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el margen 7 .pdf



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Autor: Daniel

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el margen #7
El Margen #7 – Enero  de 2009 

1

enero de 2009

© 2009 Daniel Battiston
Todos los derechos reservados. Prohibida la reproducción total o parcial
de ésta publicación, aún mencionando la fuente.
Editor responsable: Daniel Battiston
Los textos, artículos e imágenes publicados en El Margen, son propiedad
exclusiva de sus respectivos autores; y se publican con el consentimiento
expreso de los mismos.
El Margen - Revista literaria trimestral de publicación electrónica.
Se distribuye gratuitamente en formato PDF a través de internet.
Publicada en Mar del Plata, Argentina.
http://revistaelmargen.wordpress.com
Colaboran en éste número (por orden alfabético)
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Josué Aguirre Alvarado
Pablo Arnaldos
Pablo Antúnez
Santiago Bao
Julio Campos Ávila
Javier Catanzaro
Sofía Faddeeva
Josefina Fidalgo
Juan Carlos Galván Vela
Maximiliano García
José Geraldo Neres
Daniel Gómez
Mario Gutiérrez
Antonio Justel
Susana Lizzi
Ana María Manceda
Jonathan Minilla
Julio Pino Miyar
José Núñez del Arco
Patricia Ortiz
Lydia Pistagnesi
Rubén López Rodrigué
Daniel Rojas Pachas
Diego Ruggeri
Loreto Silva

2

Julio Pino Miyar (Cuba, 1959) – Don Quijote y
su escritor Cervantes; pag. 34
Sofía Feddeeva (Poeta rusa, desde 1996 reside
en México) – Tres poemas; pag. 45

en éste número

Diego Ruggeri – Cuatro poemas; pag. 48
Pablo Antúnez (México, 1983) – Tres poemas;
pag. 53

Ana María Manceda (Tucumán, Argentina) - Las
dulces hierbas del estío; pag. 5

Daniel Gómez (Buenos Aires, Argentina, 1974) –
El viejo sable de ultramar; pag. 55

Mario Gutierrez (Ciudad de México, 1971) Caracola, pag. 11

Javier Catanzaro (Argentina, 1979) – Amanece;
pag. 58

José Geraldo Neres (Garça, Brasil, 1966) Ambrosía (traducción de Marta Spagnuolo); pag. 15

Rubén López Rodrigué (Santa Rosa de Cabal,
Colombia) – García Márquez, la Real Academia,
y los diccionarios; pag. 61

Santiago Bao (San Fernando, Argentina,
Trabajos; pag. 21

1936) -

Susana Lizzi (Gualeguaychú, Argentina) – Tres
poemas; pag. 70

Lydia Pistagnesi - Dos Poemas; pag. 24

Daniel Rojas Pachas (Lima, Perú, 1983) – Cuatro
poemas; pag. 72

Pablo Arnaldos - Viejos tiempos y mucha
miseria; pag. 26

Josefina Fidalgo – El sombrero alado; pag. 77

Josué Aguirre Alvarado (Escritor y periodista
peruano) – Travesía satélite; pag. 29

Loreto Silva (Pica, Chile) – El lobo aúlla de

3

noche; pag. 78
Maximiliano García – Todavía no lo se; pag. 80
Antonio Justel – Violetas y rosas; pag. 99
Jonathan Minilla (México, 1980) – Desde mis
ojos un día; pag. 100
Juan Carlos Galván Vela (Puerto Nuevo, México,
1960) – Tres Poemas; pag. 105
José Núñez del Arco – Muestras de afecto;
pag. 110
Julio Campos Ávila (Santiago, Chile, 1939) – Dos
poemas; pag. 112
Patricia Ortiz (Montevideo, Uruguay, 1963) – Tres
poemas; pag. 114

4

Las dulces hierbas del estío – Ana María

cañas y las gallinas eran los otros sufridos

Manceda

espectadores ante mis dramáticas actuaciones. Yo
era la actriz y los demás personajes, todos
terminaban llorando, por supuesto el gallo
cacareaba, pues

El calor era el compañero continuo de nuestros

casi siempre me moría o hacía

de monja que abdicaba de la vida por amor.

juegos. Comenzaban por la mañana temprano y

Cuando Betty exigía su derecho de hacer ella una

luego de una siesta obligada, terminaban cuando

película,

la noche, con su frescura, nos acariciaba tendidos

la sufría especulando con un argumento

que diluyera con su dramatismo el esfuerzo de mi

en el pasto, tirados boca arriba, viajando por las

amiga, yo Elisa Guzmán no permitiría jamás que

estrellas.

su actuación opacara mi juego preferido. Otra

El fondo de la casa estaba dividido en patio,

diversión que nos fascinaba era organizar el

parque, huerta y gallinero. Teníamos sesenta metros

bautismo de las muñecas. Con ayuda de las tías,

de largo para nuestras correrías, ni las plantas de

confeccionábamos los vestidos para la ocasión. Ese

tomates se salvaban, ya que los surcos que las

día las muñecas de porcelana lucían hermosas.

separaban para permitir su riego, eran el refugio

Entre ambas familias reuníamos unas siete. Tito se

ideal de nuestras escondidas. Éramos una pequeña

disfrazaba de cura, con unas grandes carpetas de

pandilla; los vecinos, Tito y su hermana Betty, de

puntillas al crochet de su madre y la tarde se

mi edad, mis hermanos menores y yo. Al ser la

convertía en fiesta. Masitas, sándwiches y para

mayor organizaba los juegos. Mi preferido era

beber, granadina. Hasta invitábamos a otros chicos

filmar películas, los hacía sentar en el pasto o en

de la vecindad.

cajones de manzanas en el gallinero, las estilizadas

5

En

las tardes en la que el calor se sentía

y eran los únicos que tenían auto, un

insoportable, conectábamos la manguera y nos

descapotable amarillo. Cuando lo manejaba por el

empapábamos, por supuesto, teníamos permiso para

barrio la gente se arrimaba a las veredas para

estar en malla. A la hora de la merienda,

admirarlo al pasar. Las amas de casa suspiraban

hacíamos tiempo cortando de unas hierbas que

por tener la vida que el matrimonio hacía.

crecían en la cerca de Ligustrum
nuestro vecino, unos frutitos
al que llamábamos

que lindaba con

El loro “Pepito” estaba enseñado por la mujer

de sabor agridulce

de Don Alberto para que contestara al saludo de

“huevitos”. Sentados en el

éste. Cuando el viejo paseaba por el parque con

césped, aromatizados por el olor de los tomatales,

su perro, su pelada brillante, su robe de toalla

las flores, el verano y la niñez, comíamos ansiosos

semi-abierto, dejando entrever sus flacas piernas,

sándwiches de tomate con aceite, sal y pimienta

bajo su voluminoso abdomen, le decía -Buenas

acompañados de un cóctel confeccionado con

tardes Pepito, el loro le contestaba -Buenas tardes,

huevos crudos batidos, azúcar y un chorro de vino

vieja loca, vieja loca. Nosotros nos tapábamos la

moscato. No podíamos estar débiles ni delgados.

boca para no estallar de la risa.

Nuestro vecino de la cerca de Ligustrum era

Al llegar el otoño aún quedaban tardes

Don Alberto, nos divertía espiarlo por algún claro

calurosas, si bien el perfume en el aire era otro,

de la ligustrina, con la excusa que buscábamos los

en la casa se olía el olor a incienso y a las

“huevitos”. Era el vecino más rico, vivía con su

velas que la abuela prendía en el altar de su

mujer, concertista de violoncelo del teatro

cuarto por ser Semana Santa. Igualmente se

Argentino, un soberbio perro, ovejero alemán y un

percibía un cambio en el color de la luz solar y

loro. No tenían hijos, eran socios del Jockey Club

la huerta que en verano rebosaba compitiendo con

6

las hierbas del parque, se iba marchitando,

living y desesperada salía a saludar a Ramón.

permitiendo el

Jugábamos, lo abrazaba, lo besaba, sentíamos un

lucimiento de los frutales de

invierno, que ostentaban la formación de sus

amor mutuo. Los gritos de las mujeres eran el

frutos. Mi padre tenía que llegar de viaje, la casa

coro que nos acompañaban, el guardapolvo blanco

se preparaba para recibirlo con empanadas, ahí

se transformaba en

andaban la abuela, mi tía y mi madre en todos

verdes y marrones. Las manos de mi madre

los quehaceres. Con mis hermanos saltábamos cada

quedaban coloradas de tanto fregar en la batea la

tanto por unos tirantes del cuartito, donde se

complicidad de mis juegos con Ramón. Ese período

guardaban trastos viejos, que hacía de escalera y

otoño-invierno fueron uno de los más felices de mi

subíamos a la terraza. Desde ahí podíamos divisar

infancia. Los días feriados, mientras mi padre

el vasto horizonte, quebrado por alguna arboleda

escuchaba por la radio los discursos de Perón en

añosa, ya que las casas eran bajas y nos permitía

la Plaza de Mayo y se dedicaba a la huerta,

mirar la ruta de acceso al barrio. Ante los retos

nosotros seguíamos con nuestras correrías. Ramón

de mi madre bajábamos corriendo de nuevo a

no se apartaba de mi lado. El ovejero alemán de

jugar. Al atardecer al fin arribó, traía regalos para

Don Alberto se volvía loco con nuestro bullicio y

todos, para mí un pequeño y maravilloso cordero

seguro olía la presencia del corderito. Los padres

negro. Parecía un dibujo animado. Ramón

de Tito y Betty eran antiperonistas, en esas

correteaba por el césped, un poco descuidado por

ocasiones aprovechaban a deambular por el fondo

la ausencia paterna.

de su casa para comenzar, a través de la cerca

En esos días, al llegar del colegio y antes de

una pintura surrealista de

de alambre que nos separaba, una inocente

almorzar, tiraba mis útiles en algún sillón del

conversación con mi padre, que terminaba en

7

discusión. Reprochaban la quema de las Iglesias y

que ante el menor roce de nuestras manchas

predecían la caída del gobierno de Perón. Mi padre

venenosas podía embarazarme. Las pobres vírgenes

exasperado les decía

y el Corazón de Jesús de yeso, del altar de mi

-Lo que pasa que ustedes son unos gorilas. En

abuela, estarían agotados por mí súplicas. Pero no

el centro de la escena nosotros seguíamos

claudiqué y seguí con mis

haciendo de las nuestras y en el cerco opuesto, a

juegos.

Una noche, agotada por el trajín diario, me

través de la ligustrina, el ovejero alemán nos

dormí leyendo una novela de Alejandro Dumas de

ladraba, el loro repetía

una de las revistas literarias que nos traía mi

-Vieja loca, vieja loca- señal que Don Alberto

padre. Tuve pesadillas, me desperté al amanecer

andaba chusmeando las discusiones de los vecinos.

sollozando y transpirada. Cuando llamé a mi madre

Desde ya que el no se dignaría a discutir, estaba

noté revuelo en la casa, los mayores iban y

más allá de todo, era el Gran Gorilón.

venían, cuchicheaban. Mi tía y mi abuela me

Al anunciarse la primavera, los olores de las

atendieron, y a fuerza de cariño y mimos lograron

flores invadían todo el espacio, la huerta

que me duerma. Por la mañana, era sábado, toda

comenzaba a demostrar su presencia, las hierbas

la familia estaba reunida en la cocina, no me

resplandecían. En ese tiempo algo personal turbó

llamó la atención ya que eran comunes esas

mis maravillosos días, tuve mi primera

reuniones cuando estaba mi padre, el mate pasaba

menstruación, era señorita. Mi madre asustada, ya

de mano en mano mientras se charlaba de

que tenía once años, no sabía como encarar tan

cuestiones hogareñas, en las cuales no estaban

trascendental hecho. Yo lloraba y rezaba, no quería

exentas las discusiones. Pero ese día estaban

quedar embarazada. Eludía jugar con Tito, creía

callados, tuvieron que contarme la trágica realidad;

8

el ovejero alemán de Don Alberto había saltado la

se deslizó inclaudicable. Transitando el último lustro

ligustrina por la noche destrozando a Ramón, mi

de los cincuenta, la situación política del país era

cordero negro. Fue terrible. De ahí en más las

grave, mi padre no dejaba de hablar sobre el

tardes primaverales se oscurecieron como si una

tema, la radio ocupó el lugar predominante en las

fina llovizna de cenizas las cubriera. Sentía una

reuniones familiares. Un domingo, a la hora de

sensación de tristeza, por primera vez conocí el

almorzar, observé con extrañeza que no había

adiós definitivo, la pérdida de alguien muy querido.

movimientos habituales, recién llegada de misa con

Mi niñez se esfumaba entre los olores e imágenes

mi abuela, corrí hacia la cocina para disfrutar de

con la fugacidad de esa época. La muerte de

los preparativos. Mis hermanos estaban sentados a

Ramón fue la bisagra que señalaba con profundo

la mesa y todo dispuesto para comer. Me

dolor el tránsito hacia la adolescencia.

explicaron que llegaría un asado de la panadería.

Don Alberto nos citó a mi padre y a mí en su

Era habitual, cuando el asado era muy grande que

casa. Por primera vez entraba. Era hermosa;

el panadero alquile el horno. Al fin llegó, dispuesto

muchas plantas, muebles valiosos, fotos en las que

en una inmensa bandeja, se veía dorado con

se lucía Don Alberto junto a premios obtenidos en

papas de guarnición. Emanaba un exquisito olor

carreras de auto, otras en el Hipódromo, su

que invitaba a comerlo. En un pinche había una

esposa ejecutando el violonchelo. Por observar todo

tarjeta, en ella estaban las disculpas de Don

casi no escuché lo que discutían. Don Alberto

Alberto, nos enviaba un cordero asado con

prometió indemnizarnos por el asesinato de Ramón.

intenciones de paliar en algo la muerte de Ramón.

El tiempo, con su juego perverso, dibujando

El Gran Gorilón creía que estábamos criando al

parábolas entre la inconsciencia y la consciencia,

corderito para comerlo. Me descompuse, una

9

impotencia furiosa me invadió, odié a mis vecinos.

habituales aventuras, en las que de una manera

A mediados de septiembre los militares

masoquista, sufríamos, pues pensábamos que si

derrocaron a Perón. Era la Revolución Libertadora.

nos descubrían iríamos presas y sin más nos

Mi padre estaba de luto, vaticinaba tiempos

fusilarían, escuchamos tiros dentro de la casa de

cruentos para nuestro país. Cuando pasaban por la

Don Alberto. No puedo describir el terror que

calle marchas cantando loas al nuevo gobierno,

sentimos. Por supuesto huimos, agachadas,

salía desesperado a insultarlos, mi madre lloraba,

protegidas por el crepúsculo, temblando de miedo,

sabía que podía ir preso. Por las noches

hacia nuestras casas.

comentaban las atrocidades que estaban

Don Alberto se había suicidado, no pudo

cometiendo los militares con los peronistas, los

soportar una enfermedad incurable. Con el tiempo

comunistas y las organizaciones obreras. Al

su esposa se mudó a un departamento del centro

atardecer había toque de queda, no se podía

de la ciudad. El ovejero alemán fue regalado a

transitar por las calles, las leyes militares eran

unos amigos del campo, el loro fue obsequiado a

muy duras. Con Betty, como desafiando la fuga de

mi familia.

la niñez, nos escapábamos después de la hora

Aún tengo en mis oídos, cuando al atardecer

prohibida y nos refugiábamos en la pequeña

llegaba del secundario, la metálica voz que repetía

empalizada de la casa de Don Alberto. Ahí

Buenas tardes, vieja loca, vieja loca. Entonces

escondidas, espiábamos los tanques de guerra que

sentía una profunda melancolía y me iba hacia el

pasaban por las calles escrutando alguna violación

fondo de la casa, quería ver si las hierbas aún

del toque de queda por parte de grupos de

resplandecían.

resistencia. Una tarde, en una de nuestras

10

mirando la argéntea y espumosa ola que viene, la
escudriña con leves movimientos y cuando el agua
se acerca, la lagartija sale huyendo hasta ponerse

Caracola - Mario Gutiérrez

a salvo, retrocede un poco más y asustada por la
fuerza del oleaje se acerca a las hierbas y se

El cielo atravesaba por una extraña serenidad,

pierde en la vegetación.

las gaviotas lentamente se alejan y dejan de

Un hombre alto de piel castaña y lustrosa, con

rasgar con sus alas las bajas nubes, y éstas

el torso desnudo y resplandeciente, camina

blancas y brillantes escultoras de formas

remojando sus pies, puestos al descubierto por los

imaginarias y caprichosas, levemente van aflojando

dobladillos de aquel pantalón gris, en el borde del

su raudo paso, el poderoso Eolo busca reposar su

agua, cuando ésta se retira, el hombre mira el

pasional quietud en la albina y suave arena que

suelo y toma una enorme y marmórea caracola, la

cubre el rededor de esta añosa isla, tan llena de

levanta y la observa fija y detenidamente, como

verdes espesuras y policromáticas especies.

tratando de desentrañar sus misterios, la lleva a

Reptadoras lagartijas suben por los ajustados

su oído buscando evocar el rugido de la mar, le

cuerpos de las palmeras que de vez en cuando

suena y le oye, extrañamente el sonido se

ayudadas por el viento del horizonte marino se

empieza a extinguir como alejándose de forma

agachan para intentar rascar con sus palmas la

lenta hasta que desaparece, su lugar ahora es

ribera; una de esas lagartijas, larguirucha y pálida,

ocupado por un canto femenino, dulce y profundo,

cae abruptamente y cuando toca suelo corre hacia

expulsado desde el alma. El hombre sólo frunce el

la orilla de la playa, se queda inmóvil, quizás

entrecejo en aparente signo de incomprensión, su

11

rostro cambia cuando el canto ocupa todo el

actividades normales, pareciera que nadie más

espacio de la caracola, retira a ésta de su cabeza

escuchó el canto; decide no mencionar nada, por

un poco intimidado, pero el canto ya ha rebasado

miedo a que se le señale de lunático o afiebrado.

las fronteras de la concha, todo lo inunda y todo

La siguiente mañana, el hombre va directo a su

lo demás calla, el hombre lleno de admiración

trabajo, con su machete al cinto y un sombrero

retrocede y suelta la caracola mientras unas

de paja carcomida, un morral de mecate cruza la

lágrimas sucumben ante tal belleza, cae en la

abertura de la camisa que sólo se detiene ante

cuenta que tal cosa viene de la mar, pues en

un enorme nudo a la altura de la cintura y

ningún otro lado puede tener su génesis tan

arremangada hasta debajo de los codos. Después

hermosa voz. Durante largo tiempo el canto sigue

de andar una hora por un vereda llega al

y el hombre ha decidido subir a la punta de un

cañaveral, se junta con los demás jornaleros, éstos

peñasco para mirar, si es posible, a tan noble

hablan de la borrachera de la noche anterior, de

hembra, cuando cree ver algo a la distancia, la

las mujeres del pueblo o del trabajo; sin embargo,

deliciosa melodía empieza a huirse paulatinamente

este hombre calla su secreto, se le revuelve en el

y, cuando desaparece del todo, los demás ruidos

corazón, quisiera decirlo a todos, pero lo calla.

regresan de manera abrupta, la otra música, a la

Llega el patrón y les da indicaciones de que

que él está tan acostumbrado y disfruta todo el

comiencen a trabajar, que corten más caña que el

tiempo, se queda sentado al borde de la roca y

día anterior, que pobre de aquel que corte menos,

enjuga las lágrimas, se siente tranquilo; al poco

pues so pena de reducirle su pago, también

rato decide levantarse y marcharse de regreso a

perderá el trabajo. Después de trajinar arduamente

la aldea. Cuando llega, todos están en sus

los jornaleros suspenden las labores de ese día,

12

pues el sol todo lo consume; el hombre saca de

rabia, la impotencia y la miseria; regresa hasta la

su morral una botella de agua y unos tacos

playa, voltea a la mar y no escucha el canto del

envueltos en un trapo percudido, el patrón a su

día anterior. Una ola va descubriendo el terreno

vez llama a todos los empleados para recibir su

mordido, otra caracola irrumpe ante sus desnudos

pago, pues es sábado; el hombre se levanta y se

pies, la levanta y la vuelve a llevar a su cabeza,

forma en una lenta fila de veinte trabajadores

el sonido marino se huye lentamente y el canto

sudorosos y extenuados, cuando llega a la mesa

vuelve a emerger desde el linde entre el cielo y

del patrón, debajo de aquel frondoso y alto

la mar y cobijando con un suave manto todos los

huanacaxtle, el patrón le paga solo la mitad de lo

rincones, el hombre deja caer la preciada concha

que le corresponde y lo amenaza que si el lunes

y se sienta en la orilla de la ribera a llorar de

trabaja igual, ya no tendrá trabajo alguno en el

alegría. Al poco tiempo, siente que ha marginado

cañaveral. El hombre se molesta, intenta discutir

sus odios, cuando la armonía ha descendido en

con el patrón ésta injusticia y argumentar que hoy

sus entrañas liberándolas, la sublime voz se va

cortó más caña que ayer, la mirada latigueante

alejando hasta que desaparece, el hombre se

del patrón se clava en la de él y en ese instante

levanta sosegado, deja que las lágrimas sigan

su guardián amaga con ciertos movimientos que

resbalando por el mulato rostro. Regresa al pueblo,

no llegan a concluir en propinarle una buena

la gente lo mira, él no voltea a ningún lado, solo

paliza si le discute al patrón. El hombre se

la melodía ronda su pensamiento, intenta imaginar

marcha balbuceando palabras entre dientes que no

a la mujer que le canta, pero lo abruma tanta

alcanzan a convertirse en sonidos inteligibles, va

hermosura, se va directo a su casa, no habla ni

triste y junto a él viajan, en sus bolsillos, la

mira a su patriarca, se acuesta en un petate y

13

duerme complacidamente.
La semana siguiente, ante el patrón, la infamia
se reproduce. El hombre vuelve a la playa a
escuchar el canto, sabe que es el único lugar
donde se siente seguro en el mundo, donde puede
escapar de la miseria, no la de él, si no la del
patrón. Desde entonces la mar arroja caracolas a
la playa para que los buenos hombres templen su
ira y apacigüen sus fantasmas, aunque no todos
corren la misma suerte: sólo los más afortunados
encuentran a la sirena.

14

II
con vestes estelares

Ambrosía – José Geraldo Neres

dragones en la cintura
las caras de la luna

sentir el ritmo

en el peregrino dorso

y sumergirse en el cántico de las aguas
el grito

en la acuarela

revela el paladar-líquido del rocío-carne

gritos

moldura inclinada sobre un cáliz de música y

destrozan

palabras

girasoles

I

III

en la barranca

el sexo grita

pintura de miedo

los dolores del arco iris

perfume de luna

espasmo secular
gotas insanas

con trenzas de árbol
tejo un columpio

relieve sin tramas

y bailo en las estrellas
la ronda de los sueños

IV
con las lágrimas

15

la cara mezclada

el cuerpo sudado

lava otras caras

moldura del agua

el mar salvaje

bebe naturaleza

se curva

un acuario solloza

escultura desnuda

su cuerpo desierto

cruda de secretos
VII
V

delirio plateado

un puñal

protesta callada de una geisha

onírico

orquídea con máscara de rocío

tatúa en la

sentencia despedidas

película
del

(temporal de sake)

cuerpo
diecisiete piedras

VIII
cautivos

recorren el castillo

en sueños verdes

en las

amaru y sade

sandalias de la luna

en versos
cáliz cuerpo

VI

cálido

16

convexo

guirnalda mítica

XI

cantiga tenue

sus pecados

madrugada

parto por la mitad

desnuda

sin ningún esfuerzo

IX

las sobras de sus actos

busca el cuerpo dentro de sí

las dejo para el juicio

en actos de salvajería

de su amada

se rasgan
eso
susurros
si aún le queda alguna
en el octavo día semanal
la madrugada extasiada

XII

se baña en el néctar uterino

riacho de la luna guerrera

de la madre tierra

pez y fuego
en la moldura

X
fantasmas se entregan a la noche

el día en el vientre

el día besa

del centauro negro

la cara de la madrugada

flecha humedecida

17

en la aurora boreal

en mañoso éxtasis
el deleite acompasa el desatino

XIII

tatúo un poema en su dorso

cántico en la órbita azul

manifiesto silente de misterios

verbo de tambores

la madrugada estimula tramas

y silencios

estrellas juegan en el espejo del alma
rocío

agua en la caza

el paladar del amanecer

de un sagitario

son versos en papiro inmaculado

y laberintos
grito las melodías

XV

del Vesubio

rozar arco iris
con dedos cristalinos

esfinge siembra

susurrar palabras extintas

el noveno girasol

en el diccionario de la selva carnal

en el reloj lunar

puñal aterciopelado
bálsamo en cicatriz azul

XIV

ingenuo instante

Médula

poema bilingüe

ser libertino

modela nubes de algodón

se mezcla con líquido

18

XVI

reina-mujer

estrella marina

cabalga y alimenta

acuario de viento

tatúa su mapa

gota tejedora

en este peregrino

suspendida
en la barca-deseo
(ojos-tempestad)

el sudor de la noche

el seno lunar

sin estrategia

contornea el rocío

sin miedo al mañana

piedra de fuego

me entrego

late en la acuarela-vientre

oh cazadora!

génesis

Avalón
se dibuja en la savia

XVII

navego

en el lecho
silueta

XVIII

sol de labios místicos

Muerdo la noche
y los espejos de luz – mujer

en la puerta

retazos

el son me llama a bailar

de palabras carnívoras

19

en el tiempo de sombras
cuerpo
laberinto de mis ojos
la música de su vientre
revela las puertas de la muerte
abrazo esa melodía
la savia de una estrella
y siento la canción del silencio
correr por el cuerpo

un beso
recibe la primera gota de rocío

me alimento de su sonrisa
ofrenda de sangre

Traducción del portugués: Marta Spagnuolo

20

21

La naturaleza del material
les otorgaba una duración limitada,

Trabajos (tres poemas) – Santiago Bao

se secaban los juncos o los hilos
o directamente se pudrían
y la luz se filtraba nuevamente
enfrentando con éxito a lo perecedero.

Cortinas

Luego llegaron otros materiales
y esta actividad fue desapareciendo.

Durante todas las vacaciones
que tuve en el colegio secundario

De aquellos años recuerdo

trabajé en una fábrica de cortinas

mi sencilla artesanía de hacedor

de junco isleño.

de inocentes sombras fugaces,

Medía y cortaba sombras,

de verdosos sube y bajas pasajeros.

hacía un rollo y las ataba con hilo

Después, los años insistieron

para desplegar la oportunidad de la luz

en sumergirme en otras sombras

en las ventanas estivales.

más tenaces, sin haber logrado siquiera

Había un gran telar

conservar aquel filoso cuchillito

que cuando funcionaba

con el que parcelaba la oscuridad

ponía en movimiento con estruendo

cortando los hilos

de marcha, su ejército

de aquella cinta continua

constructor de tinieblas.

que desfilaba con sus soldados de juncos

22

en los frescos galpones suburbanos.

en los rostros deformados
de estos púgiles que desfilaban

En el Boxing Club

algunos más vencidos que otros,
algunos con más miedo que otros,
ese sonido que aún permanece

Siendo muchacho trabajé

y que fueron los augurios

a cambio de enseñanza

de mi costumbre de dar la cara.

en un club de boxeo del barrio.

Será también porque esas lecciones de

El canje era aprender a dar trompadas

esquives

y tratar de que no me las dieran

nunca llegué a recibirlas

por acompañar en el rincón

o, tal vez, a incorporarlas.

a los créditos que surgían del club.
Ayudante del ayudante:
las toallas, el agua, la esponja, el balde,
el banquillo, ring al aire libre,

Trabajos acuáticos

tablones flojos, lonas castigadas
con sangre y sudores.
Permanecí un año en el trabajo

Siendo muchacho y en mis andanzas

y en el aprendizaje, tal vez,

por las islas del Delta

por mi facilidad de sangrar

me hice nadador a la fuerza.

por la nariz apenas me golpeaban

Me agitaba más de lo que avanzaba,

o por el ruido de los golpes

pero era delgado y de naturaleza fuerte

23

pues la fiebre reumática

compitiendo con la asfixia

me había rasguñado pero no mordido.

por esa diminuta fracción de tiempo
para asomar la cabeza y tomar aire.

Nunca olvidaré la placidez
de dejarme llevar por las aguas opacas

Dejarme ir con el sedimento,

entre aquellas orillas de jade

sin oponerme a la corriente, vulnerable,

en los cándidos veranos juveniles.

casi ausente en el declive leve,

Con los años, muchas veces pensé

como confundido en el aluvión,

si la solución o el camino para entrar

como una sencilla estrategia

con facilidad en el mundo,

para sobrevivir.

para vivir posiblemente,
no era otra cosa como aquel dejarse ir,
flotar en la corriente del río,
girando en los remolinos, esperar
negligente en el linde de todas las cosas,
bracear a veces, entrar en el agua
o el viento, amoldando el cuerpo
a las presiones mínimas,
dejándose ir, caer, sumergir,
alerta y blando, los brazos arriba,
en los inciertos torbellinos, sin volver,

24

Es un niño apenas,
pero las arrugas

Dos poemas – Lidya Pistagnesi

le queman el alma.

Infancia olvidada
Extiende sus manos
pequeñas y sucias,

El casamiento (poesía infantil)

silenciosamente
mendiga una dadiva,

Hay un banquete

donde ya la vida
claudicó

en el castillo

y se preparan los tensillos de la cocina

silencios

La platería está lustrosa,

y la sed de orgullo

en los jarrones han puesto rosas.

perdió la batalla.

La porcelana espera ufana ser admirada.

Dolor sin respuesta,

Crepita el horno, pues en su fondo

de infancia olvidada

cuecen faisanes, se doran panes

porque desde el vamos

y esta la torta de chocolate

quebraron sus sueños

para los

postres.

y los arrojaron

Es que se casa el heredero de la Comarca.

en cualquier calzada.

-¿Y la princesa ya esta llegando?-

25

preguntan todos en

el palacio

-Que no es princesa,
ni se aproxima a la nobleza. -dice un lacayo
atragantándose con su risa.
-Quizás por ello, estén los reyes tan
enojadosEs que no entienden lo que ha pasado
habiendo tanta doncella bella
Toca la orquesta, danzan las musas
canta la fuente iluminada.
Bajan los novios engalanados con plata y oro,
Hoy la alegría es mayoría y lo demás

es puro cuento

26

en cuenta que ha palmado de auténtica vejez,
consigo consolarme y aliviar un poco el nudo que

Viejos tiempos y mucha miseria –

se me agarra fuerte en la garganta. Últimamente

Pablo Arnaldos

me ronda la posibilidad de no haberle prestado
suficiente atención mientras vivía; es como si
ahora lo recordase incompleto; como si no lo

“Me asalta a ratos la sensación de haber parado el tiempo,

hubiese conocido del todo. Me pregunto si le traté

de tenerlo en mis manos completo, en conjunto; y también de

con respeto cuando contaba historias de la guerra;

observarlo desde un punto de vista elevado. Como si fuese yo
quien dispone sobre el bien y el mal; como un observador que

perdonen que se me escape una sonrisa, pero es

tiene la posibilidad de juzgar a sus anchas y decidirlo todo. A

que al oírselas mientras se zampaba un buen

veces me pasa esto cuando me vienen a la memoria algunos

puñado de pistachos y se alegraba la existencia a

viejos recuerdos; porque no te lo puedo esconder -como sabes-

base de cervezas, se me figuraban poco menos

tengo tendencia a la nostalgia”

que cuentos y fantasías.
La verdad es que Don Melchor tenía facilidad

Mi amigo Don Melchor se ha muerto. Y lo ha
hecho más o menos como lo hacen todos los

para sentirse un generalito y contar historias

viejos; de mil achaques que colapsan sus cuerpos,

bélicas; y porqué no decirlo, también para

todos juntos y a la vez, hasta que terminan por

escenificarlas con mucho ahínco. Nos poníamos

hacerlos explotar. No es nada nuevo, todos

orgullosos al hablar del pasado y nos acordábamos

sabemos que la gente se muere, que por ahí

de cuando acechaba el hambre y nos comíamos

pasamos absolutamente todos y que es un trance

hasta las algarrobas, que a lo mejor no

ineludible; pero ni aún sabiendo eso, ni teniendo

alimentaban mucho ni sabían bien, pero engañar,

27

engañaban al estómago. Y nos decíamos que en

parecían eternos. “¡Es que aquello les pasó

aquellos tiempos todo era borroso, y que aunque

factura!” Entonces los imaginábamos tirados sin

siempre había mucho ruido alrededor, uno nunca

vida por algún descampado; o en el mejor de los

terminaba de saber quién le estaba disparando. Lo

casos, si habían tenido más suerte, creíamos verlos

decíamos porque nos emocionaba recordar como se

malviviendo por alguna cárcel insalubre. “¡Desde

llevaron a la Dolores y al Gabriel, que eran dos

luego, menudos desgraciados! ¡Y que tremenda

hermanos con los que crecimos y que en sus

puta es la vida!” Y a todos -los que le

tiempos, se nos antojaron como un par de

escuchábamos quiero decir- se nos erizaba la piel

idealistas muy graciosos. Ya no sabíamos si aquello

cuando vociferante, soltaba aquellas verdades con

era verdad o no, si era nuestra memoria cansada

las manos en alto y clamando al cielo.

y achacosa que nos traicionaba difuminando los

Permítanme que lo repita, y que sea un poco

recuerdos, pero sin duda, nos gustaba pensar que

pesado, pero es que mi compadre tenía unas

en el pasado, los cuatro, fuimos buenos amigos.

dotes escénicas naturales que a fuerza de

En eso siempre estuvimos de acuerdo, y si se

costumbre, se volvieron excelentes. Por eso, me

daba la ocasión, también estuvimos siempre

gustaría que hubiesen visto con que ganas insistía

dispuestos a tomar unas copas en su honor para

un día y otro,

celebrarlo.

aquellas historias añejas; es que se le notaba que

“Lo que no tenía ninguna gracia era que

y alguno más también, con

le llegaban al corazón. Lo normal es que rematara

habían militado en los partidos”, recordaba siempre

el teatrillo justificándose conmigo, o con cualquiera

Don Melchor. Mientras, agachaba la mirada y se

al que rondara desprevenido y se dejase atrapar

quedaba en silencio durante unos instantes que

por sus palabras. De manera que nos hacía saber

28

– yo diría que hasta jurar- que había luchado en

con quien hablar, me descubro mirando atontado

el bando de los nacionales más por miedo y por

al frente como si estuviese delante de mí; y muy

casualidad que por convicción. Y gritaba que

iluso como soy, creo que brindamos por última

hijoputas los había en los dos lados; y que por

vez –por Dolores y por Gabriel- mientras me

más que quisieran, ni unos ni otros podían estar

cuenta divertido qué es cierto y qué pamplina, en

tranquilos ni redimirse fácilmente de sus culpas.

eso que se empeñan en llamar el más allá. Sí,

Vamos, que allí no se libraba nadie.

ya lo sé, no soy más que un viejo egoísta y

Como dije al principio, Don Melchor está

chocho, y también un sentimental de tres al

muerto. De verdad, les confieso que lo echo de

cuarto, pero es que como saben, mi querido

menos como nunca; porque lo cierto es que lo

amigo, Don Melchor, ya no está.

quería mucho. Pero también porque soy un poco
egoísta y me apetece volver a escucharle todo
aquello que sólo él nos sabía contar. Cuando
recuerdo que en realidad muy pocas veces
estábamos de acuerdo sobre el fútbol, las mujeres,
o lo que demonios fuese, más me doy cuenta del
tremendo esfuerzo que me cuesta contener las
lágrimas; porque las muy mamonas me ven débil
y amenazan con escaparse mientras le doy a la
tecla sin saber muy bien porqué. Y así, hoy, que
acuso especialmente su ausencia porque no tengo

29

ocasión escuché algo estúpido de ella: cuando va

Travesía satélite – Josué Aguirre Alvarado

al supermercado siempre pide que sus compras las
repartan entre tres o cuatro cuentas para tener
más recibos. Luego, la Lucy guarda los
comprobantes de pago entre las páginas de los

No creo que regrese más donde don Memo. Y

libros de su biblioteca, (que por cierto es bastante

no es por que sea aburrido el tío. Todo lo

extensa, que por cierto está bien surtida gracias a

contrario: el viejo es la mar de cuesta, encuentra

su marido, al que botó de la casa por borracho y

y jaranero. Lo que pasa es que él tiene un

castigó privándolo de su colección) ¿Cómo sé yo

problema: cada vez que me invita a tomar, me

esto? Eso es otra historia. Volvamos al punto.

sirve la cerveza caliente. Es una sinrazón. O tal
vez no. No. Quizá el problema sea sólo mío. Pero

Ya estaba todo arreglado. Y, como don Memo

también es posible que no sea de nadie o de

era, por decirlo de un modo, mi amigo, le conté

todo aquel que ha vivido un año Halley.

el plan. Okey, era algo estratégico, más bien. Lo
admito. Él vivía un piso arriba de la Mechita y

A ver, por dónde comienzo. La Lucy es una

supuse que eso podía jugar a mi favor. Don

mujer mayor de ruleros que usa colonia topaz.

Memo sería mi cómplice o simplemente la

Tiene la manía de recolectar boletas de venta

distracción que yo usaría para conseguir lo que

para poder participar en la rifa mensual de la

me había propuesto: secuestrar a mi amada. Todo

Sunat. Ella nunca ha ganado nada pero, desde

limpio, normal. No hay de qué. Pero, cuando le

que su vecina se sacó los cuarenta mil de

expliqué mi propósito al viejo y lo mucho que

premio, nadie la ha podido detener. En una

30

necesitaba yo a Mechita y ella a mí y todo el

quemaba con un verde placer las boletas de venta

temor de la niña al alejarse de su horrible madre;

guardadas entre las páginas pensando y festejando

noté que los ojos cucarachos de don Memo se

que la vieja y fea madre de mi amada no

hacían más chiquitos, le bailaba la boca y se

ganaría ni un pedo. Sí, sí... Era feliz haciendo

ponía pálido... En fin, don Memo acabó por decir

infeliz a la Lucy. ¡Menuda bravura! Pero el sol era

que no participaría y se encerró molesto en su

mayor y aquel año salió todas las tardes de

departamento. Recuerdo que en esos días, cuando

enero más brillante y amarillo que hoy por tanto,

conversábamos y bebíamos las cervezas calientes

ahora que lo veo, me parece tan pálido y triste

que invitaba, sacábamos dos sillas de paja y con

como la cara de don Memo justo antes de

ellas nos hacíamos de las escaleras del tercer piso

cerrarme la puerta de golpe y dejarme con el

del “Don Diego” (o “DD”, como le decíamos todos

vaso medio vacío en la mano.

los que vivíamos en ese edificio con forma de
pastillero). Entonces el viejo sacaba su cajón

Don Memo (Me cae bien. Pero es definitivo.

trombón lleno de polvo y comenzaba la jarana.

Ahora que lo pienso, lo es). Sus bigotitos

Éramos felices.

vaqueros. Sus treinta bebidas calientes que dice le
dan gratis los de la cervecería todos los meses

Tengo que agregar que, cuando yo salía con

desde su jubilación.

Mechita, es decir la hija de la Lucy, me dejaba

Mis amigos me reclaman. Me dicen que no

robar algunos libros de la biblioteca de su padre

debo dar por terminada una amistad por algo que

porque se estaban apolillando. Entonces, ya en mi

se puede solucionar diciéndole al caballerete que

departamento del primer piso del “DD”, arrugaba y

meta nuestra ración al refrigerador y asunto

31

acabado. Claro, ellos. Son los que se quejan.

dieta. Pero no era cierto. Era lo que ella decía

Ahora habría que ver si es que están en

para no hacerme sentir culpable por no tener

condiciones de opinar. Porque a todos los he

dinero más que para un octavo de pollo. Pero no

llevado alguna vez a casa de don Memo cuando

me importaba y, luego de comer, subíamos al

nos faltaba plata para comprar alcohol por nuestra

departamento de Mechita. Aprovechando que su

cuenta. Y don Memo los atendía como si todos

mamá, la Lucy, dormía una fría siesta, juntos

fuesen sus hijos.

veíamos Triki Trak en blanco y negro hasta las
cinco, cuando escuchábamos a la Lucy levantase.

Bah. Por aquellas épocas, cuando aún trabajaba

Entonces emprendía mi partida: me despedía de

en la galería, todos los domingos almorzaba pollo

Mechita con un beso en la frente a la par que

a la brasa con Inca Kola mientras mi tocacintas

ella ponía en mis manos unos RIN robados de la

desenrollaba un casete pirata de Aerosmith. Era un

caja de Crujis donde su mamá almacenaba otra

fetiche mío escuchar a Steven Tyler mientras

de sus excéntricas colecciones. Con todo, yo así

embarraba con mayonesa una pechuga dorada al

podía telefonear a Mechita durante la semana, que

carbón. Un delirio de dos o tres de la tarde. Y

era cuando no podía verla porque ella regresaba

esto bien lo complementaba Mechita, con su

al internado; o podía (y a veces debía) cambiar el

espíritu de margarita y su voz de pastel (de esos

RIN en la galería para comprar una mazamorra de

que ya se han dejado de hacer: con muchas

naranja los jueves (de hecho creo que eran los

fresas y duraznos clavados en chantillí con miel:

miércoles) por la tarde y comerla mientras veía el

Tortas González). Ella comía sólo la ensalada de

atardecer desde una banca de la Avenida Principal.

mi plato porque decía que se había impuesto una

32

Pero todo pasa. Lo sé. La ducha de mi

quien se rumoreaba que también coleccionaba

hermano estaba sucia y hongueada. El desagüe

llaves perdidas y que tenía una de cada

estaba atorado y había un agua verde con

departamento del “DD” y entraba a los pisos

algodoncitos que se había quedado estancada. Mi

cuando no había nadie en casa para así completar

hermano, entonces, se bañaba por partes en el

otros recopiletes suyos). Así que resolví por

lavador. Primero, se mojaba el brazo derecho, lo

regresar a mi ciudad y llevarme a la Mechita,

enjabonaba y luego lo escurría y se secaba con

porque ella me había dicho perico que quería irse

una toalla de Pepsi-cola. Después hacía lo mismo

conmigo, pero que no podía dejar a su mamá

con su pierna, la axila y así sucesivamente. Al día

porque ésta se había puesto mal desde que botó

siguiente se lavaba la otra mitad del cuerpo.

a su padre; a quien siempre veía rondando por

Ahora bien, lo importante es que mi hermano

ahí. Loca. Ojalá. Da la casualidad que el papá de

estuvo haciendo esto durante meses, hasta que un

la Mechita estaba ahí cuando todo ocurrió. Es

extraño día se percató de que el agua en la

más: siempre había estado ahí. Siempre. Y yo

ducha había pasado, que el desagüe sea por lo

como imbécil recién lo descubrí ese día, ahí,

que sea, volvía a tragar agua como arena del

cuando sentí que tenía demasiada sangre en mis

desierto. Así que sí la mugre de mi hermano se

venas. Los policías me esposaron y me metieron a

pasa; ¿qué cosa no se puede pasar?

la cárcel. La Mechita lloraba. La Lucy gritaba que
yo era un delincuente, un pedófilo, un maniático y

A los hechos, hechos; no palabras. Estaba harto

otras enfermedades que bien pude yo achacarle a

del internado de Mechita, harto de mi situación de

ella.

pobre, de la loca coleccionista de la Lucy (de

33

Pero me cae bien don Memo, a pesar de todo.
Un hueso. Un nudo. Mis sentimientos ahora son
tan inconexos y poco funcionales como los de
aquellos que descubrieron las artes de la telegrafía
sin hilos.

34

mucho tiempo soslayada por parte de la exégesis

Don Quijote y su escritor Cervantes –

cervantina: La latente americanidad de Don Quijote.
Fue el aciago destino el que condujo a Don

Julio Pino Miyar

Quijote y Sancho Panza a Barcelona y en la
playa de Barcino fue echado por tierra y vencido
por el Caballero de la Blanca Luna, el cual le

En el 2005 se cumplió el IV Centenario de la

impuso como tributo de su triunfo

publicación de la primera parte de “El ingenioso

el inmediato

regreso a su aldea castellana donde debía

hidalgo Don Quijote de la Mancha” (1605 - 2005).

permanecer, sin tornar a la aventura, por espacio

Resulta harto significativo que La Real Academia

mínimo de un año. Al cabo de unos meses

Española haya escogido a un escritor

Don

Quijote llamó a los suyos a su lado, hizo cuerdo

latinoamericano para aparecer exponiendo sus

testamento y entregó en paz y sosiego su alma a

criterios sobre la novela cervantina, dentro del

Dios.

marco histórico y cultural en que se produce la

Cuentan los cronistas de la vida de Don Miguel

actual conmemoración, y es publicitada en España

de Cervantes que éste estuvo a punto de viajar

y América la magna obra que lleva el sello

varias veces a América, que así lo tramitó en

editorial Alfaguara.

alguna ocasión con las autoridades españolas

En mi opinión la inserción, por parte de los

pertinentes. Tal parece que Cervantes soñaba

doctores de la Academia, de un artículo de Mario

empezar nueva vida en tierras del Nuevo Mundo.

Vargas Llosa en una publicación de ese rango y

Corrían para él los finales del gran siglo XVI y los

característica lleva implícita una cuestión durante

comienzos de un nuevo siglo que sería, a todas

35

luces, nefasto para el Imperio español. La etapa

Mediterráneo, tuvo Cervantes lo que él siempre

heroica poco a poco llegaba a su fin y quedaría

creyó fue su más alto honor “en la más alta

socio culturalmente inacabada para España la que

ocasión que vieron los siglos pasados, los

fue, en esos siglos, la magna obra de su espíritu

presentes, ni esperan ver los venideros”: haber

y de su genio: La conquista y españolización de

militado bajo las órdenes del Duque de Alba en la

un mundo nuevo y la subsiguiente evangelización

Batalla Naval de Lepanto (1571), acontecida frente

de un continente; Misión que la nación española

a las costas de Grecia. Batalla en la que fue

creía estaba destinada a cumplir en su doble

hundida gran parte de la flota turca, y se le

condición de hipóstasis histórica de las dos Romas:

cerraría con ello el camino al Islam en sus planes

la Roma secular y la Roma religiosa.

hegemónicos de expansión mediterránea y conquista

Si algo llama poderosamente la atención en la

de nuevos e importantes territorios europeos.

vida de ese ingenioso hidalgo que se llamó Don

Tal vez oscuros orígenes de su linaje le

Miguel de Cervantes, es la testarudez con que

impidieron a Cervantes poder embarcarse rumbo a

repetía una y otra vez la misma empresa. Lo

América. Las autoridades de su época eran tan

demostró con creces en sus constantes intentos de

rigurosas como obcecadas a lo que a la

fuga como prisionero del Islam en Argel y lo

genealogía de un hombre se refiere, y el traspaso

repitió simbólicamente en cada una de las tres

de un español a tierras del Nuevo Mundo tenía

salidas de Don Quijote, en cada descalabro del

que realizarse previa pesquisa que diera fe de su

Caballero y en la soberbia de sus palabras a sus

“limpieza de sangre”. Esa quizás fue la secreta

captores y detractores. Como soldado, sirviendo a

razón de las altivas palabras que pronunciara el

su rey Felipe II en la flota española del

hidalgo manchego cuando en el Capítulo XXI de la

36

primera parte de la novela, después de haber

de un individuo. Mas el hombre a la larga deviene

hecho suyo el Yelmo de Mambrino, le comenta a

hijo de sus propias obras. Son sólo ellas quienes

su escudero: “Bien es verdad que yo soy hijodalgo

pueden llegar a dar fe del auténtico valor de las

de solar conocido, de posesión y propiedad y de

instituciones humanas. Cada hombre tiene a su

devengar quinientos sueldos, y podría ser que el

alcance la extraordinaria virtud de poder rehacer

sabio que escribiera mi historia deslindase de tal

en sí mismo los universales y vivos afectos de la

manera mi parentela y descendencia, que me

familia humana, de la tradición y de su fe.

hallase quinto o sesto nieto de rey. Porque te

En los días dolorosos de su prisión en Argel,

hago saber Sancho que hay dos maneras de linaje

Don Miguel de Cervantes renunció al derecho de

en el mundo...”

su primogenitura a favor de su hermano Rodrigo,

¿A cuáles linajes es a los que se refiere

el cual también guardaba prisión junto a él. De

Cervantes por boca de su ilustre personaje? Don

este modo con un gesto de amor filial Cervantes

Miguel de Unamuno nos redondea la idea: “Y de

se separa de una tradición escrita que lo ubicaba

hecho no hay quien a la larga no descienda de

dentro de un marco jurídico, en el que quedaba

reyes, y de reyes destronados. Mas él (Quijote,

asegurado no sólo su descendencia, sino una

¿Cervantes?) era de los linajes que son y no

relación histórica con la ley desde el punto de

fueron. Su linaje empieza en él”.

vista de la familia humana.

Cabe añadir que nuestra familia, como el resto

El gran antecedente religioso que pesa como un

de las instituciones humanas, es un importante

anatema moral lanzado contra una renuncia de

hecho que pertenece a la tradición cultural, a la

este tipo lo encontramos en La Biblia, en la

realidad jurídica y la memoria secular y afectiva

historia de los hermanos Jacobo y Esaú. Del

37

mismo modo que el Jacobo de El Antiguo

conglomerado humano a lo largo de las diversas

Testamento representa la astucia del espíritu que

facetas históricas transitadas por una sociedad

se vale de cualquier cosa para situarse en el

enmarcada dentro de la historia medieval, o

primer lugar de la línea de la ley y la Tradición,

abocada, como es el caso que nos ocupa, a la

Esaú representa al hombre carnal que, víctima de

época del Renacimiento europeo y de la llamada

su

primera Modernidad española.

debilidad de carácter, al renunciar a todos

sus derechos le queda su fe como único camino.

Al

criterio especulativo sobre un probable

Hay que entender que Cervantes, como hombre de

origen judío en Cervantes y a la razón filial que

su época, era hombre de mucha fe y es la fe, y

le llevó a romper sin miramientos un privilegio de

solamente la fe, la que hace nacer las obras.

su condición natural, se le suma un tercer

Ahora, ¿cómo reinstalarse convenientemente en

elemento de orden psicosocial: Cervantes, como su

la tradición jurídica de su pueblo un hidalgo pobre

célebre Caballero de la Triste Figura, era un

que ha renunciado incluso al principio de la

hombre hambriento de gloria y de renombre

primogenitura? Existe desde tiempos inmemoriales

personal. No es casual el testimonio de que

lo que podemos llamar una línea ascendente de la

concibió a su Quijote en una cárcel donde estaba

Tradición, la cual ha sido prescrita, de generación

preso por deudas, era la natural respuesta

a generación, por los doctores de la ley. Esa

psicológica a su precario estado social y

Tradición dice perpetuar la memoria original de la

económico. Para Cervantes su obra sería su linaje,

raza. Sobre esa base aparentemente filogenética

el portal que lo llevaría al renombre y a la fama

pero de raíz socio cultural, es que se le dan

para reinstalarse con toda su dignidad en una

cartas de legitimidad moral a un individuo, a un

merecida y lucrativa posición social. Para ello

38

debería reinscribir de nuevo su nombre en el seno

amoral no sólo supo arrebatar su lugar al

ascendente de la tradición espiritual de su pueblo.

heredero original de su raza, sino que puso con

No era otro su empeño que aquel que se sostiene

ello en evidencia que esa pretendida pureza racial

en la fe de que la obra salva, y que la misma

era un fraude, ya que fue sólo la astucia del

letra de las escrituras puede llegar a ser

espíritu del Dios del Sinaí quien trastocó lo negro

modificada por el soplo vivificante del espíritu.

en blanco e hizo réprobo al virtuoso y le dio

Mas, ¿pudo Cervantes distinguir la sutil

cartas de legitimidad histórica al tramposo.

contradicción que habita en ese humano lugar

Ahora, si esto es así, ¿dónde es que radica el

común en el que la ley que protege y aclama al

valor real de Jacobo, padre de la Nación de

astuto Jacobo, asegurándole hacienda, respeto y

Israel? En lo que hemos venido diciendo: en casi

Tradición es la misma que separa de su heredad

todo. Jacobo es la historia secular de Occidente

al blando y réprobo Esaú? el hombre pobre de

una vez que el espíritu judío se encarnara en ella.

espíritu, carente de todo lo que su hermano un

¿Y Esaú? Es el doloroso y solitario camino de la

día

fe que un pueblo tan valeroso como el judío

le

quitó.

¿Es que acaso no debería invertirse el juego,

también ha sabido recorrer, lo que un tanto

pudo muy bien pensar el humanista Cervantes, y

alejado de la estricta observancia de la ley de los

no deben ser más las supuestas bases

doctores, en su humana carnalidad de cada día.

filogenéticas las que auspicien en la sociedad

Jacobo es el gran semental humano. La prole de

española y en el resto de las naciones de

Jacobo la conforman hoy en día las sociedades

Occidente, derecho, propiedad, familia, tradición y

integradas al proyecto secular de la tradición en la

glorifiquen a Jacobo? Porque Jacobo con su astucia

que se ventilan hacienda, jurisprudencia y

39

supuestos fundamentos filogenéticos de la historia.

lector y la posteridad.

Los hijos de Esaú, por su parte, conforman la

La visión que del Quijote tuvo el pueblo

promiscua raza universal de Edom: Trabajo y

español en el siglo XVII no es la misma que

carnalidad. Son los hijos desnudos de la fe que

tuvieron después poetas románticos como Byron en

piensan que un hombre no puede tener mayor

el siglo XVIII. Del mismo modo que la opinión que

ventaja que el mérito propio; que cada hombre,

tuviera el propio Cervantes sobre su obra, no es

como el Quijote de Cervantes, es hijo de sí

tampoco la misma que tuvo la Generación del 98

mismo ya que si venimos a sacar cuenta todo

en España. Los poetas que leen el Quijote a lo

hombre desciende de reyes, pero de reyes

largo de la historia lo primero que hacen es

destronados. En cada rey pudo haber un Jacobo,

discrepar fuertemente de La Academia. Si se le

en cada dolorosa historia mil Esaú.

pudiera preguntar a Cervantes, es muy probable

Los hijos de Jacobo son los opulentos señores

que respondería que él también discrepa de La

del mundo.

Academia. La Academia, qué duda cabe, “limpia,

Los hijos de la raza roja de Edom son los

fija y da esplendor”, pero no es capaz de una

desheredados de la Tierra.

interpretación sobre las obras que tenga garantía

El semiólogo y novelista italiano Umberto Eco

de que perdure.

escribió una vez que todo autor debería morirse

¿Quién, entre tantos opinantes, es el que ha

para allanarle el camino al texto. O sea, sólo

tenido la visión del Quijote más acertada? No creo

cuando autor y obra quedan definitivamente

que sea posible decirlo. Opino que nunca nadie la

separados en el tiempo, es que el texto queda

tendrá de un modo definitivo.

completamente libre para someterse al examen del

Desde mi adolescencia elegí a Don Miguel de

40

Unamuno como Cicerone para que me acompañara

principalmente entre los siglos XVI y XVII. La

a transitar las páginas del Ingenioso hidalgo,

conocía desde una posición muy personal, subjetiva

mientras me explicaba y comentaba en detalle la

y enormemente pasional que aunque le quitaba

obra. Creo que mi pensamiento se formó en gran

objetividad a sus análisis, le

parte en deuda con esa lectura.

sus lectores en sus escritos un documento de

La ensayista cubana Mirta Aguirre llegó a decir

permitía entregarle a

primera mano para que se acercaran a comprender

que la interpretación de Unamuno significaba “el

en toda su grandeza, miseria, postulaciones y

quijotismo enderezado contra Cervantes”. Y ella, a

contradicciones fundamentales la problemática

cambio, nos propuso a los lectores cubanos su

histórica, religiosa y existencial de España.

propia interpretación cervantina: “Cervantes, un

Existió para Cervantes una problemática

hombre a través de su Obra”. Asignarse la tarea

existencial, histórica y religiosa llamada

de entender al hombre que fue Cervantes por

Contrarreforma, la cual tuvo su gestación,

medio de su obra literaria, no será menor a la

nacimiento y desarrollo entre el período de la

enorme tarea que es intentar acercarnos a él a

proclamación por los reyes católicos de la unidad

través de su tiempo. Y en eso Unamuno quizás

nacional en España; la expulsión de los judíos e

llevaba la delantera a muchos. Porque el tiempo

islámicos no conversos; el Descubrimiento de

histórico de Cervantes, es el tiempo ideológico de

América; la llegada al poder en España del

la Contrarreforma y el maestro Unamuno

primero de los Hansburgo, Carlos I; el estallido de

simpatizaba bastante con aquella ideología. Es

las guerras populares de las Comunidades y

decir, conocía muy bien la interioridad religiosa y

Germanías; la excomunión de Lutero por la Iglesia

filosófica de aquel gran proyecto histórico, acaecido

Católica; la propia reforma de la Iglesia española

41

impulsada por el cardenal Cisneros; la larga guerra

y reyes de la tierra, como duque en Milán, rey

librada por España en el Mediterráneo contra el

de Nápoles, soberano de los países bajos,

Imperio Turco; la Guerra de los Campesinos en

indiscutible vencedor en las grandes batallas de

Alemania; la conquista de México por Hernán

Lepanto y San Quintín, notable estratega político

Cortés; la conquista de Perú por Francisco Pizarro;

de “Paz de Cateau-Cambrésis”. Como cualquier

las varias etapas por la que pasó El Concilio

español de su época Cervantes sintió hondamente

religioso de Trento; el complejo reinado de Felipe

la derrota de La Armada Invencible a manos del

II; el reinado decadente de su hijo, Felipe III...

enemigo inglés y la furia de los elementos. La

hasta llegar a la Guerra de los 30 años, ya

extraordinaria vida de Cervantes, podemos decirlo

entrado el siglo XVII, y la onerosa “Paz de

así, fue algo más que coincidir con la época de

Westfalia” en 1648 que le puso fin a la

la Contrarreforma y sus luchas intestinas y

hegemonía española en Europa.

religiosas, del mismo modo que un hombre no

La vida de Don Miguel de Cervantes (1547 –

coincide por accidente con su tiempo pues hay

1616) es un pequeño hito en esa vasta cronología.

mucho de contingente en eso. O sea, un hombre

Su historia personal trascurrió entre los reinados

verdadero es de su tiempo, pertenece a su tiempo

de Carlos I de España y V de Alemania, su hijo

y la única forma de trascendencia imaginable para

Felipe II, el rey prudente y Felipe III, el rey

él es a través de su tiempo.

displicente. A Cervantes le tocó vivir las glorias

Sería por ello en vano que intentáramos

del Imperio español, su alto cenit y su lento y

parafrasear al Quijote, o imponernos incluso la

agobiante declinar. Sirvió con fervor a su señor,

tarea imposible que el escritor argentino Jorge Luis

Felipe II, y lo vio alzarse entre todos los hombres

Borges le asignó a su célebre personaje literario,

42

Pierre Mernad: La absurda empresa

de una

la hora de entender al caballero Don Quijote y a

reescritura del Quijote desconectada de la época

su escritor Miguel de Cervantes, el cual no tiene

en que le tocó aparecer como personaje de

que ser necesariamente el discurso que el

ficción. Tamaña posibilidad es todavía más absurda

Caballero de la Locura les profiriera a los humildes

si nos damos cuenta de que sería estéril. El

cabreros cuando les contó de una

espíritu humano no se repite. No sabe repetirse. O

donde no existía “lo tuyo y lo mío” y existía, en

dicho de otra manera: cuando el espíritu se repite

cambio, “comunidad de bienes...” A lo que me

es sólo Tradición; es la letra muerta de los

refiero es al sentido moral que posee el personaje

doctores de la ley. Es la agobiante tarea

de Dulcinea, como personaje constantemente

emprendida por los hijos de Jacobo: repetirse

obliterado en el transcurso de la novela y

filogenéticamente a sí mismos a partir del bíblico

constantemente presente en las palabras y

mandamiento semental: “Creced y multiplicaos”.

acciones del Quijote y en las referencias a veces

Todo verdadero creador sabe engendrar su propia

burlescas de Sancho. Por Dulcinea Don Quijote se

tradición, que es la de los hijos libres y originales

echó fuera de casa para ir a redimir su patria, la

de su fiebre, de su inteligencia y su imaginación

España histórica del siglo XVII, abandonándolo todo,

creadora. Y esa tradición, aunque colocada en la

amigos, prejuicios y patrimonio. Dulcinea no sólo

cima de una descendencia que no está exenta del

representa simbólicamente el ideal en su forma a

legado filogenético de los antecesores, cobra en la

veces más abstracta,

pluma de Cervantes promisorio carácter de

representar, en el fracaso individual de un

futuridad.

personaje de ficción, el evidente fracaso colectivo

Existe un punto el cual considero irreductible a

Arcadia mítica

que lleva a Cervantes a

de la España histórica, ascentral, racial, leguleya.

43

Mas si Don Quijote es la España moribunda,

que un pretexto para evadir la censura política y

arrogante, intolerante, testaruda, valerosa, justiciera,

de este modo cuestionar todo lo que había de

esforzada, idealista y rediviva, Dulcinea es el lado

cuestionable en el excesivo culto al pasado y a la

asombrosamente invicto de la hispanidad militante.

fe de los arcontes? ¿Una crítica genial a una

Dulcinea es el sueño irrenunciable de una España

España que insistía en seguir viviendo de su viejo

unificada, no sólo en la geografía sino en la

pasado glorioso, perdido en las penumbras feudales

historia; en las culturas y naciones que la

de la Edad Media y en las conquistas mitológicas

constituyen; en las razas que la alientan; en las

de América, mientras se proclamaba religiosamente

literaturas y las lenguas que le dan forma.

dogmática, ecuménica y nacionalmente racial y

Dulcinea es una petición de principio que convierte

fundamentalista? ¿Una España fanática y devota

en casto y errante al Caballero y lo hace, pese a

que se encrespa frente a la segunda Modernidad

todo, salir heroicamente a luchar en pos de una

europea, luterana y capitalista?

comunidad de destino. Dulcinea es la patria. La
patria histórica del siglo XVII y la patria existencial

El Quijote es ese hilarante libro donde un

y filosófica de todo caballero andante sin importar

extraordinario y honesto creador denuncia en la

la época.

sociedad de su tiempo lo que él ausculta sin

Caben entonces los siguientes interrogantes: ¿Es

temor y sin piedad en sí mismo, mientras de

Don Quijote una sátira esgrimida por Cervantes en

paso crea para el autor la posteridad literaria. Si

contra de la España quijotesca, empobrecida y

España pierde y se arruina en el gran juego de

vencida del siglo XVII? ¿Una sátira donde el

la historia, Cervantes pierde y se empobrece

ataque a los libros de caballería pudo ser no más

también con ella. En ese gesto sustancial radica la

44

dignidad de su apuesta y su honor de hidalgo.
Pues Cervantes asume como suyas las virtudes y
las culpas de su pueblo. La novela es así una
seria reflexión sobre el sentido moral de la
existencia, escrita dos siglos antes del nacimiento
de Kierkegaard.
Esa gran novela es una profunda indagación
sobre la condición humana, ubicada dentro de un
concreto ámbito social e ideológico que le da
asiento

histórico y

que pasa a través del

estudio de las psicologías del Caballero, de su fiel
escudero y del mismo narrador que nos cuenta la
enrevesada historia.

45

Tres poemas – Sofía Feddeeva

que vuela
a las alturas inalcanzables
para caer en los abismos,

Música

que cabriolea
y muere

Hombres gordos y calvos
y mujeres envejecidas

cuando los hombres gordos y calvos,

y de fatigada piel,

y las mujeres envejecidas

olvidan sus sueldos miserables,

y de fatigada piel

en una sala semivacía

bajan sus arcos.

de gente estornudando

dan a luz un vientofuerzaenergía
que sufre
y hace sufrir,

que penetra las almas,

que es vivo,

46

Me sorprendió la necesidad
de negar la importancia
de los asuntos urgentes
UN hombre entró

en un instante.

con un impermeable
largo,

Parece, lo logré.

negro
y una capucha
que cubría su cara.

ES muy extraño:

Su mano metida en el bolsillo

tú sueñas que en el pasado

hacía intuir un asalto,

nos conocimos en Moscú
siendo jóvenes todavía.

pero el hombre

Yo sueño con el futuro:

con paso decisivo

juntos estaremos siempre...

se dirigió hacia mí
y dijo acercándose:

Sin cansancio, el gallo

-Soy tu muerte.

(como si estuviéramos en un lejano pueblito
ruso)

Me acosté en el suelo

nos despierta a la realidad

debajo del escritorio.

anunciando a su vez
la imposibilidad de nuestros sueños

47

en la capital de México.
(¿Estoy durmiendo?)

La madrugada me revela
los versos que aparecen en esta hoja,
paridos por la noche.

48

Veteado, coronado de espuma

Cuatro poemas – Diego Ruggeri
El mar esconde tigres, caballos, dragones
Que se hacen y deshacen en su espuma
Desde que el mar existe, y mientras
Exista el mar

Hechizo del mar a la noche

Hechizado soñaba, rogaba
Anoche estuve frente al mar

Que el mar me hechizara

Oyendo, mirando, soñando

El mar es una bruja vieja y joven

Dejando que lamiera

Tan vieja, tan joven como el mismo mar

Y bebiera mis pies

Terrible como el mar
Hermosa

De un abismo allá atrás, surgía

Como el mar

Su ronco, su ronco bramar
Y en mis oídos, rugía

El mar era la boca de un dios desconocido

Como si hubiera tigres escondidos

Que me atraía, que me atrapaba

Entre los pliegues de sus olas

Hundiendo mis pies en su húmeda arena
Bautizando mi piel con su agua salada

Inexorable

Consagrando mi cuerpo en su inmensa

Negro como el cielo, su oleaje

garganta

49


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