO:
”Que el comunismo internacional pone en práctica técnicas subversivas sumamente complejas, y que en la tarea
de contrarrestar tales métodos, algunos Estados pueden
derivar beneficios del asesoramiento y apoyo mutuos;
”Que los Estados Americanos se hallan firmemente unidos en pro del objetivo común de contrarrestar la acción
subversiva del comunismo internacional y de la preservación de la democracia en las Américas, según lo expresa
la Resolución XXXII de la Novena Conferencia Internacional Americana, convocada en Bogotá en 1948, y que para
tal fin pueden y deben ayudarse entre sí, especialmente
mediante el empleo de los recursos institucionales de la
Organización de los Estados Americanos; y
”Que es aconsejable, por consiguiente, poner a disposición del Consejo de la Organización de los Estados

La reunión de Punta del Este
Americanos los servicios de un organismo consultivo,
constituido por expertos, con el fin primordial de asesorar a los gobiernos miembros que, según el caso, necesiten y soliciten tales servicios de asistencia,
”RESUELVE:
”1. Solicitar al Consejo de la Organización de los Estados Americanos que mantenga toda la vigilancia que
sea necesaria a fin de prevenir cualesquiera actos
de agresión, subversión u otros peligros para la paz
y la seguridad, o bien la preparación de tales actos,
que provengan de la continuada intervención de las
potencias chino-soviéticas en este Hemisferio, y hacer al respecto las recomendaciones pertinentes a
los Gobiernos de los Estados Miembros.
”2. Encargar al Consejo de la Organización que establezca una Comisión Especial de Consulta sobre Seguridad, integrada por expertos en materia de seguridad, con el fin de asesorar a los Estados Miembros
que deseen y soliciten tal asistencia, con sujeción al
siguiente procedimiento:
”a. El Consejo de la Organización integrará la mencionada Comisión, eligiendo sus miembros de una lista
de candidatos presentada por los gobiernos, y determinará de inmediato los términos de referencia
para la Comisión, con miras a realizar plenamente
los propósitos de esta resolución.
”b. La Comisión presentará informes ante los Estados
Miembros que hubieran solicitado asesoramiento;
no obstante, no podrá publicar tales informes sin
obtener autorización expresa del Estado aludido en
el informe.
”c. La Comisión elevará ante el Consejo de la Organización, a más tardar el 1ro de mayo de 1962, un
informe general inicial, junto con las recomendacio-

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La paz en Colombia
nes pertinentes, sobre las medidas que deben tomarse al respecto.
”d. La Comisión funcionará en la Unión Panamericana, la cual le proporcionará todos los recursos técnicos, administrativos y financieros que requiera
para sus actividades.
”e. La duración de dicha Comisión quedará a juicio del
Consejo de la Organización.
”3. Encarecer a los Estados Miembros que adopten las
medidas que estimen convenientes a los efectos de
su legítima defensa individual o colectiva, y cooperen
según sea necesario o conveniente, con el fin de fortalecer su capacidad de contrarrestar las amenazas
o los actos de agresión, subversión u otros peligros
para la paz y la seguridad que resulten de la intervención continuada en este Continente de las potencias
chino-soviéticas, de acuerdo con los compromisos
contenidos en los tratados y convenios como la Carta de la Organización de los Estados Americanos y
el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca.
”III
”REITERACIÓN DE LOS PRINCIPIOS DE NO INTERVENCIÓN Y DE AUTODETERMINACIÓN
”CONSIDERANDO:
”Que es necesario preservar los principios de no intervención y de autodeterminación de los pueblos, consagrados por la Carta constitutiva de la Organización de
los Estados Americanos [...]”.
“Que, por la Carta de la Organización de los Estados
Americanos y la Declaración de Santiago suscrita en
agosto de 1959, todos los gobiernos de los Estados
Americanos han convenido voluntariamente en constituirse mediante elecciones libres [...]”.

La reunión de Punta del Este
“Que, por tal circunstancia, la constitución mediante elecciones libres de los gobiernos que integran la Organización de los Estados Americanos es la mejor garantía para
la paz del Hemisferio y la seguridad e independencia
política de todas y cada una de las naciones que lo integran; y
”Que la libertad para contraer obligaciones es parte indivisible del principio de autodeterminación de los pueblos
y que, en consecuencia, una instancia para su cumplimiento, por una o varias naciones, no importa intromisión en sus asuntos internos,
”RESUELVE:
”1. Reiterar su adhesión a los principios de autodeterminación y de no intervención como normas rectoras
de la convivencia entre las naciones americanas.
”2. Instar a los gobiernos que forman parte de la Organización de los Estados Americanos para que, teniendo en cuenta la situación presente y en cumplimiento
de los principios y propósitos consignados en la Carta de la Organización y en la Declaración de Santiago, se constituyan mediante elecciones libres que expresen sin restricciones la voluntad popular.
”IV
”CELEBRACIÓN DE ELECCIONES LIBRES
”CONSIDERANDO:
”Que la propia Carta consagra el derecho que asiste a
cada Estado a desenvolver libre y espontáneamente su
vida cultural, política y económica, y establece que en este
libre desenvolvimiento debe respetar los derechos de la
persona humana y los principios de la moral universal;
”Que el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca
afirma como verdad manifiesta que la organización jurí-

25

26

La paz en Colombia
dica es una condición necesaria para la seguridad y la
paz [...]”.
“RESUELVE:
”Recomendar a los gobiernos de los Estados Americanos cuya organización o funcionamiento no sea compatible con el ejercicio efectivo de la democracia representativa, que procedan a la celebración de elecciones libres
en sus respectivos países como el medio más eficaz de
consulta a la soberana voluntad de sus pueblos para garantizar la restauración de un régimen de derecho, fundado en la autoridad de la ley y en el respeto a los derechos de la persona humana.
”V
”ALIANZA PARA EL PROGRESO
”CONSIDERANDO:
”Que los Estados Americanos tienen la capacidad de extirpar los males profundos del subdesarrollo económico
y social;
”Que la Resolución XI de la Quinta Reunión de Consulta y
la Resolución V de la Séptima Reunión de Consulta declaran que la cooperación económica entre los Estados
Americanos es esencial para la estabilidad de la democracia y la preservación de los derechos humanos, y que
esa cooperación es fundamental para el fortalecimiento
de la solidaridad del Continente y para la consolidación
del Sistema Interamericano ante las amenazas que pudieran afectarlo; y
”Que en vista de que todas las naciones de América han
reconocido las necesidades urgentes de su desarrollo
económico y social es necesario que intensifiquen inmediatamente sus esfuerzos propios y cooperativos de
acuerdo con la Alianza para el Progreso y la Carta de

La reunión de Punta del Este
Punta del Este, sobre la base de la implantación de enérgicas reformas y de esfuerzos internos en gran escala
por los países interesados y de una movilización de todos los recursos financieros y técnicos necesarios por
las naciones altamente desarrolladas,
”DECLARA:
”1. Que la preservación y el fortalecimiento de las instituciones libres y democráticas en las repúblicas americanas exigen como condición indispensable la pronta
y acelerada ejecución de un esfuerzo sin precedentes
para impulsar su desarrollo económico y social, en el
que se pongan a contribución los recursos financieros, públicos y privados, internos y externos, adecuados para tales objetivos y se implanten las reformas
en materia económica y social y se ejecuten todos
los esfuerzos internos necesarios de acuerdo con lo
establecido en la Carta de Punta del Este.
”2. Que es indispensable impulsar enérgica y vigorosamente las industrias básicas de los países latinoamericanos, liberalizar el intercambio de materias primas mediante la eliminación de las restricciones
indebidas y procurar evitar las fluctuaciones violentas de sus precios, estimular la modernización y expansión de los servicios, a fin de que la industrialización se sustente sobre bases propias e idóneas,
movilizar los recursos naturales inexplotados para
incrementar la riqueza de las naciones y poner esta
mayor riqueza al alcance de las personas que integran todos los grupos económicos y sociales y satisfacer rápidamente, entre otras aspiraciones, las necesidades de trabajo, vivienda, tierra, salud y
educación.

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La paz en Colombia
”VI
”EXCLUSIÓN DEL ACTUAL GOBIERNO DE CUBA DE SU
PARTICIPACIÓN EN EL SISTEMA INTERAMERICANO
”CONSIDERANDO:
”Que el Sistema Interamericano está basado en la constante adhesión de los Estados que de él forman parte a
determinados propósitos y principios de solidaridad, fijados en los instrumentos que lo rigen [...]”.
“Que el actual Gobierno de Cuba se ha identificado con
los principios de la ideología marxista-leninista, ha establecido un régimen político, económico y social fundado
en esta doctrina y acepta la ayuda militar de las potencias
comunistas extracontinentales e inclusive la amenaza de
intervención armada de la Unión Soviética en América;
”Que el Informe de la Comisión Interamericana de Paz a
la Octava Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores establece que:
”‘Las actuales vinculaciones del Gobierno de Cuba con
los países del bloque chino-soviético son ostensiblemente
incompatibles con los principios y normas que rigen el
sistema regional y, en especial, el de seguridad colectiva establecido por la Carta de la Organización de los
Estados Americanos y el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca’.
”‘Es evidente que las vinculaciones del Gobierno cubano
con el bloque chino-soviético inhabilitan a dicho gobierno para cumplir las obligaciones estipuladas en la Carta
de la Organización y en el Tratado Interamericano de
Asistencia Recíproca’.
”Que una situación semejante de un Estado Americano
es violatoria de los deberes inherentes a la calidad de
miembro del sistema regional e incompatible con este;

La reunión de Punta del Este
”Que la actitud asumida por el actual Gobierno de Cuba
y su aceptación de la ayuda militar proporcionada por
las potencias comunistas extracontinentales destruyen la
eficacia defensiva del Sistema Interamericano; y
”Que ningún Estado miembro del Sistema Interamericano puede reclamar los derechos y privilegios del mismo
si niega o desconoce las obligaciones correlativas,
”DECLARA:
”1. Que el actual Gobierno de Cuba, como consecuencia de sus actos reiterados, se ha colocado voluntariamente fuera del Sistema Interamericano.
”2. Que esta situación requiere la más continua vigilancia
de parte de los países miembros de la Organización
de los Estados Americanos, los que deben informar al
Consejo de todo hecho o situación capaz de poner en
peligro la paz y seguridad del Continente;
”3. Que existe un interés colectivo de los Estados Americanos para reforzar al Sistema Interamericano y reconstituir su unidad, sobre la base del respeto a los
derechos humanos y a los principios y propósitos que
señala para el ejercicio de la democracia la Carta de
la Organización; y
”Por tanto,
”RESUELVE:
”1. Que la adhesión de cualquier miembro de la Organización de los Estados Americanos al marxismo-leninismo es incompatible con el Sistema Interamericano y el alineamiento de tal gobierno con el bloque
comunista quebranta la unidad y la solidaridad del
Hemisferio.
”2. Que el actual Gobierno de Cuba, que oficialmente se
ha identificado como un gobierno marxista-leninista,

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30

La paz en Colombia
es incompatible con los principios y propósitos del
Sistema Interamericano.
”3. Que esta incompatibilidad excluye al actual Gobierno de Cuba de su participación en el Sistema Interamericano.
”VII
”JUNTA INTERAMERICANA DE DEFENSA
”CONSIDERANDO:
”Que la Junta Interamericana de Defensa se estableció
de acuerdo con la Resolución Número 39 de la Tercera
Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores, efectuada en Río de Janeiro en 1942, resolución
en la que se recomendaba celebrar la reunión inmediata
de una comisión integrada por técnicos militares y navales designados por cada gobierno para estudiar y
sugerir medidas necesarias para la defensa del Continente [...]”.
“RESUELVE:
”Excluir inmediatamente al actual Gobierno de Cuba de
la Junta Interamericana de Defensa hasta que el Consejo de la Organización de los Estados Americanos determine por el voto de dos tercios de sus miembros que
la participación del Gobierno de Cuba en dicha Junta
no perjudica la labor de esta ni la seguridad del Hemisferio.
”VIII
”RELACIONES ECONÓMICAS
”La Octava Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores para Servir de Órgano de Consulta en
Aplicación del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca,

La reunión de Punta del Este

31

”CONSIDERANDO:
”Que en el Informe de la Comisión Interamericana de Paz
a la Octava Reunión de Consulta de los Ministros de Relaciones Exteriores en lo que se refiere a la intensa actividad subversiva en América a la que se dedican los países del bloque chino-soviético y el Gobierno cubano se
declara que tal actividad constituye ‘una grave violación
de principios fundamentales del Sistema Interamericano’; y
”Que en el transcurso de los últimos tres años trece Estados americanos han visto la necesidad de romper relaciones diplomáticas con el actual Gobierno de Cuba,
”RESUELVE:
”1. Suspender inmediatamente el comercio y tráfico de
armas e implementos de guerra de cualquier índole
con Cuba.
”2. Encargar al Consejo de la Organización de los Estados Americanos que, a la luz de las circunstancias y
consideradas debidamente las limitaciones constitucionales o legales de todos y cada uno de los Estados Miembros, estudie la posibilidad y conveniencia
de extender la suspensión del comercio y tráfico de
armas a otros artículos, prestando especial atención
a los de importancia estratégica”.
Con ese pretexto todos, excepto México, rompieron relaciones
y se sumaron al bloqueo contra nuestro país. La CIA se encargó de
fotografiar y vigilar a todo el que viajara a Cuba a través de México.
Aquella declaración había sido gustosamente aprobada por
presidentes como Miguel Ydígoras Fuentes, de Guatemala, que prestó su territorio para la preparación de las fuerzas mercenarias invasoras en 1961; Luis Somoza Debayle, que facilitó el puerto de donde partieron y la base desde donde despegaron los bombarderos;
François Duvalier, “presidente vitalicio” de Haití, donde impuso el

32

La paz en Colombia

reinado del terror hasta su muerte en 1971; el tránsfuga Rómulo
Betancourt, que entregó a Estados Unidos los recursos energéticos
no renovables de Venezuela; Manuel Prado Ugarteche, aristócrata
peruano, quien residía en París más que en Lima; Alfredo Stroessner,
que siguió gobernando Paraguay con mano de hierro hasta 1989;
el conservador y oligarca Jorge Alessandri, quien sentó las bases
sobre las que más tarde la administración yanqui de Richard Nixon
impondría la tiranía sangrienta de Pinochet.
La reunión de Montevideo fue una de las que más indignación
suscitó, ya que 10 meses antes, en abril de 1961, se había producido la invasión traicionera de Girón y el bombardeo de nuestras bases aéreas por aviones de guerra norteamericanos camuflados con
insignias cubanas.
La resistencia de Cuba fue subestimada y el imperialismo recibió su primera derrota en América. El presidente estadounidense
John F. Kennedy había decidido ya que la única alternativa para vengarse de la derrota era atacar directamente a Cuba con sus fuerzas
armadas.
De nuevo los cubanos nos preparábamos para enfrentar ese
ataque directo, cuando funcionaban a plenitud los devastadores planes terroristas organizados por la Agencia Central de Inteligencia
de Estados Unidos.
Kennedy acondicionaba con esmero el terreno. Había inventado la Alianza para el Progreso, que tenía el propósito de llevar al
campo de la contrarrevolución y la traición a los gobiernos de América Latina en nombre de la libertad y la democracia.
Podríamos preguntarnos si algunos de esos gobiernos latinoamericanos romperían hoy sus relaciones y bloquearían el comercio
con China y Vietnam porque Mao Zedong y Ho Chi Minh hubiesen
invocado su adhesión a las ideas del marxismo-leninismo. Eso fue
lo que hicieron hace casi medio siglo para que sus países siguieran
siendo víctimas de la explotación y el saqueo. Solo ha cambiado el
hecho de que sus pueblos y muchos de sus líderes tienen hoy una
conciencia distinta de la realidad histórica y comienzan a dar la batalla que desde entonces ha estado librando Cuba.

La reunión de Punta del Este

33

Una parte de aquellos gobiernos, después de la Crisis de Octubre de 1962, se apresuraron a comerciar con la URSS, China y
otros países del campo socialista. Cuba, en cambio, siguió bloqueada durante decenas de años. Nadie creyó que la Isla resistiría.

Capítulo III

LA SEGUNDA DECLARACIÓN DE LA HABANA
L 4 de febrero de 1962 el pueblo de Cuba emitió la Segunda Declaración de La Habana, dirigida a los pueblos de
América y del mundo:
“Vísperas de su muerte, en carta inconclusa porque una
bala española le atravesó el corazón, el 18 de mayo de
1895, José Martí, Apóstol de nuestra independencia, escribió a su amigo Manuel Mercado: ‘Ya puedo escribir
[...] ya estoy todos los días en peligro de dar mi vida por
mi país, y por mi deber [...] de impedir a tiempo con la
independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas
los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre
nuestras tierras de América. Cuanto hice hasta hoy, y haré,
es para eso.
”’Las mismas obligaciones menores y públicas de los pueblos [...] más vitalmente interesados en impedir que en
Cuba se abra, por la anexión de los imperialistas [...] el
camino que se ha de cegar, y con nuestra sangre estamos
cegando, de la anexión de los pueblos de nuestra América al Norte revuelto y brutal que los desprecia —les habrían impedido la adhesión ostensible y ayuda patente a
este sacrificio que se hace en bien inmediato y de ellos.
”’Viví en el monstruo, y le conozco las entrañas; y mi honda es la de David’.
”Ya Martí, en 1895, señaló el peligro que se cernía sobre
América y llamó al imperialismo por su nombre: Imperia-

36

La paz en Colombia
lismo. A los pueblos de América advirtió que ellos estaban más que nadie interesados en que Cuba no sucumbiera a la codicia yanqui despreciadora de los pueblos
latinoamericanos. Y con su propia sangre, vertida por
Cuba y por América, rubricó las póstumas palabras que
en homenaje a su recuerdo el pueblo de Cuba suscribe
hoy a la cabeza de esta Declaración.
”Han transcurrido 67 años. Puerto Rico fue convertida en
colonia y es todavía colonia saturada de bases militares.
Cuba cayó también en las garras del imperialismo. Sus
tropas ocuparon nuestro territorio. La Enmienda Platt fue
impuesta a nuestra primera Constitución, como cláusula
humillante que consagraba el odioso derecho de intervención extranjera. Nuestras riquezas pasaron a sus
manos, nuestra historia falseada, nuestra administración
y nuestra política moldeada por entero a los intereses de
los interventores; la nación sometida a 60 años de asfixia política, económica y cultural.
”Pero Cuba se levantó, Cuba pudo redimirse a sí misma
del bastardo tutelaje. Cuba rompió las cadenas que ataban su suerte al imperio opresor, rescató sus riquezas,
reivindicó su cultura, y desplegó su bandera soberana
de Territorio y Pueblo Libre de América.
”Ya los Estados Unidos no podrán caer jamás sobre América con la fuerza de Cuba, pero en cambio, dominando a la
mayoría de los Estados de América Latina, Estados Unidos pretende caer sobre Cuba con la fuerza de América”.
[...]
“Las circunstancias históricas que permitieron a ciertos
países europeos y a los Estados Unidos de Norteamérica
un alto nivel de desarrollo industrial, los situó en posición
de poder someter a su dominio y explotación al resto del
mundo”.
[...]

La Segunda Declaración...
“Desde el descubrimiento de América, que lanzó a los
conquistadores europeos a través de los mares a ocupar y explotar las tierras y los habitantes de otros continentes, el afán de riqueza fue el móvil fundamental de su
conducta. El propio descubrimiento de América se realizó en busca de rutas más cortas hacia el Oriente, cuyas
mercaderías eran altamente pagadas en Europa”.
[...]
“[...] Las nuevas fuerzas productivas que se desarrollaban en el seno de la sociedad feudal chocaban cada vez
más con las relaciones de servidumbre propias del feudalismo, sus leyes, sus instituciones, su filosofía, su moral, su arte y su ideología política.
”Nuevas ideas filosóficas y políticas, nuevos conceptos
del Derecho y del Estado fueron proclamados por los representantes intelectuales de la clase burguesa, los que
por responder a las nuevas necesidades de la vida social, poco a poco se hicieron conciencia en las masas
explotadas. Eran entonces ideas revolucionarias frente
a las ideas caducas de la sociedad feudal [...].
”Entonces la burguesía consideraba justa y necesaria la
revolución. No pensaba que el orden feudal podía y debía
ser eterno, como piensa ahora de su orden social capitalista. Alentaba a los campesinos a librarse de la servidumbre feudal, alentaba a los artesanos contra las relaciones
gremiales y reclamaba el derecho al poder político [...]”.
[...]
“[...] Una parte importante de la producción se fue acumulando en número menor de manos. Surgieron así las
grandes empresas capitalistas y más adelante las asociaciones de grandes empresas a través de cárteles, sindicatos, trusts y consorcios, según el grado y el carácter
de la asociación, controlados por los poseedores de la
mayoría de las acciones, es decir, por los más podero-

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La paz en Colombia
sos caballeros de la industria. La libre concurrencia, característica del capitalismo en su primera fase dio paso
a los monopolios que concertaban acuerdos entre sí y
controlaban los mercados.
”¿De dónde salieron las colosales sumas de recursos que
permitieron a un puñado de monopolistas acumular miles
de millones de dólares? Sencillamente, de la explotación
del trabajo humano. Millones de hombres obligados a trabajar por un salario de subsistencia produjeron con su esfuerzo los gigantescos capitales de los monopolios. [...] A
través de las instituciones bancarias llegaron a disponer
estas no solo de su propio dinero, sino también del dinero
de toda la sociedad. Así se produjo la fusión de los bancos con la gran industria y nació el capital financiero. ¿Qué
hacer entonces con los grandes excedentes de capital que
en cantidades mayores se iba acumulando? Invadir con
ellos el mundo. Siempre en pos de la ganancia, comenzaron a apoderarse de las riquezas naturales de todos los
países económicamente débiles y a explotar el trabajo humano de sus pobladores con salarios mucho más míseros que los que se veían obligados a pagar a los obreros
de la propia metrópoli. Se inició así el reparto territorial y
económico del mundo. En 1914, ocho o diez países imperialistas habían sometido a su dominio económico y político fuera de sus fronteras a territorios cuya extensión ascendía a 83 700 000 kilómetros cuadrados, con una
población de 970 millones de habitantes. Sencillamente
se habían repartido el mundo.
”[...] Estallaron las guerras imperialistas que costarían a la
humanidad 50 millones de muertos, decenas de millones
de inválidos e incalculables riquezas materiales y culturales destruidas. Aún no había sucedido esto cuando ya Marx
escribió que ‘el capital recién nacido rezumaba sangre y
fango por todos los poros desde los pies a la cabeza’.”
[...]

La Segunda Declaración...
“Los intereses de la humanidad reclamaban el cese de
la anarquía en la producción, el derroche, las crisis económicas y las guerras de rapiña propias del sistema capitalista [...].
”Era inevitable que el imperialismo y el colonialismo entraran en profunda e insalvable crisis [...].
”[...] Entre 1945 y 1957 más de 1 200 millones de seres
humanos conquistaron su independencia en Asia y en
África. La sangre vertida por los pueblos no fue en vano”.
[...]
“Cuba y América Latina forman parte del mundo. Nuestros problemas forman parte de los problemas que se
engendran de la crisis general del imperialismo y la lucha de los pueblos subyugados: el choque entre el mundo que nace y el mundo que muere. La odiosa y brutal
campaña desatada contra nuestra patria expresa el esfuerzo desesperado como inútil que los imperialistas hacen para evitar la liberación de los pueblos. Cuba duele
de manera especial a los imperialistas. [...] ¿Qué explica
racionalmente la conjura que reúne en el mismo propósito agresivo a la potencia imperialista más rica y poderosa del mundo contemporáneo y a las oligarquías de todo
un continente, que juntos suponen representar una población de 350 millones de seres humanos, contra un
pequeño pueblo de solo 7 millones de habitantes, económicamente subdesarrollado, sin recursos financieros
ni militares para amenazar ni la seguridad ni la economía
de ningún país?
”[...] Lo explica el miedo. No el miedo a la Revolución Cubana; el miedo a la revolución latinoamericana. No el miedo a los obreros, campesinos, estudiantes, intelectuales y
sectores progresistas de las capas medias [...]; sino el
miedo a que los obreros, campesinos, estudiantes, intelectuales y sectores progresistas de las capas medias to-

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La paz en Colombia
men revolucionariamente el poder en los pueblos oprimidos, hambrientos y explotados por los monopolios yanquis y la oligarquía reaccionaria de América [...].
”[...] Pretenden en su delirio que Cuba es exportadora de
revoluciones. En sus mentes de negociantes y usureros
insomnes cabe la idea de que las revoluciones se pueden comprar o vender, alquilar o prestar, exportar o importar como una mercancía más [...]. Suponen que las
revoluciones nacen o mueren en el cerebro de los individuos o por efecto de las leyes divinas y que además los
dioses están de su parte. Siempre han creído lo mismo,
desde los devotos paganos patricios en la Roma
esclavista, que lanzaban a los cristianos primitivos a los
leones del circo y los inquisidores en la Edad Media que
[...] inmolaban en la hoguera a los primeros representantes del pensamiento liberal de la naciente burguesía [...].
Todas las clases reaccionarias en todas las épocas históricas, cuando el antagonismo entre explotadores y explotados llega a su máxima tensión, presagiando el advenimiento de un nuevo régimen social, han acudido a
las peores armas de la represión y la calumnia contra
sus adversarios. Acusados de incendiar a Roma y de sacrificar niños en sus altares, los cristianos primitivos fueron al martirio. [...] Siempre en cada época histórica, las
clases dominantes han asesinado invocando la defensa
de la sociedad, del orden, de la patria: ‘su sociedad’ de
minorías privilegiadas sobre mayorías explotadas [...] ‘su
orden clasista’ que mantienen a sangre y fuego sobre los
desposeídos, ‘la patria’ que disfrutan ellos solos, privando de ese disfrute al resto del pueblo, para reprimir a los
revolucionarios que aspiran a una sociedad nueva, un
orden justo, una patria verdadera para todos”.
[...]
“Las condiciones subjetivas de cada país, es decir, el factor conciencia, organización, dirección, pueden acelerar

La Segunda Declaración...
o retrasar la revolución según su mayor o menor grado
de desarrollo, pero tarde o temprano, en cada época histórica, cuando las condiciones objetivas maduran, la conciencia se adquiere, la organización se logra, la dirección surge y la revolución se produce.
”[...] La revolución es en la historia como el médico que
asiste el nacimiento de una nueva vida. No usa sin necesidad los aparatos de fuerza, pero los usa sin vacilaciones cada vez que sea necesario para ayudar al parto [...]”.
[...]
“Los pueblos de América se liberaron del coloniaje español a principios del siglo pasado, pero no se liberaron
de la explotación. Los terratenientes feudales asumieron
la autoridad de los gobernantes españoles, los indios
continuaron en penosa servidumbre, el hombre latinoamericano en una u otra forma siguió esclavo y las mínimas
esperanzas de los pueblos sucumbieron bajo el poder
de las oligarquías y la coyunda del capital extranjero [...].
”[...] La intervención del gobierno de los Estados Unidos
en la política interna de los países de América Latina ha
ido siendo cada vez más abierta y desenfrenada.
”La Junta Interamericana de Defensa, por ejemplo, ha sido
y es el nido donde se incuban los oficiales más reaccionarios y pro yanquis de los ejércitos latinoamericanos, utilizados después como instrumentos golpistas al servicio
de los monopolios.
”Las misiones militares norteamericanas en América Latina constituyen un aparato de espionaje permanente en
cada nación, vinculado estrechamente a la Agencia Central de Inteligencia, inculcando a los oficiales los sentimientos más reaccionarios y tratando de convertir los ejércitos
en instrumentos de sus intereses políticos y económicos”.
[...]

41

42

La paz en Colombia
“En los propios Estados Unidos la Agencia Central de Inteligencia ha organizado escuelas especiales para entrenar agentes latinoamericanos en las más sutiles formas
de asesinato; y es política acordada por los servicios militares yanquis la liquidación física de los dirigentes antiimperialistas.
”Es notorio que las embajadas yanquis en distintos países de América Latina están organizando, instruyendo y
equipando bandas fascistas para sembrar el terror y
agredir las organizaciones obreras, estudiantiles e intelectuales. Esas bandas, donde reclutan a los hijos de la
oligarquía, a lumpen y gente de la peor calaña moral, han
perpetrado ya una serie de actos agresivos contra los
movimientos de masas.
”[...] que incluso existiera una OEA, no contaban para nada
en las consideraciones de los Estados Unidos. Lo que sí
contaban eran sus designios de impedir la revolución dominicana, la reimplantación de los odiosos desembarcos
de su infantería de marina, sin más base ni requisito para
fundamentar ese nuevo concepto filibustero del Derecho,
que la simple solicitud de un gobernante tiránico, ilegítimo y en crisis. Lo que esto significa no debe escapar a
los pueblos. En América Latina hay sobrados gobernantes de ese tipo, dispuestos a utilizar las tropas yanquis
contra sus respectivos pueblos cuando se vean en crisis.
”Esta política declarada del imperialismo norteamericano de enviar soldados a combatir el movimiento revolucionario en cualquier país de América Latina, es decir, a
matar obreros, estudiantes, campesinos, a hombres y
mujeres latinoamericanos, no tiene otro objetivo que el
de seguir manteniendo sus intereses monopolistas y los
privilegios de la oligarquía traidora que los apoya.
”[...] ¿Para qué los envíos de armas que si técnicamente
son inadecuadas para una guerra moderna, son en cam-

La Segunda Declaración...
bio eficaces para aplastar huelgas, reprimir manifestaciones populares y ensangrentar el país? [...].
”[...] En cambio las inversiones norteamericanas sobrepasan los 10 000 millones de dólares. América Latina es
además abastecedora de materias primas baratas y
compradora de artículos elaborados caros. Como los
primeros conquistadores españoles, que cambiaban a
los indios espejos y baratijas por oro y plata, así comercian con América Latina los Estados Unidos. Conservar
ese torrente de riqueza, apoderarse cada vez más de
los recursos de América y explotar a sus pueblos sufridos: he aquí lo que se ocultaba tras los pactos militares,
las misiones castrenses y los cabildeos diplomáticos de
Washington.
”[...] A puertas cerradas, entre conciliábulos repugnantes
donde el ministro yanqui de colonias dedicó días enteros
a vencer la resistencia y los escrúpulos de algunos cancilleres, poniendo en juego los millones de la tesorería
yanqui en una indisimulada compraventa de votos, un
puñado de representantes de las oligarquías de países
que en conjunto, apenas suman un tercio de la población
del continente, impuso acuerdos que sirven en bandeja
de plata al amo yanqui la cabeza de un principio que costó
toda la sangre de nuestros pueblos desde las guerras de
independencia [...].
”[...] la voz titánica de Cuba se elevó sin debilidad ni miedo
para acusar ante todos los pueblos de América y del mundo, el monstruoso atentado y defender virilmente y con dignidad que constará en los anales de la historia, no solo el
derecho de Cuba, sino el derecho desamparado de todas las naciones hermanas del continente americano.
”[...] pero Cuba no habló para los cancilleres, Cuba habló
para los pueblos y para la historia, donde sus palabras
tendrán eco y respuestas.

43

44

La paz en Colombia
”En Punta del Este se libró una gran batalla ideológica
entre la Revolución Cubana y el imperialismo yanqui. [...]
Cuba representó los pueblos; los Estados Unidos representó los monopolios. Cuba habló por las masas explotadas de América; Estados Unidos por los intereses
oligárquicos explotadores e imperialistas. Cuba por la
soberanía; Estados Unidos por la intervención. Cuba por
la nacionalización de las empresas extranjeras; Estados
Unidos por nuevas inversiones de capital foráneo. Cuba
por la cultura; Estados Unidos por la ignorancia. Cuba
por la reforma agraria; Estados Unidos por el latifundio.
[...] Cuba por el pan; Estados Unidos por el hambre. Cuba
por la igualdad; Estados Unidos por el privilegio y la discriminación.
”Cuba por la verdad; Estados Unidos por la mentira. [...]
Estados Unidos por los mercenarios y traidores que sirven al extranjero contra su patria. Cuba por la paz entre
los pueblos; Estados Unidos por la agresión y la guerra.
Cuba por el socialismo; Estados Unidos por el capitalismo.
”[...] En Punta del Este la OEA quedó desenmascarada
como lo que es: un ministerio de colonias yanquis, una
alianza militar, un aparato de represión contra el movimiento de liberación de los pueblos latinoamericanos”.
[...]
“Nuestra cuota azucarera fue suprimida abruptamente, y
proclamado el embargo de piezas y materias primas para
fábricas y maquinarias; [...] barcos artillados y aviones
de bombardeo han atacado sorpresivamente puertos e
instalaciones cubanas; tropas mercenarias, organizadas
y entrenadas en países de América Central por el propio
gobierno, han invadido en son de guerra nuestro territorio, escoltadas por barcos de la flota yanqui y con apoyo
aéreo desde bases exteriores; [...] contrarrevolucionarios


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